{"id":1119,"date":"2009-06-05T12:56:14","date_gmt":"2009-06-05T17:56:14","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=1119"},"modified":"2009-06-05T12:56:14","modified_gmt":"2009-06-05T17:56:14","slug":"poseidon-senor-de-los-mares-y-el-enfrentamiento-de-aspectos-monstruosos-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/poseidon-senor-de-los-mares-y-el-enfrentamiento-de-aspectos-monstruosos-del-alma\/","title":{"rendered":"Poseid\u00f3n: se\u00f1or de los mares y el enfrentamiento de aspectos monstruosos del alma"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>\u00ab<\/strong><\/span><\/span><span style=\"font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><span style=\"text-decoration:underline;\"><span style=\"color:#333399;\">POSEID\u00d3N \u2013 SE\u00d1OR DE LOS MARES Y EL ENFRENTAMIENTO DE<br \/>\nASPECTOS MONSTRUOSOS DEL ALMA<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/span><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><span style=\"text-decoration:underline;\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:xx-small;\">\u00ab<\/span><\/span><\/span><\/strong><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\"><a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Ana Mar\u00eda Cordeiro<\/span><\/strong><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<table width=\"562\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"552\" height=\"107\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';font-size:large;\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Ana Maria Cordeiro<\/span><\/strong><\/span><\/span><span style=\"font-size:medium;\">\u00a0es<\/span><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\">\u00a0Psic\u00f3loga cl\u00ednica \u2013 entrenada en la 7\u00aa promoci\u00f3n de la Sociedad de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica \u2013 S\u00e3o Paulo &#8211; Brasil<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';font-size:large;\"><span style=\"font-size:medium;\">. Email:<a href=\"mailto:%20anamacor@uol.com.br\">anamacor@uol.com.br<\/a><\/span><\/span><\/strong><\/span><\/span><\/strong><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div align=\"center\">\n<blockquote>\n<div align=\"right\">\n<p><span style=\"color:#333399;\"><span style=\"color:#333399;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>Traducci\u00f3n del portugu\u00e9s: Juan Carlos Alonso<\/em><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/poseidonOK.jpg\" width=\"200\" height=\"262\" \/><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">Poseid\u00f3n<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Un gran nav\u00edo cargando centenares de personas distra\u00eddas en su ocio. Miro el rastro del barco en el agua. El cielo est\u00e1 con nubes y sol. Inicialmente me encanto con las formas dise\u00f1adas en la superficie del mar. Espuma, diferentes azules, movimiento intenso. Dependiendo de c\u00f3mo se mire, el cielo con nubes se reproduce sobre el agua, confundiendo los mundos. Cielo y mar se mezclan. Abrigada en aquel prodigio de la ingeniosidad humana, me siento segura. Sin embargo, la sensaci\u00f3n de seguridad se desvanece al poco tiempo. Las fronteras comienzan sutilmente a romperse y en la espuma la faz de Poseid\u00f3n parece observarme. De pronto, como en una visi\u00f3n en zoom, percibo que la grandiosa embarcaci\u00f3n no pasa de ser un peque\u00f1o punto sobre un gran reino de agua y misterio. El sentimiento cambia, algo inquietante da cuenta de mi alma. Todas las personas y yo, dentro de aquel peque\u00f1o punto, dependemos de la aceptaci\u00f3n del gran mar para que concluyamos el viaje con \u00e9xito. Una mezcla de miedo y reverencia por el esp\u00edritu del mar se impone de manera casi insoportable. Me quedo paralizada por algunos instantes, como ante una invasi\u00f3n inminente del terror de la muerte. Entonces, algo en m\u00ed se presenta con fuerza y contiene el terror. La inundaci\u00f3n se contiene. En lugar de ella, al poco tiempo, las fronteras se restablecen. El mar vuelve a ser mar, el cielo vuelve a ser cielo. Pero, la conciencia de la inmensidad y la profundidad de las aguas, que me aceptan y me contienen, vibra intensa y honda. Secretamente agradezco a la divinidad y me abrigo en la ef\u00edmera seguridad del ingenio humano, consciencia del acuerdo \u00edntimo entre el barco y el mar, sin lo cual el viaje ser\u00eda imposible.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Ese es el reino de Poseid\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Se\u00f1or de las aguas y de todo lo que ellas generan, abrigan y esconden. Aquel que hace que se sequen los r\u00edos, que provoca inundaciones, que por la fuerza de su tridente hace temblar la tierra. Airado, intempestuoso y \u00fanico dios capaz de provocar miedo en el oscuro Hades, porque \u00e9ste teme dejar su reino expuesto si el hermano divino resuelve abrir el suelo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En este trabajo, pretendo discutir las caracter\u00edsticas de la emergencia de esa imagen arquet\u00edpica. En s\u00f3lo un momento, Poseid\u00f3n traduce el mundo de las emociones, el reino que contiene figuras ben\u00e9ficas y fertilizadoras, as\u00ed como personajes monstruosos y destructores. Poseid\u00f3n tambi\u00e9n traduce la coexistencia de elementos desestructurantes y su posibilidad de contenci\u00f3n. \u00c9l abriga en su reino monstruosidades vivas y terror\u00edficas, manteni\u00e9ndolas bajo su dominio. Siendo \u00e9l igualmente peligroso, sin embargo es mayor que todas ellas y capaz de producir transformaciones importantes, cuando se confronta con una monstruosidad, especialmente si ese encuentro es mediado por el amor. Es lo que el mito nos relata de su encuentro con la gorgona Medusa.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Partiendo de la supuesto que las im\u00e1genes de la m\u00edtica traducen dotaciones de la psique, discuto aqu\u00ed el significado de la asociaci\u00f3n Medusa\/Poseid\u00f3n, en lo que trae como gu\u00eda para el enfrentamiento de aspectos monstruosos del alma, su posibilidad de transformaciones profundas y fecundas y su colaboraci\u00f3n en el proceso de individuaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Vamos al mito.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Despu\u00e9s de castrar a su padre Urano, Cronos \u2013 un Tit\u00e1n \u2013 receloso de que alguno de sus hijos le causen el mismo destino, los devora tan pronto como Rea, su hermana y esposa, los da a luz. Ofendida con el destino de sus descendientes, Rea da a luz en secreto su \u00faltimo hijo, Zeus, lo esconde con ayuda de Gea, su madre, y da una piedra envuelta en pa\u00f1ales para que su voraz marido la engulla.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Zeus crece a salvo del padre y, aconsejada por Gea y M\u00e9tis, se presenta como camarero de Cronos. El plan era dar al padre un brevaje que lo har\u00eda vomitar a sus otros hijos. Cronos regurgita primero la piedra y despu\u00e9s cada uno de los devorados, que, devueltos a la luz, se colocan al lado del hermano en la lucha contra el padre y sus aliados, los Titanes. Intenso combate se produce. De un lado, Cronos y sus hermanos Titanes, de otro, Zeus y sus hermanos Ol\u00edmpicos. El caos vuelve a instalarse, como cuando Cronos destron\u00f3 a su padre Urano. Es un choque entre la fuerza y la violencia primitivas, representadas por los Titanes y el ingenio y la astucia racionales, como acent\u00faa Vernant (2000), propias de los Ol\u00edmpicos. La lucha sigue equilibrada hasta la liberaci\u00f3n de los Cent\u00edmanos y los Ciclopes, presos en el T\u00e1rtaro por Cronos. Luchando al lado de los Ol\u00edmpicos, esos personajes, tambi\u00e9n primitivos y brutales como los Titanes, desequilibran la guerra a favor de Zeus y sus pares (p. 33).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Los Titanes, finalmente vencidos, son expulsados para el T\u00e1rtaro, cuya entrada fue cerrada por tres portones de bronce, hechos por Poseid\u00f3n a pedido de Zeus.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Este es el primer muro de contenci\u00f3n hecho por Poseid\u00f3n. En la transposici\u00f3n de un mundo m\u00e1s primitivo y desp\u00f3tico, donde el devorador Cronos era el rey, hacia otro mundo m\u00e1s discriminado, poblado de dioses que se distribuyeron entre s\u00ed atributos espec\u00edficos y variados, correspondi\u00f3 a Poseid\u00f3n construir la barrera que mantendr\u00eda para siempre la indiscriminaci\u00f3n tit\u00e1nica aprisionada. Los poderes desestruturantes de los Titanes quedan apartados de la luz, impedidos de rebelarse al nuevo orden. En ese momento ya se se\u00f1ala la dotaci\u00f3n de Poseid\u00f3n como aquel capaz de imponer la barrera, de mantener el caos dentro de l\u00edmites claramente construidos para ese fin. Es fuerza contra fuerza y vence aquella que asocia el raciocinio con la brutalidad.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El mundo es, entonces, dividido entre los hermanos Zeus, Hades y Poseid\u00f3n. Zeus se queda con la regencia de todos los dioses y hombres. Hades con el reino de los \u00ednfiernos, que acoge a las criaturas despu\u00e9s de muertas. Y Poseid\u00f3n con todas las aguas, la corteza de la tierra y, especialmente, el mar.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Ocurre que Zeus, en el inicio de su reinado, irrita a los dioses que lo acusan de tirano y autoritario. Entonces, Poseid\u00f3n, Apolo y Hera traman un plan para inmovilizarlo. Los otros dioses, con excepci\u00f3n de Hestia, se unen a los insurrectos y amarran a Zeus con cien nudos a la cama donde dorm\u00eda. T\u00e9tis, una tit\u00e1nide que siempre hab\u00eda estado al lado de los Ol\u00edmpicos, avisa a Briareo, uno de los Cent\u00edmanos, que corre en auxilio de Zeus y lo libera. No sorprende saber que el soberano queda furioso y se venga vigorosamente de los tres mentores de la insurrecci\u00f3n. Hera es colgada en el cielo con cadenas atadas a sus pu\u00f1os y con yunques atados a sus pies. Apolo y Poseid\u00f3n son mandados a servir como esclavos del rey Laomedonte, de Troya. Apolo cuida de los reba\u00f1os y Poseid\u00f3n construye, con inmensas piedras, las murallas en torno a la ciudad. Es la segunda barrera construida por el que estremece la tierra. Esta vez como resultado de su propia desmesura, de su tentativa de anular el soberano Zeus.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Poseid\u00f3n es el se\u00f1or de las aguas. \u00c9l mismo lleva las caracter\u00edsticas de su elemento. El agua es constante, presente en todos los seres vivos, veh\u00edculo de la vida por excelencia, sin embargo no tiene forma propia, depende de un recipiente que la contenga y delimite. Ella es donante de vida y causante de desorden y caos cuando sobrepasa los l\u00edmites. Corresponde a la naturaleza del agua ocupar espacios disponibles y llenarlos, descubrir nuevos caminos, infiltrarse donde pueda. Para que las inundaciones sean contenidas, los cursos necesitan tener l\u00edmites. Poseid\u00f3n construye murallas, as\u00ed mantiene los elementos potencialmente desestructurantes de su naturaleza dentro de contenedores protectores. Los portones, que mantienen la energ\u00eda bruta de los Titanes neutralizada, apartada del mundo de los Ol\u00edmpicos y de los hombres, hablan de un primer momento de organizaci\u00f3n del caos por la acci\u00f3n de Poseid\u00f3n. Esos personajes son apartados para que un nuevo tiempo de la conciencia se instale. Pero hay tambi\u00e9n, agit\u00e1ndose dentro del se\u00f1or de las aguas, una fuerza tit\u00e1nica que insiste en presentarse. El nuevo orden, conquistado por Zeus y sus pares, no puede dar lugar a esos elementos desintegradores. Poseid\u00f3n, entonces, es sometido y construye los muros de Troya que, al fin y al cabo, son la expresi\u00f3n de la necesidad de contener su tendencia an\u00e1rquica. Es un segundo momento de la organizaci\u00f3n del caos, de este caos que se insin\u00faa en el enfrentamiento directo entre los hermanos divinos, el propio caos interno de Poseid\u00f3n, siempre listo a manifestarse.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En la construcci\u00f3n de los muros de Troya, \u00e9l ya no est\u00e1 enfrentando a los seres terribles que amenazan la instalaci\u00f3n del poder Ol\u00edmpico, sino que est\u00e1 enfrentando la tensi\u00f3n inherente a su elemento, de gran potencial desorganizador. Esos muros representan la tarea eterna del dios, en el sentido de proteger el orden establecido de las tendencias destructivas que carga en s\u00ed.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En su reino oce\u00e1nico, Poseid\u00f3n abriga, adem\u00e1s de su propia agua con todos sus atributos, toda la especie de seres vivos y una infinidad de monstruos. Acogidos, ocultos, vivos, los seres de Poseid\u00f3n son el propio devenir. \u00c9l da continencia a las estructuras a\u00fan indiferenciadas, potencias, potentes y vivas.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En ese sentido, su reino se diferencia del Hades, el cual contiene personajes que ya vivieron, que ya hicieron historia y ahora son sombras del pasado. Los personajes del Hades, a\u00fan manteniendo sus caracter\u00edsticas de cuando estaban vivos, no tienen vida. Son aterradores especialmente porque est\u00e1n impregnados de muerte. Son seres que causan pavor por su impedimento, por su influencia paralizante, por su imposibilidad de cambio. Son vampiros, letales, chupadores de vida.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Los personajes de Poseid\u00f3n, en su mayor\u00eda, son bizarros, desconocidos, traidores, inesperados, terror\u00edficos especialmente por su potencial desorganizador. Pueden provocar cambios tan violentos e inesperados, que vienen impregnados de locura. Inundan, encharcan, destruyen l\u00edmites. Se traducen en pasiones intensas y sobresaltos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El reino de Poseid\u00f3n es experimentado por nosotros &#8211; humanos y mortales &#8211; a trav\u00e9s de las emociones. \u00c9l a\u00fan se confunde con ellas, siendo descrito como vengativo, celoso, airado, explosivo, inmoral. Finalmente, todas las pulsiones humanas que la cultura lucha para domesticar y reprimir. Conviene recordar que la emoci\u00f3n pura y verdadera no tiene nada que ver con moral, c\u00f3digos de \u00e9tica, valores elevados, etc. Las diferentes pasiones se presentan cuando pueden, sin considerar si son bienvenidas, adecuadas, permitidas o no. Aparecen, inundan y pronto, sin retorno. Queda al ego la tarea de cargar con las consecuencias.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">A lo largo del mito, Poseid\u00f3n va actualizando diferentes formas de convivencia entre la pasi\u00f3n y el orden, siendo su encuentro con la Gorgona Medusa, un momento \u00e1ureo en el sentido de comprender esa din\u00e1mica.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Las Gorgonas son tres: Esteno, Eur\u00edale y Medusa. Hijas de Forcis y Ceto, seres primordiales del linaje del Oc\u00e9ano (Hes\u00edodo, Teogonia, 235, 274). Las dos primeras son inmortales y Medusa es mortal. Son descritas como seres monstruosos, con cabeza adornada de serpientes, colmillos de jabal\u00ed, lengua proyectada hacia afuera, garras de bronce, alas de oro y dotadas de un grito que parece proyectado del fondo de la muerte. Pero son los ojos, ojos que tienen el don de transformar en piedra a quien los encara, su principal elemento de poder.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La Gorgona por excelencia es Medusa. Se dice que s\u00f3lo una mecha de su cabello serpentino es capaz de ahuyentar un ej\u00e9rcito entero. Hasta los dioses, sobre los cuales ese poder petrificante no tiene efecto, evitan encararla.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Sin embargo un dios, s\u00f3lo uno, Poseid\u00f3n, no teme a Medusa. Al contrario, la desea y la ama\u00a0<em>\u201cen un prado blando entre flores de primavera\u201d<\/em>\u00a0(Hes\u00edodo,<em>Teogonia<\/em>, 278, 279). Exactamente \u00e9l, el se\u00f1or de las aguas del gran mar y del gran inconsciente y sus habitantes indiferenciados, resuelve hacer de la Gorgona su mujer y dejar en ella su semilla divina.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Mirando el sentido simb\u00f3lico de ese pasaje m\u00edtico, pueden hacerse algunas consideraciones. Medusa, como ya se mencion\u00f3, tiene el don de petrificar cualquier mortal que la encare sin la debida protecci\u00f3n. Cuando Perseo encuentra la morada de la Gorgona, una gran cantidad de estatuas humanas adornan los alrededores. \u00c9l est\u00e1 protegido. Para cumplir la tarea que se autoimpuso, en un momento de inflaci\u00f3n juvenil delante del rey Polidectes, Perseo recibi\u00f3: el escudo de Atenea, las sandalias aladas de Hermes, el casco de invisibilidad del Hades y la\u00a0<em>kibysis<\/em>\u00a0para guardar la cabeza de la Medusa. El h\u00e9roe llor\u00f3, cuando se dio cuenta de la inconsecuencia de su promesa. El ego joven e inflado sufri\u00f3 una deflaci\u00f3n delante de la imposibilidad de enfrentar, s\u00f3lo con su \u00edmpetu, aquella figura monstruosa.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Encarar a Medusa s\u00f3lo es posible a los dioses y \u00e9l es un hombre. Los dioses, entonces, vienen en su auxilio y \u00e9l consigue, como se sabe, cortar la cabeza de la Gorgona sin encararla, guiado por su reflejo en el escudo de Atenea y protegido por la invisibilidad temporal del casco del oscuro Hades. Del cuello sangrante de Medusa, emergen los hijos que Poseid\u00f3n hizo en ella: Pegaso y Crisaor.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Tenemos aqu\u00ed un trinomio importante: Poseid\u00f3n, Medusa y Perseo. Un dios Ol\u00edmpico, una diosa primordial y un h\u00e9roe. Sin embargo no es una diosa como tantas, dotada de gracia y encanto. Es la propia encarnaci\u00f3n del terror, del miedo en estado puro. De ah\u00ed la imposibilidad de un humano encararla de frente. Seg\u00fan Vernant (1988) encarar a Gorgona es ver\u00a0<em>\u201cel terror espeluznante de lo que es absolutamente otro, lo indecible, lo impensable, el puro caos: para el hombre, el enfrentamiento con la muerte, esta muerte que el ojo de Gorgona impone a los que cruzan su mirada, transformando todo ser que vive, se mueve y ve la luz del Sol, en piedra inmovilizada, glacial, invidente, sumergida en las tinieblas\u201d<\/em>. Su mirada es un espejo. Lo que se ve es la propia sombra en todo su esplendor nocturno. Tan vasta y poderosa que calcina, reseca, transformando el cuerpo, antes vivo, en prisi\u00f3n para el alma. Desaparecen los medios de expresi\u00f3n, desaparece la posibilidad de vida y transformaci\u00f3n. (p.13).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Encarar sin cuidado la faz de la Medusa, transforma al hombre en una muralla, que en vez de proteger, a\u00edsla.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Tenemos aqu\u00ed la tercera muralla en el camino de Poseid\u00f3n. Es otro momento de caos. Esta vez, el caos provocado por el impedimento de expresi\u00f3n de los seres que claman por ser. Poseid\u00f3n reina sobre los sentimientos y emociones. Sentimientos la mayor\u00eda de veces sin forma clara, intuidos m\u00e1s que conocidos, cuya aparici\u00f3n se traduce invariablemente en cambios. En la vivencia de los sentimientos sucedidos a Poseid\u00f3n experimentamos la angustia de lo nuevo, del<em>\u201cno saberse lo que est\u00e1 aconteciendo\u201d<\/em>, el clamor de definici\u00f3n y formato. Sea como que sea, a\u00fan cuando alcanzados por un\u00a0<em>tsunami<\/em>\u00a0existencial, el resultado es la renovaci\u00f3n de la vida. Medusa, al contrario, aprisiona, no deja acontecer la vida, le niega la luz del sol y tambi\u00e9n el confort de la noche. Es el\u00a0<em>\u201cno ser\u201d<\/em>, lo imposible, el regreso al tiempo primordial antes del tiempo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Movido por Eros, el principio ordenador, Poseid\u00f3n insemina en ella sus hijos, que se quedan retenidos hasta que un h\u00e9roe, mortal y humano, los libera. Hasta entonces el que hace temblar la tierra construy\u00f3 murallas con su poderosa fuerza bruta. Muros de protecci\u00f3n contra el caos y el desorden. En el encuentro con Medusa \u00e9l penetra, por la fuerza del amor y del erotismo, el cuerpo-muralla de la diosa. Es un tercer momento de enfrentamiento del caos. Esta vez no contra los primitivos Titanes, ni contra su antojo de romper el poder superior del hermano regente. Sino en b\u00fasqueda de la emergencia de lo nuevo, en b\u00fasqueda de formato para sus virtualidades, en b\u00fasqueda de llenar el vac\u00edo del\u00a0<em>\u201cno ser\u201d<\/em>, representado por la Gorgona.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Movido por Eros, Poseid\u00f3n produce vida en Medusa, pero esta no est\u00e1 dotada de la capacidad de gestar y de dar expresi\u00f3n a lo nuevo. Los hijos retenidos en la matriz nacen, no por las v\u00edas comunes, sino por el cuello de la diosa, roto por la espada de Perseo. En la ruptura del puente entre el cuerpo y la cabeza, como si la cabeza impidiera al cuerpo cumplir su naturaleza, el h\u00e9roe completa el destino de ese encuentro entre el venir a ser y el riesgo de la par\u00e1lisis.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El enfrentamiento de la muralla representante de la sombra paralizante es iniciado por la uni\u00f3n amorosa, es decir, por la acogida de su forma terrible y concluida por la acci\u00f3n del h\u00e9roe, que la respeta y que entiende que s\u00f3lo es posible mirar indirectamente su poderosa faz, y reconoce su incapacidad de enfrentarla sin incorporar los atributos de sus protectores. Sirve acordarse que el beb\u00e9 Perseo y su madre D\u00e1nae fueron dejados en el mar dentro de una arca y que llegaron, sanos y salvos, al reino de Polidectes. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ser eso posible sin la protecci\u00f3n dell se\u00f1or de los mares? Como en un plan cuidadosamente dise\u00f1ado, Poseid\u00f3n preserv\u00f3 la vida de aquel que ser\u00eda su aliado en la tarea de traer a la superficie elementos creativos contenidos en un recipiente de muerte.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Desde el punto de vista psicodin\u00e1mico, entiendo que ese mitologema habla de la estructuraci\u00f3n de la conciencia. Lo que era pura virtualidad, toma cuerpo. Lo que era sombr\u00edo y est\u00e9ril, fructifica. Los elementos indiferenciados vivientes en la cuna de las aguas se instalan y fertilizan lo femenino devorador y sombr\u00edo, y, por la acci\u00f3n del h\u00e9roe \u2013 debidamente preparado y distante de la posibilidad de<em>hybris<\/em>\u00a0por la arrogancia del ego \u2013 vienen a la luz con formato y funci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El agua produjo en el cuerpo resecante de la Gorgona, a Pegaso y a Crisaor.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Pegaso es el caballo alado, imagen y semejanza de su padre en la condici\u00f3n de dios-caballo, asociado a la elevaci\u00f3n del esp\u00edritu, capaz de crear fuentes con un simple golpe de coz. Tan pronto nace, vuela hacia el Olimpo y es escogido por Zeus para cargar el rayo divino. Es un psicopompo, capaz de penetrar el mundo de los muertos y volver de all\u00e1 ileso. Representa la funci\u00f3n trascendente, posibilitando la salida del instinto, llevando im\u00e1genes simb\u00f3licas a la conciencia y permitiendo al hombre el retorno a la su filiaci\u00f3n con el\u00a0<em>self<\/em>.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Crisaor, o Aurigladio es un gigante con escudo de oro, imagen y semejanza de los aspectos\u00a0<em>ct\u00f3nicos<\/em>\u00a0del padre, patriarca de un linaje repleto de seres monstruosos como Equidna, la Hidra de Lerna, Cerbero, Quimera, entre otros. Es un personaje que trae a la luz monstruosidades al estilo de Poseid\u00f3n, y que sin embargo son criaturas que tienen caracter\u00edsticas definidas y estar\u00e1n presentes en la gesta de varios h\u00e9roes.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Los hijos de Poseid\u00f3n generados en Medusa guardan los aspectos contrastantes del padre, la fertilidad y el desorden, pero con un lugar en el mundo discriminado. Quien se relaciona con ellos, sabe lo que est\u00e1 enfrentando, diferente de lo inesperado y virtual que intuimos en las profundidades del mar. Esos hijos traen la actualizaci\u00f3n de un eje vertical, que toca las profundidades de los infiernos y la cumbre del Olimpo. Eso se traduce en la posibilidad de tr\u00e1nsito entre estructuras conectadas al esp\u00edritu y a la abstracci\u00f3n y lo material y terreno, cuerpo y emociones.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Revisitando mi aventura en alto mar, entiendo que la percepci\u00f3n\u00a0<em>\u00aben bloque\u00bb<\/em>\u00a0de mi peque\u00f1ez y fragilidad era la m\u00e1scara de la Medusa present\u00e1ndose con su poder paralizante. Miedo puro delante de la imposible tarea de vivir, o sobrevivir. El h\u00e9roe me rescat\u00f3 del p\u00e1nico, pero trajo a la luz la reverencia al esp\u00edritu y la conciencia que lleva en m\u00ed, sentimientos terror\u00edficos, con los cuales necesito entenderme. Parte de m\u00ed alz\u00f3 vuelo, parte de m\u00ed clav\u00f3 los pies en el h\u00famus, refugio de insignificancias, larvas, renacuajos, excrementos. Est\u00e1bamos todos all\u00e1: Medusa, Perseo, Pegaso, Crisaor y yo. Todos embalados y contenidos en la fluidez de las aguas punzantes de Poseid\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u00a1Ave se\u00f1or de los mares externos e internos!<br \/>\n<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Resumen:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">De los tres hijos de Cronos \u2013 Zeus, Hades y Poseid\u00f3n \u2013 le correspondi\u00f3 al \u00faltimo el dominio sobre las aguas subterr\u00e1neas, la cubierta de la tierra y el gran mar. \u00c9l es el responsable de los terremotos, sequ\u00edas e inundaciones, adem\u00e1s de contener y dominar todas las criaturas que se ocultan bajo las aguas, criaturas notables por sus aspectos monstruosos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Como figura arquet\u00edpica es el se\u00f1or de las fuerzas primitivas y misteriosas de la psique, especialmente conectadas a las emociones. Reina sobre las estructuras indiferenciadas y preocupantes contenidas en el gran mar del inconsciente, a la vez que gobierna sobre las energ\u00edas ben\u00e9ficas representadas en la exuberante vida sub-acu\u00e1tica y las fertilizantes aguas dulces.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Por el an\u00e1lisis de la asociaci\u00f3n de Poseid\u00f3n con la Gorgona Medusa &#8211; cuyos hijos fecundados son el sublime Pegaso y el gigante ct\u00f3nico Crisaor &#8211; pretendemos apuntar hacia la dotaci\u00f3n de ese dios de enfrentar aspectos terribles y paralizantes de la Gran Madre, generando en ella frutos que concursar\u00e1n en la gesta de h\u00e9roes importantes, especialmente Perseo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Creemos que ese mitologema apunta a un camino de individuaci\u00f3n, partiendo de los riesgos para el ego, representados por la vivencia de emociones violentas paralizantes, llegando, mediante la acci\u00f3n del h\u00e9roe, a la elaboraci\u00f3n de sentimientos profundos y al contacto creativo con nuestros aspectos sombr\u00edos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"color:#400040;font-family:'Arial Narrow';\">BIBLIOGRAFIA<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">1. BRAND\u00c3O, J.S. Mitologia Grega. Petr\u00f3polis:Vozes, 1991, v.1.<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; Mitologia Grega. Petr\u00f3polis: Vozes, 1992, v.2.<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; Mitologia Grega. Petr\u00f3polis: Vozes, 1992, v.3.<br \/>\n2. GRAVES, R. Os Mitos Gregos. S\u00e3o Paulo: Dom Quixote, 1990.<br \/>\n3. HES\u00cdODO. Teogonia. S\u00e3o Paulo: Iluminuras, 1995.<br \/>\n4. KER\u00c9NYI, K. Os Deuses Gregos. S\u00e3o Paulo: Cultrix, 1997.<br \/>\n5. VERNANT, J.P. O Universo, os Deuses, os Homens. S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 1999.<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; A morte nos olhos. Rio de Janeiro: Jorge Zahar Editor, 1988.<strong><br \/>\n<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPOSEID\u00d3N \u2013 SE\u00d1OR DE LOS MARES Y EL ENFRENTAMIENTO DE ASPECTOS MONSTRUOSOS DEL ALMA\u00ab Ana Mar\u00eda Cordeiro Ana Maria Cordeiro\u00a0es\u00a0Psic\u00f3loga cl\u00ednica \u2013 entrenada en la 7\u00aa promoci\u00f3n de la Sociedad de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica \u2013 S\u00e3o Paulo &#8211; Brasil. Email:anamacor@uol.com.br Traducci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/poseidon-senor-de-los-mares-y-el-enfrentamiento-de-aspectos-monstruosos-del-alma\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[343,59,344,223],"class_list":["post-1119","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-cordeiro","tag-mito","tag-poseidon","tag-sombra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1119"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3947,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119\/revisions\/3947"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}