{"id":4173,"date":"2015-01-05T23:43:24","date_gmt":"2015-01-05T23:43:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=4173"},"modified":"2015-01-05T23:43:24","modified_gmt":"2015-01-05T23:43:24","slug":"carl-gustav-jung-y-la-psicologia-analitica-garcia-de-la-hoz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/carl-gustav-jung-y-la-psicologia-analitica-garcia-de-la-hoz\/","title":{"rendered":"Carl Gustav Jung y la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica &#8211; Garc\u00eda de la Hoz"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">Antonio Garc\u00eda de la Hoz<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Libro-DelaHoz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-4174\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Libro-DelaHoz.jpg\" alt=\"Libro-DelaHoz\" width=\"192\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Libro-DelaHoz.jpg 228w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Libro-DelaHoz-213x300.jpg 213w\" sizes=\"auto, (max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Psicoanalista, Doctor en Filosof\u00eda y Letras (Secci\u00f3n Psicologia) por la Universidad Complutense de Madrid, Miembro fundador del Grupo <em>Quip\u00fa<\/em> de Psicoterapia en 1975. Psicoterapeuta didacta de Quip\u00fa Instituto. Psicoterapeuta individual y de grupos. Supervisor de casos cl\u00ednicos. Profesor Titular de la Facultad de Psicolog\u00eda de la Universidad de Salamanca. Con docencia te\u00f3rico-pr\u00e1ctica de \u00abPsicoterapia\u00bb, \u00abTeor\u00eda psicoanal\u00edtica\u00bb y \u00abPsicoterapia de grupo\u00bb en la Licenciatura en Psicolog\u00eda. Autor de varios libros y art\u00edculos, entre otros <em>Teor\u00eda psicoanal\u00edtica<\/em> (2000), Madrid. Quip\u00fa\/Biblioteca Nueva, del cual extractamos el siguiente documento (pp. 91-104), con autorizaci\u00f3n del autor.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>BOSQUEJO\u00a0<\/strong><strong>BIOGR\u00c1FICO<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">C. G. Jung naci\u00f3 en 1875, cerca de Basilea, y muri\u00f3 en 1961, en K\u00fcsnacht, a orillas del lago Z\u00farich. Cuando naci\u00f3, Freud ten\u00eda diecinueve a\u00f1os y Adler \u00a0cinco, por lo que era el m\u00e1s joven de los pioneros de las tres grandes escuelas de la psicolog\u00eda profunda. En relaci\u00f3n con las fuentes para sus datos biogr\u00e1ficos, tenemos fundamentalmente su autobiograf\u00eda aparecida en 1962 <em>Erinnerungen, Tr\u00e4ume, Gedanken,<\/em> compilada por su disc\u00edpula v secretaria Aniela Jaff\u00e9. Tambi\u00e9n contamos con los libros de Bennet (1961, 1966), Ellenberger (1970), y Roazen (1971). Podemos hacernos una buena idea de su vida a partir de la lectura de esos libros, adem\u00e1s de la ya mencionada correspondencia entre Freud y Jung, aparecida en 1974.<\/h4>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No se sabe mucho de la infancia de Jung. Aprendi\u00f3 lat\u00edn, ense\u00f1ado por su padre, un reverendo protestante, que m\u00e1s tarde se gan\u00f3 un fuerte resentimiento del hijo, no por autoritario, sino por su falta de madurez como padre. Jung tuvo un hermano mayor que s\u00f3lo vivi\u00f3 unos d\u00edas, y tras \u00e9l, con nueve a\u00f1os de diferencia, vino una hermana, que nunca se cas\u00f3 ni tuvo ocupaci\u00f3n alguna, viviendo siempre a la sombra de su hermano. Sobre su madre, Jung conserv\u00f3 una imagen de mujer vulgar y ambivalente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A los once a\u00f1os comenz\u00f3 los estudios secundarios en el Gymnasium de Basilea, y tras superar en 1895 el examen final, la <em>Matura,<\/em> escogi\u00f3 la medicina como elecci\u00f3n profesional. Estudi\u00f3 hasta 1901, cuando termin\u00f3 la carrera. Antes, en 1896, hab\u00eda muerto su padre y se hab\u00eda convertido en cabeza de familia, viviendo con su madre y su hermana.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el per\u00edodo de estudiante le impresionaron la lectura del \u00abZaratustra\u00bb de Nietzsche, y la relaci\u00f3n con una prima materna, H\u00e9l\u00e9ne Preiswerk, de quince a\u00f1os, que sufr\u00eda crisis de sonambulismo mediumn\u00edstico. Jung, a los veinticinco a\u00f1os, se uni\u00f3 al grupo que realizaba experimentos con la joven m\u00e9dium. Al terminar medicina se interes\u00f3 por la psiquiatr\u00eda y solicit\u00f3 un puesto en el famoso hospital Burgh\u00f6lzli de Z\u00farich. All\u00ed inici\u00f3 su actividad en 1900, bajo la direcci\u00f3n de Bleuler, personificaci\u00f3n del trabajo y el deber, y que se dedicaba en cuerpo y alma a los pacientes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tras un permiso de seis meses para estudiar en Par\u00eds junto a Janet (1902- 1903), volvi\u00f3 a Z\u00farich y se cas\u00f3 en 1903, \u00e9poca en la que Bleuler le pidi\u00f3 que experimentara con los Test de Asociaci\u00f3n de Palabras. En 1905 fue nombrado primer ayudante de Bleuler y a partir de 1906 empez\u00f3 a cartearse con Freud. Desde ahora se dedicar\u00eda plenamente al psicoan\u00e1lisis. En febrero de 1907, visit\u00f3 en Viena a Freud por vez primera, ese mismo a\u00f1o public\u00f3 su <em>Psicolog\u00eda de la Demencia Precoz.<\/em> En 1908 fue invitado, junto con Freud, para dar unas conferencias en la Universidad de Clark, en Worcester, Massachusetts, e hicieron el viaje juntos, en compa\u00f1\u00eda del joven Ferenczi. Desde 1909 hasta 1913 se dedic\u00f3 a su pr\u00e1ctica privada y al movimiento psicoanal\u00edtico. Fue el primer Presidente de la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Internacional y editor jefe de la primera revista psicoanal\u00edtica, el <em>Jahrbuch.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung nunca ocult\u00f3 su admiraci\u00f3n por Freud, pero desde el inicio no compart\u00eda su opini\u00f3n sobre el complejo de Edipo y sobre la libido. Al principio lo llevaron diplom\u00e1ticamente, pero a partir de la publicaci\u00f3n de Jung, en 1912, de <em>Transformaciones y s\u00edmbolos de la libido,<\/em> la crisis se agudiz\u00f3 y las diferencias de opini\u00f3n se acrecentaron. Finalmente, abandon\u00f3 la API y tambi\u00e9n dimiti\u00f3 como jefe de redacci\u00f3n de la revista.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde 1913 hasta 1919 fue una \u00e9poca de oscuridad en la vida de Jung, en la que apenas public\u00f3 nada y que, en parte, ha sido desvelada por su autobiograf\u00eda, ese per\u00edodo fue de reflexi\u00f3n interna, de introspecci\u00f3n \u00edntima, y se puede comparar con el per\u00edodo de autoan\u00e1lisis de Freud. Atend\u00eda pacientes en su consulta privada y se retiraba en soledad, en un per\u00edodo de investigaci\u00f3n de s\u00ed mismo, provoc\u00e1ndose im\u00e1genes inconscientes, escribiendo y dibujando sus propios sue\u00f1os, y cont\u00e1ndose a s\u00ed mismo historias. Empez\u00f3 a trabajar el tema de los s\u00edmbolos universales, lo arquetipos. Fue un per\u00edodo de enfermedad creadora, que le llev\u00f3 a un profundo conocimiento de los elementos m\u00e1s \u00edntimos de su personalidad. Es lo que m\u00e1s adelante denominar\u00eda la individuaci\u00f3n. De este per\u00edodo tambi\u00e9n saldr\u00edan los elementos b\u00e1sicos para la futura concepci\u00f3n del \u00e1nima, del s\u00ed-mismo, de los arquetipos y el inconsciente colectivo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung tuvo cinco hijos, y su vida, tras la Primera Guerra Mundial, estuvo dedicada enteramente a la psicoterapia, la ense\u00f1anza y la redacci\u00f3n de sus libros. En 1921 apareci\u00f3 su obra m\u00e1s conocida,\u00a0<em>Tipos Psicol\u00f3gicos,<\/em> donde expuso no s\u00f3lo su tipolog\u00eda de la introversi\u00f3n y extraversi\u00f3n, sino tambi\u00e9n su visi\u00f3n general sobre el inconsciente. Sus obras posteriores son elaboraciones m\u00e1s detalladas de lo escrito en este trabajo. A partir de 1920 se interes\u00f3 por el mundo oriental, a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n que mantuvo con el conocido sin\u00f3logo Richard Wilhelm. En 1935 fue nombrado profesor titular de Psicolog\u00eda en la Escuela Polit\u00e9cnica Suiza de Z\u00farich, y fund\u00f3 la Sociedad Suiza de Psicolog\u00eda Aplicada. A partir de 1943 su obra recibi\u00f3 un reconocimiento cada vez m\u00e1s universal. En 1948, por iniciativa de personalidades suizas, inglesas y americanas, se inaugur\u00f3 en Z\u00farich el Instituto C. G. Jung, dedicado \u00edntegramente a la ense\u00f1anza de las teor\u00edas y m\u00e9todos de la psicolog\u00eda anal\u00edtica. Despu\u00e9s de muchas resistencias, en 1955, Jung acept\u00f3 que su secretaria, Aniela Jaff\u00e9, escribiera y redactara su autobiograf\u00eda, que apareci\u00f3 en 1962, un a\u00f1o despu\u00e9s de su muerte, el 6 de junio de 1961. Hab\u00eda escrito su \u00faltimo libro en colaboraci\u00f3n con algunos de sus disc\u00edpulos (Von Franz, Henderson, Jacobi y Jaff\u00e9), <em>El hombre y sus s\u00edmbolos<\/em> (Jung, 1964).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung daba la impresi\u00f3n de ser un hombre pr\u00e1ctico, fuertemente centrado en la realidad, a pesar de todas sus derivaciones parapsicol\u00f3gicas. Era brillante, de fluida conversaci\u00f3n y de magn\u00edficas aptitudes ling\u00fc\u00edsticas, lo que le permit\u00eda hablar con gente de todas las condiciones sociales. Seg\u00fan Ellenberger \u00a0\u00a0(1970) manten\u00eda \u00abla opini\u00f3n de que cualquiera que deseara ser un buen psiquiatra deb\u00eda abandonar la consulta y partir para visitar las prisiones y las casas de los pobres, los garitos, los burdeles y tabernas, los salones distinguidos, la Bolsa de valores, las reuniones socialistas, las iglesias y las sectas\u00bb (p\u00e1gs. 764-765) y se\u00f1alaba la necesidad de un buen psicoterapeuta de completar las ense\u00f1anzas profundas con otras muchas actividades pr\u00e1cticas de la vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>LA\u00a0<\/strong><strong>TEOR\u00cdA DE LA PERSONALIDAD<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las aportaciones te\u00f3ricas de Jung las vamos a dividir en los siguientes seis apartados.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Los complejos<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda anal\u00edtica, tambi\u00e9n denominada psicolog\u00eda de los complejos, se fue configurando poco a poco a trav\u00e9s de las numerosas fases por las que transcurri\u00f3 su formaci\u00f3n profesional. Tras las experiencias realizadas en su \u00e9poca de estudiante, tanto a trav\u00e9s de las discusiones con sus compa\u00f1eros de carrera sobre hipnotismo y espiritismo, como con su prima m\u00e9dium, pas\u00f3 al Burgh\u00f6lzli, donde comenz\u00f3 su experiencia investigadora con los Test de Asociaci\u00f3n de Palabras. Tuvo particular \u00e9xito. La t\u00e9cnica la hab\u00eda inventado Galton, y fue perfeccionada por Wundt, quien estableci\u00f3 las leyes de la asociaci\u00f3n de ideas. Tambi\u00e9n la estudi\u00f3 Kraepelin, que introdujo la distinci\u00f3n entre asociaciones internas (concernientes al significado) y asociaciones externas (relativas a la dicci\u00f3n y al sonido, es decir, a la homofon\u00eda y a la similicadencia, al significante de Saussure). Freud siempre tuvo en cuenta esta distinci\u00f3n kraepeliniana, es m\u00e1s, las asociaciones externas, las significantes, siempre le parecieron las m\u00e1s rechazables a la conciencia del sujeto (Freud, 1909d, <em>OC,<\/em> p\u00e1g. 1457), una especie de inconsciente verbal, externo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bleuler introdujo la t\u00e9cnica en el Burgh\u00f6lzli y confi\u00f3 a Jung la investigaci\u00f3n, quien perfeccion\u00f3 la t\u00e9cnica perfilando a partir de ella la noci\u00f3n de complejo (t\u00e9rmino que hab\u00eda introducido Ziehen, al comprobar que varias de las respuestas retardadas en las asociaciones de palabras, se pod\u00eda relacionar en una representaci\u00f3n subyacente com\u00fan). Jung hizo de la detecci\u00f3n de los complejos su objetivo principal con los test de asociaci\u00f3n de palabras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung hab\u00eda varios tipos de complejos: <em>a)<\/em> Normales, tanto en hombres (ambici\u00f3n, dinero, \u00e9xito) como en mujeres (er\u00f3ticos, familia, casa, embarazo, hijos), <em>b)<\/em> Accidentales, referidos a acontecimientos espec\u00edficos de la vida del paciente, y <em>c)<\/em> permanentes, que eran los que m\u00e1s le interesaban de sus pacientes hist\u00e9ricos y con demencia precoz. Este primer recorrido te\u00f3rico tuvo como fruto su primer libro,\u00a0<em>Psicolog\u00eda de la Demencia Precoz<\/em> (Jung, 1907), donde utiliz\u00f3 el concepto de complejo en un sentido algo m\u00e1s amplio que el original de Ziehen. En el mismo libro ya citaba a Freud, aunque con ciertas reservas hacia su obra. Por aquella \u00e9poca ten\u00eda tal fe en su t\u00e9cnica, que crey\u00f3 poder descubrir a delincuentes o a mentirosos mediante la misma, pues tuvo algunos acontecimientos sorprendentes con ella. De alguna forma ha sido un precedente para el descubrimiento de la m\u00e1quina de detecci\u00f3n de mentiras usada en criminolog\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Los tipos psicol\u00f3gicos<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El libro <em>Tipos Psicol\u00f3gicos<\/em> (Jung, 1921) ocupa un lugar an\u00e1logo para el autor como la <em>Traumdeutung<\/em> (1900) para Freud. Para ambos supuso la obra maestra y en ambos fue el resultado de los a\u00f1os de \u00abautoan\u00e1lisis\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aunque el libro apareci\u00f3 en 1921, Jung llevaba a\u00f1os trabajando sobre el tema. Ofrece un sistema nuevo y completo para la psicolog\u00eda din\u00e1mica. A pesar de su aparici\u00f3n a\u00f1os despu\u00e9s de su ruptura con Freud, se gest\u00f3 durante su per\u00edodo psicoanal\u00edtico, como resultado de su trabajo con hist\u00e9ricos y dementes precoces. Tras la publicaci\u00f3n de <em>Transformaciones y s\u00edmbolos de la libido<\/em> (1912) y la pol\u00e9mica ya rese\u00f1ada con Freud, el primer escrito relacionado con el tema de los tipos fue un trabajo presentado por Jung en el Cuarto Congreso de la API, celebrado en M\u00fanich en 1913, reuni\u00f3n celebrada en un clima de gran crispaci\u00f3n (Jones, 1953 y m\u00e1s imparcialmente Andreas-Salom\u00e9, 1957) por la inminente ruptura de las relaciones Freud\/Jung, cuyas diferencias se hab\u00edan acrecentado mucho.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En ese congreso el escenario estaba ya establecido para la confrontaci\u00f3n p\u00fablica. Las diferencias eran notorias y conocidas por todos (sobre el concepto de libido, sobre el incesto, sobre el complejo de Edipo, sobre el papel de los s\u00edmbolos, en definitiva, sobre la importancia de la sexualidad infantil)<span style=\"font-size: 10.3999996185303px; line-height: 8px;\">\u00a0(1)<\/span>. Jung ley\u00f3 su trabajo titulado \u00abContribuci\u00f3n al estudio de los tipos psicol\u00f3gicos\u00bb, donde intentaba establecer una correlaci\u00f3n entre los cuadros nosol\u00f3gicos (histeria y demencia precoz) y la direcci\u00f3n del flujo libidinal. Planteaba que mientras que en la demencia precoz el inter\u00e9s por el mundo exterior se ha retirado, se ha producido una introversi\u00f3n, en los hist\u00e9ricos se intensifican \u00abanormalmente\u00bb sus intereses por el mundo externo, es decir, se produce una extraversi\u00f3n. Jung pretend\u00eda elevar estas diferencias del flujo libidinal (intereses ps\u00edquicos) a la categor\u00eda de dimensiones universales de la personalidad. Freud, que en esos momentos se interesaba m\u00e1s por la comprensi\u00f3n de la cura, la diferenciaci\u00f3n cl\u00ednica a partir de mecanismos m\u00e1s precisos y el sentido de los s\u00edntomas, no se sinti\u00f3 satisfecho por ese trabajo, pero lo que m\u00e1s le irrit\u00f3 (Roazen, 1971, p\u00e1g. 291) fue un pasaje del final del trabajo de Jung, donde trataba de las diferencias entre las teor\u00edas de Adler \u00a0y de Freud, y afirmaba que eran dos enfoques te\u00f3ricos diferentes que se correspond\u00edan precisamente a su categorizaci\u00f3n tipol\u00f3gica: Un enfoque extravertido (Freud) y otro introvertido (Adler ). Jung, en mi opini\u00f3n, no estuvo afortunado, al tratar de comprender te\u00f3ricamente un conflicto entre dos personas, cuando \u00e9l mismo estaba inmiscuido en otro mucho m\u00e1s relevante en ese momento. La frase final de su trabajo \u00abLa dif\u00edcil tarea de crear una psicolog\u00eda que sea igualmente imparcial para con ambos tipos [extravertido e introvertido] ha de reservarse para el futuro\u00bb, era realmente un manifiesto de separaci\u00f3n que Freud no pod\u00eda tolerar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Bennet (1966, p\u00e1gs. 40-46), lo que se propon\u00eda Jung en origen con los estudios de la tipolog\u00eda era hallar una respuesta al conflicto de Freud con Adler, lo que quiz\u00e1 le ayudara a comprender su propio conflicto con Freud. Que para Adler \u00a0las neurosis se basaran en la voluntad de poder, y para Freud en la represi\u00f3n de las tendencias ed\u00edpicas, eran muestras de dos formas de compresi\u00f3n diferentes. Una (Adler) m\u00e1s teleol\u00f3gica; otra (Freud) m\u00e1s causal. Jung se propuso mediar en la pol\u00e9mica y lleg\u00f3 a dos conclusiones: 1) Las teor\u00edas eran diferentes. 2) Las dos pod\u00edan ser aceptadas, tanto la Adleriana como la freudiana, puesto que pertenec\u00edan a los dos tipos psicol\u00f3gicos distintos. Freud se contaba entre los extravertidos, mientras que Adler \u00a0era introvertido. Jung mismo se coloc\u00f3 en el polo introvertido. De esta forma, afirma Bennet (1966):<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El extravertido depende enteramente de los fen\u00f3menos externos, que rigen su vida desde el mismo momento de su nacimiento. Si aceptamos la hip\u00f3tesis junguiana sobre la extraversi\u00f3n de Freud, es f\u00e1cil comprender por qu\u00e9 el sistema psicoanal\u00edtico da particular importancia al comportamiento de los padres y a la subsiguiente reacci\u00f3n del ni\u00f1o, as\u00ed como al complejo de Edipo, a su represi\u00f3n y a las consecuencias que se derivan de \u00e9sta. Adler, por el contrario, era un introvertido, es decir, una persona que, caracterizada por la subjetividad de sus reacciones, se deja guiar por la interpretaci\u00f3n personal que confiere a los acontecimientos y no responde a los est\u00edmulos externos con la misma prontitud que el extravertido. Recordemos que la Psicolog\u00eda Individual de Adler, gravita en torno a un tema central, a saber: que todo proceso ps\u00edquico tiene como objeto la consecuci\u00f3n de un estado de superioridad del individuo que compense el sentimiento originario de inferioridad. Seg\u00fan Adler, el ni\u00f1o experimenta inicialmente una impresi\u00f3n de inferioridad y de desconfianza respecto de sus padres y al mundo en general. Durante su infancia, la adolescencia y la edad adulta, el individuo trata continuamente de vencer dicho sentimiento y de alcanzar un estado que le infunda seguridad (p\u00e1g. 43).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Freud se trataba de una generalizaci\u00f3n excesiva, y no pod\u00eda tolerar que en el momento m\u00e1s \u00e1lgido de su conflicto con Jung, \u00e9ste saliese con sentenciosas interpretaciones tipol\u00f3gicas que le tomaban como objeto de estudio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero tras la ruptura con Freud, Jung sigui\u00f3 investigando esa brecha abierta en la descripci\u00f3n de los tipos. Una vez superado su largo retiro p\u00fablico (1813-1919), apareci\u00f3 su extensa obra <em>Tipos psicol\u00f3gicos<\/em> (1921), verdadera cima de su pensamiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las clasificaciones tipol\u00f3gicas tienen una larga herencia y tambi\u00e9n han continuado tras Jung. En la Grecia antigua se hicieron famosos los tipos seg\u00fan los \u00abhumores\u00bb corporales: Sangu\u00edneo (sangre), col\u00e9rico (bilis), flem\u00e1tico (flema) y melanc\u00f3lico (bilis negra), y todav\u00eda se utilizaban en la Edad Media. Krestchmer hizo ramosa su tipolog\u00eda que relacionaba la personalidad con ciertos rasgos f\u00edsicos (leptosom\u00e1tico, atl\u00e9tico y p\u00edcnico). Tambi\u00e9n Janet, Bleuler y Rorschach intentaron correlacionar entidades nosol\u00f3gicas con rasgos psicol\u00f3gicos. La tipolog\u00eda junguiana aspiraba a clasificar factores psicol\u00f3gicos normales, sin aludir a caracter\u00edsticas corporales. En realidad, la descripci\u00f3n de la tipolog\u00eda ocupa solamente el \u00faltimo tercio de su extenso libro, tras un largo periplo sobre estudio de otras obras de te\u00f3logos, fil\u00f3sofos, poetas, historiadores de la ciencia y psic\u00f3logos. Jung ve\u00eda la oposici\u00f3n extraversi\u00f3n\/introversi\u00f3n por todos los lados.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La extraversi\u00f3n y la introversi\u00f3n son dos actitudes, espont\u00e1neas o voluntarias, presentes en cada individuo en diversos grados. En s\u00edntesis, la extraversi\u00f3n es la actitud de quienes derivan del exterior, de factores externos, sus motivaciones. La introversi\u00f3n ser\u00eda la actitud opuesta, cuando los individuos derivan sus motivaciones fundamentalmente desde el interior. Por supuesto que hay tipos intermedios, y de hecho son los que se observan esencialmente, formas mixtas. Pero ambas actitudes entra\u00f1ar\u00edan una espec\u00edfica visi\u00f3n del mundo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung que, como hemos dicho, hab\u00eda madurado esta concepci\u00f3n durante muchos a\u00f1os, se dio cuenta de que su clasificaci\u00f3n era demasiado gen\u00e9rica, y que era imprescindible introducir subdivisiones. La clave para ello se la dio la noci\u00f3n de funciones de la conciencia (actividades ps\u00edquicas que permanecen te\u00f3ricamente invariables bajo diversas circunstancias). Para Jung existen cuatro funciones b\u00e1sicas: Pensamiento, sentimiento, sensaci\u00f3n e intuici\u00f3n, siendo las dos primeras facultades racionales y las otras dos irracionales. Al cruzar estas cuatro funciones con las dos actitudes b\u00e1sicas (extraversi\u00f3n e introversi\u00f3n), obtuvo sus ocho tipos psicol\u00f3gicos, que podemos resumir a continuaci\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">1) Reflexivo-extravertido: Tipo dogm\u00e1tico, sint\u00e9tico, de pensamiento positivo y reglado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">2) Afectivo-extravertido: Tipo que se adhiere a valores fijos aprendidos, respetuosos por las convenciones sociales, emocional, correcto,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">3) Sensorial-extravertido: Tipo amante del placer, sociable, adaptable a las personas y a las circunstancias externas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">4) Intuitivo-extravertido: Tipo perspicaz de situaciones sociales, detecta y se siente atra\u00eddo por lo nuevo. Talento para los negocios, especulaci\u00f3n filos\u00f3fica y pol\u00edtica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">5) Reflexivo-introvertido: Jung tom\u00f3 aqu\u00ed a Nietzsche como modelo. Carece de sentido pr\u00e1ctico, se a\u00edsla ante experiencias desagradables, quiere llegar al fondo de las cosas, audaz en ideas, aunque inhibido a veces por dudas y escr\u00fapulos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">6) Afectivo-introvertido: Tipo modesto, tranquilo, hipersensible, le resulta dif\u00edcil hacerse entender. Si es mujer, poderoso atractivo para hombres extravertidos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">7) Sensorial-introvertido: Tipo tranquilo, benevolente, sensible a la calidad est\u00e9tica de las cosas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">8) Intuitivo-introvertido: So\u00f1ador, concede gran valor a su interioridad, considerado a veces como raro y exc\u00e9ntrico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Brachfeld (1954), citado por Ellenberger (1970, p\u00e1g. 791), destac\u00f3 la semejanza de los tipos extravertido e introvertido de Jung con las dos actitudes intelectuales (introspecci\u00f3n y externospecci\u00f3n) descritas por Binet (1903). Como el libro de Binet apareci\u00f3 en la \u00e9poca en que Jung estudi\u00f3 en Par\u00eds con Janet, \u00abes probable que lo leyera y despu\u00e9s lo olvidara, lo cual ser\u00eda un ejemplo m\u00e1s de esas criptomnesias tan frecuentes en la historia de la psiquiatr\u00eda din\u00e1mica\u00bb (p\u00e1g. 792).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El libro de los <em>Tipos psicol\u00f3gicos<\/em> junguiano fue contestado en cierta forma por Freud en un escrito breve <em>(Tipos libidinales,<\/em> 1931a), para demostrar desde el t\u00edtulo mismo que la teor\u00eda libidinal tambi\u00e9n pod\u00eda producir una tipolog\u00eda caracterial. Aunque a Freud nunca le interes\u00f3 demasiado el efectuar tipolog\u00edas omni-abarcadoras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>La estructura de la psique<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung desarroll\u00f3 un sistema energ\u00e9tico-ps\u00edquico, donde la energ\u00eda, denominada libido como en Freud, era despojada del ropaje sexual. Tambi\u00e9n como Freud, afirmaba que dicha energ\u00eda no se pod\u00eda medir, pero se pod\u00edan apreciar las diferencias cuantitativas de la misma. Jung afirmaba que los principios de la energ\u00eda ps\u00edquica eran paralelos a los de la energ\u00eda f\u00edsica (la conservaci\u00f3n, la transformaci\u00f3n, la degradaci\u00f3n), pero que a diferencia de ella, la energ\u00eda ps\u00edquica (libido) no s\u00f3lo tiene una causa sino tambi\u00e9n un fin, es teleol\u00f3gica. A partir del flujo de esta energ\u00eda (hacia dentro o hac\u00eda fuera) se va estructurando la psique, caracterizada por una serie de conceptos o polaridades complementarias (consciente <em>versus<\/em> inconsciente, introversi\u00f3n <em>venus <\/em>extraversi\u00f3n, raz\u00f3n <em>versus<\/em> emoci\u00f3n, pensamiento <em>versus<\/em> sentimiento, animus <em>versus<\/em> anima, etc.).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung, la psicolog\u00eda es ante todo una ciencia de la conciencia. El yo consciente se sit\u00faa en el centro, regulando las cuatro funciones fundamentales expuestas, y es como la frontera entre el mundo espacial-externo y el interno-ps\u00edquico. Consciencia e inconsciencia se relacionan en cuanto a un sistema autorregulador, comparable a los mecanismos homeost\u00e1ticos del cuerpo. En 1935, Jung distingui\u00f3 dos sistemas conscientes: ectopsique (sistema de conexi\u00f3n de la conciencia con las impresiones del ambiente) y endopsique (sistema donde se conectan los contenidos conscientes con los procesos que discurren en el inconsciente). Atribuy\u00f3 a cada sistema cuatro funciones determinadas. Kriz (198.5, p\u00e1gs. 93-95) las resumi\u00f3 como sigue a continuaci\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las funciones ectops\u00edquicas ya las hemos citado: <em>a)<\/em> Pensamiento (lo que da nombre a las cosas, y que se corresponde a la percepci\u00f3n m\u00e1s el juicio); <em>b)<\/em> sentimiento (valorar afectivamente las cosas); <em>c)<\/em> sensaci\u00f3n (suma de los hechos percibidos, nos informa sobre la existencia de algo.) y <em>d)<\/em> intuici\u00f3n (cualidad semiprof\u00e9tica que relaciona pasado con futuro). Ya hemos expuesto \u00a0c\u00f3mo precisamente a partir de estas funciones ectops\u00edquicas, Jung extrajo toda su tipolog\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las funciones endops\u00edquicas son: <em>a)<\/em> La memoria (conexi\u00f3n con las cosas que no est\u00e1n en la conciencia, dejadas de lado o reprimidas): <em>b)<\/em> componentes subjetivos de las funciones conscientes de dif\u00edcil definici\u00f3n, como una inclinaci\u00f3n a reaccionar siempre en un cierto modo, muy cercanos a la sombra del individuo); <em>c)<\/em> emociones y afectos (que a veces violentan el control del yo. Jung dice que hay emociones genuinas, donde el control no puede hacer nada), y <em>d)<\/em> invasiones que se producen cuando el inconsciente, la sombra, se ha apropiado del gobierno del yo e invade la conciencia, por ejemplo, en las crisis mentales o en la inspiraci\u00f3n art\u00edstica). En general, mediante las funciones endops\u00edquicas, el individuo entra en contacto con su inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todas las funciones junguianas las hemos expuesto en el siguiente gr\u00e1fico:<\/h4>\n<h4><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/DelaHoz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4175 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/DelaHoz.jpg\" alt=\"DelaHoz\" width=\"500\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/DelaHoz.jpg 500w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/DelaHoz-300x220.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, para Jung, la psique es un sistema din\u00e1mico compuesto por tres elementos: La conciencia, en cuyo centro est\u00e1 el \u00abyo\u00bb (aunque no abarca toda), que mantiene la actividad entre los contenidos ps\u00edquicos; el inconsciente personal, lugar intermedio, donde est\u00e1 todo lo reprimido, olvidado, sentido por el sujeto, y que ha ca\u00eddo bajo el umbral de la conciencia, y el inconsciente colectivo, con contenidos que no proceden de la adquisici\u00f3n personal, sino de la herencia de la humanidad formada a trav\u00e9s de su historia y de ah\u00ed la formaci\u00f3n de los mitos y leyendas. Se manifiesta en forma de arquetipo o de s\u00edmbolos. Uno de los alumnos m\u00e1s representativos de Jung, Jolande Jacobi (1978), introdujo en 1939, con la aprobaci\u00f3n de Jung, una sistematizaci\u00f3n del inconsciente en cinco campos (de menos a m\u00e1s inconscientes): <em>a)<\/em> los recuerdos; <em>b)<\/em> lo reprimido (dos dominios pertenecientes al inconsciente personal): <em>c)<\/em> las emociones; <em>d)<\/em> las invasiones (dos dominios del inconsciente colectivo) y e) lo que nunca se hace consciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>El inconsciente colectivo y los arquetipos<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto, para Jung, el dominio inconsciente de la psique es doble. Por un lado est\u00e1 el inconsciente personal, que b\u00e1sicamente coincide con el freudiano. Pero adem\u00e1s existen ciertos contenidos que no se pueden considerar adquiridos por la persona y que manifiestan un marcado car\u00e1cter mitol\u00f3gico, independientes de la cultura o raza, y comunes a toda la humanidad. Se trata de lo llamado por Jung el inconsciente colectivo, que no proviene del efecto de ninguna represi\u00f3n individual. Seg\u00fan Bennet (1966), con la hip\u00f3tesis del inconsciente colectivo, Jung se deslig\u00f3 de la noci\u00f3n de inconsciente freudiano, aunque hay que objetar a esto que Freud (1923b) tambi\u00e9n termin\u00f3 por no hacer coincidir lo reprimido con lo inconsciente, y con su concepto de <em>Es<\/em> (ello) tendr\u00eda un alcance mayor, aunque tampoco se puede afirmar que el Ello freudiano coincida con el inconsciente colectivo de Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La noci\u00f3n de inconsciente colectivo ha dado lugar a ciertas confusiones e interpretaciones err\u00f3neas. Jung no quer\u00eda significar con ello ninguna mentalidad grupal, es decir, una especie de inconsciente incontrolable en una masa (al uso de Le Bon) que suplante la actividad racional del individuo. Para Jung, el inconsciente colectivo es la base o sustrato com\u00fan que imprime un car\u00e1cter universal o uniforme a cualquier mente singular. Se manifiesta en cada individuo bajo un cariz propio. Es transmitido a trav\u00e9s de las generaciones, y as\u00ed como el inconsciente personal es la sede de los complejos, el inconsciente colectivo es la sede de los arquetipos. Los arquetipos son estructuras preexistentes y originarias. En realidad estar\u00edan muy cercanos a la noci\u00f3n tradicional de instinto, pues de hecho constituyen los modelos de la conducta instintiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung no cre\u00f3 la palabra arquetipo. Exist\u00eda desde la antig\u00fcedad en el sentido de modelo o prototipo originario del cual se fabrican copias. Tiene una cierta similitud con la \u00abidea plat\u00f3nica\u00bb. Para Jung los arquetipos no se heredan en tanto im\u00e1genes concretas, sino que m\u00e1s bien son principios b\u00e1sicos de estructuraci\u00f3n que organizan ciertas im\u00e1genes para que \u00e9stas ingresen en la conciencia. En vocabulario junguiano, ser\u00edan centros de energ\u00eda ps\u00edquica que poseen una cualidad \u00abnuminosa\u00bb, vital, y s\u00f3lo son propensos a manifestarse en circunstancias cr\u00edticas bajo formas simb\u00f3licas. Kriz (1985, p\u00e1g. 99) los compara con los n\u00facleos gramaticales b\u00e1sicos en todas las lenguas, seg\u00fan afirma Chomsky en su teor\u00eda de la gram\u00e1tica generativa. Sirven para la estructuraci\u00f3n pero no se manifiestan en la estructura generada, podr\u00edamos decir. En esta forma se pueden asimilar a la noci\u00f3n de pulsi\u00f3n de Freud.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, que a pesar de todo pensaba de \u00e9l mismo que era un emp\u00edrico, se daba cuenta de que las nociones de inconsciente colectivo y de arquetipo pod\u00edan ser acogidas con mucha frialdad por los psic\u00f3logos, pero para \u00e9l resultaron imprescindibles en sus experiencias cl\u00ednicas con pacientes esquizofr\u00e9nicos y para el an\u00e1lisis de los sue\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el esquema junguiano de la psique, ya hemos comentado que el yo consciente forma el centro de la misma, donde se encuentra la confluencia entre lo interno y lo externo. Alrededor del yo gravitan una serie de subpersonalidades, entre las cuales Jung considera especialmente dos de ellas: La persona y la sombra. La persona es un t\u00e9rmino latino\u00a0que significa \u00abm\u00e1scara\u00bb (de teatro), y ese sentido de m\u00e1scara o disfraz es el que toma en Jung: la persona es la careta originada por las exigencias de la vida cotidiana. Son las actitudes convencionales que el individuo adopta socialmente, por su integraci\u00f3n en los distintos grupos. Puede correrse el peligro de asimilar tanto esa m\u00e1scara que se confunda con la verdadera personalidad. La sombra ser\u00eda la suma de las caracter\u00edsticas individuales que se desea esconder, tanto a s\u00ed mismo como a los dem\u00e1s. Pero tampoco hay que rechazarla del todo, pues entonces se vuelve m\u00e1s activa y maligna. Los l\u00edmites de esta noci\u00f3n junguiana son poco precisos. A veces indica toda la psique inconsciente y entonces se confunde con el arquetipo del alma. A veces puede confundirse tambi\u00e9n con la noci\u00f3n de lo reprimido de Freud.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La persona y la sombra son los dos aspectos m\u00e1s extremos del individuo. Parece muy evidente que remiten a entidades filos\u00f3ficas m\u00e1s que psicol\u00f3gicas, aunque seguidores freudianos han recogido estas nociones sin usar la terminolog\u00eda junguiana, como por ejemplo Winnicott (1965) cuando hablaba de falso <em>self<\/em> (que podr\u00eda comprender tanto la \u00absombra\u00bb como la \u00abpersona\u00bb de Jung) y verdadero <em>self <\/em>(que podr\u00eda ser asimilado al s\u00ed mismo de Jung).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s en profundidad nos encontramos con los arquetipos propiamente dichos, relacionados ya con el mundo del inconsciente colectivo. Los m\u00e1s importantes son el alma <em>(anima y animas),<\/em> el esp\u00edritu y el s\u00ed mismo. Otros arquetipos pueden ser el h\u00e9roe, el drag\u00f3n, el para\u00edso, el infierno, etc.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El alma se alcanza a conocer por sus manifestaciones, cuando se proyecta como personificaci\u00f3n caracter\u00edstica del otro sexo. De este modo, toma en el hombre la forma de una figura femenina <em>(anima),<\/em> y en la mujer la forma de una figura masculina <em>(animus).<\/em> Tanto hombres como mujeres conservan en su inconsciente colectivo una representaci\u00f3n ideal del otro sexo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las encarnaciones del <em>anima<\/em> en el hombre son m\u00faltiples y oscilan entre una sola mujer o varias figuras. En parte, su origen procede de la figura materna como prototipo de mujer, aunque puede fundirse con las im\u00e1genes de otras mujeres reales de la vida: hermanas, amigas, esposa, etc. Pero otra fuente del <em>anima<\/em> es la imagen hereditaria de mujer forjada por experiencias ancestrales. Para Jung \u00abtodo hombre lleva en s\u00ed la imagen eterna de la mujer, una huella o arquetipo del conjunto de experiencias ancestrales. El <em>anima<\/em> es probablemente una representaci\u00f3n ps\u00edquica de la peque\u00f1a porci\u00f3n de genes femeninos contenidos en el organismo del hombre\u00bb (Bennet, 1966, p\u00e1g. 112). En forma similar, el <em>animus<\/em> es el arquetipo del alma en la mujer. Se encuentra menos descrito que el <em>anima,<\/em> y mientras este \u00faltimo es siempre una figura de mujer, el <em>animus,<\/em> en muchas ocasiones, es una pluralidad de figuras masculinas. En este caso es el padre el prototipo del arquetipo, pero como en el caso anterior, tambi\u00e9n hay que a\u00f1adir la fuente inconsciente hereditaria. Jung describi\u00f3 mediante el concepto de <em>animus<\/em> la faceta masculina de la mujer y seg\u00fan Bennet (1966) ello ha constituido \u00abun aporte de singular trascendencia pr\u00e1ctica a la psicolog\u00eda femenina\u00bb (p\u00e1g. 114).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otro arquetipo importante es el Esp\u00edritu, que puede aparecer bajo diversas formas simb\u00f3licas: viento, mar, figuras ancestrales, divinidades, animales colaboradores, etc. Pese a todo, su personificaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan es la del Sabio Anciano o Gran Madre <em>(magna mater).<\/em> Este arquetipo sigue en importancia al del alma. Sin embargo, el m\u00e1s central de todos los arquetipos es el s\u00ed-mismo <em>(Selbst),<\/em> que como ocurre con la noci\u00f3n de \u00abyo\u00bb en Freud, est\u00e1 pre\u00f1ado de una gran ambig\u00fcedad. Es al mismo tiempo el centro invisible, inconsciente e \u00edntimo de la personalidad, y una totalidad ps\u00edquica, resultado de la unificaci\u00f3n de lo consciente con lo inconsciente. Lo que Jung quiere subrayar ante todo es que no hay que confundirlo con el yo consciente. La descripci\u00f3n del s\u00ed-mismo corre pareja con el proceso de individuaci\u00f3n, por lo que vanaos a continuarlo en el siguiente apartado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>La individuaci\u00f3n<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung cre\u00f3 el t\u00e9rmino individuaci\u00f3n \u00abpara designar el proceso mediante el cual una persona se convierte en \u00abin-dividuo\u00bb psicol\u00f3gico, es decir, en una unidad particular e indivisible o totalidad\u00bb (Bennet, 1966, p\u00e1g. 153). No tiene nada que ver con el concepto de individualismo (que sugiere un pensamiento y una acci\u00f3n m\u00e1s egoc\u00e9ntrica). La individuaci\u00f3n es la realizaci\u00f3n en el individuo de las cualidades, tanto personales como colectivas, en el proceso que eleva al ser humano a la unificaci\u00f3n de la personalidad. Este proceso abarca todo el curso de la existencia del sujeto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando el proceso de individuaci\u00f3n se lleva a cabo, la combinaci\u00f3n de lo consciente y lo inconsciente permite integrar el yo en una personalidad m\u00e1s amplia, que es justamente lo que Jung denomina s\u00ed-mismo. Lo define como \u00abla totalidad, consciente e inconsciente, que yo constituyo, y engloba facetas insospechadas, como por ejemplo, ciertas manifestaciones corporales y el inconsciente\u00bb (Collected Works, tomo IX, p\u00e1g. 275) (2). La individuaci\u00f3n es un proceso integrador, casi de purificaci\u00f3n, donde a lo largo de todo el decurso vital de lo que se trata es del descubrimiento del propio ser. El proceso pasa por varias fases, que Jacobi (1978), una de sus alumnas m\u00e1s preclaras, ha entendido como dos grandes tareas: <em>a)<\/em> Una llevada a cabo durante la primera mitad de la vida, donde a grandes rasgos nos iniciamos y desarrollamos con la realidad externa y <em>b)<\/em> otra hacia la segunda mitad de la vida, donde es necesaria la iniciaci\u00f3n con la realidad interior. La individuaci\u00f3n, en sentido estricto, comprende este segundo tramo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una vez alcanzada la individuaci\u00f3n, el yo ya no es el centro de la personalidad, sino el <em>Selbst<\/em> (si-mismo). El individuo logra la ecuanimidad, ha encontrado la verdadera forma de relaci\u00f3n con los dem\u00e1s hombres, y ya no teme a la muerte. Ha alcanzado la sabidur\u00eda. El logro de la individuaci\u00f3n se manifiesta por la incesante aparici\u00f3n de im\u00e1genes arquet\u00edpicas del s\u00ed-mismo. El proceso se puede describir en t\u00e9rminos junguianos de la forma que sigue: despu\u00e9s de pasar por un encuentro con la propia \u00absombra\u00bb, se llega a las profundas im\u00e1genes del inconsciente colectivo, donde sobreviene el encuentro con el <em>ammus o anima,<\/em> hasta llegar a la integraci\u00f3n total, a la totalidad que en muchas culturas y religiones se simboliza por el \u00abm\u00e1ndala\u00bb, figura circular que los asc\u00e9ticos y m\u00edsticos establecieron para ayudarse en la contemplaci\u00f3n. Est\u00e1 claro que estos fen\u00f3menos se sit\u00faan fuera de la experiencia cotidiana \u00abnormal\u00bb, y tambi\u00e9n fuera de los objetivos de la psicoterapia Junguiana. La individuaci\u00f3n s\u00f3lo la alcanzar\u00edan muy escasos y escogidos pacientes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>La psicoterapia junguiana<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos comentarios del apartado anterior nos pusieron en contacto con la concepci\u00f3n psicoterap\u00e9utica de Jung, que no se limita a la eliminaci\u00f3n de los s\u00edntomas, sino que intenta alcanzar el crecimiento o la autorrealizaci\u00f3n. Su concepci\u00f3n de las neurosis es positiva, en tanto en cuanto abre el camino para un nuevo desarrollo de la personalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El proceso comprende varios estadios, cada uno de los cuales, seg\u00fan Ellenberger (1970), puede constituir un m\u00e9todo independiente por s\u00ed mismo. A veces no se puede llevar a cabo el proceso entero, debi\u00e9ndonos contentar con alcanzar solamente alguno de los estadios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Primero tenemos un estadio de concienciaci\u00f3n, donde el sujeto debe valorar la realidad de su situaci\u00f3n presente. Es similar a lo que en la psicoterapia psicoanal\u00edtica se denomina an\u00e1lisis de la demanda y analizabilidad del paciente. Despu\u00e9s de superado este estadio viene el momento de la confesi\u00f3n, el relato y descubrimiento de los secretos pat\u00f3genos. Una vez que el paciente ha efectuado un relato de todo lo m\u00e1s importante acontecido en su vida viene el momento terap\u00e9utico m\u00e1s propiamente junguiano, el procedimiento sint\u00e9tico-hermen\u00e9utico, que se diferencia del m\u00e1s propiamente freudiano anal\u00edtico-reductivo causal<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung, el m\u00e9todo anal\u00edtico de Freud, aunque puede obtener resultados muy satisfactorios, a veces resulta interrumpido por causas no demasiado claras. Entonces lo que hay que efectuar es un cambio de procedimiento, y pasar a un m\u00e9todo m\u00e1s sint\u00e9tico-hermen\u00e9utico, donde se intenta inculcar un mayor sentido a la existencia del paciente. Seg\u00fan Jung, su m\u00e9todo est\u00e1 especialmente indicado para aquellos sujetos intensamente preocupados por problemas morales, filos\u00f3ficos o religiosos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No nos detendremos en los aspectos t\u00e9cnicos del proceso terap\u00e9utico que en s\u00edntesis, debe pasar desde un enfrentamiento con la propia \u00absombra\u00bb y \u00abpersona\u00bb, hasta llegar respectivamente a lograr la comprensi\u00f3n del <em>anima o animus,<\/em> el contacto con el arquetipo del esp\u00edritu (Sabio Anciano o Gran Madre), y por fin, alcanzar la individuaci\u00f3n (el s\u00ed-mismo).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hay que a\u00f1adir tambi\u00e9n que, para Jung, la psicoterapia puede ser entendida como una nueva reeducaci\u00f3n, en un sentido muy similar al Adleriano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>LA\u00a0INFLUENCIA DE JUNG\u00a0EN LA ACTUALIDAD<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Resulta bastante curioso c\u00f3mo, a pesar de que Jung se opon\u00eda a la etiquetaci\u00f3n de los seres humanos en categor\u00edas, los tipos psicol\u00f3gicos que describi\u00f3, han pasado a ser una de las bases de la teor\u00eda de la personalidad de uno de los psic\u00f3logos contempor\u00e1neos m\u00e1s famosos: Hans J\u00fcrgen Eysenck (1947), quien recoge las dimensiones junguianas de introversi\u00f3n y extraversi\u00f3n para elaborar su propia teorizaci\u00f3n sobre la personalidad, plasmada operativamente en varios cuestionarios. Eysenck (1970) llega incluso a postular la existencia de disposiciones heredadas como causas de estas dimensiones junguianas, y la existencia de alg\u00fan sustrato fisiol\u00f3gico en el sistema reticular ascendente que refuerza las excitaciones nerviosas en el caso de los introvertidos (Kriz, 1985, p\u00e1g. 96). Este punto de vista se encuentra en las ant\u00edpodas de las intenciones de Jung, para quien los tipos psicol\u00f3gicos eran considerados como meros indicadores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero es que la tipolog\u00eda junguiana de las actitudes es tan general y extendida, que ya no nos podemos desprender de ella, y ha pasado a formar parte del acervo psicol\u00f3gico de la mentalidad popular de la gente. Calificar a alguien de introvertido o extravertido es, hoy d\u00eda, una expresi\u00f3n coloquial que da una idea r\u00e1pida y directa de alguien sobre quien se est\u00e9 hablando.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante muchos a\u00f1os la psicolog\u00eda anal\u00edtica apenas ha tenido escisiones y querellas, quiz\u00e1 debido a la larga vida del propio Jung. En palabras de su secretaria final y disc\u00edpula Aniela Jaff\u00e9 (1967), Jung \u00abse hab\u00eda convertido en una leyenda aun antes de su muerte\u00bb (p\u00e1g. 11). La raz\u00f3n es que la influencia de Jung no se limit\u00f3 \u00fanicamente a la psicolog\u00eda o la psicoterapia, sino que se extendi\u00f3 a soci\u00f3logos, economistas, pol\u00edticos, te\u00f3logos, etc. Resulta bastante curiosa la an\u00e9cdota relatada por Ellenberger (1970, p\u00e1g. 829) en relaci\u00f3n con el papel jugado por Jung para la creaci\u00f3n de la despu\u00e9s mundialmente conocida Asociaci\u00f3n de Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung dio un fuerte impulso para la psicoterapia de los esquizofr\u00e9nicos y se anticip\u00f3 en cierto modo a los analistas existenciales, influyendo as\u00ed mismo en personalidades famosas del posterior movimiento de la antipsiquiatr\u00eda (Laing y Cooper).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En 1942 se cre\u00f3 \u00e9l \u00abInstituto Jung\u00bb en Z\u00farich (actualmente aut\u00e9ntico santuario de la lectura purista de Jung) y en 1957 la Sociedad Suiza de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, cuyo primer presidente ser\u00eda Kurt Biswanger.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tras la muerte de Jung se produjeron algunas escisiones, pero el junguismo sigui\u00f3 presente sobre todo en EEUU, Italia, Suiza, Alemania e Inglaterra. Como informa Delacampagne (1982), el junguismo mantiene dos direcciones fundamentales: <em>A)<\/em> Una m\u00e1s cl\u00ednica, que se ha preocupado de \u00abprofesionalizar\u00bb la pr\u00e1ctica junguiana con la creaci\u00f3n de institutos y sociedades, aunque todav\u00eda estamos a la espera de la publicaci\u00f3n de sus \u00abdiarios cl\u00ednicos\u00bb. En esta vertiente ha influido en numerosos psicoanalistas ingleses, de los cuales hay que resaltar a Winnicott. <em>B)<\/em> Otra m\u00e1s heterodoxa, interesada por las aplicaciones de la psicolog\u00eda junguiana a la filosof\u00eda, al arte o a las religiones. Como se\u00f1ala Guti\u00e9rrez (1993), se puede hablar de una l\u00ednea intermedia representada por la corriente antipsiqui\u00e1trica inglesa sobre todos sus iniciadores (Laing, Cooper), que adem\u00e1s de interesarse por la filosof\u00eda o el arte, se preocuparon fuertemente por la cl\u00ednica de las psicosis, siguiendo una rama muy cl\u00e1sica del junguismo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0Notas de pie de p\u00e1gina<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(1) Para pormenorizar estas diferencias pueden consultarse Freud (1914d); Bennet (1966, cap. 2); Jung (1962); Roazen (1971, caps. 6, 5), y sobre todo, la correspondencia Freud\/Jung de esos \u00faltimos a\u00f1os de relaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4>(1)\u00a0\u00abAion. Contribuciones a los simbolismos del s\u00ed-mismo\u00bb, versi\u00f3n castellana, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1986.<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio Garc\u00eda de la Hoz Psicoanalista, Doctor en Filosof\u00eda y Letras (Secci\u00f3n Psicologia) por la Universidad Complutense de Madrid, Miembro fundador del Grupo Quip\u00fa de Psicoterapia en 1975. Psicoterapeuta didacta de Quip\u00fa Instituto. Psicoterapeuta individual y de grupos. 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