{"id":3409,"date":"2012-06-26T21:14:11","date_gmt":"2012-06-26T21:14:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=3409"},"modified":"2023-11-18T17:16:27","modified_gmt":"2023-11-18T17:16:27","slug":"psicoterapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/psicoterapia\/","title":{"rendered":"Psicoterapia"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">FRIEDA FORDHAM<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/i0.wp.com\/www.adepac.org\/imagenes\/F.%20Fordham%202.jpg?resize=88%2C137\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"297\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Estudi\u00f3 Ciencias Sociales en la London School of Economics y se form\u00f3 luego como especialista sociopsiqui\u00e1trica y lleg\u00f3 a estar encargada del trabajo social psiqui\u00e1trico en el Psychological Service del Leicester Education Committee. Analista, fue igualmente miembro de la Society of Analytical Psychology, instituci\u00f3n dedicada en Londres a la psicolog\u00eda de Jung y a su ense\u00f1anza. Muri\u00f3 en 1987. Este documento corresponde al cap\u00edtulo 5 de su obra\u00a0Introducci\u00f3n a la Psicolog\u00eda de Jung, y fue tomado de la p\u00e1gina web <a href=\"http:\/\/es.scribd.com\/\">Scribd<\/a>.<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>________________________________________<\/strong><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><i>Psicoterapia<\/i> es un tratamiento de la mente, o m\u00e1s bien de la psique, por m\u00e9todos psicol\u00f3gicos. La opini\u00f3n vulgar suele identificar la psicoterapia con el \u201cpsicoan\u00e1lisis\u201d, palabra acu\u00f1ada por Freud y que, estrictamente hablando, debe aplicarse solamente a su m\u00e9todo, que interpreta los s\u00edntomas ps\u00edquicos en t\u00e9rminos de impulsos sexuales infantiles reprimidos.\u00a0Esto implica el rastreo de las neurosis hasta encontrar las ra\u00edces en la infancia 1. Otro m\u00e9todo ampliamente usado \u2014el de Alfred Adler\u2014 explica las neurosis como resultantes del deseo de poder surgido por el intento de compensar los sentimientos de inferioridad. A este m\u00e9todo se le conoce con el nombre de \u201cpsicolog\u00eda individual\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung usa el t\u00e9rmino de \u201cpsicolog\u00eda anal\u00edtica\u201d 2 para designar su propio sistema, que no es solamente un m\u00e9todo de curar sino tambi\u00e9n de desarrollar la personalidad a trav\u00e9s del proceso de individuaci\u00f3n. No obstante, ya que la individuaci\u00f3n no es la meta de todos aquellos que buscan ayuda psicol\u00f3gica, y en muchos casos lo m\u00e1s indicado es limitarse a fines m\u00e1s modestos, var\u00eda Jung su tratamiento de acuerdo con la edad, el estado de desarrollo y el temperamento del paciente; y no pasa por alto sus urgencias sexuales ni tampoco su voluntad de poder si son factores activos en la formaci\u00f3n de la neurosis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung considera que los divergentes puntos de vista sobre el m\u00e9todo <i>acertado<\/i> en psicoterapia surgen en gran parte de los diferentes conceptos de introvertidos y extravertidos. Vista a esta luz, la psicolog\u00eda de Freud seria extravertida, ya que considera que la principal causa de las neurosis es la frustraci\u00f3n de los impulsos sexuales infantiles (usando este t\u00e9rmino \u00absexual\u00bb en su m\u00e1s amplia significaci\u00f3n), que se originan necesariamente de causas exteriores. Por el contrario, Adler subraya la voluntad interior de poder, que en su opini\u00f3n es lo que causa las neurosis cuando \u00abse va de la mano\u00bb (queda fuera de control) e interfiere con el funcionamiento social normal del individuo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cCiertamente (dice Jung) jam\u00e1s se me habr\u00eda ocurrido separarme del camino de Freud si no hubiese yo mismo tropezado con hechos que me obligaron a estas modificaciones. Y lo mismo es v\u00e1lido con respecto a mi relaci\u00f3n con los puntos de vista de Adler (&#8230;). Me parece innecesario a\u00f1adir que yo defiendo que la verdad de mis propios puntos de vista desviacionistas es igualmente relativa y me siento (&#8230;) como el mero expositor de otra disposici\u00f3n\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No desprecia Jung ni la urgencia sexual ni la voluntad de poder cuando alguna de las dos es factor operativo de una neurosis; pero encuentra que los puntos de vista freudianos o adlerianos son de ordinario m\u00e1s bien apropiados para gente joven. En esta etapa de la vida, un hombre o una mujer necesitan conceder a sus instintos toda la importancia que les es debida, y al tiempo permitirles que act\u00faen solamente en una manera que sea aceptable para la sociedad. La sexualidad y la necesidad de autoafirmaci\u00f3n son urgencias primarias en este per\u00edodo. El \u00e9xito materia y humano, y en especial el \u00e9xito intelectual, se consiguen de ordinario a expensas de la urgencia sexual; y cuando esto origina una neurosis, ser\u00e1 probablemente lo mejor ayudar por medio de la interpretaci\u00f3n de las dificultades en funci\u00f3n de sus fuentes sexuales infantiles. Por otra parte, una persona fracasada que intenta compensar esto por medio de la autoafirmaci\u00f3n necesita que le hagan ver lo falso de las metas que se propone. Al mismo tiempo no pierde de vista Jung los elementos de valor positivo, constructivos, que sabe se encuentran siempre en el fondo de toda neurosis. Trabajar solamente \u201chacia abajo\u201d y \u201chacia atr\u00e1s\u201d \u2014es decir, buscando traumas en la infancia\u2014puede tener un efecto m\u00e1s destructivo que saludable, y por ello nunca se satisface Jung con el mero hallazgo de las causas de la neurosis. Un ejemplo excelente de esta doble manera de mirar una neurosis puede verse en el caso de un joven que vino a Jung para ser tratado. Ten\u00eda tendencias homosexuales, y una de las causas era la relaci\u00f3n demasiado intensa con su madre. Tuvo el joven dos sue\u00f1os, uno antes, otro inmediatamente despu\u00e9s de esta primera entrevista (en la que todav\u00eda no se hizo ning\u00fan intento de an\u00e1lisis de sue\u00f1os). Los sue\u00f1os eran:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">1) Estoy en una elevada catedral llena de misteriosa luz crepuscular. Se me dice que es la catedral de Lourdes. En el centro hay un profundo pozo oscuro, al que tengo que descender. 2) Me encuentro en una gran catedral g\u00f3tica. En el altar est\u00e1 de pie un sacerdote, y detr\u00e1s de \u00e9l yo y un amigo m\u00edo, sosteniendo yo en mi mano una figurilla japonesa de marfil, y tengo el sentimiento de que me van a bautizar. De repente aparece una mujer mayor, saca el anillo de fraternidad de la mano de mi amigo y se lo pone en la suya propia. Mi amigo teme que esto pueda vincularle con ella de alguna manera. Pero al mismo tiempo se escucha, el sonido de una maravillosa m\u00fasica de \u00f3rgano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sobre estos sue\u00f1os dice Jung:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00abMuestran la situaci\u00f3n del paciente con una luz muy clara y muy extra\u00f1a para la mente consciente, mientras que al tiempo prestan a la trivial situaci\u00f3n m\u00e9dica un aspecto \u00fanicamente en armon\u00eda con las peculiaridades mentales del que sue\u00f1a, y as\u00ed le capacitan para unir sus intereses est\u00e9ticos, intelectuales y religiosos en un todo org\u00e1nico. No es posible imaginar unas condiciones m\u00e1s aptas para un\u00a0tratamiento\u00bb 4.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para un detallado an\u00e1lisis de estos dos sue\u00f1os remitimos al lector a la citada obra de Jung 5, pero incluso un profano en interpretaci\u00f3n de sue\u00f1os puede alcanzar algo de su atm\u00f3sfera y de su significado. La referencia a la curaci\u00f3n, es decir, Lourdes, lugar de curaciones, es inequ\u00edvoca; y la sugerencia de que para curarse hay que hacer un esfuerzo es asimismo clara. Parece tambi\u00e9n que la total experiencia hay que tomarla en un sentido religioso. Esto se halla en franca contradicci\u00f3n con las usuales s\u00f3rdidas asociaciones de la homosexualidad. En el segundo sue\u00f1o asocia el joven la figura de marfil con el <i>membrum virile<\/i> y su bautizo con el rito jud\u00edo de la circuncisi\u00f3n, que era llamado \u00abespecie de bautismo\u00bb. Parece, pues, como si el \u00f3rgano sexual hubiese de ser bautizado. En otras palabras, dedicado a finalidades nuevas de manera especial, ya que un sacerdote est\u00e1 presente en la ceremonia. En este punto cita Jung muchas analog\u00edas con ritos de iniciaci\u00f3n, todos los cuales tienen como fin llevar al joven desde un estadio infantil hasta la participaci\u00f3n en el mundo de los adultos. Por fin se quita el anillo de la mano del amigo (aquel con quien hab\u00eda tenido relaci\u00f3n homosexual) y se lo da a una mujer. Es cierto que esta se\u00f1ora mayor ten\u00eda un aspecto maternal, y se podr\u00eda quiz\u00e1 deducir de ello que se trata aqu\u00ed meramente de una regresi\u00f3n \u2014es decir, del deseo de una relaci\u00f3n incestuosa con la madre\u2014, pero el sue\u00f1o se cierra con una nota positiva, cuando escucha la bella m\u00fasica de \u00f3rgano y deja al joven con una sensaci\u00f3n de armon\u00eda y de paz. Hay por tanto, raz\u00f3n suficiente para pensar que la colocaci\u00f3n del anillo en la mano de la dama significa un paso adelante camino de una actitud heterosexual en lugar de la homosexual anterior. En efecto, as\u00ed sucedi\u00f3 posteriormente; y estos sue\u00f1os mostraron la posibilidad de un desarrollo que podr\u00eda tener lugar en un ambiente apropiado. De haber trazado meramente las causas de su neurosis, se les habr\u00eda pasado por alto, e incluso quiz\u00e1 se hubieran destruido fuerzas\u00a0del inconsciente que trabajaban por la curaci\u00f3n 6.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando personas mayores (llamando as\u00ed a las de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os) caen en neurosis, necesitan, tratamientos completamente distintos de los aplicados a la juventud. Esto es\u00a0sobre todo cierto cuando las vidas que han tenido hasta entonces han sido razonablemente afortunadas y de \u00e9xito. Adem\u00e1s de \u00e9stos, hay un tipo de personas de mediana edad que no son neur\u00f3ticos en el sentido ordinario de esta palabra, sino que simplemente encuentran a la vida vac\u00eda y falta de sentido. No hay en ellos una neurosis cl\u00ednicamente diagnosticable, pero se la pod\u00eda definir como \u00abla neurosis general de nuestro tiempo\u00bb. Un buen tercio de los pacientes de Jung proced\u00eda de este tipo de personas, y es l\u00f3gico que \u00a0la especial contribuci\u00f3n de Jung a la psicoterapia se haya de ver en relaci\u00f3n claramente con este tipo de casos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la opini\u00f3n de Jung, cada neurosis tiene una meta: es un intento de compensaci\u00f3n ante una actitud unilateral ante la vida. Como si fuese una voz que llama la atenci\u00f3n hac\u00eda una vertiente de la personalidad que o ha sido desatendida o reprimida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edntomas de una neurosis no son solamente los efectos de causas largo tiempo pasadas, sea la \u201csexualidad infantil\u00bb, sea la \u00aburgencia de poder del ni\u00f1o\u00bb. Son asimismo intentos por conseguir una nueva s\u00edntesis de la vida \u2014intentos infructuosos, d\u00e9jesenos decir al mismo tiempo\u2014, pero siempre intentos con un n\u00facleo de valor y de significado\u00bb. Aqu\u00ed es donde aparece la particular aportaci\u00f3n de Jung a la psicoterapia: primero, al insistir en que no hay que mirar a las neurosis como algo meramente negativo, sino que, bien vistas se puede encontrar en ellas rastros de nuevas posibilidades de desarrollo. Segundo, al darse cuenda de que existen otros importantes impulsos en la naturaleza humana adem\u00e1s de la sexualidad y el deseo de poder; y que el impulso cultural o el espiritual son en la segunda mitad de la vida, de m\u00e1s importancia que los dos primeros. Una ulterior afirmaci\u00f3n de Jung es que las causas de las neurosis hay que buscarlas tanto en el pasado como en el presente (el pasado solamente es significativo si est\u00e1 teniendo un efecto claro sobre el presente), y que la libido no consigue llevar a la persona m\u00e1s all\u00e1 de determinados obst\u00e1culos y hasta un nuevo estadio del desarrollo, Estos son puntos donde fallan todas las explicaciones racionales o los intentos conscientes de adaptaci\u00f3n, y donde solamente queda la esperanza de extraer la energ\u00eda del inconsciente y dar as\u00ed a luz nuevas fuentes de vida. Ya hemos tratado de esto en el cap\u00edtulo de la individuaci\u00f3n y a ello volveremos, como quiera que es cuesti\u00f3n de primera importancia para la psicolog\u00eda anal\u00edtica y para explicar la contribuci\u00f3n que ella aporta a la vida. Entre tanto, describamos el proceso psicoterap\u00e9utico con algo m\u00e1s de detalle.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una neurosis es un tipo particular de anomal\u00eda ps\u00edquica que interfiere con la vida, y frecuentemente con la salud de la persona que la padece. En la opini\u00f3n de Jung, la causa el conflicto entre dos tendencias: una expresada conscientemente, otra por un complejo desgajado de la conciencia y que lleva una existencia independiente, pero inconsciente. Este complejo puede haber sido previamente consciente o no. Pero lo esencial es que el neur\u00f3tico no sabe ahora que tal complejo existe. Pero \u00e9l sigue interfiriendo, sea cuando aparece de repente en la conciencia, sea si atrae energ\u00eda hacia s\u00ed, de modo que deja cada vez menos fuerza para la vida consciente y dirigida<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una neurosis puede mostrarse en la forma m\u00e1s suave, y as\u00ed todos sufrimos de alguna en distintas manifestaciones. La mayor\u00eda de nuestros lapsus de lenguaje, y de la memoria, el leer u o\u00edr cosas que de verdad no estaban en lo le\u00eddo u o\u00eddo o en las motivaciones de otras personas, las llamadas alucinaciones de la memoria cuando equivocadamente creemos que hemos hecho u omitido algo son de origen neur\u00f3tico. Como casos extremos quedan los dram\u00e1ticos ejemplos de p\u00e9rdida de la memoria, par\u00e1lisis, ceguera o sordera hist\u00e9rica, etc. (es decir, situaciones f\u00edsicas a las que no se encuentra causa f\u00edsica alguna; y como casos medios los innumerables de ansiedad, temor u obsesi\u00f3n, de los que el desgraciado paciente es completamente incapaz de librarse. Muchas enfermedades aparentemente inexplicables, dolores de cabeza, fiebres, etc., son neur\u00f3ticas. Por ejemplo, podemos citar el caso de un hombre con una fiebre muy alta que qued\u00f3 totalmente libre de temperatura en cuanto fue capaz de hacer la confesi\u00f3n total de un secreto oscuro y olvidado 8. La confesi\u00f3n de hecho es de primordial importancia en cualquier tratamiento anal\u00edtico:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Los primeros comienzos de todo tratamiento anal\u00edtico del alma\u00a0[dice Jung] se han de encontrar en su prototipo, el confesional. No obstante, ya que los dos no tienen conexi\u00f3n causal alguna directa, sino que ambos crecen de una ra\u00edz ps\u00edquica irracional com\u00fan, se hace dif\u00edcil para un profano el ver al punto las relaciones entre la actuaci\u00f3n b\u00e1sica del psicoan\u00e1lisis y la instituci\u00f3n religiosa de la confesi\u00f3n\u2026\u00a0Una vez que la mente humana acert\u00f3 a inventar la idea del pecado, recurri\u00f3 el hombre al ocultamiento ps\u00edquico o, en lenguaje psicoanal\u00edtico, surgi\u00f3 la represi\u00f3n 9.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta es la ra\u00edz ps\u00edquica com\u00fan \u2014el hecho de que el hombre oculte las cosas, y haci\u00e9ndolo as\u00ed se aliene a s\u00ed mismo de la comunidad\u2014; lo que es ocultable tiende a hacerse \u00abalgo oscuro, imperfecto y est\u00fapido dentro de nosotros\u00bb, y as\u00ed el secreto se siente cargado con la culpa, se trate o no de algo realmente malo desde el punto de vista de la moral ordinaria. En efecto, una forma de ocultamiento que puede tener unos resultados muy da\u00f1osos es frecuentemente practicada como una virtud: el ocultamiento de la emoci\u00f3n. En ambos casos, sin embargo, hay que hacer una restricci\u00f3n: algunos secretos son necesarios para nuestro desarrollo como individuos y para salvarnos de vernos disueltos en el inconsciente de la vida de comunidad; y, a su vez, el control de la emoci\u00f3n es necesario y deseable si se realiza de la manera adecuada. La autoconstricci\u00f3n, como una virtud meramente privada, conduce a \u00ablos muy conocidos malos modos e irritabilidad de los supervirtuosos\u00bb 10. Da\u00f1a tambi\u00e9n a las relaciones interpersonales, conduciendo a la frialdad donde deber\u00eda reinar el calor vital, a la armon\u00eda tibia o al falso aire de superioridad. Hay que practicar el autocontrol por motivos sociales o religiosos, pero no por engrandecimiento de la propia persona o a causa del temor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una confesi\u00f3n total \u2014es decir, \u00abno la mera aceptaci\u00f3n intelectual de los hechos con la cabeza, sino su confirmaci\u00f3n con el coraz\u00f3n, y la liberaci\u00f3n real de la emoci\u00f3n reprimida\u00bb 11 \u2014puede tener un maravilloso efecto curativo, sobre todo con las personas sencillas. Pero desgraciadamente la confesi\u00f3n no es materia simple, ya que la personalidad del confesor juega un pagel importante para obtener el efecto deseado. Suele ocurrir tambi\u00e9n que a pesar de que el paciente est\u00e1 aparentemente curado, en cuanto que sus s\u00edntomas han sido\u00a0liberados por la confesi\u00f3n o entiende ahora su origen y significado, sin embargo, se empe\u00f1a en continuar su tratamiento, aun cuando no haya necesidad aparente para ello. No puede\u00a0hacer nada sin aquel que le cur\u00f3.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se ha descubierto \u2014y esto fue una contribuci\u00f3n especial de Freud\u2014 que tal obstinada devoci\u00f3n hacia el analista es el resultado de que el paciente ha transferido a \u00e9l \u2014o a ella si\u00a0es doctora\u2014 los sentimientos que un d\u00eda sintiera para con sus padres reales. Dicho en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos: \u00abla imagen recordada del padre y de la madre, con su nimbo de sentimientos, ha sido transferida al analista\u00bb; de ah\u00ed que se haya dado\u00a0el nombre de \u00abtransferencia\u00bb a este fen\u00f3meno. El paciente ha llegado a estar como un ni\u00f1o o, m\u00e1s bien ha sido como un ni\u00f1o todo el tiempo, pero ha \u00abeliminado\u00bb el hecho real de\u00a0serlo. Ahora intenta reproducir con el analista las situaciones familiares de la infancia. Muy frecuentemente representa el analista al progenitor del sexo opuesto, pero tambi\u00e9n pueden\u00a0aparecer relaciones hermano-hermana, padre-hijo, madre-hija. En esta fase vienen a la luz del d\u00eda muchas cosas que se encontraban reprimidas y aparecen muchas fantas\u00edas, sobre\u00a0todo fantas\u00edas de incesto. No es, por tanto, sorprendente que todo esto haya quedado en el inconsciente y que no sea f\u00e1cil llegar a ser consciente de tales contenidos o de otras materias igualmente desagradables, que pueden ser asimismo desenterradas. Las fuerzas que en esta etapa del an\u00e1lisis llegan a ser activas son predominantemente er\u00f3ticas, pero tambi\u00e9n\u00a0puede ser muy activo lo que Adler llama \u00abla voluntad de poder\u00bb. El paciente usa entonces de su infantilismo para intentar dominar la situaci\u00f3n, y explota su neurosis para conseguir ser tenido por importante. Solamente se har\u00e1 consciente de estos acaeceres por la \u00abinterpretaci\u00f3n de la transferencia\u00bb, es decir, por una explicaci\u00f3n de lo que est\u00e1 ocurriendo en sus relaciones con el analista; y esta explicaci\u00f3n la ha de recibir de nuevo en cada etapa, porque la transferencia naturalmente se desenvuelve y cambia. Hemos dicho \u00abexplicaci\u00f3n\u00bb, y es quiz\u00e1 \u00e9sta una palabra que puede conducir a equ\u00edvoco cuando se trata de describir algo que es a la vez m\u00e9todo y proceso, porque las emociones se encuentran profundamente implicadas. La transferencia no puede ser \u201cexplicada\u201d. Hay que vivirla junto con el analista. Aunque las condiciones de consultorio de psic\u00f3logo y horas de visita imponen restricciones, Jung insiste en que el analista tiene que hab\u00e9rselas con el paciente como con un ser humano semejante a \u00e9l; que si es necesario, habr\u00e1 de reinar una parigual franqueza entre los dos y que los sufrimientos deben ser participados por ampos. De una relaci\u00f3n as\u00ed entre dos personas es de donde surge el valor terap\u00e9utico que ninguna mera \u00abexplicaci\u00f3n\u00bb podr\u00eda causar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta misma relaci\u00f3n humana es la que hace a la personalidad del analista tan importante en la confesi\u00f3n. Puede tambi\u00e9n ocurrir que el paciente se d\u00e9 cuenta de una parte desgajada de su personalidad \u2014un complejo aut\u00f3nomo\u2014 y con todo encuentre la m\u00e1xima dificultad en integrarlo de nuevo, ya que expresa algo absolutamente contradictorio con la personalidad consciente. En este punto, la comprensi\u00f3n y la simpat\u00eda del analista son de la m\u00e1xima importancia, ya que ayudan a reforzar las energ\u00edas de la conciencia hasta que se hace capaz de asimilar el elemento perturbador. El paciente entonces \u00abno est\u00e1 solo en la batalla contra estos poderes elementales, sino que alguien, en quien \u00e9l conf\u00eda, le alarga una mano, prest\u00e1ndole un apoyo moral en la lucha contra la tiran\u00eda de la emoci\u00f3n incontrolada 12.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si ha de haber esta tan estrecha relaci\u00f3n, es de la mayor importancia que el analista baya sido antes analizado a su vez 13, porque no puede ayudar a alguien a alcanzar un estadio ulterior sin haberlo conseguido \u00e9l anteriormente. El analista debe conocer su propia sombra y haber tenido experiencia real de las fuerzas del inconsciente contra las que est\u00e1 ayudando ahora a luchar a su paciente. No puede intentar zafarse de sus propias dificultades pretendiendo curar a otras personas; debe curarse primeramente a s\u00ed mismo. Al participar de las experiencias de sus pacientes corre el riesgo de comunicarse su patolog\u00eda (lo mismo que un m\u00e9dico se puede contagiar de una enfermedad f\u00edsica) y, por tanto, necesita toda la estabilidad mental que el autoconocimiento puede aportar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En todas estas discusiones sobre psicoterapia, Jung hace siempre hincapi\u00e9 en el hecho de que se trata de las relaciones entre dos seres humanos; este es un hecho realmente importante, al que han de subordinarse todas las teor\u00edas y m\u00e9todos. El analista muchas veces no puede evitar el pensar que esta actuaci\u00f3n, aquella o la de m\u00e1s all\u00e1 ser\u00edan lo mejor para el paciente, pero no tiene derecho a imponerle sus puntos de vista. Su obligaci\u00f3n es ayudarle en su ascensi\u00f3n hacia aquel estado en el que pueda descubrir por s\u00ed mismo el camino de su vida y las energ\u00edas necesarias para recorrerlo en la pr\u00e1ctica. M\u00e9todos y teor\u00edas son tan s\u00f3lo ayudas para conseguir esta meta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hay muchos estadios en los que se puede poner punto final a un tratamiento psicol\u00f3gico. Cuando, por ejemplo, un s\u00edntoma desagradable ha desaparecido; si se ha conseguido un satisfactorio desarrollo desde un estadio anterior infantil; o en caso de una nueva y mejor adaptaci\u00f3n a la vida; o tambi\u00e9n cuando un contenido ps\u00edquico esencial, pero inconsciente, ha sido reconocido y se han logrado nuevos \u00edmpetus para vivir. Pero existen personas que no se satisfacen del todo con soluciones de este tipo y que, o contin\u00faan su trabajo con el analista, o vuelven al cabo de un tiempo, llevadas por el deseo de mayor comprensi\u00f3n y desenvolvimiento. Citemos tambi\u00e9n a aquellas, m\u00e1s o menos normales, que habiendo alcanzado la segunda mitad de la vida, est\u00e1n insatisfechas y que, no siendo capaces de sentirse a gusto en la vida ordinaria de todos, vuelven sus ojos hacia el an\u00e1lisis, a ver si \u00e9ste les aporta alguna soluci\u00f3n a sus dificultades. Estas son las personas para las que la meta de la individuaci\u00f3n es una necesidad y para quienes el m\u00e9todo terap\u00e9utico ordinario no basta. De hecho, Jung llama a esta etapa del an\u00e1lisis \u00abdiscusi\u00f3n dial\u00e9ctica entre la mente consciente y el inconsciente, desarrollo o avance camino de una meta o fin de rara naturaleza de lo que ha atra\u00eddo mi atenci\u00f3n durante muchos a\u00f1os\u00bb 14. La mayor\u00eda de los pacientes a quienes esto se aplica han tenido vidas bien adaptadas y llenas de \u00e9xito. Muchos de ellos recibieron antes alg\u00fan tipo de tratamiento psicoterap\u00e9utico \u00abcon resultados parciales \u00a0o negativos\u00bb 15, y la mayor\u00eda se quejan de la vaciedad o falta de sentido en sus vidas, o explican su estado actual como si estuvieran estancados o no tuviesen idea de lo que deben hacer o hacia d\u00f3nde deben dirigirse. Se trata de ordinario de personas capaces e inteligentes, para las que la palabra \u00abnormalidad\u00bb no tiene sentido. En efecto, sus neurosis (si es que as\u00ed puede llam\u00e1rselas) consisten en su \u00abnormalidad\u00bb, y su necesidad m\u00e1s profunda radica en poder vivir una vida \u00abanormal\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00abSer un ente humano normal es una de las cosas, m\u00e1s \u00fatiles y m\u00e1s aptas en que se puede pensar; pero la misma noci\u00f3n de \u00abser un hombre normal\u00bb, igual que la idea de \u00abadaptaci\u00f3n\u00bb, implica en s\u00ed una restricci\u00f3n al t\u00e9rmino medio\u2026 Ser \u00abnormal\u00bb es la meta ideal para el que no ha tenido \u00e9xito, para aquellos que permanecen a\u00fan debajo del nivel de adaptaci\u00f3n. Pero para las personas de capacidad superior a la media que nunca tuvieron dificultad en conseguir \u00e9xito y en cumplir su tarea en el trabajo del mundo, para \u00e9stas la compulsi\u00f3n moral de ser solamente \u00abnormales\u00bb significa el lecho de Procusto, un aburrimiento mortal e insuperable y un infierno de esterilidad y desesperanza\u00bb 16.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este tipo de personas y aquellas que tienen como dificultad principal el haber llegado a un \u00abpunto muerto\u00bb, con frecuencia han le\u00eddo mucho e incluso profundamente y han explorado todas las posibilidades ofrecidas por la filosof\u00eda y la religi\u00f3n. Conocen todas las respuestas que la conciencia puede dar. En este punto es donde Jung aporta su mejor contribuci\u00f3n a la psicoterapia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cNo tengo ninguna filosof\u00eda de la vida a punto para d\u00e1rsela (a este tipo de personas)\u2026 No s\u00e9 qu\u00e9 decirle al paciente cuando \u00a0me pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconseja usted? \u00bfQu\u00e9 debo hacer?\u00bb No s\u00e9 contestar. Solo s\u00e9 una cosa: cuando mi mente consciente no ve delante de si ning\u00fan camino franqueable y, por consiguiente, queda como clavada, mi psique inconsciente reaccionar\u00e1 contra este intolerable punto muerto\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este \u201cllegar a un punto muerto\u201d es una situaci\u00f3n humana tan familiar y se ha dado tantas veces en la historia de la humanidad, que se ha constituido un tema central de muchos cuentos de hadas y de nitos del tipo \u201c\u00a1S\u00e9samo, \u00e1brete!\u201d, en los que la puerta cerrada se abre ante el influjo de las palabras m\u00e1gicas, o el camino oculto llega a ser conocido gracias a la ayuda de alg\u00fan amigable animal o de una criatura extra\u00f1a. \u00abQuedar estancado\u00bb es uno de aquellos acaeceres t\u00edpicos \u201cque han evocado en el curso de los tiempos reacciones y compensaciones t\u00edpicas\u201d 18. Por tanto, es completamente normal que cuando se repita esta situaci\u00f3n t\u00edpica en la vida de un hombre moderno su inconsciente tienda a reaccionar\u00a0con un sue\u00f1o de tipo semejante.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este estadio, la terapia tiene como meta que el paciente explore las posibilidades latentes en \u00e9l mismo, que averig\u00fce qu\u00e9 tipo de persona es \u00e9l realmente y que aprenda a vivir de acuerdo a todo ello. Por tanto, el an\u00e1lisis debe apartar todas las ideas preconcebidas del camino que el paciente ha de seguir; y no ha de poner el \u00e9nfasis en el \u201ctratamiento\u201d, sino en la relaci\u00f3n entre analista y paciente, \u00a0porque ninguno conoce previamente la respuesta o puede predecir lo que ha de suceder. \u201cDe manera alguna \u2014dice Jung\u2014 puede ser el tratamiento otra cosa que el resultado de la mutua interinfluencia en la que entran en juego el ser total del doctor y el ser total del paciente\u201d 19<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cPor tanto, entre doctor y paciente se dan factores imponderables que traen consigo una transformaci\u00f3n mutua. En este proceso la personalidad m\u00e1s estable y m\u00e1s poderosa decidir\u00e1 el resultado final. Casos he visto en los que el paciente ha \u2018asimilado&#8217; al doctor a pesar de toda teor\u00eda y de las intenciones profesionales de \u00e9ste (&#8230;)\u00a0El estadio de transformaci\u00f3n, se apoya en estos hechos\u201d 20.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung ha comparado este encuentro de dos personalidades con el contacto de dos sustancias qu\u00edmicas: si se produce reacci\u00f3n, se transforman ambas. No es esto una met\u00e1fora\u00a0vaga e indefinida, ya que forma parte del fundamento de las investigaciones de Jung sobre la alquimia 21. Este proceso (es decir, el de la transformaci\u00f3n mutua) demanda, tanto de parte del analista como del paciente, la misma honestidad y perseverancia, la misma disponibilidad para el cambio. Le exige cosas duras al analista, ya que en \u00faltima instancia el factor determinante es siempre su propia personalidad y no un m\u00e9todo o una t\u00e9cnica. Si la dificultad del paciente es de tipo religioso, debe entonces el analista encararse con sus propios problemas religiosos y \u2014lo que es m\u00e1s\u2014 debe ser capaz de discutirlos francamente con aqu\u00e9l. Si el objetivo del paciente consiste en un desarrollo cultural m\u00e1s elevado, deber\u00e1 entonces el analista desarrollarse \u00e9l mismo en este sentido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cLa psicoterapia (como dice Jung) rebasa sus or\u00edgenes m\u00e9dicos y \u00a0deja de ser un mero m\u00e9todo de tratar a enfermos. Trata ahora a los sanos o a aquellos que tienen derecho a la salud ps\u00edquica, cuya falta es, cuando menos, el sufrimiento \u00a0que a todos nos atormenta\u201d 22<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las primeras etapas del an\u00e1lisis se ocupan muy en especial con problemas personales y, por tanto, con el inconsciente personal; pero la \u00faltima etapa en la cual el individuo necesita encontrar su sitio en la vida de las generaciones, entra en contacto con el inconsciente colectivo. Y es esta teor\u00eda de Jung sobre el inconsciente, tanto personal como colectivo, lo que diferencia su psicolog\u00eda de todas las otras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">NOTAS DE PIE DE P\u00c1GINA<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1 Cuando Jung elabor\u00f3 su propio m\u00e9todo, el freudianismo se manten\u00eda en sus ideas orig\u00ednales. M\u00e1s recientemente la escuela freudiana, y en especial la rama influenciada por la obra de Melanie Klein, tiene como la m\u00e1s importante causa de las neurosis las dificultades que el ni\u00f1o encuentra para dominar sus impulsos agresivos.<br \/>\n2 No confundir con el t\u00e9rmino usado por C. G. Stout\u00a0<em>Analitic Psychology<\/em>.<br \/>\n3 \u201cThe Aims of Psychotherapy\u201d (C. W., 16), \u00a7 69-70.<br \/>\n4 Two Essays on Analytical Psychology, \u00a7\u00a7 167, 175, 182.<br \/>\n5 Ibid, \u00a7\u00a7 165-183.<br \/>\n6 Puede a\u00f1adirse que el desarrollo indicado en los sue\u00f1os no\u00a0vino en seguida y tampoco f\u00e1cilmente. Pero sin el signo positivo que\u00a0dieron los sue\u00f1os, hubiera habido tiempos durante el tratamiento en\u00a0los que el pesimismo dominar\u00eda en absoluto.<br \/>\n7 Two Essays on Analytical Psychology, \u00a7 67.<br \/>\n8 Two Essays on Analytical Psychology.<br \/>\n9 \u201cProblems of Modem Psychotherapy\u00bb (C. W.. 16), \u00a7\u00a7 123-124.<br \/>\n10 Ib\u00edd., \u00a7 130.<br \/>\n11 Ib\u00edd., \u00a7 134.<br \/>\n12 \u201cThe Therapeutic value of Abreaction\u201d (C. W., 16), \u00a7 270.<br \/>\n13 Fue Jung quien primero afirm\u00f3 esto con claridad, y Freud estuvo\u00a0de acuerdo con ello r\u00e1pidamente.<br \/>\n14 Psychology and Alchemy, \u00a7 3.<br \/>\n15 \u201cThe Aims of Psychothcrapy\u201d (C. W.. 16), \u00a7 83<br \/>\n16 \u201cProblems of Modem Psychotherapy\u201d (C. W., 16), \u00a7 161.<br \/>\n17 \u00abThe Aims of Psychotherapy\u00bb, \u00a7 84.<br \/>\n18 Ibid., \u00a7 85.<br \/>\n19 \u00abProblems of Modern Psychotherapy\u00bb, \u00a7 163.<br \/>\n<span style=\"color: #000000; font-size: 1.2em; line-height: 1.5em;\">20 Ibid, \u00a7\u00a7 164-165.<br \/>\n<\/span>21 Cf. \u00abThe Psychology of the Transference\u00bb (C. W., 16).<br \/>\n22 \u00abProblems of Modern Psychotherapy\u00bb, \u00a7 174.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRIEDA FORDHAM Estudi\u00f3 Ciencias Sociales en la London School of Economics y se form\u00f3 luego como especialista sociopsiqui\u00e1trica y lleg\u00f3 a estar encargada del trabajo social psiqui\u00e1trico en el Psychological Service del Leicester Education Committee. 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