{"id":1149,"date":"2012-06-05T19:52:39","date_gmt":"2012-06-06T00:52:39","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=1149"},"modified":"2023-11-18T16:46:49","modified_gmt":"2023-11-18T16:46:49","slug":"el-proceso-de-individuacion-analista-y-paciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-proceso-de-individuacion-analista-y-paciente\/","title":{"rendered":"El proceso de individuaci\u00f3n analista y paciente"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<div id=\"profile\">\n<h3>Nairo de Souza Vargas<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/NairoSouzaV.png\" alt=\"Nairo\" width=\"202\" height=\"255\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>M\u00e9dico psiquiatra, Analista junguiano, Miembro fundador de la Sociedad Brasile\u00f1a de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica (SBPA), Profesor Doctor del Departamento de Psiquiatr\u00eda de la FMUSP, Profesor en el Postgrado y en la Maestr\u00eda de Psicoterapia con orientaci\u00f3n en Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de la Facultad de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica Junguiana, Facultad de Psicolog\u00eda de la Universidad Cat\u00f3lica del Uruguay.\u00a0Este documento corresponde a la ponencia que dict\u00f3 durante el XIV Congreso Internacional de la IAAP en Florencia, Italia en 1998, cuyas conferencias fueron en torno al tema Destrucci\u00f3n y Creatividad.<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4><strong>________________________________________<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un buen an\u00e1lisis junguiano es el resultado de una serie de variables, algunas constitucionales, otras adquiridas. Aquellas con base gen\u00e9tica son la sensibilidad, el inter\u00e9s y el v\u00ednculo con los seres humanos. A\u00f1\u00e1dase a \u00e9stas, el conocimiento t\u00e9cnico, el desarrollo \u00e9tico y una amplia cultura humanista. Tales son los ingredientes b\u00e1sicos, probablemente, para la formaci\u00f3n de cualquier buen terapeuta. Nuestra tarea es distinguir lo que ser\u00eda deseable para un buen analista junguiano espec\u00edficamente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo que caracteriza al analista junguiano es el concepto que a trav\u00e9s de los arquetipos que producen s\u00edmbolos, el ser humano est\u00e1 buscando la individuaci\u00f3n, tratando de alcanzar su potencial y llegar a ser uno mismo. El analista junguiano debe tener una mente abierta para todas las posibilidades de individuaci\u00f3n sin ideas preconcebidas sobre lo que deber\u00eda ser el proceso de individuaci\u00f3n, o sobre la forma en que un individuo debe vivir.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta apertura que aporta una riqueza enorme a la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, es no obstante, su punto d\u00e9bil. Por esta raz\u00f3n, m\u00e1s que cualquier otro, un analista junguiano debe tener un s\u00f3lido entrenamiento profesional y \u00e9tico, y se espera que tenga un agudo sentido de diferenciaci\u00f3n. De otra forma, esta gran apertura y libertad se convertir\u00e1n en una excusa para una actitud de que \u201ctodo vale\u201d. Todo puede justificarse como \u201cmi camino a la individuaci\u00f3n\u201d, o \u201cmi momento\u201d, o \u201cen mi tipolog\u00eda\u201d, o \u201csiguiendo mis s\u00edmbolos\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La sensibilidad, el sentido com\u00fan, la madurez, y un s\u00f3lido conocimiento de psicoterapia pueden ayudar mucho, pero la comprensi\u00f3n del proceso como un todo, es siempre un proceso dif\u00edcil y riesgoso. M\u00e1s que los hechos, es el an\u00e1lisis cuidadoso de c\u00f3mo, para qui\u00e9n, y cu\u00e1ndo se est\u00e1n viviendo- la personalidad y los s\u00edmbolos del paciente como un todo- lo que nos dar\u00e1 las respuestas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un buen analista junguiano trabajar\u00e1 con un ojo en el inconsciente y otro en la mente consciente del paciente, e igualmente, uno mirar\u00e1 hacia s\u00ed mismo y el v\u00ednculo con el paciente. La ciencia y el arte m\u00e1s dif\u00edciles para un buen analista junguiano pueden ser la habilidad de mantener \u201cel camino del medio\u201d: no tomar posiciones unilaterales. Es una condici\u00f3n necesaria que uno sea capaz de expandirse, de respetar, valorar y vivir sus s\u00edmbolos, para poder ayudar a los pacientes a hacer lo mismo. Es b\u00e1sico para un profesional calificado estar preparado para percibir, valorar, y manejar la transferencia bilateralmente. Para poder lograr esto, el analista debe haber pasado por un buen proceso de an\u00e1lisis y de supervisi\u00f3n, adem\u00e1s de una educaci\u00f3n formal. Por lo tanto, es importante que un buen analista junguiano tenga seguridad personal, un cierto grado de auto afirmaci\u00f3n y satisfacci\u00f3n con la vida, para poder enfrentar las proyecciones de los pacientes, que pueden contener rechazo, agresividad y seducci\u00f3n. El analista debe tener tambi\u00e9n una mente abierta, junto con determinaci\u00f3n y coraje para manejar la sombra de un paciente, la cual puede ser variable y destructiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los buenos analistas junguianos difieren en sus enfoques te\u00f3ricos y sus t\u00e9cnicas, algunos hacen m\u00e1s uso de los recursos disponibles a trav\u00e9s de sus habilidades naturales, otros m\u00e1s a trav\u00e9s de su entrenamiento profesional y t\u00e9cnico. Para caracterizarse uno mismo como un analista junguiano, sin embargo, uno debe reconocer en la vida de cada ser humano un proceso de desarrollo individual. Un proceso tal depende de los arquetipos potenciales y las peculiaridades gen\u00e9ticas como de los factores ambientales espec\u00edficos en el mundo de cada persona, como tambi\u00e9n las experiencias psico emocionales y los contextos sociales y culturales. Este sorprendente complejo de variable no interact\u00faa por azar. Hay un sentido de b\u00fasqueda que lleva al desarrollo del potencial de cada persona. Aunque esta b\u00fasqueda existe arquetipalmente en todo ser humano, no todos caen en cuenta y muy pocos la usan en su dimensi\u00f3n total, aunque es un factor importante en mayor o menor grado, en la estructuraci\u00f3n de la vida de cada uno.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El bueno analista junguiano ayuda al paciente a su autoconocimiento, a trascender las defensas y s\u00edntomas: a adaptarse a una realidad mayor, a ser capaz de reconocer sus l\u00edmites y no desear ir m\u00e1s all\u00e1 de las posibilidades del paciente, sin quedarse corto sobre estas posibilidades. Un analista as\u00ed, va a requerir estudiar mucho: aprender sobre biolog\u00eda humana y psicolog\u00eda al igual que adquirir un amplio conocimiento de la cultura human\u00edstica, para poder ver el ser humano como un todo que puede manifestarse y ser aproximado en una amplia variedad de maneras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un buen analista junguiano debe ser capaz de diagnosticar situaciones en las que el enfoque psicol\u00f3gico puede ser limitado, insuficiente, o incluso bloqueado, y cuando se necesita medicaci\u00f3n o alguna otra medida: consejer\u00eda, trabajo en equipo con otros profesionales como psiquiatras, terapeutas ocupacionales, m\u00e9dicos. La creatividad del analista de imaginaci\u00f3n espont\u00e1nea, de im\u00e1genes frescas que invaden de manera extra\u00f1a, indignante, sorprendente y a veces impactante, pero que trae nuevos dram\u00e1ticos cambios y escenarios a la vida de uno, al futuro, a sus capacidades, a la propia capacidad de amar \u2013posibilidades de cambiar profundamente el propio sentido de uno mismo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La formaci\u00f3n debe ser tan subversiva como el an\u00e1lisis. Los individuos que han sido bien corrompidos en su an\u00e1lisis personal son los mejores candidatos porque ellos ya sospecha que la formaci\u00f3n no debe tomarse literalmente, y tienen un principio de reconocimiento que un programa de entrenamiento representa la persona del instituto que da la formaci\u00f3n, no necesariamente de su alma. Si el candidato entra a entrenamiento con esta actitud subversiva, entonces el proceso de formaci\u00f3n ser\u00e1 indudablemente una experiencia transformadora profunda \u2013para cada buen programa de formaci\u00f3n hay un berenjenal de paradojas, y as\u00ed ofrece unas oportunidades maravillosas y aterradoras para que florezca la psique.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Algunas de las paradojas de la formaci\u00f3n incluyen la eterna pregunta de c\u00f3mo pueden los analistas ser objetivos al evaluar candidatos en un proceso que es esencialmente subjetivo: como establecer est\u00e1ndares colextivos en un programa dise\u00f1ado para mejorar las diferencias individuales, c\u00f3mo examinar lo invisible; c\u00f3mo saber cuando un candidato est\u00e1 \u201clisto\u201d para terminar su formaci\u00f3n cuando parece que no hay verdadero \u201cfinal\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todos aqu\u00ed hemos tenido entrenamiento. Quienes se desempe\u00f1an como formadores de otros saben que es pr\u00e1cticamente imposible hacer un buen entrenamiento \u2013o incluso saber qu\u00e9 es entrenamiento. Afortunadamente, esto no nos ha impedido tratar de hacerlo. Y necesitamos continuar tratando de hacer lo imposible precisamente porque esta es una de las maneras en que continuamos la subversi\u00f3n necesaria de nuestras propias ideas y m\u00e9todos y supuestos sobre el entrenamiento. La paradoja aqu\u00ed es que, a trav\u00e9s del entrenamiento, ayudamos a subvertir y prescindir de la consciencia dominante de ese programa, ese instituto, de la profesi\u00f3n, de la cultura. No importa qu\u00e9 tan v\u00e1lidas o apreciadas sean esas actitudes conscientes, en alg\u00fan momento debe ser subvertidas y quiz\u00e1s incluso desechadas, pues de lo contrario nada nuevo podr\u00e1 entrar. Sabemos por los mitos y los cuentos de hadas, que el rey moribundo debe ser reemplazado por un nuevo rey o reina, y el analista con el ojo subversivo va a reconocer que algunas veces la nueva actitud entra a trav\u00e9s del desenga\u00f1o, pero no por ello es menos vital y menos leg\u00edtima.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Debemos estimular a los candidatos dif\u00edciles a ser dif\u00edciles. Debemos ense\u00f1ar los candidatos a ser subversivos, a cultivar una doble vida, recordarles que la formaci\u00f3n no es lo que parece y no siempre tratamos de hacer lo que requerimos. Debemos estimular los candidatos a seguir buscando en el lado inferior, el aspecto sombra de nuestro entrenamiento como tambi\u00e9n su propia psicolog\u00eda personal, y ver en esa oscuridad una rara oportunidad de instigar una peque\u00f1a revoluci\u00f3n psicol\u00f3gica individual que pueda alg\u00fan d\u00eda qui9z\u00e1s cambiar el mundo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">My padre fue un artista que dibujaba historietas para vivir. En los a\u00f1os 50 en Estados Unidos \u00e9sta era considerada una actividad subversiva. Los Estados Unidos estaban llenos de miedo sobre los complots comunistas para derrocarlos subvirtiendo a la juventud. En aquellos a\u00f1os hab\u00eda un poderoso comit\u00e9 en el Congreso llamado El Comit\u00e9 de Actividades no Americanas que decidi\u00f3 que los libros de historietas causaban delincuencia juvenil y volv\u00edan a la juventud vulnerable a la propaganda comunista. Leer historietas, dec\u00edan los congresistas viejos, destru\u00eda la fibra moral y la inocencia de la juventud y volv\u00eda instant\u00e1neamente a los ni\u00f1os revolucionarios violentos y sin dios. Bien, como millones de otros ni\u00f1os, yo le\u00eda historietas como parte de mi dieta literaria, y puedo decirles, 40 a\u00f1os despu\u00e9s, que el Congreso ley\u00f3 de manera completamente equivocada la fuente de mi corrupci\u00f3n. Las historietas no tienen nada que ver con el hecho de que a la edad de 11 a\u00f1os, yo ya ten\u00eda fantas\u00edas creativas de derrumbar todo lo que me volv\u00eda loco: los c\u00f3digos de vestuario en la escuela, el anti semitismo, toda la conformidad opresora en la que ten\u00edamos que vivir. Los mismos valores que el congreso estaba tratando de preservar me conduc\u00edan psicol\u00f3gicamente al mundo subterr\u00e1neo, en el que unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, me encontrar\u00eda en el an\u00e1lisis junguiano, mucho m\u00e1s corrompido por ese proceso que cualquier libro de historietas que le\u00ed.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">S\u00e9 que puede sonar extra\u00f1o, pero cuando muera, espero que la cuesti\u00f3n de si era o no un buen analista me sea medida por cu\u00e1n subversivamente trat\u00e9 de vivir, y a cuanta gente logr\u00e9 corromper con \u00e9xito.<\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nairo de Souza Vargas M\u00e9dico psiquiatra, Analista junguiano, Miembro fundador de la Sociedad Brasile\u00f1a de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica (SBPA), Profesor Doctor del Departamento de Psiquiatr\u00eda de la FMUSP, Profesor en el Postgrado y en la Maestr\u00eda de Psicoterapia con orientaci\u00f3n en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-proceso-de-individuacion-analista-y-paciente\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[240,54,368,369],"class_list":["post-1149","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-analista","tag-individuacion","tag-paciente","tag-souza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1149","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1149"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1149\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9105,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1149\/revisions\/9105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}