{"id":3494,"date":"2014-04-25T21:47:03","date_gmt":"2014-04-25T21:47:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=3494"},"modified":"2014-04-25T21:47:03","modified_gmt":"2014-04-25T21:47:03","slug":"el-mito-solar-y-el-proceso-de-individuacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-mito-solar-y-el-proceso-de-individuacion\/","title":{"rendered":"El Mito Solar y el Proceso de Individuaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3>ALBERTO CHISLOVSKY<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-3495 size-medium\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/LibroChislovsky2-213x300.jpg\" alt=\"LibroChislovsky2\" width=\"213\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/LibroChislovsky2-213x300.jpg 213w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/LibroChislovsky2.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Psicoterapeuta junguiano. Ha dictado cursos en diversas instituciones entre ellas: el desaparecido Instituto Jung de Buenos Aires, la Fundaci\u00f3n Jung de Buenos Aires y el Instituto C.G. Jung de Montevideo. El texto que presentamos es el primer ca\u00edtulo de su libro El mito solar, el Eneagrama y el proceso de Individuaci\u00f3n, 2013.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n:<br \/>\nLa importancia del simbolismo solar en la Mitolog\u00eda y en la Astrolog\u00eda est\u00e1 fuera de toda discusi\u00f3n y no necesita ser demostrada. Sin embargo, a pesar de su importancia como luminaria en la Astrolog\u00eda, la riqueza simb\u00f3lica desplegada en la Mitolog\u00eda y en el simbolismo religioso (y a\u00fan pol\u00edtico) no ha sido trasladada en todo su riqueza como su propia naturaleza lo requerir\u00eda. Por lo tanto, no cuenta con una t\u00e9cnica propia para mostrar la evoluci\u00f3n ps\u00edquica a largo plazo de uno de los significados en los que mito y Astrolog\u00eda confluyen: la finalidad vital, el sentido teleol\u00f3gico o finalista de la existencia y del desarrollo de la Conciencia, iluminando e integrando las \u00e1reas nocturnas del Inconsciente, proceso que Jung, en el campo psicol\u00f3gico, denomin\u00f3 Individuaci\u00f3n.<\/h4>\n<p>La Revoluci\u00f3n Solar como t\u00e9cnica anual se nos presenta para este prop\u00f3sito como de caracter\u00edsticas m\u00e1s acotadas, a pesar de contar con un ciclo de repeticiones, debido a la multiplicidad de acontecimientos que simboliza, dificult\u00e1ndose la visi\u00f3n org\u00e1nica a largo plazo . El Ciclo Sol-Luna progresado, propuesto por Rudhyar, se acerca a la idea de ciclo evolutivo que en su recorrido de 30 a\u00f1os, se asemeja al \u201ceterno circunvalar al Mandala\u201d, al s\u00edmbolo de la Totalidad ps\u00edquica: Consciente- Inconsciente, que Jung denomin\u00f3 el S\u00ed-Mismo, para diferenciarlo de la conciencia del yo personal. El Mandala Zodiacal representa esta totalidad y es justamente el Sol el \u00fanico s\u00edmbolo, aparte del Mandala, que reproduce su estructura al ser delineado tradicionalmente como un c\u00edrculo con un punto central.<\/p>\n<p>De esta forma, el Sol ser\u00eda como un peque\u00f1o mandala, el veh\u00edculo a trav\u00e9s del cual el S\u00ed Mismo, como Gran Mandala, expresar\u00eda la finalidad vital . Este v\u00ednculo no es arbitrario, la misma relaci\u00f3n guarda para Jung el arquetipo del h\u00e9roe solar- el paso del mito cosmog\u00f3nico al ser humano- con el arquetipo del S\u00ed- Mismo, siendo su manifestaci\u00f3n y su tarea la de combatir e iluminar el lado oscuro de la personalidad para alcanzar la realizaci\u00f3n. El tan trillado ejemplo, pero siempre efectivo, del h\u00e9roe solar H\u00e9rcules en sus doce trabajos para alcanzar su estatura divina en la apoteosis ol\u00edmpica.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, volviendo al ciclo Sol-Luna progresado, m\u00e1s all\u00e1 de su efectividad, el eje de cambio est\u00e1 puesto en la Luna, y el Sol puede llegar a progresar a lo sumo tres o cuatro signos zodiacales, con lo cual la tarea heroica simbolizada por el mito queda incompleta. Seg\u00fan la afinidad por elemento, o el aspecto realizado entre el veh\u00edculo de la emoci\u00f3n inconsciente, motor del proceso (Luna) y la conciencia solar, depender\u00e1 la capacidad de integraci\u00f3n o de resistencia a la misma. Por lo tanto la finalidad vital solar podr\u00eda verse impedida, adem\u00e1s de las limitaciones en su circunvalar.<br \/>\nEl ciclo anual es demasiado ef\u00edmero para encontrar resultados tangibles permanentes, dada la lentitud de los procesos ps\u00edquicos interiores, quedando en meras aspiraciones. De esta forma la astrolog\u00eda solar encuentra que, en forma paradojal, para mostrar estos procesos evolutivos se recurre a los ciclos de los planetas exteriores y tambi\u00e9n a progresiones simb\u00f3licas del Ascendente, veh\u00edculo del yo consciente individual. ( como en el caso de la Pro-Luna, etc.).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin dudar de su validez y aplicaci\u00f3n para otros t\u00f3picos, esto nos podr\u00eda mostrar, en el caso del Ascendente, el predominio en Occidente del centramiento del yo en la cabeza (Aries- Asc.), lejos de nuestro tradicional s\u00edmbolo del Centro: el Coraz\u00f3n (Sol-Leo) y que una de las im\u00e1genes religiosas compensadoras de este desfasaje: el Sagrado Coraz\u00f3n fuera iniciado en el siglo XVII, siglo en el que esta divisi\u00f3n cartesiana del mundo se estableciera (Descartes es, coincidencia significativa, nativo de Aries).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dada esta imposici\u00f3n cultural, Jung plantea la dificultad del Proceso de Individuaci\u00f3n, siguiendo a los alquimistas ( buscadores del oro solar, quienes sufrieron otro tipo de imposici\u00f3n cultural) como un \u201copus contra natura\u201d. S\u00f3lo si la cabeza-ascendente en su circunvalar se a\u00fana al coraz\u00f3n-sol (exaltaci\u00f3n en Aries, I) interpretando y siendo su heraldo en el mundo, es que el Asc. se puede transformar en veh\u00edculo para la individuaci\u00f3n, la des-integraci\u00f3n habitual entre ambas lleva a que el yo se dedique a su propios motivos ego\u00edstas (Marte- Aries), lo cual est\u00e1 en exacta oposici\u00f3n a los prop\u00f3sitos individuatorios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De esta necesidad de encontrar alg\u00fan v\u00ednculo entre el mito solar- heroico, el proceso de Individuaci\u00f3n y una posible traducci\u00f3n astrol\u00f3gica significativa, surge la primera parte de este trabajo. Aqu\u00ed intento explorar los basamentos m\u00edticos generales, la interpretaci\u00f3n moderna de Jung y la factibilidad de la aplicaci\u00f3n en una t\u00e9cnica astrol\u00f3gica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Mito Solar, el h\u00e9roe y el Proceso de Individuaci\u00f3n<br \/>\nEl Sol como s\u00edmbolo de la divinidad, o como su ojo, como fuente de luz y calor y por lo tanto de vida, y en su sentido negativo como destructor de la misma, es propio, con variantes, de todas las culturas a lo largo del planeta. Tambi\u00e9n est\u00e1 asociado al principio paterno- masculino, con excepci\u00f3n de las culturas matriarcales donde es femenino. De la misma forma aparece como s\u00edmbolo del centro, asociado al coraz\u00f3n como ocurre tambi\u00e9n, al igual que el ojo derecho, en el sistema astrol\u00f3gico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La figura solar como divinidad suprema, no es un fen\u00f3meno generalizado, por el contrario es espec\u00edfico de algunos pueblos de Asia, la Europa Arcaica, Egipto y en Am\u00e9rica en Per\u00fa y M\u00e9xico. Como plantea Eliade, al referirse a estos hechos, \u201cparecer\u00eda que el sol predomina all\u00ed donde, gracias a los reyes, a los h\u00e9roes y a los imperios, \u201cla historia est\u00e1 en marcha\u201d\u201d . Esto nos muestra la divisi\u00f3n cl\u00e1sica adoptada por la mitolog\u00eda y la astrolog\u00eda atribuyendo al Sol el mundo consciente-volitivo y a la Luna el mundo inconsciente-instintivo. Los pueblos que alcanzan una diferenciaci\u00f3n del mundo inconsciente-natural (Luna) desarrollan cultos solares.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por ello, el paso del simbolismo astral al humano, en el pensamiento m\u00edtico, est\u00e1 dado por el h\u00e9roe (se\u00f1or en griego). As\u00ed como el sol reina en los cielos, debiendo vencer diariamente los abismos nocturnos, el h\u00e9roe lucha por gobernar su existencia. Por esta raz\u00f3n en la mitolog\u00eda todos los h\u00e9roes son solares; como el astro traen una nueva luz, una nueva conciencia, intentando iluminar las tenebrosas oscuridades de la Noche-Inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el mundo antiguo este era el privilegio de pocos quienes eran respetados por su fuerza de voluntad y su prop\u00f3sito constituy\u00e9ndose en personajes de autoridad y poder de una comunidad. De all\u00ed que el sistema astrol\u00f3gico lo vincule a los reyes, gobernantes y es la estrella, en la historia, de los reyes y emperadores. El Fara\u00f3n egipcio, es la encarnaci\u00f3n del dios solar Ra. El emperador aquem\u00e9nida y luego el sas\u00e1nida es llamado el \u201chermano del Sol y de la Luna\u201d. Desde otra faceta, Hammurabi le dedica su famoso c\u00f3digo a Shamas, el sol, dios de la Justicia. Esta impronta solar se transmite a lo largo del tiempo, de all\u00ed que ya en un contexto secular Castag\u00f1o exprese: \u201c El Sol es s\u00edmbolo adecuado para todo orden pol\u00edtico con pretensiones de ecuanimidad. Federico II, que pose\u00eda acentuados rasgos mesi\u00e1nicos, gustaba ser llamado: \u201cSol de Justicia\u201d, o \u201cSol\u201d o \u201cLuz de los Pueblos\u201d. Maximiliano y Carlos V acu\u00f1a monedas con leyendas como :Quod in coelis sol in terra Caesar est ; Luis XIV se hizo llamar el \u201cRey Sol\u201d y tom\u00f3 el disco como s\u00edmbolo, igual que Napole\u00f3n, que es comparado con el Sol\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es bien conocido el uso pol\u00edtico que el Rey-Sol Luis XIV hizo del ballet, incluso este apelativo proviene de haber interpretado al dios solar Apolo en una de sus representaciones. Tanto en su faceta de bailar\u00edn como en su rol de estadista, el sol como s\u00edmbolo espacial de centro se manifest\u00f3. A la conocida frase, aunque considerada por algunos historiadores ap\u00f3crifa, \u201cEl Estado soy yo\u201d, la cr\u00edtica de ballet Isis Wirth, le agrega \u201cy el ballet tambi\u00e9n\u201d. Siguiendo las categor\u00edas se\u00f1aladas, Luis XIV fue preparando su poder centralizado mediante el espacio simb\u00f3lico de la danza, en donde giraba, como los planetas alrededor del Sol, en torno suyo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta met\u00e1fora c\u00f3smica, no es ociosa, en aquel momento, hacia 1660, a\u00fan la nueva concepci\u00f3n copernicana del Universo, con el Sol central desplazando a la Tierra, no se hab\u00eda impuesto. La Tierra ocupaba a\u00fan ese lugar para la Iglesia en el reformado sistema de Tycho Brahe aceptado en 1616. La adopci\u00f3n del nuevo sistema c\u00f3smico con el Sol central conven\u00eda y coincid\u00eda simb\u00f3licamente con la concepci\u00f3n de poder del Estado. El historiador Toumlin lo explica \u201cLo que es Dios para la Naturaleza lo es el rey para el Estado. Nada m\u00e1s justo y saludable, pues, que el hecho de una naci\u00f3n moderna modele su organizaci\u00f3n estatal sobre las estructuras que Dios nos deja ver en el mundo de la astronom\u00eda. El Rey Sol ostenta su autoridad sobre sucesivos c\u00edrculos de s\u00fabditos, todos los cuales conocen perfectamente el lugar que ocupan y se mantienen en sus propias y respectivas \u00f3rbitas\u201d. Mediante un proceso de apropiaci\u00f3n de un s\u00edmbolo y luego su racionalizaci\u00f3n, Luis XIV adopta el s\u00edmbolo solar para cimentar su poder. El propio Luis, no hac\u00eda m\u00e1s que manifestar su condici\u00f3n arquet\u00edpica reflejada en su tema natal : Sol en la X como planeta m\u00e1s elevado. Esta posici\u00f3n refleja la frase ap\u00f3crifa: \u201cEl Estado (X) soy yo (Sol)\u201d y el uso de la figura del dios Apolo (Sol corregente de la casa IX, imagen de lo divino y Luna corregente en Leo en IX )<br \/>\ncomo forma de llevar a cabo este proceso.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta diferenciaci\u00f3n producida por la identificaci\u00f3n con el astro rey es un ejemplo, de lo que se\u00f1ala con agudeza Eliade, a \u201cla afinidad de la teolog\u00eda solar con las \u00e9lites, ya se trate de soberanos, de iniciados, de h\u00e9roes o de fil\u00f3sofos. A diferencia de las otras hierofan\u00edas c\u00f3smicas, las hierofan\u00edas solares tienen tendencia a convertirse en privilegio de c\u00edrculos cerrados, de una minor\u00eda de \u201celegidos\u201d. Lo cual tiene por efecto alentar y precipitar un largo proceso de racionalizaci\u00f3n\u201d. Fue as\u00ed que la teolog\u00eda solar egipcia, identificada con la monarqu\u00eda tuvo su reacci\u00f3n compensatoria con el Dios de la Vegetaci\u00f3n y de los Muertos- Lunar Osiris, en un intento de democratizaci\u00f3n de la b\u00fasqueda de la inmortalidad del alma solo accesible al Fara\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Entre los griegos quienes consideraban a las divinidades solares en un segundo plano ( Helios y Apolo aunque \u00e9ste ocupa un lugar de privilegio entre la segunda generaci\u00f3n de los ol\u00edmpicos) evitaron la identificaci\u00f3n solar al colocar en el frontispicio del templo de Apolo en Delfos: \u201cCon\u00f3cete a ti mismo y conocer\u00e1s al Universo\u201d El gran especialista Walter Otto lo interpreta: \u201cEsto quiere decir: conoce lo que es el hombre, y cuan vasta es la distancia que lo separa de la majestad de los eternos dioses\u201d. El mismo Apolo castigaba la \u201chybris\u201d, la p\u00e9rdida de medida, la inflaci\u00f3n ps\u00edquica provocada por la identificaci\u00f3n con las figuras arquet\u00edpicas del Inconsciente Colectivo, como lo plantear\u00eda la moderna psicolog\u00eda jungiana. Sin embargo, ellos mismos iniciaron ese largo proceso de racionalizaci\u00f3n a trav\u00e9s de la filosof\u00eda. S\u00f3crates visitaba con frecuencia el templo de Apolo y el dios le apareci\u00f3 en sue\u00f1os intentando compensar su actitud racionalista inst\u00e1ndolo a componer m\u00fasica propia de la naturaleza arquet\u00edpica del dios solar. Pero el fil\u00f3sofo se resist\u00eda apelando al argumento de que \u201cLa filosof\u00eda es la m\u00e1s grande de la m\u00fasica\u201d(Fed\u00f3n 61,a). S\u00f3lo accede a hacerlo como purificaci\u00f3n antes de tomar la cicuta. Esta actitud nos muestra el sustituto racionalista de la vivencia primigenia del arquetipo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Volviendo a la \u201cM\u00fasica de las Esferas\u201d, la Astrolog\u00eda, tal vez podr\u00edamos considerar la curiosa concepci\u00f3n del astro rey como planeta, dentro del sistema astrol\u00f3gico, como la compensaci\u00f3n del Inconsciente Colectivo ante el peso solar aristocratizante de los reyes y nobles, y de esta forma \u201cdemocratizar\u201d el desarrollo consciente. Pero el lado oscuro de este nivelar hacia abajo es la p\u00e9rdida de la dimensi\u00f3n sagrada con lo trascendente. En forma similar que en las elites en las cuales la experiencia hierof\u00e1nica es rebajada a la idea racional, esta nivelar conduce a un \u201colvido\u201d plat\u00f3nico donde el Sol como astro desconoce su propia naturaleza central (olvida el lugar de la Verdad como en el mito plat\u00f3nico de la Caverna). Por lo tanto, se enceguece y se fragmenta su luz reflej\u00e1ndose en los planetas, \u201cperdido en el objeto\u201d al decir de Heidegger (o en las sombras de las paredes de la Caverna Plat\u00f3nica), extravi\u00e1ndose o complic\u00e1ndose la finalidad vital.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero el Sol es un s\u00edmbolo de centro, su representaci\u00f3n con el c\u00edrculo y punto central lo identifica con \u00e9l y con la Totalidad, o sea el Mandala. Zodiacal en cual al decir de Volguine : \u201cexpresa su influencia en forma indirecta\u201d confirmando el argumento. Desde esta perspectiva, recobrar el Sol- H\u00e9roe, es el medio por el cual la conciencia puede reintegrar todas su cualidades proyectadas en el exterior, en la luz reflejada de los planetas. Desde la visi\u00f3n psicol\u00f3gica de Jung, es lo que denomin\u00f3 Proceso de Individuaci\u00f3n<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda utilizar la analog\u00eda planteada por los antiguos gn\u00f3sticos. Ellos propon\u00edan la prisi\u00f3n del pneuma espiritual en los vicios recogidos en el descenso del alma por las esferas planetarias en la encarnaci\u00f3n (en el caso solar el orgullo). Para regresar al Dios trascendente deb\u00edan enfrentarse a cada uno de los demonios custodios hasta llegar al \u00faltimo Iadalbaot- Saturno, el demiurgo quien se hab\u00eda erigido en el Creador olvidando al Dios trascendente por encima de \u00e9l. Si colocamos la divinidad trascendente, desde el punto de vista psicol\u00f3gico, como el Arquetipo del S\u00ed Mismo, encontramos que el yo- conciencia (Saturno- Iadalbaot) ha usurpado su lugar. Llev\u00e1ndolo al plano astrol\u00f3gico podr\u00edamos observar la ca\u00edda de Saturno en Aries- Asc. aliado al Sol- planeta exaltado all\u00ed, donde el orgullo del yo desconoce a la Totalidad Trascendente. Lo que desde un punto de vista compensador, o sea el refuerzo del yo frente al Absolutismo Tir\u00e1nico proyectado en reyes, gobernantes o castas sacerdotales es positivo, tiene su contracara del olvido de lo sagrado y su vulgarizaci\u00f3n profana.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De all\u00ed que rescatar esta perspectiva solar, como lo hace Jung, identific\u00e1ndolo con el dios-h\u00e9roe y con la energ\u00eda ps\u00edquica finalista , el Sol \u201crecuerda\u201d (re- cordis: volver al coraz\u00f3n) su origen astral y de esta forma ya no sirve al peque\u00f1o yo; es como el h\u00e9roe, el actor del Proceso de Individuaci\u00f3n, de reintegraci\u00f3n de la Totalidad Fragmentada en las m\u00faltiples instancias del devenir.<\/h4>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">==================<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1]El excelente libro \u201cRevoluci\u00f3n Solar\u201d de Liliana Ortiz (Buenos Aires, 2000), intenta seguir la misma l\u00ednea interpretativa que propongo con respecto a una visi\u00f3n c\u00edclica y hol\u00edstica, pero se topa, a largo plazo, con el mismo problema que planteo. Sin embargo es el \u00fanico libro (al menos que conozca) que jerarquiza nuevamente al astro rey en su significaci\u00f3n m\u00e1s profunda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1]Eliade M., Tratado de Historia de las Religiones, Biblioteca Era, M\u00e9xico, 1972, pag 124<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1]Castagno A., Mitos y S\u00edmbolos Pol\u00edticos, Eudeba, Bs As, pag. 17<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1] Toumlin S., Cosm\u00f3polis, Pen\u00ednsula, Barcelona, 2001, pag. 182<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1] Luis XIV: 5\/9\/1638, Saint Germain, Francia, 11,11 AM LMT. Fuente: Pendfield del programa Compact de Winstar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1]Eliade M., Tratado de Historia de las Religiones, Biblioteca Era, M\u00e9xico, 1972, pag. 148<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1]Otto W., Los Dioses de Grecia, Eudeba, Buenos Aires, 1973, pag.53.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1] . Jung plantea en S\u00edmbolos de Transformaci\u00f3n (Paid\u00f3s, Bs As., 1977, pag. 134-135): \u201cEl sol, como hace observar Renan, es en verdad la \u00fanica imagen \u201crazonable\u201d de dios, tanto si nos colocamos en el punto de vista del primitivo como en el de la moderna ciencia de la naturaleza;\u00a0\u00a0 siempre es el dios-padre que anima todo lo viviente, el fecundador y el creador , la fuente de energ\u00eda de nuestro mundo. En el sol como cosa natural que no conoce escisi\u00f3n interna alguna, puede resolverse arm\u00f3nicamente la contradicci\u00f3n en que ha ca\u00eddo el alma del hombre.Y no s\u00f3lo es ben\u00e9fico puesto que tambi\u00e9n puede destruir, de ah\u00ed la imagen zodiacal del verano ardiente, o sea el le\u00f3n devorador de reba\u00f1os, al cual da muerte el h\u00e9roe jud\u00edo Sans\u00f3n para redimir de esa plaga a la desfalleciente tierra. Pero la naturaleza peculiar del sol es que queme, y al hombre le parece natural que as\u00ed sea. Tambi\u00e9n alumbra por igual al justo y al injusto, y hace crecer lo mismo al ser \u00fatil que al nocivo. Los m\u00edsticos nos ense\u00f1aron que esa combinaci\u00f3n no es un mero juego de palabras: al recogerse en s\u00ed mismos descienden a las profundidades de su ser, descubren en su coraz\u00f3n la imagen del sol, encontrando as\u00ed su propia \u201cvoluntad de vivir\u201d que con derecho- incluso dir\u00eda yo que en virtud de un derecho f\u00edsico-llaman sol, puesto que \u00e9ste es fuente de energ\u00eda y vida. As\u00ed nuestra vida fisiol\u00f3gica, como proceso energ\u00e9tico, es esencialmente sol.\u201d\u00a0 En mi obra \u201cLa Influencia de la Astrolog\u00eda en el Pensamiento de C.G. Jung\u201d (Tol Ediciones, Bs. As., 2008) demuestro la el claro influjo del simbolismo astr\u00f3logico ( como se vislumbra en la cita m\u00e1s arriba) en varias de las concepciones junguianas, entre ellas la de la Libido.<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALBERTO CHISLOVSKY Psicoterapeuta junguiano. Ha dictado cursos en diversas instituciones entre ellas: el desaparecido Instituto Jung de Buenos Aires, la Fundaci\u00f3n Jung de Buenos Aires y el Instituto C.G. Jung de Montevideo. El texto que presentamos es el primer ca\u00edtulo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-mito-solar-y-el-proceso-de-individuacion\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3494","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3494"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3494\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3498,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3494\/revisions\/3498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}