{"id":3489,"date":"2014-04-25T21:46:23","date_gmt":"2014-04-25T21:46:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=3489"},"modified":"2020-12-11T17:01:51","modified_gmt":"2020-12-11T17:01:51","slug":"ares-senor-de-la-guerra-de-la-danza-y-de-grandes-amores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/ares-senor-de-la-guerra-de-la-danza-y-de-grandes-amores\/","title":{"rendered":"Ares, se\u00f1or de la guerra, de la danza y de grandes amores"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">SYLVIA MELLO SILVA BAPTISTA<\/h3>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Ares2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-3490 size-medium aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Ares2-225x300.jpg\" alt=\"Ares2\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Ares2-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Ares2.jpg 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Sylvia Baptista es Psic\u00f3loga y Analista junguiana, miembro de Sociedad Brasile\u00f1a de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica (SBPA) y de la IAAP. El presente trabajo fue presentado durante el VI Congreso Latinoamericano de Psicolog\u00eda Junguiana, celebrado en Florian\u00f3polis, Brasil del 19 al 22 de septiembre de 2012, y su autora autoriz\u00f3 su publicaci\u00f3n. Email:\u00a0<a href=\"mailto:sylviamellobaptista@gmail.com\">sylviamellobaptista@gmail.com<\/a>.\u00a0David Alves Limas es m\u00e9dico psiquiatra, graduado por la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas de Santso, y con una residencia M\u00e9dica de Psiquiatr\u00eda en Santa Casa de Sao Paulo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>_____________________________________________<\/strong><\/h4>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><em>Ares,<br \/>\n<\/em><em>De fuerza extraordinaria,<br \/>\n<\/em><em>Conductor de la biga,<br \/>\n<\/em><em>De yelmo dorado,<br \/>\n<\/em><em>Valiente de coraz\u00f3n,<br \/>\n<\/em><em>Portador del escudo,<br \/>\n<\/em><em>Salvador de las ciudades,<br \/>\n<\/em><em>De bronceada armadura,<br \/>\n<\/em><em>Brazo fuerte infatigable,<br \/>\n<\/em><em>Poderoso con la lanza.<br \/>\n<\/em><em>Oh defensor del Olimpo,<br \/>\n<\/em><em>Padre de la victoria b\u00e9lica,<br \/>\n<\/em><em>Aliado de Temis,<br \/>\n<\/em><em>Severo gobernante de los rebeldes,<br \/>\n<\/em><em>L\u00edder de los hombres justos,<br \/>\n<\/em><em>Rey con el cetro de la virilidad,<br \/>\n<\/em><em>Que gira su feroz esfera entre los planetas<br \/>\n<\/em><em>En sus s\u00e9ptuplos cursos a trav\u00e9s del \u00e9ter,<br \/>\n<\/em><em>El cual su corcel flameante siempre<br \/>\n<\/em><em>Te lleva arriba del firmamento del cielo;<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><em>\u00d3yeme, auxiliar de los hombres,<br \/>\n<\/em><em>\u00a1Donador de la gallarda juventud!<br \/>\n<\/em><em>Vierte un gentil rayo sobre mi vida,<br \/>\n<\/em><em>Y la fuerza de guerra,<br \/>\n<\/em><em>Que yo pueda ser capaz de ahuyentar<br \/>\n<\/em><em>La amarga cobard\u00eda de mi cabeza<br \/>\n<\/em><em>Y de aplastar el doloso enga\u00f1o en mi alma.<br \/>\n<\/em><em>Retenga tambi\u00e9n la afilada furia de mi coraz\u00f3n,<br \/>\n<\/em><em>La cual me provoca a recorrer<br \/>\n<\/em><em>Los caminos de la disputa de pavorosa sangre.<br \/>\n<\/em><em>Antes, el bendito,<br \/>\n<\/em><em>Dame coraje para perseverar<br \/>\n<\/em><em>Dentro de las inofensivas leyes de la paz,<br \/>\n<\/em><em>Evitando la contienda y el odio<br \/>\n<\/em><em>Y el violento<br \/>\n<\/em><em>Esp\u00edritu maligno de la muerte<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">(Himno Hom\u00e9rico VIII \u2013 Ares traducido del griego<br \/>\ny\u00a0 Adaptado por Alexandra Ellhnopoula)<\/h4>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Genealog\u00eda<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es el Himno Hom\u00e9rico a Ares. Una eleg\u00eda a los m\u00e9ritos, al coraje, a la bravura del gran divino, cantado como protector, mantenedor de la juventud e, invocado, inclusive, para ayudar a perseverar en el camino de la paz. Seg\u00fan Chevalier y Gheerbrant (1996, pp. 79, 80), ese himno es de una \u00e9poca muy tard\u00eda, tal vez del siglo IV d.C. El m\u00e9rito de la composici\u00f3n reside en el hecho de que abre la posibilidad de una lectura que apunta el camino de la evoluci\u00f3n espiritual de esa expresi\u00f3n arquet\u00edpica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Ares de la mitolog\u00eda griega es una divinidad de pol\u00e9micos atributos, de origen dudoso y de causas pol\u00e9micas. Probablemente su nacimiento est\u00e9 en Tracia (regi\u00f3n sur de la actual Bulgaria). Por ser un dios con caracter\u00edsticas poco ol\u00edmpicas, los historiadores y mit\u00f3logos creen que haya sido primariamente un <em>daimon<\/em>. Los as\u00ed llamados <em>daimones<\/em> griegos eran fuerzas poderosas, instintivas, no necesariamente ligadas a las tinieblas. Brand\u00e3o (1993) sugiere la hip\u00f3tesis de Ares no ser un dios, sino solamente un \u201cdemonio\u201d popular infiltrado en la epopeya, siendo, por ello, despreciado por las otras divinidades. Tal vez, se trate de un heredero poco afortunado de alguna divinidad pre- hel\u00e9nica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para desarrollar el texto de este personaje m\u00edtico, nos serviremos de informaciones constantes de los textos cl\u00e1sicos de mitolog\u00eda aqu\u00ed citados: Brand\u00e3o (1986; 1988; 1990; 1993); Graves (1990); Hes\u00edodo (1993); Ker\u00e9nyi (1993; 2000); Menard (1997); <a href=\"http:\/\/www.livrariacultura.com.br\/scripts\/cultura\/catalogo\/busca.asp?parceiro=TTAJIG&amp;nautor=57335&amp;refino=1&amp;sid=220136103818816063171853&amp;k5=37E67F14&amp;uid=\">Meunier<\/a> (1994).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ker\u00e9nyi (1993, p. 123) hace relatos minuciosos de las maternidades de Hera, confiri\u00e9ndole la condici\u00f3n de concebir a sus hijos sin el concurso del padre. Para Stein (1973, p. 12), Hera, sinti\u00e9ndose ofendida por Zeus, concibi\u00f3 a Hefesto, inicialmente y, a seguir, a Tif\u00f3n y Ares. Cuenta el mito que Hera comunic\u00f3 a los dioses, reunidos en asamblea, que tendr\u00eda un hijo glorioso y concebir\u00eda sin procurar al marido, pero sin deshonrar su casamiento. Ker\u00e9nyi (2000, p. 122) tambi\u00e9n presenta diferentes versiones para el nacimiento de Ares. \u00c9l habr\u00eda sido concebido cuando la diosa toc\u00f3 una flor m\u00e1gica, con gran poder de fertilidad, siendo que la misma versi\u00f3n es relatada por Graves (1990a, p. 50), que hace referencia a Eris como hermana gemela del dios guerrero, y concebida en la misma situaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Homero, Ares es hijo de Zeus y Hera. Hes\u00edodo, en la <em>Teogon\u00eda,<\/em> afirma que\u00a0 Ares es el \u00fanico hijo de la pareja divina. Homero no ve\u00eda a Ares con mucha dignidad. Trajano Vieira comenta en su introducci\u00f3n a la <em>Il\u00edada<\/em> (Homero, 2001, p.10) <em>que aunque Homero presente a la guerra de forma monumental, \u00e9l siempre la considera un acontecimiento funesto y Ares, el dios de la guerra, jam\u00e1s es loado por sus haza\u00f1as<\/em>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Brand\u00e3o (1988) sugiere que el nombre de Ares puede estar relacionado a <em>ar\u00e9, <\/em>que tiene el sentido de <em>desgracia, infortunio. <\/em>La ra\u00edz s\u00e1nscrita <em>Ara<\/em> manifiesta el concepto de destrucci\u00f3n y venganza, y la ra\u00edz <em>Mar<\/em> forma el nombre de la divinidad v\u00e9dica <em>Marut<\/em>, que dominaba los huracanes y el fuego sagrado, en coincidencia con el Marte romano, primitivamente el dios de las tempestades, invocado para proteger a las plantaciones del granizo, de la lluvia fuerte, de la nieve etc. Un nombre anterior de Ares habr\u00eda sido <em>Ara<\/em>, \u201cmaldici\u00f3n\u201d. Su culto seria originario de Tracia, cuyo pueblo era considerado por los griegos como b\u00e1rbaro, rudo e inculto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Meunier (1994, p. 63), Ares habr\u00eda sido, en \u00e9pocas remotas, uno de los dioses de la tempestad. Con el tiempo, los terribles efectos de las borrascas s\u00fabitas fueron asimilados al furor de los combates, y la divinidad que transformaba el cielo, dilaceraba y aplastaba las nubes, se volvi\u00f3 el dios tumultuoso de la guerra, de masacres sangrientas. Para Brand\u00e3o (1988, p. 106) el propio Zeus lo llamaba el m\u00e1s odioso de todos los inmortales que habitaban el Olimpo. Ni siquiera entre sus pares encontraba simpat\u00eda: A Hera irritaba; Atenea lo calificaba de \u201cloco y la encarnaci\u00f3n del mal\u201d.\u00a0 Era visto como un dios impulsivo, con m\u00e1s m\u00fasculos que inteligencia, desastrado y apasionado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Meunier (1994, p. 63), Ares s\u00f3lo se sent\u00eda bien en plena masacre, de la cual hacia nacer todos los horrores. Dotado de un coraje ciego y de un furioso vigor, se precipitaba a los combates haciendo ruido y soltando gritos terribles. Amando la lucha en s\u00ed misma, por la alegr\u00eda feroz de destruir, su entusiasmo no reconoc\u00eda amigos, ni enemigos, y su furor no obedec\u00eda sino a la brutalidad de su instinto destructor. Sembraba la muerte por todos los lugares que pasaba.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otra caracter\u00edstica de este dios es su estatura desmedida, mayor que la de los dem\u00e1s divinos. Ares, el dios combatiente, lucha a pie, pero algunas veces aparece en un carro tirado por cuatro corceles, o, para Meunier (1994, p. 64), en un carro guiado por riendas de oro. Como un viento mal\u00e9fico, desbarata las l\u00edneas de los combatientes, haciendo volar en pedazos los carros de guerra, y abatiendo las murallas que protegen las ciudades. Ares siempre est\u00e1 acompa\u00f1ado por sus hijos Demos y Fobos, de Enio, y de su hermana Eris, respectivamente el miedo, el terror, la devastaci\u00f3n y a discordia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ares y Zeus<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ares, por su placer por la guerra, destrucciones y muertes, se granje\u00f3 el odio de los inmortales, principalmente el de Zeus. El divino ol\u00edmpico no vacilaba en afirmar que las caracter\u00edsticas de personalidad de Ares, eran herencia de Hera. A pesar de que Ares luch\u00f3 al lado de los troyanos, incluso as\u00ed fue despreciado por Zeus. Cuando fue herido en la batalla, por intervenci\u00f3n de Atenea, fue a quejarse a su padre y protest\u00f3, reclamando por el tratamiento que su hermana le hab\u00eda conferido (Homero, 2001, Canto V, 871-880). Indignado, Ares enumera las acciones de Atenea, hasta o\u00edr de su padre la siguiente respuesta:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a1Inconstante! No te lamentes, sentado a mi vera, pues me eres m\u00e1s odioso que ning\u00fan otro de los dioses del Olimpo. Siempre te han gustado las ri\u00f1as, luchas y peleas y tienes el esp\u00edritu soberbio, que nunca cede, de tu madre Hera, a quien apenas puedo dominar con mis palabras. Creo que cuanto te ha ocurrido lo debes a sus consejos. Pero no permitir\u00e9 que los dolores te atormenten, porque eres de mi linaje y para m\u00ed te pari\u00f3 tu madre. Si, siendo tan perverso, hubieses nacido de alg\u00fan otro dios, tiempo ha que estar\u00edas en un abismo m\u00e1s profundo que el de los hijos de Urano.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(Homero, 2001, Canto V, 889-898.)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Resulta importante resaltar el hecho de que Homero coloca en la boca de Zeus el reconocimiento de que Ares es su hijo, concebido con Hera, y de que si fuera hijo de otro dios, hace mucho estar\u00eda desterrado. Zeus reconoce la paternidad, pero no acoge las lamentaciones de su hijo. M\u00e1s que eso, lo humilla y maltrata.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n m\u00e1s convincente de ese odio de Zeus por Ares?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La descripci\u00f3n de Homero recuerda la visi\u00f3n de un padre descontento con los atributos de su hijo, expresados como la ant\u00edtesis de los suyos. Parece ser un\u00e1nime la visi\u00f3n de los autores en cuanto a que Ares est\u00e1 lejos de los ideales griegos, identificados en Atenea, en su inteligencia estrat\u00e9gica, totalmente contraria a la impulsividad y agresividad arianas. Esa diosa, hija predilecta del se\u00f1or del Olimpo, posee caracter\u00edsticas de distanciamiento emocionales diametralmente opuestas al dios de la guerra.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ares en la mitolog\u00eda es depositario de las proyecciones sombr\u00edas de Zeus, incapaz de darse cuenta de las cualidades de su hijo. El ni\u00f1o Ares tal vez se haya presentado tambi\u00e9n de esa forma: no le gustaba estudiar y no era tan bien dotado como Atenea, agraciada con la competencia de la l\u00f3gica. En las discrepancias entre los hermanos, Ares llevaba la peor parte y perd\u00eda con su hermana, siempre m\u00e1s inteligente, astuta. Ares, por su lado, era todo cari\u00f1oso; no guardaba odios ni rencores. Cuando lo pose\u00eda la ira, enfurecido, se lanzaba como un toro sobre el ofensor, pero despu\u00e9s su ira pasaba. Ares era \u201ccuerpo\u201d, le gustaban los abrazos, los cari\u00f1os f\u00edsicos, y cuando no los recib\u00eda, reclamaba de su padre y de su madre, omisos y ausentes. Cuando perd\u00eda la pelea, siempre lloraba. Era sin embargo, el mejor jugador de <em>juegos improvisados<\/em>, competitivo hasta la \u00faltima gota de sangre. Innegablemente, siempre fue leal en las peleas, pues no usaba golpes bajos. Ares siempre se present\u00f3 como independiente, arrojado, tomando decisiones sobre su propia\u00a0 vida y tambi\u00e9n sobre la vida de otras personas. Se expon\u00eda en todas las actividades ejercidas, tal vez por no tener en quien contar, o las hac\u00eda de tal forma de que no contaba con los otros. Podemos desprender de esa descripci\u00f3n el comportamiento de una persona bajo esa regencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El hombre Ares es activo y emocional. Es aguerrido y se coloca en situaciones peligrosas, con la visi\u00f3n nublada por la pasi\u00f3n. Si trae, como en el mito, una herida materna y paterna de rechazo y se ve poco reflejado, se arma y acoraza para defenderse de los ataques de la vida. Pero internamente es siempre un ni\u00f1o herido. Si encuentra un ambiente favorable y acogedor, capaz de valorizar lo mejor que tiene, como el coraje, la bravura, la capacidad de vivir las relaciones con pasi\u00f3n, y concentrarse en el aqu\u00ed y ahora, es capaz de desarrollarse bien y de tener su agresividad canalizada hacia cosas creativas. Sin embargo si se identifica con el lado negligente de los padres, puede volverse un agresor y abusador. Una mujer Afrodita puede darle el amor y la comprensi\u00f3n que necesita para volverlo d\u00f3cil y entregado. En la relaci\u00f3n amorosa, ese tipo de mujer es quien puede satisfacerlo m\u00e1s, sin que haya muchas amarras y \u00e9nfasis en el v\u00ednculo duradero. Como un guerrero, es un dispensador de granos, y desear\u00e1 serlo en la vida.\u00a0 Tambi\u00e9n en esa condici\u00f3n, es capaz de entrar en contacto con lo diferente e \u201cin-corporar\u201d, traer para s\u00ed el elemento nuevo, hacer de la conquista algo suyo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La mujer Atenea puede ense\u00f1arle a ser m\u00e1s reflexivo, lo que lo ayudar\u00eda enormemente. Como cuenta Homero en la <em>Il\u00edada,<\/em> Aquiles fue llamado por la diosa para guardar su espada desenvainada y lista para matar al enemigo. Ella evalu\u00f3, a pesar del calor de la emoci\u00f3n del momento, por evitar la represalia, exhort\u00e1ndolo a esperar y posponer su acci\u00f3n. Aquiles atendi\u00f3 a\u00a0 los pedidos de la diosa, y el presagio fue cumplido. Apolo y Hermes tambi\u00e9n son regencias que pueden auxiliar al hombre Ares a contener su impulsividad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El esp\u00edritu de camarader\u00eda y el vigor en las reacciones corporales hacen del hombre Ares un candidato a los deportes atl\u00e9ticos, principalmente en grupo, donde encuentra y libera su expresividad afectiva, cuando est\u00e1 en un ambiente sint\u00f3nico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cabe resaltar que su iniciaci\u00f3n en la danza, ocurri\u00f3 antes de ser instruido para la guerra. Seg\u00fan Ker\u00e9nyi (1993, p. 140), Hera escogi\u00f3 a Pr\u00edapo para que fuera el preceptor de su hijo. Por haber sido as\u00ed educado por una criatura f\u00e1lica \u2013 hijo de Dioniso y Afrodita \u2013, Ares estar\u00eda ligado a la fecundidad, a la virilidad y a la agricultura, del mismo modo que muestra alguna relaci\u00f3n con el tipo de energ\u00eda venida de Dioniso, el dios del vino y de la embriaguez, se\u00f1or de los instintos, de las energ\u00edas bestiales y sexuales que afloran en el ser humano. Es tambi\u00e9n Ker\u00e9nyi (1997) quien levanta otras semejanzas entre Dioniso y Ares. El primero, <em>bajo el apodo de Enyalios (\u201cel belicoso\u201d) revela trazos combativos<\/em>, y ambos muestran <em>una tendencia a la exaltaci\u00f3n: Ares en su furia agresiva, Dioniso en la \u201cman\u00eda\u201d de un esp\u00edritu emborrachado de naturaleza. <\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se cuenta que Pr\u00edapo ejercit\u00f3 al ni\u00f1o para ser un eximio bailar\u00edn, y s\u00f3lo despu\u00e9s lo instruy\u00f3 para que fuera guerrero. Como observa Stein (1973, p. 12), Ares, por influencia de Pr\u00edapo, es tambi\u00e9n un masculino inseminador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tal hecho nos hace reflexiona sobre la necesidad de la incorporaci\u00f3n de a ligereza y de la gracia \u2013 atributos de la danza \u2013, por el dios que se inicia en las artes marciales. \u00bfPor que raz\u00f3n, cuestionar\u00edamos, pareciendo tratarse de actividades tan distintas? Tal vez porque a guerra demande una consciencia y un conocimiento del propio cuerpo para la mantenci\u00f3n de un eje interno, que evite el ataque mortal. La lanza debe ser la continuaci\u00f3n del brazo del guerrero, y para tal efecto es necesario que \u00e9l sepa exactamente como su cuerpo se mueve y como su esfuerzo se distribuye por sus m\u00fasculos. Ninguna otra actividad puede conferir esa destreza y percepci\u00f3n \u2013 corporal y espacial \u2013 como la danza. As\u00ed, ese detalle nos ense\u00f1a que a la fuerza bruta es necesario asociarle la ligereza y el movimiento, la flexibilidad y, por que no, la alegr\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La armonizaci\u00f3n de los contrarios estar\u00e1 m\u00e1s presente de lo que se imagina en ese dios. Quien lo vea apenas en la polaridad sanguinaria, estar\u00e1 dejando de lado otro aspecto ya anunciado en la inclusi\u00f3n de la danza en su ense\u00f1anza primaria. La danza es, tambi\u00e9n, la expresi\u00f3n del cuerpo en movimiento. Pr\u00edapo, ese personaje tan implicado a la virilidad, la fertilidad y a la sexualidad, tiene los requisitos para tal tarea.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esa fuerza y pujanza \u201cpri\u00e1picas\u201d ser\u00e1n ingredientes poderosos para la constituci\u00f3n del guerrero en el combate con el enemigo, en la evaluaci\u00f3n de las propias condiciones y limites, en el moverse en el espacio. Junto a esto, la lecci\u00f3n est\u00e1 tambi\u00e9n en el respeto a lo diferente. As\u00ed, danza y lucha conviven.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Podemos considerar a Pr\u00edapo, junto a Afrodita, como lo masculino y lo femenino iniciadores del proceso de humanizaci\u00f3n de Ares, aquellos que participan \u00edntimamente del rito inici\u00e1tico de este dios en direcci\u00f3n a s\u00ed mismo. A los dos se une la figura de Temis, descrita en el himno Hom\u00e9rico a Ares como su aliada. Vale recordar que esta diosa, representante de un femenino primordial, es tambi\u00e9n entendida como aquella que da buenos consejos, diosa de la norma y de la buena convivencia, que congrega hombres y dioses en asamblea. Es la madre das Horas, las que no traicionan, y su alianza con Ares indica un importante equilibrio que el dios guerrero debe buscar y conquistar. Configura otra faceta de lo femenino al modificar al dios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El mito de Ares constela la emocionalidad desmedida del hombre, tan primitiva e instintiva y su actuaci\u00f3n. Seg\u00fan Brand\u00e3o (1988, p.106), sus constantes ausencias del Olimpo lo apuntan como un se\u00f1or de la guerra extra\u00f1o y poco adaptado a la religi\u00f3n griega. Hay poqu\u00edsimos templos dedicados a \u00e9l. Considerado por Esquilo como <em>un dios que no es un verdadero dios \u2013 <\/em>junto con Erinia, <em>diosa tan poco semejante a los dioses<\/em> \u2013, carec\u00eda de la virtud de la benevolencia, esencial a los divinos. Adem\u00e1s de ello, a pesar de ser el dios de la guerra, sus relatos traen constantes derrotas con inmortales, h\u00e9roes y mortales. Existe la tesis de que los aqueos se complac\u00edan al demostrar la fuerza bruta e irreflexiva vencida por la inteligencia, expresando as\u00ed la esencia del pensamiento griego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante las batallas, los griegos invocaban a Atenea, diosa de la sabidur\u00eda y de la estrategia militar, inspiradora de los actos heroicos. Admiraban la guerra bien combatida y abominaban el uso in\u00fatil de energ\u00eda. Ese hecho qued\u00f3 muy claro cuando vencieron a los persas, los que estaban en n\u00famero mucho mayor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ares, en la mitolog\u00eda griega, configura, en las versiones m\u00e1s conocidas, la pura manifestaci\u00f3n del instinto contra la l\u00f3gica, la matanza, la muerte sin sentido u honor. Los dioses, en la lucha, escog\u00edan siempre un lado y proteg\u00edan a sus h\u00e9roes. Ares, sin embargo, golpeaba a diestra y siniestra, no ten\u00eda h\u00e9roes o protegidos, luchaba contra los dos bandos de la batalla. Su agresividad e instinto desenfrenados lo llevaron a vencer pocas luchas. No obstante, veremos aqu\u00ed otras facetas de este dios, a lo largo de se camino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ares y Eris<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Eris, en Brand\u00e3o (1993), es <em>el ardor en el combate, la lucha, la disputa, la querella, la rivalidad, la discordia<\/em>. Etimol\u00f3gicamente existen controversias sobre su origen, pudiendo venir del verbo <em>er\u00e9thein<\/em>, de \u201cprovocar, excitar, irritar\u201d (&#8230;) o del indoeuropeo <em>erei<\/em>, que tiene la connotaci\u00f3n de acosar, perseguir. \u201cEn este caso, Eris ser\u00eda de la misma familia\u00a0 etimol\u00f3gica que Erinia, la perseguidora por excelencia\u201d (p. 355).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Eris, la \u201cDiscordia\u201d, vista como hermana\u00a0 de Ares, es colocada en la <em>Teogon\u00eda<\/em> entre las fuerzas primordiales, en la generaci\u00f3n de la <em>Noche<\/em>, teniendo como hijos Ponos (Fatiga), Leteo (olvido), Limos (hambre), Algos (Dolor) y Horcos (Juramento). En la <em>Teogon\u00eda,<\/em> Eris est\u00e1 representada como un genio femenino alado, semejante a las Erinias y a Iris. Hes\u00edodo distingue dos Discordias en su obra Los <em>Trabajos y los d\u00edas: <\/em>\u201cuna, perniciosa, hija de Nix; otra, \u00fatil, saludable, que despierta el esp\u00edritu de emulaci\u00f3n y que Zeus coloc\u00f3 en el mundo como inspiradora de la competici\u00f3n entre los hombres\u201d(Brand\u00e3o, 1994, p. 233). Recordemos que fue ella, Eris, quien lanz\u00f3 la \u201cmanzana de la discordia\u201d, destinada a la m\u00e1s bella de las diosas presentes en las bodas de Tetis y Peleo, dando origen al juicio de Paris, y desencadenando la guerra de Troya. Junto a ello, es ella quien preside la <em>separatio<\/em> alqu\u00edmica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si pensamos a Eris, en cuanto a hermana\u00a0 de Ares, como un aspecto del dios de la guerra, es\u00a0 interesante el hecho de que sus hijos son portadores o representantes de realidades ligadas a una alteraci\u00f3n de la conciencia. Fatiga, olvido, hambre y dolor traen nieblas y empa\u00f1amiento a la conciencia, y emergen tambi\u00e9n cuando la ira de Ares est\u00e1 cristalizada. Los hijos de Ares, igualmente representados como el miedo y el terror, tienen esa caracter\u00edstica; hablan de faltas y lesiones sufridas por el ser humano cuando est\u00e1 en guerra con la naturaleza, con el otro, consigo mismo. A su lado, Horcos e Harmon\u00eda pueden ser vistos como la posibilidad de que ese dios alcance una conciencia m\u00e1s n\u00edtida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ese contraste nos hace reflexionar. \u00a1Un dios tan sanguinario dando origen a una virtud capaz de poner fin a la guerra!<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El casamiento de Harmon\u00eda con Cadmo, fundador de Tebas, reino justo y pac\u00edfico por muchos a\u00f1os, deriva de un regalo dado al h\u00e9roe. Cadmo, despu\u00e9s de haber servido a Ares como esclavo, en expiaci\u00f3n del crimen de matar el drag\u00f3n guardi\u00e1n de la fuente de Ares, cuando buscaba agua para los ritos de purificaci\u00f3n del local consagrado para la fundaci\u00f3n de Tebas, se cas\u00f3 con Harmon\u00eda. He aqu\u00ed, nuevamente, los dos personajes toc\u00e1ndose, y la emergencia de la humildad delante de los propios actos. Cadmo es el h\u00e9roe cumplidor del mensaje del or\u00e1culo, aunque con eso haya infringido en dominios de otros, y de esa forma haya sido penalizado con ocho a\u00f1os de servidumbre. Acept\u00f3, con resignaci\u00f3n, la restricci\u00f3n de libertad y la p\u00e9rdida del poder, cumpli\u00f3 su rito inici\u00e1tico, y como premio recibi\u00f3 a Harmon\u00eda en casamiento. De esa forma, podemos pensar en un aspecto de Ares caminando hacia la humanizaci\u00f3n de su faceta sanguinaria e impulsiva en direcci\u00f3n a la justicia, al equilibrio y a la regencia \u00edntegra.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando armonizamos las polaridades conflictivas, apaciguamos lo que antes parec\u00eda irreconciliable. Para ello, hay que escuchar, trocar, considerar y, lo m\u00e1s fundamental de todo, renunciar al poder y a la pretensi\u00f3n de vencer a cualquier costo. Algo similar ocurre con ocasi\u00f3n de un juramento (Horcos). Para hacerlo, tenemos que estar de posesi\u00f3n de nuestra m\u00e1s perfecta conciencia, y nos sabemos. El juramento lanza un brazo a lo divino y reafirma el compromiso con nosotros mismos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ares, las amazonas e Hip\u00f3lita<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Grimal (2005, p. 49), Tracia es una regi\u00f3n ruda, salvaje, rica en caballos e invadida constantemente por pueblos guerreros. Es tambi\u00e9n una regi\u00f3n poblada por las amazonas, consideradas hijas de Ares. Son consideradas sacerdotisas, guerreras, cazadoras. Son aut\u00e1rquicas, no recurren a ning\u00fan hombre y no toleran su presencia, a no ser para les prestan servicios. Dicen que o mataban, o mutilaban a sus hijos hombres, ceg\u00e1ndolos y dej\u00e1ndolos cojos. Se un\u00edan a los extranjeros de vez en cuando, s\u00f3lo para perpetuar la especie, y cuando nac\u00edan hijas mujeres, \u00e9stas ve\u00edan sus senos mutilados para que no se sintieran estorbadas en la pr\u00e1ctica del arco y de la lanza.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Su diosa de referencia era Artemisa, a quien rend\u00edan culto. La diosa las proteg\u00eda y las liberaba del jugo de los hombres. Las amazonas construyeron un templo en su homenaje, y tambi\u00e9n la fundaci\u00f3n de \u00c9feso.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Chevalier (2000, p. 42), en la mitolog\u00eda griega, as Amazonas simbolizan as mujeres matadoras de hombres: desean tomar sus lugares, rivalizar con ellos al combatirlos en vez de completarlos. Esa rivalidad agota la fuerza esencial de la propia mujer, su cualidad de madre y amante, el calor del alma.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la visi\u00f3n de Malamud (1997), la mutilaci\u00f3n del seno derecho se relaciona a la negativa de lo puramente femenino, y a la integraci\u00f3n de lo masculino en sus tareas y actividades. Eso podr\u00eda representar psicol\u00f3gicamente a \u201cla integraci\u00f3n del <em>animus<\/em> en su forma de poder controlado, es decir, como voluntad de acci\u00f3n\u201d. (p. 73)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La reina de las amazonas, Hip\u00f3lita, ten\u00eda un cintur\u00f3n dado por Ares como s\u00edmbolo del poder que ella ejerc\u00eda sobre su pueblo. Heracles fue encargado de robarle ese cintur\u00f3n. Hip\u00f3lita ya se dispon\u00eda a entregarlo voluntariamente, cuando estall\u00f3 una discordia entre las amazonas y el s\u00e9quito de Heracles. \u00c9ste, crey\u00e9ndose traicionado, mat\u00f3 a Hip\u00f3lita. La leyenda a\u00f1ade que la pelea habr\u00eda sido provocada por Hera.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Vemos, en ese peque\u00f1o episodio, a un h\u00e9roe y una hero\u00edna luchando por la posesi\u00f3n de un s\u00edmbolo de poder y, como pa\u00f1o de fondo, otra disputa divina: Ares <em>versus<\/em> Hera. As\u00ed como Heracles es el escogido de Hera, las amazonas parecen encarnar la fuerza guerrera de Ares. Adem\u00e1s de ello, vale recordar que en la mitolog\u00eda hay otro importante cintur\u00f3n, el de Afrodita, cuyo poder se relaciona a Eros. El dios de la guerra y la diosa del amor traen en su repertorio un s\u00edmbolo de totalidad, el c\u00edrculo, el anillo, capaz de atar y desatar, ligar y desligar. La intriga de Hera retrata, a nuestro entender, la dificultad del h\u00e9roe Heracles de contener e integrar a un femenino an\u00edmico poderoso.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfSu tarea podr\u00eda ser cumplida solamente por la fuerza y usurpaci\u00f3n?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a1Ciertamente que no! El femenino poderoso sombr\u00edo, expresado, en ese momento por Hera, repudia al masculino de la fuerza, haci\u00e9ndolo perder su centro y tener su conciencia nublada. Eso hace de su acci\u00f3n un actuar impensado y violento. Se puede entender tambi\u00e9n una incapacidad de la emergencia de la din\u00e1mica patriarcal representada por Heracles en asimilar a un femenino imbuido de autoridad propia. Malamud (1997) ver el cintur\u00f3n de Ares simbolizando el \u201cv\u00ednculo entre la hija y el esp\u00edritu de guerra del padre\u201d (p. 72).\u00a0 Podemos entenderlo igualmente como met\u00e1fora de una alianza que une a lo masculino a su <em>anima<\/em>, o a lo femenino a su <em>animus<\/em>, en una b\u00fasqueda de comunicaci\u00f3n. Vemos como Hip\u00f3lita, en cuanto a imagen an\u00edmica de Ares, tiene una importancia, y en cuanto a su gesto de ofrecer el cintur\u00f3n a Heracles sin resistencia evidencia una tentativa de paso de un femenino brutalizado hacia otro, que se propone a la colaboraci\u00f3n y al di\u00e1logo. La violencia del hijo de Alcmena no soporta, sin embargo, esa transposici\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ares, Diomedes, Atenea y Heracles<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este dios, tan combativo, irracional y emocional, tuvo que enfrentar la astucia de Heracles, y la inteligencia y sabidur\u00eda de Atenea; y no siempre sali\u00f3 victorioso.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Grimal (2005, p.40), en el campo de batalla, delante de Troya, Ares combat\u00eda al lado de H\u00e9ctor, cuando se encontr\u00f3 con Diomedes. Inmediatamente lo atac\u00f3; pero Atenea, ocultada por el casco m\u00e1gico de Hades, intervino para desviar el golpe de la lanza del dios, y lo hiere por intermedio de Diomedes. Este gran h\u00e9roe de Etolia, hijo de Tideo y De\u00edpile, particip\u00f3 de la Guerra de Troya como uno de los m\u00e1s valientes y temerarios, llegando a herir a Afrodita y a atraer en su contra y de su familia\u00a0 la ira de la diosa. Otro Diomedes que est\u00e1 descrito en la m\u00edtica lleva el adjunto de\u00a0 \u201ctracio\u201d, y es hijo de Ares con Pirene, poseedor de cuatro yeguas antrop\u00f3fagas, alimentadas con la carne de extranjeros muertos en tempestades. Ambos h\u00e9roes se ligan al atributo de la agresividad del dios, el tracio de forma m\u00e1s indiscriminada que el etolio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se destaca la herida causada por Diomedes a Afrodita, amante de Ares, lo que hace, en determinado momento de la m\u00edtica, a la diosa referirse a Ares como \u201cbuen hermano\u201d, hermanos en la herida. Esa condici\u00f3n parece crear un campo de encuentro del dios de la guerra con la diosa del amor. El reconocimiento de las propias heridas y dolores se vuelve un <em>temenos<\/em> para el di\u00e1logo en el <em>coniunctio<\/em>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En otra situaci\u00f3n, donde el dios fue vencido luchando con Atenea en la misma guerra, la diosa le dio una pedrada que lo dej\u00f3 d\u00e9bil y aturdido. El combate entre los dos divinos es una constante en el mito. Cuando Heracles combati\u00f3 a Cicno, el hijo de Ares, este quiso defenderlo. Atenea, en nombre de la raz\u00f3n, invit\u00f3 a Ares, entonces pose\u00eddo por la c\u00f3lera y la violencia, a obedecer el destino que anunciaba la muerte de Cicno a manos de Heracles, sin que nadie pudiese matar al h\u00e9roe. Su aviso fue in\u00fatil, y Atenea intervino directamente para desviar la lanza del dios. Heracles, aprovechando un descuido de Ares, lo hiri\u00f3 en el muslo. El dios de la guerra se refugi\u00f3 nuevamente en el Olimpo. Esta habr\u00eda sido la segunda vez en que Heracles hiri\u00f3 al dios. En la\u00a0 primera, en Pilo, \u00e9l le arroj\u00f3 la lanza y las armas. El dios, Ares, despu\u00e9s de ser herido y sinti\u00e9ndose desesperado, huye hacia el Olimpo, buscando la acogida de su padre. Zeus no lo reconoce. Su padre lo ve como el \u201cpeor de los ol\u00edmpicos\u201d, y ordena que los otros se ocupen de \u00e9l.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Vemos aqu\u00ed la repetici\u00f3n de un patr\u00f3n: la diosa Atenea deja a Ares mareado y el h\u00e9roe Heracles lo desarma. Tal vez las situaciones lo llamen a la necesidad de aceptar el <em>daimon<strong>[1]<\/strong>,<\/em> vivir la p\u00e9rdida, acoger la determinaci\u00f3n del destino. Ares, sin embargo, representa el inconformismo y la lucha f\u00edsica y visceral contra lo que se interpone en nuestro camino. Sale en defensa de los suyos, y enfrenta el desaf\u00edo con la conciencia nublada por la ira. Y as\u00ed se descuida, hiri\u00e9ndose.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La herida en el muslo no es casual. Es en el muslo que Zeus ubica al coraz\u00f3n de Dioniso Zagreo para que sobreviva al desmembramiento imputado por los Titanes; es tambi\u00e9n del muslo de Hera que naci\u00f3 Hefesto, prematuro. El mismo Hefesto dese\u00f3 a Atenea, y en la lucha trabada, el dios <em>faber<\/em> derram\u00f3 su semen sobre el muslo de la hija de Zeus. El semen, despu\u00e9s arrojado a la tierra madre Gea, dar\u00e1 origen a un ni\u00f1o con cola de serpiente, de nombre Erictonio. Atenea asume sus cuidados.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El muslo parece traer el sentido de un vaso gestor. Junto a ello, trae tambi\u00e9n el simbolismo de lo no completado, de la acci\u00f3n inconclusa. Lo incubado, el grano reclamante de continente, verse expuesto y carente de abrigo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 Ares podr\u00e1 acoger y gestar en su muslo herido?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tal vez la herida de esa parte espec\u00edfica del cuerpo lo obligue a darle atenci\u00f3n a ese lugar simb\u00f3lico, carente de cuidados. Recipiente de un posible embri\u00f3n, nido para que una madurez llegue a puerto. A\u00f1\u00e1dase a ello el hecho de que \u00e9l es llamado en el Himno Hom\u00e9rico como \u201cgobernante de los rebeldes\u201d y \u201cl\u00edder de los hombres justos\u201d, \u201caliado de Temis\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Brand\u00e3o (2001), <em>temi<\/em> equivale a \u201ctributo\u201d o \u201climite\u201d, y la diosa encarna a las leyes eternas de la justicia emanada de los dioses. A pesar de ser una Tit\u00e1nide, fue admitida entre los inmortales del Olimpo, y <em>respetada por los servicios prestados a los dioses, en lo que se refiere a las leyes, ritos y or\u00e1culos<\/em> (p. 417). Consta que Temis le habr\u00eda ense\u00f1ado a Apolo las t\u00e9cnicas del augurio. La alianza con Temis hace de Ares un dios definitivamente ligado a la cuesti\u00f3n del destino, mientras la ley divina sea respetada. Si por un lado Ares trae la expresi\u00f3n del guerrero <em>incontinenti<\/em> que se enfrenta todo y a cualquier adversario, su asociaci\u00f3n con Temis le da la armon\u00eda que tanto necesita, proporcionando limites y sentido a una fuerza antes indiscriminada. Brand\u00e3o (2001) os recuerda la idea de que la Guerra de Troya era atribuida a Temis, a fin de equilibrar la densidad demogr\u00e1fica de la tierra. Tal concepto corrobora la asociaci\u00f3n de la Tit\u00e1nide y del dios, y lo que representan como aliados, adem\u00e1s de hacernos mirar y considerar la guerra de un punto de vista inusitado y no prejuicioso.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El tema del rechazo parental es bastante frecuente en la mitolog\u00eda griega. El hermano de Ares, Hefesto, fue igualmente rechazado, seg\u00fan versiones, por su madre Hera, en otras por su padre Zeus. Ciertamente ese hecho marca al car\u00e1cter y el destino del dios. Debemos entender a Ares como teniendo en cuenta a ese detalle. As\u00ed, el rechazo paterno tal vez le traiga al mismo tiempo cierta infantilidad por la busca de aprobaci\u00f3n movida por la carencia de ser mirado, as\u00ed como una animosidad que lo mueve a sus batallas. Le da caracter\u00edsticas de <em>puer<\/em>. Pero no nos olvidemos de que ese divino fue capaz de generar al miedo a al horror, pero tambi\u00e9n a harmon\u00eda y amor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ares vulnerable<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ares es confundido por su propia ceguera e ingenuidad, y literalmente preso en tres situaciones. La primera, cuando es v\u00edctima de la red de Hefesto, con motivo de su envolvimiento con Afrodita.[2]<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La segunda, cuando su hija, la amazonas Pentesilea, fue muerta delante de Troya por Aquiles. Ares desea venganza inmediata y no se preocupa por el destino, haciendo con que Zeus intervenga, lanzando un rayo contra el h\u00e9roe. Seg\u00fan Malamud (1997), como ya fue mencionado anteriormente, hay un pasaje de la <em>Il\u00edada<\/em> en que Aquiles, enfurecido con Agamen\u00f3n, reflexiona si deber\u00eda revidar a las ofensas contra \u00e9l dirigidas o usar su fuerza para dominarse a s\u00ed mismo. Aconsejado por Atenea, opta por la segunda alternativa. A nuestro entender, esa actitud es lo que le falta al dios-<em>puer<\/em> Ares desarrollar, y el mito nos indica el camino para ello. Atenea, la diosa del poder intelectual, coloca al h\u00e9roe en sus carriles, lo hace reflexionar, y la fuerza bruta e impulsiva puede ser pospuesta y transformada en sabidur\u00eda. Aquiles, comprendido como un correlato del dios marcial, llama la atenci\u00f3n hacia la necesidad de colocar murallas internas de contenci\u00f3n de su propia ira. Esa actitud denota la incorporaci\u00f3n de una ley patriarcal organizadora del caos interno, distinta a la sed de venganza matriarcal de que Ares es representante en los episodios de enredamiento sufridos. La ida en busca del auxilio y acogida paternos evidencia la no integraci\u00f3n de ese aspecto, y la necesidad de modelos. Adem\u00e1s de eso, hay en Aquiles una escucha al <em>daimon<\/em> \u2013simbolizada por la diosa que s\u00f3lo \u00e9l ve \u2013, y la aceptaci\u00f3n del destino asociada a la decisi\u00f3n, hecho\u00a0 completamente ausente en Ares.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante una tercera situaci\u00f3n, Ares es preso por los Al\u00f3adas, que lo encierran en un pote de bronce. Seg\u00fan Grimal (2005, p. 22), los gigantes Al\u00f3adas son los hijos de Poseid\u00f3n e Ifimedia, de nombre Oto y Efialtes. Irritados con Ares, que provoc\u00f3 la muerte de Adonis en una cacer\u00eda, ellos encerraron al dios dentro de un pote de bronce, despu\u00e9s de haberlo esposado. Lo dejaron as\u00ed por trece meses, hasta que Hermes consigui\u00f3 libertarlo, ya en un estado de extrema debilidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las situaciones apuntan nuevamente hacia la necesidad de Ares rendirse al destino. Es necesario que Hermes lo salve, pues se dej\u00f3 capturar, y se coloc\u00f3 en una posici\u00f3n bastante vulnerable. Una vez m\u00e1s el simbolismo del vaso est\u00e1 presente, siendo ahora el dios v\u00edctima, presa. Podemos ver esa situaci\u00f3n como una met\u00e1fora de un aspecto depresivo en Ares. Ese dios extrovertido y pendenciero ciertamente tiene sus momentos de tristeza y abatimiento. Quedar encerrado en un vaso de bronce puede indicarnos una especie de ritual de iniciaci\u00f3n por el cual ese divino necesit\u00f3 pasar. Trece meses \u2013 un a\u00f1o entero y un mes m\u00e1s, un ciclo y otro que ya se inicia nuevamente \u2013 apunta hacia un significativo tiempo de recogimiento. Y podemos inferir que lo que le falta incorporar es justamente la flexibilidad y la capacidad de ponderaci\u00f3n y ligereza que Hermes tiene como atributos. El bronce es el metal asociado a la guerra y al dios, y el confinamiento dentro de un recipiente de este material podr\u00eda indicar que el aprisionamiento dentro del tema de la guerra deja al dios vulnerable y debilitado. Al lado de eso, el tema contenido-continente se va destacando en su historia. Necesita dar continente a su ira, y ser contenido por las redes y potes. Ciertamente, hay un aprendizaje del cual necesita extraer conocimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El Are\u00f3pago<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Su violencia tambi\u00e9n est\u00e1 ligada al nombre <em>Are\u00f3pago<\/em>, colina de Ares o colina del homicidio. Se trata de un sitio en Atenas, frente a la Acr\u00f3polis, donde se reuni\u00f3 un tribunal formado por doce grandes dioses, encargados de juzgar a Ares por el asesinato de Halirrotio, hijo impulsivo de Poseid\u00f3n. Este joven intent\u00f3 violentar a la hija del dios de la guerra, Alcipe. Como queda claro en su historia, Ares no admite que nada de malo le ocurra a un hijo suyo, y no mide fuerzas para vengarse. Fue absuelto, y el Are\u00f3pago qued\u00f3 conocido como el lugar donde se juzgan los cr\u00edmenes de sangre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La impulsividad de Ares indica una din\u00e1mica matriarcal activa, expresada en su incapacidad de posponer, en su inundaci\u00f3n por las emociones y b\u00fasqueda de venganza sin treguas. No se somete a la ley patriarcal con las discriminaciones que le son peculiares. Su participaci\u00f3n en ese tribunal puede indicar una aproximaci\u00f3n a\u00fan tenue del mundo de las leyes, donde lo que sobresale es la revancha. \u00a1Ay de aquel que se interponga en su camino y hiera a uno de sus hijos o protegidos! Su ira no tiene l\u00edmites.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es interesante notar que tal pasaje coloca frente a frente a los dos dioses m\u00e1s intempestivos del Olimpo, Poseid\u00f3n y Ares. La impulsividad de un aspecto de Poseid\u00f3n, representado por su hijo Halirrotio, alcanz\u00f3 a Ares, en\u00a0 su manifestaci\u00f3n en la figura de su hija Alcipe. En ese mitologema vemos a Ares hacer algo que no vio realizado por sus padres: salir en defensa de la hija. En su paso gradual hacia la integraci\u00f3n de la din\u00e1mica patriarcal se encuentra, por lo tanto, el reconocimiento del v\u00ednculo amoroso del orden filial.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ares y sus amores<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Militat omnis amans<\/em> (<em>Todo amante es guerrero<\/em> \u2013 Ovidio)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ares tuvo varios amores que resultaron en una prole numerosa. Con Pirene tuvo a Cicno, Lic\u00e1on y Diomedes Tracio; con Dotis tuvo a Flegias; con Aglauro, Alcipe y con Afrodita a Fobos, Deimos, Harmon\u00eda y Eros. Este \u00faltimo es considerado su hijo si tomamos la versi\u00f3n constante en la <em>Il\u00edada<\/em> de Homero en que Afrodita es hija de Zeus y Dione. El destino de los hijos de Ares es tr\u00e1gico, pero las hijas llevan una existencia normal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando Afrodita y Ares se enamoraron, fueron causa de uno de los episodios m\u00e1s turbulentos del Olimpo. El instinto de la agresividad se une al amor; los principios masculino y femenino en su forma m\u00e1s manifiesta. Ares, aqu\u00ed, se vuelve el se\u00f1or del erotismo, de la expresi\u00f3n de la virilidad y de la libertad de Afrodita, que se cas\u00f3 contra su voluntad con Hefesto, el cojo y feo dios del fuego, y herrero del Olimpo. Afrodita se encontraba a escondidas con Ares, hasta que Helio sorprendi\u00f3 a los amantes. Hefesto fue inmediatamente avisado y prepar\u00f3 una red muy fina y absolutamente indestructible, prendi\u00e9ndolos en flagrante. Llam\u00f3 a todos los dioses para que testimoniasen el adulterio, abochornando y avergonzando a los dos. Una vez libertados, se separaron. Ares retorn\u00f3 a Tracia, y Afrodita se refugi\u00f3 en Asia Menor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este episodio muestra un lado de Ares capaz de ligarse a la diosa del amor y tener con ella momentos de gran placer. El amor no podr\u00eda estar preso y restringido apenas a la labor. La inconstante y voluble Afrodita no podr\u00eda dejarse inmovilizar en una relaci\u00f3n fiel a Hefesto. Necesita experimentar tambi\u00e9n la impulsividad y el vigor del dios guerrero. Hefesto intenta literalmente contener y aprisionar a Afrodita con su red, y lo que ella representa; pero el amor es libre y necesita expresarse de muchas maneras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Brand\u00e3o (1994) nos recuerda que, antes de todo, Afrodita es una diosa de la vegetaci\u00f3n, <em>que necesita ser fecundada, sea cual sea el origen de la semilla y la identidad del fecundador<\/em> (p. 218). Hay una versi\u00f3n que coloca inclusive a Hefesto como hermano de Ares, al lado de Hebe e Ilitia, todos hijos de Zeus y Hera. As\u00ed, Afrodita como expresi\u00f3n del amor, buscar\u00eda a los dos opuestos encarnados en los hermanos: la fealdad, lo defectuoso y lo sensible del herrero, y la belleza, la exuberancia f\u00edsica, la fuerza bruta del guerrero. El refugio del dios en Tracia sin que haya pagado la devoluci\u00f3n de la dote de Afrodita a Hefesto, que la reclam\u00f3 al descubrir el adulterio, muestra un dios guerrero a\u00fan comport\u00e1ndose como un muchacho asustado, incapaz de arcar con la responsabilidad de sus propios actos. Ser\u00e1 principalmente con su hija Harmon\u00eda, y no apenas con su amante Afrodita, que ir\u00e1 a comprender e integrar un femenino m\u00e1s maduro. Pero sin duda, el encuentro de los dos \u201chermanos en la herida\u201d, mencionado anteriormente, contribuye al camino de humanizaci\u00f3n de ese dios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El tema de la \u201cexposici\u00f3n\u201d aqu\u00ed se repite. Se hizo p\u00fablico en el Olimpo el encuentro entre el amor y la fuerza guerrera, entre la delicadeza y la brutalidad, entre la ligereza y la grandiosidad. Sin embargo, tal hecho s\u00f3lo tiene lugar en el \u00e1mbito del secreto. En esa uni\u00f3n il\u00edcita de opuestos, fueron generadas cuatro criaturas no menos significativas, como ya fue citado anteriormente: Demos, Fobos, Harmon\u00eda, y en algunas versiones tambi\u00e9n Eros. Su filiaci\u00f3n adviene de opuestos que conviven. Ares encuentra en Afrodita la acogida que Hefesto no recibi\u00f3. De los dos rechazados, Ares puede encontrar y generar el amor. Hefesto, como se sabe, cultivar\u00e1 la belleza a trav\u00e9s de sus obras de arte manufacturadas. Junto con eso, podemos pensar en el aprendizaje de Afrodita en su relaci\u00f3n con Ares, al poder agregar para s\u00ed el uso del amor como arma. El di\u00e1logo de esos dos divinos, aparentemente tan imposible, se revela como un terreno f\u00e9rtil de intercambios. [3]<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ares y sus hijos<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Brand\u00e3o (1993, p. 106), Ares tuvo muchos hijos, casi todos imp\u00edos y crueles, o devotados de suerte funesta, como Flegias, padre de Ixi\u00f3n y Coronis, la madre de Ascl\u00e9pio. Amante de Apolo, Coronis lo enga\u00f1\u00f3, aun embarazada del padre de la medicina. Como Apolo o su hermana Artemisa la mat\u00f3, Flegias intent\u00f3 incendiar el templo de Delfos. El dios lo liquid\u00f3 con flechazos y le lanzo la psique al T\u00e1rtaro. \u00cdxi\u00f3n, por su audacia al desear a Hera, fue condenado por Zeus a un terrible suplicio: mantenerse atado a una rueda de fuego, que giraba infinitamente, para siempre jam\u00e1s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda seg\u00fan Brand\u00e3o, Ares tuvo varios hijos con Pirene: Cicno, Diomedes Tracio, Lic\u00e1on, Tereo, Alcipe. Cicno, violento y sanguinario, asaltaba a los peregrinos que se dirig\u00edan al Or\u00e1culo de Delfos. A pedido de Apolo fue eliminado por Heracles. Diomedes Tracio alimentaba a sus yeguas con carne humana, y fue igualmente eliminado por el mismo h\u00e9roe. Lic\u00e1on, rey de los cretonios, intent\u00f3 bloquear el camino de Heracles, cuando el h\u00e9roe se dirig\u00eda al pa\u00eds de las Hesp\u00e9rides, a buscar las Manzanas de Oro. Interpelado y atacado por Lic\u00e1on, fue muerto por el hijo de Alcmena. Tereo, el tracio, fue otro de sus hijos y su mito se prende a las hijas de Pandi\u00f3n, Procne y Filomela.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una repetici\u00f3n que se destaca es el camino de esos hijos de Ares atravesado por Heracles. El h\u00e9roe puede ser entendido como una hip\u00f3stasis suya, as\u00ed como Aquiles y Ajax. Son todos grandes h\u00e9roes, portadores de una fuerza descomunal, cuyas historias se cruzan y muchas veces se confunden. Simb\u00f3licamente, Heracles representar\u00eda un aspecto de Ares que lucha para contener a la impulsividad destructiva del dios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Ares y Marte<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los romanos se identificaron y absorbieron las virtudes guerreras de los griegos, as\u00ed como su compleja religi\u00f3n. El dios masculino de la guerra, col\u00e9rico y asesino, versado en agresividad no contenida y muchas veces sin motivo, sufri\u00f3 modificaciones singulares, al ser asimilado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los romanos tendieron, durante la mayor parte de su historia, al conservadurismo: reverenciaban sus viejas tradiciones agr\u00edcolas, a sus dioses dom\u00e9sticos y sus h\u00e1bitos rudamente belicosos. Sin embargo, deseaban tambi\u00e9n ser constructores, y no pod\u00edan resistirse a las atracciones de la cultura y del lujo griegos. Durante algunos siglos, su grandeza se bas\u00f3 en una s\u00edntesis de esas diferentes caracter\u00edsticas: respeto por la tradici\u00f3n, el orden y la bravura militar, juntamente con la urbanizaci\u00f3n y el cultivo del esp\u00edritu, derivados de Grecia. Esa s\u00edntesis no podr\u00eda durar para siempre, pero mientras dur\u00f3, la gloria griega fue sustituida por la grandeza romana. De los griegos, los romanos derivaron su alfabeto, varios de sus conceptos religiosos, y gran parte de su arte y mitolog\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Marte y Roma<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Romulus o R\u00f3mulo es seg\u00fan Grimal (2005, p. 408), el fundador m\u00edtico de Roma. Pasa frecuentemente por un descendiente de Eneas, por intermedio de los reyes de Alba. Es, como su hermano gemelo Remo, hijo de Rea Silvia (o Il\u00eda), y nieto de Numitor. Seg\u00fan Virgilio, el padre de R\u00f3mulo y Remo era el dios Ares \u2013 Marte -, que sedujo a Rea en el bosque sagrado donde ella fue a buscar agua para el sacrificio, o entonces, la violent\u00f3 mientras la joven dorm\u00eda. R\u00f3mulo y Remo, desamparados, fueron recogidos por una loba que hab\u00eda acabado de tener sus cr\u00edas y se apiad\u00f3 de los ni\u00f1os. Se sabe que la loba es un animal consagrado a Ares, as\u00ed como el p\u00e1jaro carpintero, p\u00e1jaro tambi\u00e9n enviado en ayuda de los gemelos. Despu\u00e9s de algunas aventuras y del descubrimiento de su real filiaci\u00f3n, R\u00f3mulo y Remo deciden fundar la ciudad de Roma el 21 de abril, d\u00eda de las fiestas de la Parilia, en honor a Palas. Seg\u00fan la cronolog\u00eda, el a\u00f1o ser\u00eda hacia el 754 a.C.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En Roma, como antes, en Grecia, Marte era una divinidad campesina. Si en Grecia hab\u00eda sido protector del ganado, en Roma lo era de los cultivos. Como se\u00f1or de la guerra, el Ares griego pierde su carga negativa, y pasa a componerse como doble del venerado dios Marte, padre de R\u00f3mulo y Remo, hijo de Juno. Siendo Roma una potencia militar, cuyo poder estaba en buena parte fundamentado en la organizaci\u00f3n y disciplina del ej\u00e9rcito, Marte no es apenas el guerrero salvaje y bestial, sino un dios integrado al restante del pante\u00f3n, y ejerciendo papeles bien definidos. La violencia gratuita y antisocial de Ares gana un prop\u00f3sito y una utilidad. Bajo su protecci\u00f3n se construyen las zonas militares, los campos de Marte. Las conquistas son la forma apropiada de expandir el imperio, y las victorias se celebran como fundaciones de las nuevas bases para el renovado mundo latino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El gran dios Marte, al lado de su compa\u00f1era Belona, conductora de sus carros de guerra (la antigua Enio de los griegos, \u201cla que hace penetrar, la que perfora\u201d), se convirtieron en divinidades muy positivas y ejemplares a partir del reinado de Numa Pompilio. Ahora los acompa\u00f1aban Pavor, Pallor (la palidez), como antes lo hab\u00edan hecho Deimos y Fobos en su tierra de origen. Tambi\u00e9n estaban en el cortejo marcial Honos (el honor), Pax, Victoria, Vica Pota (la que arrebata) y Virtus, en una comitiva que describe la m\u00e1quina de guerra y la absorci\u00f3n que el imperio hab\u00eda montado, no s\u00f3lo para apoderarse de nuevas tierras, sino tambi\u00e9n para hacerse respetar y admirar dentro de los territorios conquistados. Aunque Marte sea el protagonista, la presencia de la paz hace que la victoria no sea humillante, al mismo tiempo que la existencia del honor y de la virtud vienen a compensar los dolorosos efectos del despojos arrancados a los vencidos. Cuando Virgilio relata la guerra de Troya, vuelve a aparecer el magn\u00edfico Marte en lugar del poco querido Ares, y su presencia es suficiente para que se haga autom\u00e1ticamente la exaltaci\u00f3n de las virtudes militares, de los combates heroicos; nada resta de la postura distanciada y cr\u00edtica de los autores griegos frente a la guerra, sea ella cualquier batalla de los mortales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el mito de las edades, propuesto por Hes\u00edodo, Ares est\u00e1 asociado a la edad del Bronce, donde reina la <em>H\u00fdbris<\/em> (la violencia). Seg\u00fan Brand\u00e3o (1994):<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Ares, el dios de la guerra, es llamado por Homero, en la Il\u00edada, (VII, 146) de kh\u00e1lkeos, es decir, \u201cde bronce\u201d. En el pensamiento griego, el bronce, por las virtudes que le son atribuidas, (&#8230;) est\u00e1 vinculado al poder que ocultan las armas defensivas: coraza, escudo y casco.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mientras el brillo met\u00e1lico del bronce traer\u00eda terror al enemigo, el sonido del metal animado rechazar\u00eda a los sortilegios de los adversarios (p. 174). La lanza, atributo militar, se debe someter al cetro, atributo real de justicia y paz. <em>Cuando eso no acontece, cuando esa jerarqu\u00eda es quebrada, la lanza se confunde con la H\u00fdbris<\/em> (p. 175). Eso ocurre cuando el guerrero se vuelve totalmente hacia la lanza.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La peregrinaci\u00f3n del dios de Grecia a Roma puede indicar un camino de humanizaci\u00f3n de ese arquetipo, cuando la uni\u00f3n del esp\u00edritu guerrero \u2013 ya no m\u00e1s sanguinario y sin direcci\u00f3n \u2013 se hace con el orden y organizaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos. En su movimiento conquistador, el Imperio Romano trajo la presencia de Ares como algo valorizado e incluso necesario para la expansi\u00f3n y demarcaci\u00f3n de una naci\u00f3n. En ese tr\u00e1nsito desde una cultura a la otra, existe la incorporaci\u00f3n de aspectos importantes de la din\u00e1mica patriarcal, donde los atributos del dios ganan un <em>status<\/em> positivo, necesarios al cumplimiento de metas como la conquista de territorios, y con eso el contacto con el otro, diferente de s\u00ed. Ese hecho abre la posibilidad de comprensi\u00f3n de ese dios, en cuanto a expresi\u00f3n de un arquetipo, como aquel que es capaz de colocar su fuerza y su impulso agresivo al servicio de la asimilaci\u00f3n de lo nuevo, en un <em>coniunctio<\/em> transformador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>La tipolog\u00eda de Ares<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el Canto V de la<em> Il\u00edada, d<\/em>onde se encuentra la gesta de Diomedes, Ares es instigado por Apolo a vengarse del h\u00e9roe que hab\u00eda herido a Afrodita. Ares reacciona a la provocaci\u00f3n, esparciendo ira y destrucci\u00f3n. Hera le pide autorizaci\u00f3n a Zeus para interferir y castigarlo debidamente. Zeus no s\u00f3lo concuerda sino que tambi\u00e9n sugiere que la esposa incite a \u201cAtenea predadora\u201d contra Ares. <em>&#8230;nadie mejor para punirlo<\/em>.(Campos, 2001, Canto V, vs. 757-766)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La oposici\u00f3n entre Atenea y Ares es constante. Ambos son guerreros. A pesar de que Atenea, hija predilecta de Zeus, act\u00faa con eficiencia y astucia, atributos que Ares parece no poseer. La oposici\u00f3n entre hermanos tambi\u00e9n se da en relaci\u00f3n a la preferencia paterna: Atenea es la escogida, Ares el rechazado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, podemos pensar en Ares como portador de un atributo semejante al pose\u00eddo por Atenea: la incitaci\u00f3n del h\u00e9roe. Resulta interesante destacar el hecho de que los dos dioses, comandantes de las guerras, son hijos de la pareja ol\u00edmpica divina, generando, sin embargo, cada cual un tipo de energ\u00eda diferente. Zeus, padre de Atenea, prudente y justa; Ares, hijo de Hera, col\u00e9rico y violento. Ares act\u00faa directamente, mientras que Atenea usa su pensamiento y estrategias al asociarse.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>TIPOLOG\u00cdA: La tipolog\u00eda<\/strong> de ambos aclara esa sutil diferencia. La persona con regencia de Ares es un tipo extrovertido, teniendo a la sensaci\u00f3n como funci\u00f3n principal, y como su auxiliar al pensamiento introvertido. En la clasificaci\u00f3n de Myers, se encaja en el tipo <strong>ESTP<\/strong>. Personas con esa tipolog\u00eda son individuos pr\u00e1cticos y a los que les gusta la acci\u00f3n; no tienen paciencia para explicaciones largas, o digresiones. Aprenden haciendo. Son realistas y objetivos, y les gustan los hechos concretos. Se basan en sus sentidos para evaluar la situaci\u00f3n que los cerca. Ya quien est\u00e1 bajo la regencia de Atenea, puede ser clasificado como un tipo ENTJ. Tipos psicol\u00f3gicos con ese perfil son l\u00edderes decididos, con habilidad especial para todo lo que involucre explicaciones y discursos inteligentes. Transforman posibilidades en planes con objetivos, y usan la l\u00f3gica para detectar fallas en estrategias, regocij\u00e1ndose al poder actuar en su correcci\u00f3n. Usan la raz\u00f3n para controlar y organizar el mundo. Vemos, as\u00ed, cuanto los dos dioses difieren en su forma de estar en el mundo. A pesar de que ambos son expresiones de una forma extrovertida, cada cual representa un aspecto distinto del ejercicio de esa energ\u00eda; Ares por los sentidos, por el cuerpo y por la fuerza, y Atenea por la inteligencia, por el liderazgo organizador, donde el cuerpo casi no aparece. Esos dos hijos de Zeus son, as\u00ed, bastante complementarios. Cada uno estar\u00e1 al lado de los h\u00e9roes de maneras evidentemente distintas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen: <\/strong>Ares es el dios que representa y presenta caracter\u00edsticas poco valorizadas en el mundo griego. Agresividad, impulsividad y fuerza f\u00edsica son algunos de sus atributos. En el mundo romano, bajo el nombre de Marte, fue inmensamente reconocido y tomado como el protector de Roma y de todo el Imperio Romano. Para Homero, Ares es hijo de Hera y Zeus. Fue un hijo rechazado y odiado por su padre, toda vez que Zeus valorizaba otros atributos como la sabidur\u00eda y la inteligencia, caracter\u00edsticas presentes en su hija Atenea. Ares es retratado como teniendo grandes divergencias y diferencias con Atenea. A veces intenta reclamarle a Zeus por los excesos de la diosa, pero siempre es rechazado por su padre <em>(Il\u00edada). <\/em>Ares es cuerpo, danza, pasi\u00f3n, impulsividad, mientras que Atenea es inteligencia, estrategia, abstracci\u00f3n. Uno es muy f\u00edsico mientras que la otra es mucha mente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sus relaciones afectivas y sus inn\u00fameros hijos contribuyen a presentar aspectos transformadores de la psique, ya que consigue colocar su fuerza y su impulso agresivo al servicio de la asimilaci\u00f3n de lo nuevo. Ares representa caracter\u00edsticas de la psique que, si son bien usadas, son de extrema importancia para el desarrollo de la personalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">BOLEN, J. S. <em>Os deuses e o homem. Uma nova psicologia da vida e dos amores masculinos<\/em>. S\u00e3o Paulo, Paulus, 2002.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">BRAND\u00c3O, J. S. <em>Dicion\u00e1rio m\u00edtico-etimol\u00f3gico. <\/em>Petr\u00f3polis, Vozes, v. I, 2001a.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">______________. <em>Dicion\u00e1rio m\u00edtico-etimol\u00f3gico.<\/em> Petr\u00f3polis, Vozes, v. II, 2001b.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-size: 1.2em; line-height: 1.5em;\">Mitologia grega. <\/em><span style=\"color: #000000; font-size: 1.2em; line-height: 1.5em;\">\u00a0Petr\u00f3polis, Vozes, v. I, 1994a.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">______________.\u00a0 <em>Mitologia grega.<\/em> Petr\u00f3polis, Vozes, v. II,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">______________.\u00a0 <em>Mitologia grega.<\/em> Petr\u00f3polis, Vozes, v. III,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-size: 1.2em; line-height: 1.5em;\">Dicion\u00e1rio m\u00edtico-etimol\u00f3gico da mitologia e da religi\u00e3o romana. <\/em><span style=\"color: #000000; font-size: 1.2em; line-height: 1.5em;\">Petr\u00f3polis, Vozes, 1993.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">CHEVALIER, J. e GHEERBRANT, A. <em>Dicion\u00e1rio de s\u00edmbolos. <\/em>Rio de Janeiro, Jos\u00e9 Olympio, 2000.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">EDINGER, E. <em>Psicoterapia e alquimia. <\/em>Junguiana 7; 145 a 162. S\u00e3o Paulo, 1989.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">GRAVES, R. <em>Os mitos gregos.<\/em> Lisboa, Dom Quixote, v. I, 1990a.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">___________. <em>Os mitos gregos.<\/em> Lisboa, Dom Quixote, v. II, 1990b.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">___________. <em>Os mitos gregos.<\/em> Lisboa, Dom Quixote, v. III, 1990c.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">GRIMAL, P. <em>A<\/em> <em>Mitologia<\/em> <em>grega<\/em>. Portugal, Europa-Am\u00e9rica, 2005.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">GUIMAR\u00c3ES, R. <em>Dicion\u00e1rio da mitologia grega<\/em>. S\u00e3o Paulo, Cultrix, 1983.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">HES\u00cdODO.<em> Teogonia \u2013 A origem dos deuses. <\/em>Estudo e trad. de Jaa Torrano. S\u00e3o Paulo, Iluminuras, 2003.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">HOMERO. <em>Il\u00edada. <\/em>\u00a0Trad. de Haroldo de Campos. S\u00e3o Paulo, Mandarim, v. I, 2001.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">_________. <em>Il\u00edada.<\/em> Trad. de Haroldo de Campos. S\u00e3o Paulo, Mandarim, v. II, 2002.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">HOMER. \u201cHymn VIII \u2013 To Ares\u201d. Trad. de Alexandra Ellhnopoula. Em: <a href=\"http:\/\/www.geocities.com\/stierherde\">www.geocities.com\/stierherde<\/a>\u00a0 Acesso em: 09 de janeiro de 2006.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JELLOUSCHEK, H. <em>S\u00eamele, Zeus e Hera.\u00a0 <\/em>S\u00e3o Paulo, Cultrix, 1997.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">KER\u00c9NYI, K. <em>Os deuses gregos<\/em>. S\u00e3o Paulo, Cultrix, 1993.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">MALAMUD, R. O problema das Amazonas. In: <em>Encarando os deuses<\/em>. S\u00e3o Paulo, Cultrix, 1997.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">MCLEAN, A.<em> A deusa tr\u00edplice \u2013 Em busca do feminino arquet\u00edpico<\/em>. S\u00e3o Paulo, Cultrix, 1998.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">MENARD, R. <em>Mitologia greco-romana. <\/em>3 vol. S\u00e3o Paulo, Opus Editora, 1997.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">MEUNIER, M.<em> Nova mitologia cl\u00e1ssica: a legenda dourada \u2013 Historias dos deuses e her\u00f3is da antiguidade. <\/em>IBRASA, 1994.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Stephen Diamond. <em>Ao encontro da sombra,<\/em> p. 203.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">STEIN, M. <em>Hefesto: um padr\u00e3o de introvers\u00e3o. <\/em>Spring, 1973.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">VIRG\u00cdLIO. <em>A Eneida. <\/em>Trad. de Tassilo Orpheu Spalding. S\u00e3o Paulo, Cultrix, 1983.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTAS DE PIE DE P\u00c1GINA<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[1]Seg\u00fan James Hillman, 1997, en <em>O C\u00f3digo do Ser, daimon <\/em>esaquello que traemos impreso nuestra individualidad, dispuesto a desarrollarse<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[2] Este episodio est\u00e1 descrito en detalle en el cap\u00edtulo dedicado a la diosa, con informaciones adicionales en Hefesto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[3] El tema de la conjunci\u00f3n de los opuestos entre los dioses de la Guerra y del Amor ser\u00e1 explorado en el cap\u00edtulo de Afrodita.<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SYLVIA MELLO SILVA BAPTISTA Sylvia Baptista es Psic\u00f3loga y Analista junguiana, miembro de Sociedad Brasile\u00f1a de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica (SBPA) y de la IAAP. El presente trabajo fue presentado durante el VI Congreso Latinoamericano de Psicolog\u00eda Junguiana, celebrado en Florian\u00f3polis, Brasil &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/ares-senor-de-la-guerra-de-la-danza-y-de-grandes-amores\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3489","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3489"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3489\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7716,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3489\/revisions\/7716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}