{"id":3902,"date":"2014-08-27T03:23:19","date_gmt":"2014-08-27T03:23:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=3902"},"modified":"2015-04-14T16:43:18","modified_gmt":"2015-04-14T16:43:18","slug":"psicologia-analitica-y-perspectivas-dinamicas-y-afectivas-en-neurociencias-josefina-ihnen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/psicologia-analitica-y-perspectivas-dinamicas-y-afectivas-en-neurociencias-josefina-ihnen\/","title":{"rendered":"Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y Perspectivas Din\u00e1micas y Afectivas en Neurociencias &#8211; Josefina Ihnen"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">JOSEFINA IHNEN<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Ihnen-Josefina.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3906 size-thumbnail\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Ihnen-Josefina-150x150.jpg\" alt=\"Ihnen-Josefina\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Ihnen-Josefina-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Ihnen-Josefina.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Josefina Ihnen Jory\u00a0es\u00a0Psic\u00f3loga, diplomada en Psicoterapia Humanista Existencial, Universidad de Chile. Este documento fue tomado de la <a href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Revista <\/a><em><a href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Encuentros<\/a>,<\/em> No. 3, 2011, p\u00e1gs. 53-65, con autorizaci\u00f3n de los editores. La revista\u00a0<span style=\"color: #111111;\">es una iniciativa de difusi\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Chilena de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y\u00a0<\/span>ofrece un espacio para promover ideas e investigaciones en el \u00e1mbito de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\"><\/div>\n<h4 style=\"text-align: center; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Resumen<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">En el presente trabajo se ponen en relaci\u00f3n las conceptualizaciones de la relaci\u00f3n cuerpo-mente desarrolladas por la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y dos perspectivas te\u00f3ricas en Neurociencias: las Teor\u00edas Din\u00e1micas y las Neurociencias Afectivas. El encuentro entre estos \u00e1mbitos de estudio se organiza en torno a tres interrogantes: la primera explora la relaci\u00f3n espec\u00edfica entre cuerpo-mente que propone cada una; a segunda indaga acerca del papel del arquetipo como concepto articulador de ambos niveles; mientras que la \u00faltima examina la posibilidad de la emergencia del self. Al final de este recorrido se concluye que existe cierta coherencia entre los hallazgos de las perspectivas en Neurociencias revisadas y de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, dando lugar a una concepci\u00f3n comprehensiva de la relaci\u00f3n cuerpo-mente. Por una parte, la experiencia subjetiva parece ser moldeada por sistemas inconscientes corporalmente enraizados, lo que se relaciona estrechamente con el concepto de arquetipo planteado por Jung. Por otra parte, se enfatiza en la emergencia como un concepto clave para entender la naturaleza de la relaci\u00f3n cuerpo \u2013 mente, en tanto, a partir de la complejidad del nivel corporal emergen patrones neurales del estado del organismo, emociones, arquetipos, en fin, un self. Se propone adem\u00e1s que la afinidad entre estos dos campos no estar\u00eda enraizada solamente en su objeto de estudio \u2013 parcialmente compartido- sino fundamentalmente en una mirada epist\u00e9mica com\u00fan.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Palabras claves: psicolog\u00eda anal\u00edtica, neurociencias, emergencia, arquetipos, Self.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>__________________________________________________<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">I.- Introducci\u00f3n<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre cuerpo y mente es una cuesti\u00f3n largamente discutida, no en vano en la literatura la tem\u00e1tica se ha ganado el nombre de problema cuerpo-mente. En el presente trabajo se exploran los aportes a este problema que surgen desde el di\u00e1logo entre dos disciplinas que, si bien divergen en su m\u00e9todo, comparten al menos parcialmente su objeto de estudio en lo que refiere a la subjetividad humana: la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y las Neurociencias, particularmente sus perspectivas din\u00e1micas y afectivas. Ambas miradas se presentar\u00e1n a continuaci\u00f3n, de manera de contar con una noci\u00f3n general de los puntos de vista desde los cuales emanar\u00e1n las discusiones que constituyen el centro de este trabajo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De una parte, la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica congrega al conjunto de postulados te\u00f3ricos, anal\u00edticos y metodol\u00f3gicos desarrollados por Carl Gustav Jung. Su obra es de gran riqueza tanto en el \u00e1mbito te\u00f3rico como en el cl\u00ednico, sin embargo, su naturaleza es bastante asistem\u00e1tica. Por esta raz\u00f3n se presentar\u00e1n solo algunos principios generales del enfoque, dirigidos fundamentalmente a describir la concepci\u00f3n de la psique desarrollada por Jung. Para este autor la psique es un sistema autorregulado que lucha persistentemente por equilibrar fuerzas o tendencias opuestas. La estructura de esta psique estar\u00eda conformada por tres partes de magnitud creciente: la conciencia, el inconsciente personal y el inconsciente colectivo. La conciencia tendr\u00eda por elemento central el yo, complejo que no rige la psique pero que tiene la cualidad especial de poseer el sentido de la identidad. En tanto, el inconsciente personal estar\u00eda conformado por complejos de car\u00e1cter aut\u00f3nomo, conceptos o im\u00e1genes cargadas afectivamente que han sido reprimidas. Por \u00faltimo, el inconsciente colectivo estar\u00eda conformado por arquetipos, im\u00e1genes potenciales de car\u00e1cter universal, que ordenan los elementos de la psique, y que se pueden manifestar en s\u00edmbolos de imaginer\u00eda como los que se encuentran en mitos y cuentos de hadas (Alonso, 2004; Jacoby, 1999). Si bien esta descripci\u00f3n puede parecer parcelada, Jung (2004b) enfatiza en que su concepci\u00f3n de la psique supone una totalidad consciente-inconsciente, en que \u201cni la consciencia es un \u2018aqu\u00ed\u2019 ni lo inconsciente es un \u2018all\u00ed\u2019 \u201d ( p. 201).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, las Neurociencias se consideran un \u00e1mbito de encuentro entre disciplinas abocadas al estudio del sistema nervioso, el comportamiento y la mente (Fern\u00e1ndez, 2006). Cabe subrayar que dentro de este espacio de conversaci\u00f3n entre diferentes disciplinas no existe un solo paradigma. Este trabajo se situar\u00e1 fundamentalmente desde dos perspectivas te\u00f3ricas que aprior\u00edsticamente parecen afines a los planteamientos de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica. La primera est\u00e1 constituida por las Teor\u00edas Din\u00e1micas, las que a partir de los desarrollos de la Teor\u00eda de la Complejidad consideran al sistema nervioso como un sistema complejo. Esta perspectiva tiene a su base una serie de supuestos, algunos de los cuales se delinear\u00e1n a continuaci\u00f3n: (a) reactividad a los supuestos b\u00e1sicos de la ciencia, se propone una nueva comprensi\u00f3n de la ley, la cual abandona su car\u00e1cter universal para hacerse operativa en contextos espec\u00edficos de la realidad; (b) centralidad del concepto de auto-organizaci\u00f3n, entendido como un proceso espont\u00e1neo que deviene como tal sin estar completamente determinado, producto de interacciones en uno o m\u00e1s niveles, y del concepto de emergencia como constructo epistemol\u00f3gico para la explicaci\u00f3n; (c) perspectiva holista tanto en lo te\u00f3rico como en lo metodol\u00f3gico, enfatizando la constante interacci\u00f3n circular que se establece entre los niveles micro y macro, entre la parte y el todo (Ib\u00e1\u00f1ez, 2008). Adicionalmente, en este trabajo se incorporar\u00e1n los desarrollos de un grupo de autores que enfatizan en la imbricada relaci\u00f3n entre emoci\u00f3n y cognici\u00f3n, enmarcados en el \u00e1mbito denominado Neurociencias Afectivas (Damasio, LeDoux y Panksepp). Ambas l\u00edneas te\u00f3ricas se entrecruzan, por ejemplo, Varela, autor af\u00edn a la vertiente de las Teor\u00edas Din\u00e1micas, le da un importante lugar a la afectividad, por lo que la distinci\u00f3n entre una y otra l\u00ednea se lleva a cabo solo con el fin de esclarecer, aunque sea a punta de simplificaciones, los fundamentos te\u00f3ricos a la base de la discusi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es com\u00fan hallar en la literatura estudios que ponen en relaci\u00f3n a la Psicolog\u00eda y las Neurociencias bajo la premisa de que la \u00faltima debe dotar a la primera de antecedentes emp\u00edricos que aporten a la confirmaci\u00f3n de diversas teor\u00edas o hip\u00f3tesis psicol\u00f3gicas. Nada m\u00e1s alejado de lo que se pretende en este art\u00edculo. En este sentido, no se busca que las Neurociencias le otorguen objetividad a la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, sino m\u00e1s bien que ambas miradas ganen en coherencia y profundidad. En otras palabras, se busca establecer un di\u00e1logo entre dos partes que tienen mucho que decir acerca de uno de los problemas te\u00f3ricos m\u00e1s complejos que se le ha presentado al ser humano al momento de pensarse a s\u00ed mismo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">II.- Tres preguntas para dialogar<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para entablar el di\u00e1logo sobre la relaci\u00f3n cuerpo-mente se tomar\u00e1n tres preguntas como ejes de la discusi\u00f3n. En primer lugar: \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n espec\u00edfica entre los niveles cuerpo\u2013mente proponen las partes? Para luego abordar: \u00bfqu\u00e9 lugar le cabe a los arquetipos como elemento articulador de estos niveles? Finalmente, se integrar\u00e1n aspectos de estas dos preguntas en una \u00faltima interrogante: \u00bfDe qu\u00e9 manera particular emerge el self?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Explorando nuevos caminos para la comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n cuerpo-mente<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a la primera cuesti\u00f3n, destaca el hecho de que tanto Jung como las Teor\u00edas Din\u00e1micas en Neurociencias ofrecen un camino alternativo a los usualmente emprendidos para comprender la relaci\u00f3n entre cuerpo y mente. Desechan tanto un paralelismo psicof\u00edsico, en el que se entienden cuerpo y mente como procesos paralelos \u2013dualismo-, como el otorgar a una de las partes alg\u00fan grado de supremac\u00eda, ya sea como fuente privilegiada de la experiencia o como causaci\u00f3n de un nivel sobre el otro -reduccionismo (Sassenfeld, 2008; Tresan, 1996).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De esta manera, desde la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica se propone la noci\u00f3n de interconexi\u00f3n o interdependencia para comprender la intrincada relaci\u00f3n entre cuerpo y mente (Wilkinson, 2004; Sassenfeld, 2008). Jung (1968, p.114, citado en Saiz y Am\u00e9zaga, 2005) se\u00f1ala: \u201cla separaci\u00f3n de la psicolog\u00eda de los postulados b\u00e1sicos de la biolog\u00eda es puramente artificial, ya que la psique humana existe en una uni\u00f3n indisoluble con el cuerpo\u201d. Esta concepci\u00f3n es compartida por investigadores de las Neurociencias. Varela, Thompson y Rosch (2005), inspirados en el pensamiento de Meraleau-Ponty, proponen que el cuerpo no es s\u00f3lo una estructura f\u00edsica, sino tambi\u00e9n una estructura vivida y experiencial, al mismo tiempo externa e interna, biol\u00f3gica y fenomenol\u00f3gica. Varela (2000) a\u00f1ade que no se puede tener una mente sin que est\u00e9 encarnada por completo, inextricablemente ligada a un cuerpo activo, lo que resume en la frase: \u201cla mente no est\u00e1 en la cabeza\u201d (p. 243).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si bien esta formulaci\u00f3n deja en claro que la relaci\u00f3n cuerpo-mente es para nuestros dialogantes compleja y estrecha, no establece la naturaleza espec\u00edfica de esta relaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde las Neurociencias se dan algunas luces acerca de esta cuesti\u00f3n con el planteamiento del concepto de emergencia, el que supone que niveles superiores \u2013 en este caso, la mente \u2013 emergen sucesivamente sobre la base de niveles inferiores \u00a0&#8211; en este trabajo, los procesos biol\u00f3gicos. Si bien dicha formulaci\u00f3n puede despertar la sospecha de encubrir cierto reduccionismo, se hace hincapi\u00e9 en que los niveles superiores no son causados por ni reductibles a los niveles inferiores. Se postula adem\u00e1s que cada nivel es real y ontol\u00f3gicamente sustantivo, presentando sus propias leyes y caracter\u00edsticas fenomenol\u00f3gicas (Tresan, 1996). M\u00e1s a\u00fan se establece que la regulaci\u00f3n o influencia entre niveles puede ser tanto top-down como bottom up (1). Como plantea Varela (2000) \u201ces una calle de dos direcciones: los componentes locales (grupos neuronales) dan origen a esta mente emergente, pero, viceversa, la mente emergente constri\u00f1e, afecta directamente a los componentes locales\u201d (p.246).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para que emerjan las nuevas propiedades, o bien, un nuevo nivel, el sistema en cuesti\u00f3n debe mostrar un alto grado de complejidad y m\u00faltiples relaciones entre sus componentes. Surge entonces la pregunta, \u00bfse puede considerar el cuerpo como un sistema que cumple con estas caracter\u00edsticas? Se dar\u00e1 respuesta a esta cuesti\u00f3n echando un vistazo a solo una porci\u00f3n del sistema, el cerebro. \u201c(\u00c9ste est\u00e1 conformado por)\u2026 alrededor de 50 a 500 tipos diferentes de neuronas y un n\u00famero total de 10 a 100 billones de neuronas. Cada neurona tiene un ax\u00f3n que puede establecer hasta 10.000 conexiones sin\u00e1pticas. Adem\u00e1s, se debe tener en cuenta que cada c\u00e9lula nerviosa tiene m\u00faltiples estados de reacci\u00f3n para cada neurotransmisor para el cual tiene receptores y que existen m\u00e1s de 50 neurotransmisores descritos. Todo esto en el contexto de un cerebro en constante flujo, desde etapas tempranas uterinas hasta la muerte, con dendritas retray\u00e9ndose y proliferando, sinapsis desapareciendo y estableci\u00e9ndose en nuevas posiciones, neuronas muriendo y naciendo. Los eventos descritos y sus permutaciones en un solo cerebro humano exceden los 10 a 100 trillones (un n\u00famero que si fuese escrito con todos sus ceros ocupar\u00eda todo el espacio imaginable)\u201d (Tresan, 1996, p. 415).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este punto conviene hacer un alto y preguntarse: \u00bfpor qu\u00e9 se presenta un ejemplo que ilustra solo la complejidad del cerebro? La respuesta es que hoy, la literatura, especialmente en su vertiente m\u00e1s emp\u00edrica, est\u00e1 a\u00fan comprometida en develar la relaci\u00f3n entre el nivel local de los grupos neuronales y el nivel global de la mente. Sin embargo, algunos autores describen el cuerpo como un nivel local de complejidad. Damasio (2009) declara con vehemencia: \u201cEs todo el organismo, y no el cuerpo solo o el cerebro solo, lo que interact\u00faa con el ambiente (2) \u201d (p. 259). De esta manera, si a esta descripci\u00f3n de la complejidad del cerebro le a\u00f1adimos las m\u00faltiples interacciones que existen entre el sistema nervioso y el medio interno del organismo, se puede concluir f\u00e1cilmente que el cuerpo constituye un sistema o, en palabras de Varela, un nivel local en extremo complejo, cuyas interacciones pueden dar lugar a un nivel global.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el campo de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, Tresan (1996) se\u00f1ala que en la obra de Jung tambi\u00e9n es posible encontrar un pensamiento emergentista que cubre diferentes \u00e1mbitos. Nota que el m\u00e9todo sint\u00e9tico o constructivo, la funci\u00f3n trascendente (que puede ser entendida como un factor que cataliza actividad emergente) y su compleja concepci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre el analista y paciente, se enra\u00edzan en una perspectiva en que la emergencia es un concepto central. En relaci\u00f3n al tema que nos convoca, la relaci\u00f3n cuerpo-mente, destaca su teorizaci\u00f3n en torno a la libido. Para Jung (2004a) la libido ser\u00eda una energ\u00eda vital pura que puede sufrir transformaciones ontol\u00f3gicas en diferentes fen\u00f3menos y niveles de organizaci\u00f3n. Se opone as\u00ed a Freud, quien conceptualiz\u00f3 la libido como una energ\u00eda sexual que no pod\u00eda transmutar en otras formas de energ\u00eda, manteniendo siempre su car\u00e1cter sexual original. De esta manera, mientras el primero enfatiza en la emergencia de fen\u00f3menos, todos con el mismo estatus ontol\u00f3gico, el segundo deja entrever una preponderancia del nivel sexual, o para efectos de este art\u00edculo, del nivel corporal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Asimismo, en coherencia con un pensamiento emergentista, Jung defiende que la psique presenta una naturaleza diferente a la de los fen\u00f3menos f\u00edsico-qu\u00edmicos y que no se trata tampoco de una reproducci\u00f3n de dichos fen\u00f3menos. De manera alternativa, le atribuye una independencia relativa, pues si bien la psique participa del dinamismo del organismo, constituye un nivel con sus propias caracter\u00edsticas fenom\u00e9nicas: el alma traspone el proceso f\u00edsico en im\u00e1genes. \u201c(\u2026) No hay motivo alguno para considerar la psique como algo secundario o como un epifen\u00f3meno, sino que hay suficientes razones para entenderla &#8211; al menos hipot\u00e9ticamente &#8211; como un factor sui generis (\u2026)\u201d (Jung, 2004c, p.57). A\u00f1ade adem\u00e1s que la psique puede transformar los \u00f3rdenes de las leyes de la naturaleza en estados superiores (Jung, 2004b).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Arquetipo: un posible concepto articulador entre cuerpo y mente<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si la emergencia corresponde al constructo epistemol\u00f3gico fundamental para esta nueva forma de comprender la relaci\u00f3n cuerpo-mente, el arquetipo puede entenderse como el concepto clave para articular en lo concreto ambos niveles. Como primer paso para detallar esta relaci\u00f3n, corresponde delinear este concepto central para la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica. En palabras de Jung, \u201clos arquetipos son, por definici\u00f3n, factores y motivos que ordenan los elementos ps\u00edquicos en ciertas im\u00e1genes, caracterizadas como arquet\u00edpicas, pero de tal forma que solo se pueden reconocer por los efectos que producen. Ellos (\u2026) presumiblemente forman las dominantes estructurales de la psique en general\u201d (Jung, 1969, p.149, citado en Saiz y Am\u00e9zaga, 2005).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde la visi\u00f3n de Saiz y Am\u00e9zaga (2005), quienes intentan integrar aspectos de la Biolog\u00eda del Conocimiento y de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, el arquetipo puede pensarse como un sistema, que tiene tanto un patr\u00f3n de organizaci\u00f3n como una estructura. As\u00ed, la definici\u00f3n que desarrolla Jung permite suponer que el arquetipo puede ser entendido como un patr\u00f3n de organizaci\u00f3n definido por las relaciones que se establecen entre los componentes del sistema, las que determinan las caracter\u00edsticas fundamentales de \u00e9ste. Por otra parte, este patr\u00f3n se concretiza en una estructura, la que alude a los componentes del sistema y sus relaciones. Esta distinci\u00f3n entre organizaci\u00f3n y estructura es similar a la que realiza Jung entre arquetipo y representaci\u00f3n arquet\u00edpica, donde el arquetipo es un modelo hipot\u00e9tico, no evidente, una forma y la representaci\u00f3n arquet\u00edpica un contenido espec\u00edfico (Jung, 2004c).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Saiz y Am\u00e9zaga (2005) se\u00f1alan que si bien la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica plantea que los arquetipos tienen una base hereditaria, no se heredan conceptos ni im\u00e1genes sino mecanismos gen\u00e9ticos b\u00e1sicos. M\u00e1s bien, a partir de la recursividad entre organismo y medio, emergen los patrones de organizaci\u00f3n arquet\u00edpica, los que son corporeizados en una estructura espec\u00edfica. Vale precisar que a la base de este proceso estar\u00eda la acci\u00f3n catalizadora de genes que gatillan patrones autom\u00e1ticos de comportamiento, los que est\u00e1n inextricablemente unidos a una experiencia corporal, la que, a su vez, constituye la base para la construcci\u00f3n de n\u00facleos de significado. Todo esto, enmarcado en un proceso continuo de corporeizaci\u00f3n que permite que siga en acci\u00f3n el patr\u00f3n organizador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A modo de s\u00edntesis, se puede proponer que a partir del nivel de corporeizaci\u00f3n biol\u00f3gico &#8211; que incluye aspectos gen\u00e9ticos, redes neuronales, aspectos inmuno-endocrinos, en fin, un sistema corporal, cuyos componentes est\u00e1n en permanente interacci\u00f3n, y cuya totalidad se relaciona continuamente con el medio &#8211; emerge un nivel de corporeizaci\u00f3n ps\u00edquica, una mente encarnada, que abarca procesos de aprendizaje asociados con la memoria impl\u00edcita, procesos de abstracci\u00f3n y simbolizaci\u00f3n y la configuraci\u00f3n de patrones de organizaci\u00f3n arquet\u00edpica (Saiz y Am\u00e9zaga, 2005). La emergencia de este nivel de corporeizaci\u00f3n ps\u00edquica guarda estrecha relaci\u00f3n con lo que Varela (2000) llama el nivel o estado global, \u201cun proceso que surge a partir de las reglas locales y que tiene un status ontol\u00f3gico diferente, porque trae consigo la creaci\u00f3n de un individuo o una unidad cognitiva\u201d (p.244).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo hasta ahora se\u00f1alado permite ahondar en la segunda pregunta que gu\u00eda este di\u00e1logo, relativa al papel que le cabe al arquetipo como elemento articulador de los niveles cuerpo y mente al integrar en su definici\u00f3n aspectos biol\u00f3gicos y ps\u00edquicos. Hasta el momento se ha planteado c\u00f3mo emerge en la ontogenia el patr\u00f3n de organizaci\u00f3n arquet\u00edpico a partir del desarrollo del cerebro y de la psique; corresponde ahora abordar la dimensi\u00f3n filogen\u00e9tica del problema. Es decir, abordar la relaci\u00f3n que tiene el arquetipo con la especie humana y su historia evolutiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung afirma que lo inconsciente \u2013 y los arquetipos \u2013 se encuentran encarnados en el cuerpo del hombre. M\u00e1s a\u00fan, se\u00f1ala que los arquetipos son inherentes a la especie humana y el fruto de su evoluci\u00f3n, actualiz\u00e1ndose en la estructura cerebral, compleja y heredada, de cada individuo que nace (Niesser, 2010; Jung, 2004c). Argumenta as\u00ed que hay elementos inscritos en el cuerpo que influyen en la emergencia de patrones de comportamiento, los que son influenciados por elementos culturales y conscientes. Esta formulaci\u00f3n de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica posee similitudes notables con la propuesta que desarrolla Panksepp, quien en el marco del \u00e1rea de la Neurociencia Afectiva, plantea que el cerebro humano es similar a un viejo museo que contiene muchas de las marcas arquet\u00edpicas, memorias ancestrales, del pasado evolutivo del hombre. Agrega que el cerebro puede ser entendido como un \u00f3rgano simb\u00f3lico que refleja una epistemolog\u00eda evolutiva codificada en nuestros genes (Panksepp, 1998).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Panksepp localiza estas memorias ancestrales en \u00e1reas subcorticales espec\u00edficas del cerebro, individualizando sistemas emocionales b\u00e1sicos para la b\u00fasqueda, la rabia, el miedo, el p\u00e1nico, el cuidado y el juego, entre otros. Estos centros habr\u00edan evolucionado durante el curso de la historia humana y guiar\u00edan el comportamiento, permitiendo respuestas r\u00e1pidas en situaciones y desaf\u00edos est\u00e1ndar que nuestros ancestros enfrentaron en el curso de la evoluci\u00f3n. Sin embargo, el autor insiste en que estas emociones rara vez emergen aisladas de la influencia de factores cortico-culturales (Niesser, 2010).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sus planteamientos van en la l\u00ednea de lo propuesto por Antonio Damasio (2003, p. 205, citado en Niesser, 2010): \u201cEl cerebro no comienza sus d\u00edas como una tabula rasa (\u2026) trae consigo conocimiento innato y \u2018know how\u2019 automatizado\u201d. Asimismo, existen puntos comunes con los planteamientos acerca de las emociones de Josph LeDoux (1996), autor que sostiene que no existe un sistema emocional universal en el cerebro que medie todas las funciones emocionales. M\u00e1s bien diferentes emociones son mediadas por redes cerebrales o m\u00f3dulos diferentes, las que han sido configuradas por cambios evolutivos particulares para cada red, vale precisar, cambios que no afectan necesariamente a las redes restantes. LeDoux propone adem\u00e1s que gran parte de las emociones son inconscientes y tienen un rol central en la determinaci\u00f3n de la conducta y de la vivencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Resulta evidente lo cercanas que resultan las propuestas de estos neurocient\u00edficos al concepto de arquetipo. Jung (2004c) ya sospechaba acerca de esta relaci\u00f3n cuando se\u00f1alaba: \u201c(Los instintos) tienen, pues, analog\u00edas muy exactas con los arquetipos, tan exactas que hay razones para suponer que los arquetipos son las im\u00e1genes inconscientes de los propios impulsos; con otras palabas: que son el modelo paradigm\u00e1tico del comportamiento instintivo\u201d (p. 43).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En base a lo expuesto se entiende que lo arquet\u00edpico, en tanto elemento articulador de cuerpo y psique, puede ser estudiado desde diversas perspectivas seg\u00fan la dimensi\u00f3n que se explore (biol\u00f3gica o ps\u00edquica, desde la perspectiva de este art\u00edculo) (3). Al momento actual el estudio de estos niveles de an\u00e1lisis corre, en general, por v\u00edas paralelas, llevado a cabo de manera independiente por las Neurociencias y la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica. Sin embargo, se est\u00e1 despertando un inter\u00e9s creciente en forjar una aproximaci\u00f3n transdisciplinaria que permita un acercamiento integral al sistema arquet\u00edpico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>La emergencia del self: un fen\u00f3meno corporal y ps\u00edquico<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hasta este punto se ha revisado la naturaleza de la relaci\u00f3n cuerpo-mente considerando como conceptos claves la emergencia y el arquetipo. Para llevar m\u00e1s all\u00e1 el di\u00e1logo se discutir\u00e1 en torno a una tercera pregunta: \u00bfde qu\u00e9 manera particular emerge el self?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung afirma que el self es una totalidad, la unidad de la personalidad que incorpora lo consciente y lo inconsciente, idea que es particularmente af\u00edn a los desarrollos de Damasio, Panksepp y LeDoux. De manera que, desde una perspectiva general, tanto las Neurociencias como la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica se oponen a la noci\u00f3n, bastante popular, del self como un ser consciente que consiste en una mente en la que se desarrollan procesos psicol\u00f3gicos como deseos, intenciones, creencias y emociones (Wilkinson, 2004).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde la teor\u00eda de Damasio (2000) el self tendr\u00eda un precedente biol\u00f3gico pre-consciente, un proto-self, que estar\u00eda enteramente fuera de la conciencia. Vale decir, para este autor el self en todas sus formas (4) se desarrolla tomando como base fundamental los patrones neurales que dan lugar a una representaci\u00f3n del estado del organismo. Dicha representaci\u00f3n es de naturaleza continua, es decir, ocurre momento a momento (Sassenfeld, s\/f). En esta l\u00ednea, numerosas investigaciones en el campo de las Neurociencias dan cuenta de la importancia de zonas de convergencia que, de manera constante, integran inputs provenientes de diferentes \u00e1reas del cerebro. Solms y Turnball (2002, citados en Wilkinson, 2004) sugieren que a partir del mecanismo de la convergencia se generan dos mapas, uno interno y otro externo, que generan una representaci\u00f3n gruesa de la persona como totalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si el proto-self de Damasco es predominantemente sensorial, Panksepp propone un proto-self en el dominio motor. Sugiere que el self surge durante el desarrollo temprano, a partir de un proceso motor coherentemente organizado ubicado en el cerebro medio subcortical. En etapas posteriores, y en funci\u00f3n de la maduraci\u00f3n neuronal y psicol\u00f3gica, este proceso ser\u00eda representado de manera distribuida en regiones jer\u00e1rquicamente superiores del cerebro. Este movimiento da cuenta de c\u00f3mo, los estados afectivos b\u00e1sicos \u2013 que emergen de la din\u00e1mica neural temprana &#8211; constituyen el andamiaje a nivel ps\u00edquico para otras formas de conciencia (Wilkinson, 2004).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En su conjunto, los planteamientos de Damasio y Panksepp se encuentran relacionados con la noci\u00f3n de Varela (2000) de que: \u201cFundamentalmente, la mente es algo que emerge de la tonalidad afectiva, que est\u00e1 anclada en el cuerpo\u201d (p.248). Idea que es particularmente af\u00edn con el lugar fundamental que Jung le asigna a lo afectivo y a lo inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por su parte, LeDoux comparte con Jung la noci\u00f3n del self como totalidad, al sugerir que el self es todo lo que el organismo es f\u00edsicamente, biol\u00f3gicamente, psicol\u00f3gicamente, socialmente y culturalmente. Asimismo, a\u00f1ade que no todos los aspectos del self se hacen manifiestos de manera simult\u00e1nea y que, incluso, sus diferentes aspectos pueden ser contradictorios \u2013 lo que recuerda la concepci\u00f3n de polaridades de Jung. Adem\u00e1s se\u00f1ala que estos diferentes componentes del self est\u00e1n determinados por la existencia de m\u00faltiples sistemas cerebrales que almacenan informaci\u00f3n de manera impl\u00edcita (Wilkinson, 2004). De este modo, son fundamentalmente estos sistemas impl\u00edcitos los que dan lugar a diferentes aspectos coexistentes del self &#8211; noci\u00f3n que ofrece una analog\u00eda evidente con los conceptos de arquetipo y complejo de Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En esta misma l\u00ednea, el pensamiento de Damasio puede articularse con la concepci\u00f3n de la psique como un sistema autorregulatorio por parte de Jung. Para la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, en el marco de la teor\u00eda de los opuestos, el Self es el centro que env\u00eda se\u00f1ales compensatorias cuando una polaridad pone en riesgo el bienestar del individuo. Damasio, por su parte, propone la \u201chomeostasis de los sentimientos\u201d, mecanismo que influir\u00eda la vida del hombre en sus m\u00faltiples dimensiones: comportamental, \u00e9tica, social y espiritual (Niesser, 2010).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, surge la pregunta concreta, \u00bfdesde qu\u00e9 estructura(s) anat\u00f3mica(s) emerge el self? Antes de dar respuestas tentativas, se recalcar\u00e1 que esta pregunta debe ser abordada con extrema cautela. Desde las Teor\u00edas Din\u00e1micas de las Neurociencias el af\u00e1n localizacionista ha sido cuestionado desde la premisa que la propiedad emergente en cuesti\u00f3n \u2013 en este caso, el self \u2013 surge a partir de la acci\u00f3n coordinada y espont\u00e1nea de los elementos del nivel local sin que sea necesaria una unidad de procesamiento central que gu\u00ede el proceso (5) (Varela, 2000). Teniendo en mente esta advertencia, se pueden ponderar propuestas de localizaci\u00f3n del self. Wilkinson (2004), en concordancia con lo previamente descrito, se\u00f1ala que el centro de lo ps\u00edquico se desplaza desde el centro del habla del hemisferio izquierdo y sus \u00e1reas posteriores \u2013 asociadas con el ego o yo freudiano, vale decir, con lo consciente \u2013 hacia los niveles superiores del hemisferio derecho, vinculadas con el sistema del self de base corporal e inconsciente. En este sentido, resulta interesante que Samuels (1985, citado en Sassenfeld, 2008) plantee que existe una relaci\u00f3n entre los arquetipos y el hemisferio derecho del cerebro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, desde una perspectiva general, pareciera existir una cierta coherencia entre los hallazgos de las Neurociencias y la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, estableci\u00e9ndose el acuerdo de que, m\u00e1s all\u00e1 de las denominaciones espec\u00edficas que se adopten, la experiencia subjetiva parece ser moldeada por sistemas inconscientes corporalmente enraizados &#8211; ll\u00e1meseles arquetipos, sistemas emocionales b\u00e1sicos etc., seg\u00fan el nivel de an\u00e1lisis que se prefiera &#8211; que configuran el self, guiando as\u00ed la actividad humana, la relaci\u00f3n con el mundo y, fundamentalmente, la manera de vincularse con los otros. Del mismo modo, sea cual sea la unidad de an\u00e1lisis preferida, se consensua que a partir de la complejidad del nivel corporal emergen patrones neurales del estado del organismo, emociones, arquetipos, en fin, un self, un ser cognitivo, una mente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">III.- Comentarios finales<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A partir de lo discutido se puede establecer que existen importantes puntos de encuentro entre la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y las Neurociencias en lo que refiere a la relaci\u00f3n cuerpo-mente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Conceptos claves que ilustran esta convergencia son la emergencia, el arquetipo y la noci\u00f3n de un self enraizado en lo corporal. Ante esta cercan\u00eda de sus postulados, surge la pregunta acerca de qu\u00e9 es lo que define esta afinidad entre disciplinas que presentan un m\u00e9todo tan diferente. \u00bfEs solamente que comparten de manera parcial su objeto de estudio? Pareciera que aquello es solo parte del asunto. Desde este trabajo se postula que tambi\u00e9n existe una afinidad epist\u00e9mica entre ambas perspectivas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En efecto, pareciera que Jung desarrolla en sus reflexiones ideas que las Teor\u00edas Din\u00e1micas \u2013 y la Teor\u00eda de la Complejidad \u2013 han detallado y sistematizado. El reconocimiento de la participaci\u00f3n activa del sujeto en la observaci\u00f3n de su mundo, junto con la noci\u00f3n de un individuo en relaci\u00f3n con una realidad compleja en la que se encuentran m\u00faltiples interacciones y de la cual emergen sentidos y propiedades, son elementos que se encuentran a la base de ambas perspectivas dialogantes y que denotan una concepci\u00f3n similar de lo que significa conocer la realidad. Es m\u00e1s, se puede plantear que es esta mirada compartida la que permite un di\u00e1logo fluido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs posible compartir una mirada epist\u00e9mica, cuando una de las perspectivas pareciera estar mucho m\u00e1s emp\u00edricamente enraizada que su contraparte, que incluso pretende explorar el terreno espiritual? Se considera que la respuesta es afirmativa, pues, si bien ambas perspectivas no son ciencia en el mismo sentido, s\u00ed comparten un esp\u00edritu cient\u00edfico. Este concepto rescata que la ciencia puede ser aplicada a cualquier \u00e1mbito, en tanto est\u00e9 orientada al conocimiento profundo de la realidad a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n y el razonamiento humano. Ha sido vinculado tambi\u00e9n a la curiosidad y al asombro como motores b\u00e1sicos del quehacer cient\u00edfico, que impulsan la exploraci\u00f3n de los diversos aspectos de la realidad (Guzm\u00e1n, 2008). En este sentido, se podr\u00eda decir que una actitud aut\u00e9nticamente cient\u00edfica no reniega a priori de ning\u00fan aspecto de la realidad, ya sea \u00e9ste la mente, la relaci\u00f3n cuerpo-mente, e incluso, la espiritualidad. Plantea Jung (2004c): \u201cEn el punto y momento en que una ciencia de la naturaleza ya no puede proceder emp\u00edricamente, se hace descriptiva sin por eso dejar de ser cient\u00edfica. Pero una ciencia experimental se desacredita a s\u00ed misma si delimita su campo de actividades bas\u00e1ndose en conceptos te\u00f3ricos\u201d ( p.55).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es importante notar que si la afinidad de estas perspectivas te\u00f3ricas va m\u00e1s all\u00e1 de su objeto, entonces est\u00e1n las bases para emprender un di\u00e1logo continuo potencialmente enriquecedor. Un buen trecho est\u00e1 cubierto, pues ambas partes reconocen la riqueza potencial de este intercambio. De esta manera, cada vez m\u00e1s investigadores de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica incorporan hallazgos de las Neurociencias a sus reflexiones, mientras que del otro lado, Varela, Thompson y Rosch se\u00f1alan (2005): \u201cSi la ciencia desea conservar su posici\u00f3n de autoridad de facto de manera responsable y esclarecida, debe ampliar sus horizontes para incluir an\u00e1lisis alertas y abiertos de la experiencia (\u2026)\u201d (p.107). A\u00fan reconociendo estos avances, se considera que es necesario estimular iniciativas que den un paso m\u00e1s all\u00e1: que no solo integren los desarrollos de una disciplina al trabajo de la otra, sino tambi\u00e9n emprendan proyectos conjuntos y, de esta manera, construyan conocimiento integrado acerca de la subjetividad humana.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hasta este momento se han resaltado los puntos de encuentro entre todos los autores revisados, sin embargo, tambi\u00e9n se hallaron diferencias entre las perspectivas te\u00f3ricas abordadas. Ello m\u00e1s que problem\u00e1tico se considera, por una parte, esperable, en tanto el terreno de estas disciplinas es altamente complejo, admitiendo una amplia gama de hip\u00f3tesis posibles; y por otra parte, desafiante, pues son las diferencias \u2013 sobre una base com\u00fan que permita reconocer al otro como un interlocutor leg\u00edtimo &#8211; las que movilizan el di\u00e1logo y las que pueden estimular el dise\u00f1o de nuevas investigaciones. Estas diferencias se ubican tanto dentro de las Neurociencias, a\u00fan cuando se revis\u00f3 autores te\u00f3ricamente afines, como entre las Neurociencias y la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica. A modo de ejemplo, consid\u00e9rese la concepci\u00f3n modular del cerebro que subyace a los planteamientos de LeDoux y Pankepp versus la concepci\u00f3n mucho m\u00e1s holista que desarrolla Varela, y c\u00f3mo se relaciona con estas nociones contradictorias la propuesta de arquetipos de Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para finalizar, se hace hincapi\u00e9 en que el di\u00e1logo entre estas dos perspectivas deber\u00eda seguir abierto. A modo de proyecciones, son m\u00faltiples las relaciones que se pueden establecer en torno a lo que sucede en el \u00e1mbito cl\u00ednico. Estas relaciones, algunas de las cuales se delinean a continuaci\u00f3n, se hacen especialmente coherentes en tanto tienen a la base convergencias en aspectos te\u00f3ricos como las descritas en este trabajo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por una parte, el pensamiento emergentista tambi\u00e9n podr\u00eda ser vinculado a lo que ocurre en la relaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica. Como se\u00f1ala Jacoby (1999), Jung fue uno de los primeros en constatar que existe una continua influencia mutua entre paciente y terapeuta, la que da lugar a un campo interactivo o terap\u00e9utico mutuo. A partir de la interacci\u00f3n entre los m\u00faltiples aspectos o dimensiones de esta relaci\u00f3n pueden surgir propiedades emergentes, diferentes patrones de relaci\u00f3n a ser descritos. En otra vertiente, el di\u00e1logo entre Neurociencias y Psicolog\u00eda Anal\u00edtica puede ser llevado al campo de la psicopatog\u00e9nesis y del cambio en psicoterapia. Jung se\u00f1ala que la psicopatolog\u00eda est\u00e1 vinculada a una disociaci\u00f3n entre la consciencia y lo inconsciente, y que el mecanismo de cambio ser\u00eda el contacto afectivo con lo inconsciente; Wilkinson (2005), en base a aportes de las Neurociencias, propone que a nivel neurobiol\u00f3gico, la psicopatolog\u00eda estar\u00eda asociada a la disociaci\u00f3n entre la actividad de los hemisferios cerebrales, y que el mecanismo de cambio ser\u00eda la integraci\u00f3n hemisf\u00e9rica, entre el hemisferio izquierdo \u2013verbal y cognitivo \u2013 y el hemisferio derecho \u2013mayormente involucrado en la regulaci\u00f3n emocional.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las l\u00edneas de investigaci\u00f3n se\u00f1aladas son solo ejemplos destinados a poner de relieve que el di\u00e1logo entre la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y las Neurociencias es un campo f\u00e9rtil, tanto para disquisiciones te\u00f3ricas como para reflexiones que pueden repercutir en el trabajo anal\u00edtico, y que por lo tanto es un \u00e1rea que conviene seguir desarrollando.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">IV.- Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Alonso, J. (2004). La Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de Jung y sus aportes a la Psicoterapia. Universistas Psychologica, 3, 55-70.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Damasio, A. (2000). The feeling of what happens. United States of America: First Harvest. Damasio, A. (2009). El error de Descartes. Barcelona: Cr\u00edtica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez, J. (2005). Unidad 1: Bases Conceptuales. Material de C\u00e1tedra Neurociencias Cognitivas. Universidad de Chile.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Guzm\u00e1n, R. (2008). El esp\u00edritu cient\u00edfico y un nuevo humanismo: el juego de la imaginaci\u00f3n, la representaci\u00f3n y la transformaci\u00f3n del mundo. Revista de Humanidades: Tecnol\u00f3gico de Monterrey, 24, 179-190.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ib\u00e1\u00f1ez, A. (2008). Din\u00e1mica de la cognici\u00f3n. Santiago: Comunicaciones Noreste.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jacoby, M. (1999). Algunos principios b\u00e1sicos del an\u00e1lisis Jungiano. Los Puntos de vista de CG Jung. En M. Jacoby (ed.), Jungian Psychotherapy and Contemporary Infant Research (pp. 129-137). New York: Routledge.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G. (2004a). Sobre la energ\u00e9tica del alma. En D. \u00c1balos (Traduc.), Carl Gustav Jung Obra Completa (Vol. 8, pp. 5-68). Madrid: Trotta. (Trabajo original publicado en 1948)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G. (2004b). Consideraciones te\u00f3ricas acerca de la esencia de lo ps\u00edquico. En D. \u00c1balos (Traduc.), Carl Gustav Jung Obra Completa (Vol. 8, pp. 161-235). Madrid: Trotta. (Trabajo original publicado en 1954)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G. (2004c). Los arquetipos y lo inconsciente colectivo. En D. \u00c1balos (Traduc.), Carl Gustav Jung Obra Completa (Vol. 9, pp. 3-104). Madrid: Trotta. (Trabajo original publicado en 1954)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Kistler, M. (2009). Mechanisms and downward causation. Philosophical Psychology, 22, 595-609. Extra\u00eddo el 3 de Agosto de 2011 desde http:\/\/max.kistler.free.fr\/articles\/MK44.pdf<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">LeDoux, J. (1996). The emotional brain. The mysterious underpinnings of emotional life. New York: Simon &amp; Schuster.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Melloni, L., Molina, C., Pena. M., Torres. D., Singer. W. y Rodr\u00edguez. E. (2007). Synchronization of Neural Activity across Cortical Areas Correlates with Conscious Perception. The Journal of Neuroscience, 27, 2858-2865.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Niesser, A. (2004). Neuroscience and Jung\u2019s Model of the Psyche: A Close Fit. Trabajo presentado en el Congreso de la International Association for Analytical Pscychology (IAAP) realizado en Barcelona. Extra\u00eddo el 20 de Julio de 2011 desde <a href=\"http:\/\/iaap.org\/congresses\/barcelona-2004\">http:\/\/iaap.org\/congresses\/barcelona-2004<\/a>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Panksepp, J. (1998). Affective Neuroscience: the foundations of human and animal emotions. Disponible en http:\/\/books.google.com\/books?id=qqcRGagyEuAC&amp;printsec=frontcover&amp;hl=es&amp;source=gbs_ge_summary_r&amp;cad=0#v=<br \/>\nonepage&amp;q&amp;f=false<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Saiz, M. y Am\u00e9zaga, P. (2005). Psiconeurociencia y arquetipos \u2013 construyendo un di\u00e1logo entre psicolog\u00eda anal\u00edtica y neurociencia. Psicolog\u00eda USP, 16, 95-117.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sassenfeld, A. (s\/f). \u201cEl cuerpo, nuestro punto de partida\u201d: Una idea que une a Jung, Freud y Reich. Extra\u00eddo el 15 de Agosto de 2011 desde http:\/\/www.cuerporelacional.cl\/articulos\/una_idea_que_une.pdf<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sassenfeld, A. (2008). Consideraciones sobre el lugar del cuerpo en la obra de Jung: Elementos b\u00e1sicos para una teor\u00eda de la t\u00e9cnica. Journal of Jungian Theory and Practice, 10, 1-13.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tresan, D. (1996). Jungian metapsychology and neurobiological theory. Journal of Analytical Psychology, 41, 399-436.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Varela, F., Thompson, E. y Rosch, E. (1997). De cuerpo presente. Barcelona: Gedisa.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Varela, F. (2000). El Fen\u00f3meno de la Vida. Santiago: Dolmen Ediciones.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Wilkinson, M. (2004). The mind-brain relationship: the emergent self. Journal of Analytical Psychology, 49, 83-101.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Wilkinson, M. (2005). Undoing dissociation. Affective neuroscience: a contemporary Jungian Clinical Perspective. Journal of Analytical Psychology, 50, 483-501.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Notas de pie de p\u00e1gina<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(1)\u00a0El mecanismo de regulaci\u00f3n o causaci\u00f3n top-down se refiere a la influencia de un nivel superior del sistema sobre los componentes de un nivel inferior de aquel. Por otra parte, en el mecanismo bottom-up cambios en el nivel de los componentes del sistema producen cambios en el nivel global del sistema (Kistler, 2009).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(2)\u00a0Damasio argumenta esto a trav\u00e9s del ejemplo de la contemplaci\u00f3n de un paisaje. En esta actividad hay muchas m\u00e1s estructuras en juego que la retina y las cortezas visuales del cerebro. Enfatiza en que el cristalino y el iris no solo dejan pasar la luz, sino que ajustan su forma y tama\u00f1o en relaci\u00f3n a los est\u00edmulos del ambiente. Asimismo, el globo ocular es posicionado por varios m\u00fasculos de manera de captar bien la imagen. Todos estos ajustes son fundamentales para el acto de la visi\u00f3n y dependen de se\u00f1ales que van desde el cerebro al cuerpo y en la v\u00eda inversa, desde el cuerpo al cerebro (Damasio, 2009). Cabe se\u00f1alar que esta es solo una porci\u00f3n del ejemplo que ilustra una relaci\u00f3n mucho m\u00e1s compleja entre cuerpo y cerebro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(3)\u00a0Estas son las dimensiones abordadas en este trabajo. Saiz y Am\u00e9zaga (2005) se\u00f1alan que existen otras dimensiones o niveles de an\u00e1lisis de lo arquet\u00edpico que incluyen lo familiar y lo sociocultural.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(4)\u00a0Damasio propone que el ser humano posee tambi\u00e9n un self mental y un self autobiogr\u00e1fico (Damasio, 2000).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(5)\u00a0Se puede citar el caso de la conciencia. Numerosos estudios de car\u00e1cter localizacionista han hipotetizado acerca del \u00e1rea cerebral en el que se encontrar\u00eda anclado este proceso cognitivo fundamental. Desde la vereda contraria, Varela y otros autores han propuesto que la percepci\u00f3n consciente estar\u00eda relacionada con la sincronizaci\u00f3n de la actividad de grupos neuronales distribuidos a lo largo de la corteza en una determinada banda de frecuencia (Melloni, Molina, Pena, Torres, Singer y Rodr\u00edguez, 2007). Es decir, ser\u00eda la integraci\u00f3n a gran escala, m\u00e1s que una estructura particular, la que estar\u00eda asociada a la conciencia.<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JOSEFINA IHNEN Josefina Ihnen Jory\u00a0es\u00a0Psic\u00f3loga, diplomada en Psicoterapia Humanista Existencial, Universidad de Chile. Este documento fue tomado de la Revista Encuentros, No. 3, 2011, p\u00e1gs. 53-65, con autorizaci\u00f3n de los editores. La revista\u00a0es una iniciativa de difusi\u00f3n de la Fundaci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/psicologia-analitica-y-perspectivas-dinamicas-y-afectivas-en-neurociencias-josefina-ihnen\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3902","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3902","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3902"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3902\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4412,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3902\/revisions\/4412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}