{"id":10290,"date":"2026-05-18T16:29:41","date_gmt":"2026-05-18T16:29:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=10290"},"modified":"2026-05-18T16:29:41","modified_gmt":"2026-05-18T16:29:41","slug":"volumen-9-1-los-arquetipos-del-inconsciente-colectivo-carl-g-jung-parte-1-resumen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/volumen-9-1-los-arquetipos-del-inconsciente-colectivo-carl-g-jung-parte-1-resumen\/","title":{"rendered":"Volumen 9.1: Los Arquetipos del Inconsciente Colectivo. Carl G. Jung . Parte 1 (Resumen)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Abstracts-Jung.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"757\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Abstracts-Jung.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10291\" style=\"aspect-ratio:0.7570086858272721;width:332px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Abstracts-Jung.jpg 757w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Abstracts-Jung-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 757px) 100vw, 757px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><em>Este documento ha sido traducido de la obra\u00a0Abstracts of the Collected Works of C.G. Jung,\u00a0publicada en 1978 por el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, cuya misi\u00f3n es proporcionar una difusi\u00f3n eficaz de la informaci\u00f3n cient\u00edfica de diversos enfoques sobre salud mental. Correponde al abstract \u00abOn psychic energy\u00bb. In: Jung, C., Collected Works of C.G. Jung, vol. 9, parte 1. 2.\u00aa ed., Princeton University Press, 1968. 451 p\u00e1gs. (p\u00e1gs. 3-<\/em>390).<em> Como se menciona en el prefacio de esa obra, ning\u00fan resumen puede reemplazar una lectura cuidadosa del documento original. \u00a0Estos res\u00famenes sirven s\u00f3lo como gu\u00edas para que los usuarios puedan seleccionar los cap\u00edtulos o art\u00edculos para leerlos en profundidad. \u00a0<\/em><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>___________________________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Traducido del ingl\u00e9s por Juan Carlos Alonso G.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong><strong>SOBRE LOS ARQUETIPOS DEL INCONSCIENTE COLECTIVO.<\/strong><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se analiza el concepto de arquetipos como modo de expresi\u00f3n del inconsciente colectivo. Adem\u00e1s del inconsciente puramente personal hipotetizado por Freud, se percibe la existencia de un nivel inconsciente m\u00e1s profundo. Este nivel m\u00e1s profundo se manifiesta en im\u00e1genes arcaicas universales expresadas en sue\u00f1os, creencias religiosas, mitos y cuentos de hadas. Los arquetipos, como experiencia ps\u00edquica sin filtrar, aparecen a veces en sus formas m\u00e1s primitivas e ingenuas (en los sue\u00f1os), a veces en una forma considerablemente m\u00e1s compleja debido a la operaci\u00f3n de la elaboraci\u00f3n consciente (en los mitos). Las im\u00e1genes arquet\u00edpicas expresadas en el dogma religioso, en particular, se elaboran minuciosamente en estructuras formalizadas que, al expresar el inconsciente de manera indirecta, impiden la confrontaci\u00f3n directa con \u00e9l. Desde que la Reforma Protestante rechaz\u00f3 casi todas las estructuras simb\u00f3licas cuidadosamente construidas, el hombre se ha sentido cada vez m\u00e1s aislado y solo sin sus dioses; al no poder reponer sus s\u00edmbolos externalizados, debe recurrir a su origen en el inconsciente. La b\u00fasqueda en el inconsciente implica confrontar la sombra, la naturaleza oculta del hombre; El \u00e1nima\/\u00e1nimus, un g\u00e9nero opuesto oculto en cada individuo; y m\u00e1s all\u00e1, el arquetipo del significado. Estos son arquetipos susceptibles de personificaci\u00f3n; los arquetipos de transformaci\u00f3n, que expresan el proceso de individuaci\u00f3n en s\u00ed mismo, se manifiestan en situaciones. A medida que los arquetipos penetran en la conciencia, influyen en la experiencia percibida de personas normales y neur\u00f3ticas; un arquetipo demasiado poderoso puede poseer por completo al individuo y causar psicosis. El proceso terap\u00e9utico considera los arquetipos inconscientes de dos maneras: se hacen lo m\u00e1s conscientes posible y luego se sintetizan con la consciencia mediante el reconocimiento y la aceptaci\u00f3n. Se observa que, dado que el hombre moderno tiene una capacidad altamente desarrollada para disociarse, el simple reconocimiento puede no ir seguido de una acci\u00f3n apropiada; por lo tanto, se considera que el juicio moral y el asesoramiento son a menudo necesarios durante el tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. <strong style=\"font-weight: bold;\">EL CONCEPTO DEL INCONSCIENTE COLECTIVO<\/strong>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se analizan la definici\u00f3n, las formas de manifestaci\u00f3n y la funci\u00f3n del inconsciente colectivo. Adem\u00e1s del inconsciente personal, generalmente aceptado por la psicolog\u00eda m\u00e9dica, se postula la existencia de un segundo sistema ps\u00edquico de naturaleza universal e impersonal. Se considera que este inconsciente colectivo est\u00e1 compuesto por formas de pensamiento preexistentes, llamadas arquetipos, que dan forma a cierto material ps\u00edquico que luego accede a la consciencia. Los arquetipos se comparan con patrones de comportamiento instintivos. Se presentan ejemplos de ideas como el concepto de renacimiento, que se manifiestan de forma independiente en diversas culturas y \u00e9pocas, como evidencia del inconsciente colectivo. Se considera que existen tantos arquetipos como situaciones recurrentes en la vida, y que cuando se presenta una situaci\u00f3n que corresponde a un arquetipo particular, este presiona para completarse como un impulso instintivo; la resistencia a su expresi\u00f3n puede derivar en neurosis. La existencia de arquetipos se demuestra mediante el an\u00e1lisis de sue\u00f1os de adultos y ni\u00f1os, la imaginaci\u00f3n activa, delirios psic\u00f3ticos y fantas\u00edas producidas en estado de trance. Se examina el historial cl\u00ednico de un esquizofr\u00e9nico paranoide en t\u00e9rminos de la manifestaci\u00f3n de arquetipos en el sistema delirante del paciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. <strong style=\"font-weight: bold;\">SOBRE EL ARQUETIPO CON ESPECIAL CONSIDERACI\u00d3N DEL CONCEPTO DE \u00c1NIMA.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La formulaci\u00f3n de los arquetipos se describe como un concepto derivado emp\u00edricamente, al igual que el del \u00e1tomo; se basa no solo en evidencia m\u00e9dica, sino tambi\u00e9n en observaciones de fen\u00f3menos m\u00edticos, religiosos y literarios. Estos arquetipos se consideran im\u00e1genes primordiales, productos espont\u00e1neos de la psique que no reflejan ning\u00fan proceso f\u00edsico, sino que se ven reflejados en \u00e9l. Cabe se\u00f1alar que, si bien las teor\u00edas del materialismo explicar\u00edan la psique como un epifen\u00f3meno de estados qu\u00edmicos en el cerebro, a\u00fan no se ha encontrado ninguna prueba que respalde esta hip\u00f3tesis. Se considera m\u00e1s razonable concebir la producci\u00f3n ps\u00edquica como un factor generador, en lugar de un factor generado. El \u00e1nima es el aspecto femenino de la dualidad arquet\u00edpica masculino\/femenino, cuyas proyecciones en el mundo exterior pueden rastrearse a trav\u00e9s del mito, la filosof\u00eda y la doctrina religiosa. Esta dualidad se representa a menudo en s\u00edmbolos m\u00edticos de sizigia, que son expresiones de las imagos parentales. Se considera que el poder singular de este arquetipo en particular se debe a una represi\u00f3n inusualmente intensa del material inconsciente relacionado con las imagos parentales. Las im\u00e1genes arquet\u00edpicas se describen como preexistentes, disponibles y activas desde el momento del nacimiento, como posibilidades de ideas que posteriormente son elaboradas por el individuo. La imagen del \u00e1nima, en particular, se considera activa en la infancia, proyectando cualidades sobrehumanas en la madre antes de recaer en el inconsciente bajo la influencia de la realidad externa. En un sentido terap\u00e9utico, el concepto de amma se considera fundamental para la comprensi\u00f3n de la psicolog\u00eda masculina. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><strong>4. LOS ASPECTOS PSICOL\u00d3GICOS DEL ARQUETIPO DE LA MADRE.<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1. Sobre el concepto de arquetipo.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;En un an\u00e1lisis del concepto de arquetipos, se constata que la idea plat\u00f3nica de la Idea, una disposici\u00f3n primordial que preforma e influye en los pensamientos, constituye una formulaci\u00f3n temprana de la hip\u00f3tesis del arquetipo. Otros investigadores, como Hermann Usener, tambi\u00e9n reconocieron la existencia de formas universales de pensamiento. La contribuci\u00f3n de Jung se considera fundamental al demostrar que los arquetipos no solo se difunden a trav\u00e9s de la tradici\u00f3n, el lenguaje o la migraci\u00f3n, sino que pueden surgir espont\u00e1neamente sin influencia externa. Se enfatiza que un arquetipo no est\u00e1 predeterminado en su contenido, sino que es una posibilidad de representaci\u00f3n que puede actualizarse de diversas maneras. En este sentido, el arquetipo se asemeja a los instintos: ambos est\u00e1n predeterminados \u00fanicamente en su forma y ambos solo se manifiestan a trav\u00e9s de sus manifestaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. El arquetipo de la madre.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se describen algunos aspectos caracter\u00edsticos del arquetipo de la madre, incluyendo las figuras de la madre, la abuela, la madrastra y la suegra; en segundo lugar, cualquier mujer con quien exista una relaci\u00f3n maternal, como la enfermera; y finalmente, aspectos figurativos de la madre, como la diosa. Los s\u00edmbolos de la madre se encuentran en abstracciones como el objetivo de la redenci\u00f3n, objetos que despiertan devoci\u00f3n o asombro, como el mar, la luna y los bosques; y elementos que representan la fertilidad, como un jard\u00edn. La protecci\u00f3n m\u00e1gica que implica este arquetipo es similar a la de la figura del mandala. El arquetipo de la madre tiene dos aspectos: es a la vez amorosa y terrible. En su aspecto positivo, se ha asociado con la solicitud, la sabidur\u00eda, la compasi\u00f3n, la exaltaci\u00f3n espiritual, los instintos de ayuda, el crecimiento y la fertilidad; el lado negativo o maligno del arquetipo de la madre se asocia con los secretos, la oscuridad, el mundo de los muertos, la seducci\u00f3n y el veneno. Debido al poder del arquetipo materno, se sugiere que los efectos traum\u00e1ticos que una madre produce en sus hijos son de dos tipos: primero, aquellos que corresponden a rasgos presentes en la madre, y segundo, aquellos debidos a rasgos que son proyecciones arquet\u00edpicas del ni\u00f1o. Cabe destacar que incluso Freud admite la importancia de la fantas\u00eda infantil en el desarrollo de la neurosis. Explicar autom\u00e1ticamente la neurosis de un ni\u00f1o mediante arquetipos inconscientes conduce a errores; en cambio, se recomienda una investigaci\u00f3n exhaustiva de los padres. Se considera que la tarea del terapeuta no es negar los arquetipos, sino disolver sus proyecciones para devolverles su contenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. El complejo materno. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">     <strong>1. El complejo materno del hijo.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arquetipo materno se describe como la base del complejo materno en los varones; a trav\u00e9s de la temprana influencia de la madre real, se desarrolla una estructura arquet\u00edpica en torno a la figura materna, generando fantas\u00edas que perturban la relaci\u00f3n madre-hijo. Entre los efectos t\u00edpicos del complejo materno se incluyen la homosexualidad, el donjuanismo y, en ocasiones, la impotencia. El \u00e1nima y el arquetipo materno desempe\u00f1an un papel fundamental en la formaci\u00f3n del complejo materno, ya que para el ni\u00f1o la percepci\u00f3n de la madre se ve complejizada por las fuerzas sexuales. Adem\u00e1s de sus propiedades pat\u00f3genas, se considera que el complejo materno podr\u00eda tener beneficios para el ni\u00f1o al desarrollar y refinar en \u00e9l ciertas cualidades esencialmente femeninas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">    2<strong>. El complejo materno de la hija. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">         <strong>a) La hipertrofia de lo maternal. b) La <strong>hipertrofia<\/strong> del eros.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Los posibles efectos del complejo materno en la hija se describen como la hipertrofia de los instintos femeninos de la hija o su opuesto, la atrofia de los mismos. La exageraci\u00f3n del aspecto femenino se manifiesta en la intensificaci\u00f3n de todos los instintos femeninos, especialmente el instinto maternal; el aspecto negativo de esta hipertrofia se observa en mujeres para quienes el marido es simplemente un objeto al que cuidar, m\u00e1s all\u00e1 de su funci\u00f3n procreativa. Incluso su propia vida es de importancia secundaria, ya que los hijos de la mujer son el objeto de su compleja identificaci\u00f3n. El desarrollo consciente del Eros en este tipo de mujer se describe como una relaci\u00f3n exclusivamente maternal. El Eros personal permanece inconsciente y se expresa en una voluntad de poder; esta crueldad puede resultar en la aniquilaci\u00f3n de su propia personalidad y de la vida de sus hijos. Cuando el instinto maternal se atrofia, se forma un Eros sobredesarrollado que generalmente conduce a una relaci\u00f3n incestuosa inconsciente con el padre; el Eros intensificado provoca un \u00e9nfasis anormal en la personalidad de los dem\u00e1s. Este tipo de mujer suele comportarse de forma sensacionalista por el mero placer de hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">        <strong>c) La identificci\u00f3n con la madre. d) La defensa contra la madre.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se describen dos alternativas al desarrollo excesivo del Eros en el complejo materno de una mujer: la identificaci\u00f3n con la madre y la resistencia a la madre. En el primer caso, la hija proyecta completamente su personalidad en la madre, pierde sus propios instintos femeninos debido a sentimientos de inferioridad y permanece devota a ella en un deseo inconsciente de controlarla. Se observa que la sumisi\u00f3n y la vacuidad que muestran estas hijas suelen resultar muy atractivas para los hombres. La resistencia a la madre se describe como un ejemplo del complejo materno negativo, en el que los patrones de comportamiento de la hija se forman exclusivamente en oposici\u00f3n a los de la madre. Se considera que este complejo da lugar a dificultades matrimoniales, indiferencia hacia las organizaciones sociales basadas en la familia y, a veces, a un desarrollo intelectual extremo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">    <strong>3. Lo aspectos positivos del complejo materno. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>         a) La madre.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se destaca la importancia de los arquetipos en la relaci\u00f3n del ser humano con el mundo; se considera que expresan los valores m\u00e1s elevados del hombre, que se perder\u00edan en el inconsciente de no ser por su proyecci\u00f3n en el entorno externo. Un ejemplo es el arquetipo de la madre, que expresa el amor maternal ideal. Si bien la proyecci\u00f3n de este arquetipo en la madre real \u2014un ser humano imperfecto\u2014 puede acarrear complicaciones psicol\u00f3gicas, la alternativa de rechazar el ideal se considera a\u00fan m\u00e1s peligrosa; la destrucci\u00f3n de este ideal y de cualquier otra expresi\u00f3n irracional se percibe como un grave empobrecimiento de la experiencia humana. Adem\u00e1s, los arquetipos relegados exclusivamente al inconsciente pueden intensificarse hasta distorsionar las facultades perceptivas y de razonamiento. Por lo tanto, se considera esencial el equilibrio entre las fuerzas ps\u00edquicas racionales e irracionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">          <strong>b) El eros hipertr\u00f3fico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se consideran las funciones positivas que puede cumplir un complejo materno de tipo Eros sobredesarrollado. Este tipo de mujer, cuyo comportamiento a menudo se desarrolla en reacci\u00f3n a la naturaleza instintiva y devoradora de su propia madre, tiende a atraer a hombres que necesitan liberarse de madres o esposas similares. Visto desde esta perspectiva, la destrucci\u00f3n de matrimonios que com\u00fanmente resulta de dicha atracci\u00f3n tiene un aspecto positivo. Adem\u00e1s, el conflicto moral que se despierta en los hombres que son objeto de la atracci\u00f3n se considera propicio para un mayor autoconocimiento y un grado m\u00e1s elevado de consciencia. Se sugiere que incluso la mujer con este tipo de complejo materno puede beneficiarse del mismo conflicto, tomando mayor conciencia de su rol de liberadora y posiblemente incluso cumpli\u00e9ndolo conscientemente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">         <strong>c) La s\u00f3lo hija<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se considera que la posibilidad de un desarrollo positivo por parte de una mujer tan identificada con su madre que sus propios instintos est\u00e1n paralizados depende de que su vac\u00edo sea llenado por una proyecci\u00f3n del \u00e1nima masculina. Una vez arrebatada a su madre, esta mujer puede llegar a la autoconciencia a trav\u00e9s del resentimiento extremo hacia su rol sumiso como esposa. Sin embargo, si permanece inconsciente de su propia personalidad, se la considera capaz de dotar a su marido de sus talentos latentes mediante la proyecci\u00f3n. Este tipo de mujer se describe como la encarnaci\u00f3n del atributo femenino esencial: el vac\u00edo (el yin).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">   <strong>4. El complejo materno negativo.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se analiza la posibilidad de un desarrollo positivo para la mujer con un complejo materno negativo. Si bien, como fen\u00f3meno patol\u00f3gico, este tipo de mujer resulta una pareja desagradable y exigente en el matrimonio, se considera que, con la experiencia, puede tener la mejor oportunidad de lograr un matrimonio exitoso durante la segunda mitad de su vida. En primer lugar, debe dejar de luchar contra su madre en el plano personal; pero siempre mantendr\u00e1 su hostilidad hacia las cualidades femeninas de oscuridad y ambig\u00fcedad, y optar\u00e1 por la claridad y la raz\u00f3n. Su juicio sereno y su objetividad pueden brindarle una comprensi\u00f3n de la individualidad de su esposo que trasciende lo er\u00f3tico; puede convertirse en su amiga, hermana y consejera competente. Todo esto solo se puede lograr si se afronta el complejo y se vive plenamente. El personaje b\u00edblico de la esposa de Lot se describe como un ejemplo de este tipo de mujer, quien posee una visi\u00f3n inconsciente y reactiva de la realidad, dominada por el aspecto exclusivamente femenino. Cuando este tipo de mujer alcanza una mayor autoconciencia, su singular combinaci\u00f3n de feminidad y comprensi\u00f3n masculina resulta beneficiosa tanto en el \u00e1mbito laboral como en las relaciones personales \u00edntimas. Un hombre puede proyectar un complejo materno positivo en una mujer con cualidades masculinas porque le resulta m\u00e1s f\u00e1cil comprenderla que a una con otro tipo de complejo materno. Adem\u00e1s, comprender a este tipo de mujer no resulta intimidante para un hombre, sino que, por el contrario, fomenta la confianza, una cualidad que suele faltar en la relaci\u00f3n entre hombres y mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4. Resumen.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se utilizan observaciones generales sobre el complejo materno y ejemplos extra\u00eddos de la mitolog\u00eda y la historia para respaldar el concepto de un origen inconsciente del arquetipo materno. La experiencia de este arquetipo se describe como un proceso que comienza en el estado de identidad inconsciente, donde el ni\u00f1o se encuentra por primera vez con la madre biol\u00f3gica. Gradualmente, a medida que el yo se diferencia de la madre, las cualidades misteriosas originalmente asociadas a ella se transfieren a una figura femenina cercana, como la abuela. Finalmente, a medida que la conciencia se aclara, el arquetipo se desvanece en el inconsciente, adquiriendo proporciones mitol\u00f3gicas. Una vez que el arquetipo materno se proyecta en un mito o cuento de hadas, sus aspectos opuestos pueden separarse, creando, por ejemplo, una diosa buena y una diosa malvada. Se subraya la diferencia esencial entre el funcionamiento de la imagen materna en la psicolog\u00eda masculina y femenina: la madre representa la vida consciente de la mujer, pero es una figura ajena al hombre, rodeada de im\u00e1genes del inconsciente. Se observa que la proyecci\u00f3n mitol\u00f3gica del arquetipo materno, la Gran Madre, suele aparecer junto a su contraparte masculina, creando el arquetipo de opuestos emparejados, s\u00edmbolo de la individuaci\u00f3n ps\u00edquica. El dogma de la Asunci\u00f3n se propone como un esfuerzo moderno por compensar el predominio de la ciencia racional y material con su opuesto arquet\u00edpico, creando as\u00ed un mundo equilibrado. Se sugiere que este tipo de compensaci\u00f3n y unidad simb\u00f3lica constituye la \u00fanica manera en que el ser humano puede organizarse y comprender su papel en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>5. <strong>SOBRE EL RENACER<\/strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1. Formas de renacer.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se definen y describen cinco formas diferentes de renacimiento. La metempsicosis, o transmigraci\u00f3n de almas, se describe como una vida extendida en el tiempo al pasar por diferentes existencias corporales, una vida eterna interrumpida por diferentes reencarnaciones. Este concepto no requiere una continuidad de la personalidad, incluso en el budismo donde es de particular importancia, sino solo continuidad del karma. En la reencarnaci\u00f3n, la personalidad humana se considera continua; las existencias anteriores est\u00e1n al menos potencialmente disponibles para la conciencia, ya que se presume que el mismo ego existe a lo largo de las diversas vidas. Generalmente se piensa que estas vidas son exclusivamente humanas. La tercera forma de renacimiento, la resurrecci\u00f3n, se define como un restablecimiento de la existencia humana despu\u00e9s de la muerte, con la implicaci\u00f3n de alg\u00fan cambio o transformaci\u00f3n del ser. Un lugar o cuerpo diferente puede estar involucrado en la transformaci\u00f3n; el cambio de cuerpo puede ser en el sentido carnal o no material. El renacimiento en su cuarta forma (renovatio) se describe como un renacimiento dentro del lapso de la vida individual; Este renacimiento puede consistir en la sanaci\u00f3n o el fortalecimiento de una parte del ser f\u00edsico o psicol\u00f3gico sin un cambio esencial en su totalidad, o en una profunda transformaci\u00f3n de la naturaleza esencial del individuo, denominada transmutaci\u00f3n. Se ofrecen ejemplos como la asunci\u00f3n del cuerpo de la Madre de Dios al cielo tras su muerte. La quinta forma de renacimiento se considera indirecta, en la que el individuo presencia o participa en alg\u00fan rito de transformaci\u00f3n y, por lo tanto, comparte una gracia divina. Se ejemplifica con el testimonio de la transustanciaci\u00f3n en la Misa o la confesi\u00f3n del iniciado en los misterios eleusinos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. Psicolog\u00eda del renacer. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">      <strong>1. La experiencia de la trascendencia de la vida. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">            <strong>a. Vivencias de mediaci\u00f3n de ceremonias sagradas.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se analiza la importancia ps\u00edquica del concepto de renacimiento y dos tipos principales de experiencias de transformaci\u00f3n. Se considera que el concepto de renacimiento solo puede comprenderse examinando la historia, ya que el renacimiento en s\u00ed es una realidad puramente ps\u00edquica transmitida \u00fanicamente de forma indirecta a trav\u00e9s de declaraciones personales. La afirmaci\u00f3n del concepto de renacimiento entre diversos pueblos se toma como apoyo a su car\u00e1cter arquet\u00edpico. Se sostiene que la psicolog\u00eda debe abordar los eventos ps\u00edquicos subyacentes a las afirmaciones del renacimiento, especialmente en lo que respecta a los dos grupos principales de experiencias de transformaci\u00f3n: la trascendencia de la vida y la transformaci\u00f3n individual. La experiencia de la trascendencia de la vida puede ser inducida por un ritual, en el que el iniciado participa en alg\u00fan rito sagrado que le revela la continuidad de la vida. La transformaci\u00f3n no tiene lugar dentro del iniciado, sino fuera de \u00e9l, aunque este pueda verse involucrado en ella. La experiencia de la Misa Cristiana se describe como un ejemplo de este tipo de experiencia, en la que la vida se trasciende en un instante de eternidad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>           b. Vivencias inmediatas.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Adem\u00e1s de la trascendencia experimentada a trav\u00e9s del ritual, se describe una segunda trascendencia de la vida como una experiencia espont\u00e1nea, ext\u00e1tica o visionaria del misterio sin la ayuda del ritual. La Visi\u00f3n del Mediod\u00eda de Nietzsche se analiza como un ejemplo cl\u00e1sico de este tipo de transformaci\u00f3n: en el mito de Dioniso-Zagreus, quien fue desmembrado y devuelto a la vida, la Deidad aparece al mediod\u00eda, hora sagrada para Pan; la reacci\u00f3n de Nietzsche es como si hubiera estado presente en un ritual. Se advierte que estas son formas de experiencia m\u00e1s est\u00e9ticas, como los sue\u00f1os que no tienen un efecto duradero en el so\u00f1ador, y que deben distinguirse de aquellas visiones que implican un cambio permanente en el individuo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>     2. La transformaci\u00f3n subjetiva. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">           <strong>a. Disminuci\u00f3n de la personalidad.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La disminuci\u00f3n de la personalidad como resultado de una transformaci\u00f3n de la personalidad se describe como distinta de los cambios producidos por una experiencia m\u00edstica. Cabe se\u00f1alar que las transformaciones de la personalidad son ya conocidas en psicolog\u00eda y aparecen en la psicopatolog\u00eda. La psicolog\u00eda primitiva se refiere a esta disminuci\u00f3n de la personalidad como \u00abp\u00e9rdida del alma\u00bb; la impresi\u00f3n de que el alma se ha perdido repentinamente concuerda con la naturaleza de la conciencia primitiva, que carece de la coherencia de la del hombre civilizado. La experiencia del hombre civilizado se considera similar a la del hombre primitivo, pero se percibe m\u00e1s como una disminuci\u00f3n del tono consciente; la consiguiente apat\u00eda y p\u00e9rdida de voluntad avanzan hasta el punto de la desintegraci\u00f3n, en la que partes individuales de la personalidad escapan al control consciente, como en el caso de los fen\u00f3menos hist\u00e9ricos. Esta disminuci\u00f3n de la personalidad (abaissement du niveau mental) se describe como resultado de la fatiga f\u00edsica o mental, la enfermedad f\u00edsica, las emociones violentas o el shock, y conduce a una reducci\u00f3n de los horizontes mentales y posiblemente al desarrollo de una connotaci\u00f3n negativa que falsea la personalidad original.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>        b. Transformaci\u00f3n como acrecentamiento.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0La transformaci\u00f3n que resulta en una ampliaci\u00f3n de la personalidad se describe como la acumulaci\u00f3n de nuevas experiencias externas junto con la respuesta de alg\u00fan elemento interno a estas experiencias. Las nuevas experiencias no pueden asimilarse a menos que la amplitud interna sea igual al material entrante; por lo tanto, sin profundidad ps\u00edquica, un individuo carece de la capacidad de relacionarse con la magnitud de la experiencia, y una tarea dif\u00edcil puede destruirlo en lugar de beneficiarlo. Un ejemplo literario de dicha ampliaci\u00f3n se observa en la descripci\u00f3n que Nietzsche hace de Zaratustra; ilustraciones religiosas y culturales del proceso se encuentran en la figura de Cristo, en la cultura india y en la leyenda isl\u00e1mica de Mois\u00e9s y Khidr. Cabe se\u00f1alar que la ampliaci\u00f3n de la personalidad puede ocurrir de maneras m\u00e1s sutiles, como lo ilustran los casos cl\u00ednicos de pacientes neur\u00f3ticos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">         <strong>c. Cambio interior de estructuras.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se detallan los cambios de personalidad que implican alteraciones estructurales en la personalidad en lugar de agrandamiento o disminuci\u00f3n. El fen\u00f3meno de la posesi\u00f3n, en el que alguna idea, contenido o parte de la personalidad obtiene dominio del individuo, se caracteriza como una de las formas m\u00e1s importantes de cambio en la estructura. La posesi\u00f3n se describe como la identidad de la personalidad del yo con un complejo, sin diferenciaci\u00f3n estricta entre posesi\u00f3n y paranoia. Un caso com\u00fan de posesi\u00f3n y cambio estructural concomitante en la personalidad se observa en la identidad de un individuo con la persona, la manera en que el individuo asume al tratar con el mundo; la vida se vive entonces solo como una biograf\u00eda p\u00fablica. Otros ejemplos de posesi\u00f3n de partes de la personalidad se describen como la posesi\u00f3n por una \u00abfunci\u00f3n inferior\u00bb que resulta en que el individuo viva por debajo de su propio nivel, y la posesi\u00f3n por el anima o animus, que da prominencia en las caracter\u00edsticas de personalidad del sexo opuesto. En casos inusuales, se pueden observar estados de posesi\u00f3n que involucran el alma de alg\u00fan antepasado; Se encuentran pruebas de este tipo de transformaci\u00f3n en el libro de Leon Daudet, \u201cL&#8217;Heredo\u201d, y en la importancia com\u00fan de los roles ancestrales en la sociedad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0         <strong>d. Identificaci\u00f3n con un grupo.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se describe una forma de experiencia de transformaci\u00f3n que ocurre cuando un individuo se identifica con un grupo de personas que comparten una experiencia colectiva de transformaci\u00f3n. Este tipo de experiencia se distingue de la participaci\u00f3n en un rito de transformaci\u00f3n, que no necesariamente depende de una identidad grupal ni la origina. La transformaci\u00f3n como experiencia grupal se describe como ocurriendo en un nivel de conciencia inferior al de la transformaci\u00f3n individual, porque la psique total que emerge de un grupo se asemeja m\u00e1s a la psique animal que a la humana. Si bien la experiencia grupal es m\u00e1s f\u00e1cil de lograr, no produce un cambio permanente una vez que el individuo se separa del grupo. Se citan eventos en la Alemania de antes de la guerra como ejemplos de los resultados de la inevitable regresi\u00f3n psicol\u00f3gica que se produce en un grupo cuando no se introduce el ritual para contrarrestar la instintividad inconsciente. Aunque se reconoce que esta evaluaci\u00f3n de la psicolog\u00eda de masas es esencialmente negativa, se se\u00f1ala que la masa tambi\u00e9n puede tener efectos positivos al fomentar el coraje y la dignidad; sin embargo, se considera que estos dones se vuelven peligrosos si se dan por sentados y sofocan los esfuerzos personales por alcanzarlos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">          <strong>e. Identificaci\u00f3n con el h\u00e9roe cultural.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La identificaci\u00f3n con alg\u00fan dios o h\u00e9roe transformado en un ritual sagrado se analiza como una forma importante de transformaci\u00f3n de la personalidad. La Metamorfosis de Apuleyo, el culto egipcio a Osiris y la tradici\u00f3n cristiana se detallan como ejemplos de este fen\u00f3meno. Esta \u00faltima se considera la culminaci\u00f3n de esta transformaci\u00f3n en la idea de que todos poseen un alma inmortal y participan de la divinidad; se observa que el desarrollo posterior de esta idea conduce al concepto de Cristo en cada individuo. Se describen dos formas de este proceso de transformaci\u00f3n indirecta: el dromenon, caracter\u00edstico del ritual de la Iglesia Cat\u00f3lica, y el evangelio, la predicaci\u00f3n protestante de la Palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">        <strong>f. Procedimientos m\u00e1gicos. g. Transformaci\u00f3n t\u00e9cnica.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se sugieren dos formas adicionales de transformaci\u00f3n de la personalidad, m\u00e1s all\u00e1 de la identificaci\u00f3n con un h\u00e9roe de culto. En lugar de que la transformaci\u00f3n ocurra mediante la participaci\u00f3n del individuo en un rito sagrado, este puede utilizarse expresamente para efectuar la transformaci\u00f3n, la cual se produce desde el exterior a medida que el individuo se somete a una t\u00e9cnica. Las t\u00e9cnicas de transformaci\u00f3n m\u00e1gica de las sociedades primitivas suelen implicar alg\u00fan procedimiento f\u00edsico, como pasar a una persona enferma por un agujero en la pared o a trav\u00e9s de una vaca de cuero, o un cambio de nombre, para otorgarle al individuo otra alma. Las t\u00e9cnicas no m\u00e1gicas dise\u00f1adas para producir cambios ps\u00edquicos se ejemplifican en la pr\u00e1ctica del yoga. Un cuento de hadas ilustra c\u00f3mo las transformaciones espont\u00e1neas son reemplazadas por t\u00e9cnicas formalizadas dise\u00f1adas para reproducir la transformaci\u00f3n original imitando el procedimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">          <strong>h. Transformaci\u00f3n natural.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Adem\u00e1s de los procesos t\u00e9cnicos de transformaci\u00f3n de la personalidad, se describe un proceso natural de individuaci\u00f3n que implica una maduraci\u00f3n espont\u00e1nea de la personalidad. Esta transformaci\u00f3n natural se evidencia en sue\u00f1os que simbolizan el renacimiento y en la interacci\u00f3n entre la conciencia y una voz interior; este \u00faltimo fen\u00f3meno, com\u00fanmente descrito como hablar con uno mismo, se considera meditaci\u00f3n en el sentido alqu\u00edmico. La voz interior se suele considerar un sinsentido o la voz de Dios; su verdadera naturaleza se considera una contraparte inconsciente del ego. Se cree que si la conciencia del ego reconoce a este compa\u00f1ero ps\u00edquico, el conflicto entre ambos puede tener un efecto positivo. En la alquimia, en cultos antiguos y en la religi\u00f3n, esta presencia interior se encuentra personificada como un ser externo, como Mercurio o Cristo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>    3. Ejemplo de una serie simb\u00f3lica ilustrativa del proceso de transformaci\u00f3n.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Un ejemplo del simbolismo de la transformaci\u00f3n se encuentra en el mito de Khidr del misticismo isl\u00e1mico que aparece en la Sura Dieciocho del Cor\u00e1n. La cueva que aparece en este texto se ve como un s\u00edmbolo del inconsciente; la entrada a la cueva es el comienzo de un proceso de transformaci\u00f3n ps\u00edquica que puede resultar en un cambio sustancial de personalidad. Las observaciones morales que siguen a la leyenda se consideran un consejo para aquellos que no lograr\u00e1n la transformaci\u00f3n y que deben sustituir la adhesi\u00f3n a la ley por el verdadero renacimiento. La historia de Mois\u00e9s y su sirviente amplifica y explica el primer relato; la captura y posterior p\u00e9rdida del pez por parte de Mois\u00e9s simboliza un contacto incompleto con la influencia nutritiva del inconsciente. La aparici\u00f3n de Khidr en la leyenda se elige para representar el yo superior que puede guiar la conciencia del ego (Mois\u00e9s) hacia una mayor sabidur\u00eda. Sigue una transici\u00f3n de ab, y Mois\u00e9s cuenta una historia sobre Khidr y su amigo Dhulguarnein, aunque en realidad es Mois\u00e9s quien interact\u00faa con Khidr; Esta sustituci\u00f3n se interpreta como un repliegue ante el peligro ps\u00edquico de una confrontaci\u00f3n directa entre la conciencia del ego y el yo. La alusi\u00f3n a la reconstrucci\u00f3n de muros se considera un s\u00edmbolo de la protecci\u00f3n del yo y del proceso de individuaci\u00f3n. Se concluye que la importancia de la figura de Khidr en el misticismo isl\u00e1mico radica en la expresi\u00f3n completa que esta leyenda ofrece del arquetipo de la individuaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6.<strong> <strong>ACERCA DE LA PSICOLOG\u00cdA DEL ARQUETIPO DEL NI\u00d1O.<\/strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>I. Introducci\u00f3n.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se ofrece una breve historia de la filosof\u00eda psicol\u00f3gica para explicar la prolongada oscuridad en torno al inconsciente como naturaleza esencial de la psique. En el an\u00e1lisis de los sue\u00f1os, la existencia de mitologemas t\u00edpicos entre los individuos lleva a la conclusi\u00f3n de que los elementos estructurales formadores de mitos deben estar presentes en la psique inconsciente. El arquetipo del ni\u00f1o se cita como ejemplo de dicha imagen primordial, denominada arquetipo, que puede encontrarse en mitos, cuentos de hadas y fantas\u00edas psic\u00f3ticas, as\u00ed como en los sue\u00f1os. Debido a la naturaleza subdesarrollada del hombre primitivo, el inconsciente y sus arquetipos se perciben como irrumpiendo espont\u00e1neamente en su mente consciente; por lo tanto, el hombre primitivo no inventa mitos, sino que solo los experimenta. En el hombre moderno, los productos del inconsciente pueden dividirse en dos categor\u00edas: fantas\u00edas de car\u00e1cter personal, que pueden atribuirse a la represi\u00f3n individual; y fantas\u00edas de car\u00e1cter impersonal, no adquiridas individualmente, que corresponden a elementos colectivos heredados de la psique humana. Esta segunda categor\u00eda recibe el nombre de inconsciente colectivo. Se explica que el material inconsciente puede entrar en la conciencia durante un estado de intensidad consciente reducida, como en el sue\u00f1o, cuando cesa el control del inconsciente por la mente consciente. Los arquetipos se describen como fuerzas ps\u00edquicas vivas que pueden promover el crecimiento humano y que, cuando se descuidan, pueden causar trastornos neur\u00f3ticos o incluso psic\u00f3ticos. El arquetipo del ni\u00f1o dios parece estar muy extendido: se citan ejemplos de mitos y leyendas, como el Ni\u00f1o Jes\u00fas, el motivo del ni\u00f1o alqu\u00edmico y la figura del enano o elfo. La manifestaci\u00f3n m\u00e1s significativa del motivo del ni\u00f1o en psicoterapia se describe como ocurriendo en el proceso de maduraci\u00f3n de la personalidad inducido por el an\u00e1lisis del inconsciente o el proceso de individuaci\u00f3n. Aqu\u00ed, los procesos preconscientes pasan gradualmente a la mente consciente a trav\u00e9s de los sue\u00f1os o a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n activa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2.<strong> La psicolog\u00eda del arquetipo del ni\u00f1o. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">     <strong>1. El arquetipo como estado pret\u00e9rito.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se reconoce la dificultad de explicar completamente el significado de un arquetipo, un \u00f3rgano ps\u00edquico presente en cada ser humano, advirtiendo que una explicaci\u00f3n deficiente podr\u00eda da\u00f1ar dicho \u00f3rgano. Se considera que la explicaci\u00f3n del arquetipo debe asegurar una conexi\u00f3n adecuada y significativa entre la mente consciente y los arquetipos, y que su significado funcional permanezca intacto. El papel del arquetipo en la estructura ps\u00edquica se describe como la representaci\u00f3n o personificaci\u00f3n de ciertos datos instintivos del inconsciente. La preocupaci\u00f3n de la mentalidad primitiva por la magia, citada como evidencia de la importancia de la conexi\u00f3n con los contenidos ps\u00edquicos primitivos, se considera la base de la religi\u00f3n moderna. El arquetipo del ni\u00f1o se define como una representaci\u00f3n del aspecto infantil preconsciente de la psique colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>     2. La funci\u00f3n del arquetipo.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se describe la funci\u00f3n del arquetipo infantil en relaci\u00f3n con el hombre moderno. Su prop\u00f3sito se considera la compensaci\u00f3n o correcci\u00f3n de la inevitable unilateralidad y extravagancia de la mente consciente, resultado natural de la concentraci\u00f3n consciente en unos pocos contenidos, excluyendo todos los dem\u00e1s. La voluntad desarrollada del hombre moderno se describe como fuente de libertad humana, pero tambi\u00e9n de una mayor posibilidad de transgredir los instintos. La compensaci\u00f3n a trav\u00e9s del estado infantil a\u00fan existente se considera necesaria para evitar el desarraigo de la conciencia diferenciada del hombre moderno. Los s\u00edntomas de compensaci\u00f3n, como el atraso y el comportamiento regresivo, son evaluados negativamente por el hombre moderno, mientras que el hombre primitivo los considera naturales, acordes con la ley y la tradici\u00f3n. La disociaci\u00f3n de la conciencia se considera que facilita la separaci\u00f3n de una parte de la psique del resto, lo que resulta en la falsificaci\u00f3n de la personalidad por la fuerza de la parte separada. Por lo tanto, si se suprime el estado infantil de la psique colectiva, el inconsciente puede inhibir o incluso anular la funci\u00f3n consciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>      3. El car\u00e1cter futuro del arquetipo.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Dado que el ni\u00f1o es esencialmente un ser potencial, el motivo infantil en la psicolog\u00eda del individuo generalmente significa la anticipaci\u00f3n del futuro, aunque parezca operar de manera retrospectiva. De igual modo, se considera que el ni\u00f1o en el individuo allana el camino para un futuro cambio de personalidad. El motivo infantil se explica como un s\u00edmbolo que une los opuestos de la personalidad, ya que anticipa la figura que surge de la s\u00edntesis de elementos conscientes e inconscientes. El ni\u00f1o, como mediador de la transformaci\u00f3n, est\u00e1 representado en numerosos s\u00edmbolos, como el c\u00edrculo o la cuaternidad; estos s\u00edmbolos de totalidad tambi\u00e9n se identifican con el yo. Se concluye que el proceso de individuaci\u00f3n existe en el ni\u00f1o en un estado preconsciente, para actualizarse en la psique adulta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00a0    4. Unidad y pluralidad del motivo del ni\u00f1o. 5. Dios-ni\u00f1o y <strong>ni\u00f1o<\/strong><\/strong>&#8211;<strong>h\u00e9roe.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El motivo del ni\u00f1o, como imagen arquet\u00edpica, se manifiesta como unidad o pluralidad. Cuando aparecen varios ni\u00f1os sin caracter\u00edsticas individuales, se indica una disociaci\u00f3n de la personalidad, como la que se observa en la esquizofrenia; mientras que la aparici\u00f3n del ni\u00f1o como una unidad se interpreta como una posible s\u00edntesis de la personalidad. El ni\u00f1o puede aparecer en forma de dios o h\u00e9roe, con el nacimiento milagroso y las primeras adversidades comunes a ambos. El ni\u00f1o dios se considera un s\u00edmbolo del inconsciente no integrado; el ni\u00f1o h\u00e9roe, que combina cualidades humanas y sobrenaturales, se considera un s\u00edmbolo del potencial de individuaci\u00f3n. Los destinos t\u00edpicos de las figuras infantiles se interpretan como s\u00edmbolos de eventos ps\u00edquicos que ocurren durante la entelequia (g\u00e9nesis) del yo, mientras la psique lucha por alcanzar la plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. La especial fenomenolog\u00eda del arquetipo del ni\u00f1o. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">      <strong>1. El desvalimiento del ni\u00f1o.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El peligro y el abandono de la figura arquet\u00edpica del ni\u00f1o se interpretan en t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos. Los temas universales de los insignificantes comienzos del ni\u00f1o y su nacimiento milagroso se interpretan como experiencias ps\u00edquicas cuyo objeto es el surgimiento de un contenido nuevo y a\u00fan desconocido. Los momentos de conflicto ps\u00edquico, de los que no existe escapatoria consciente, se describen como la causa de que el inconsciente cree una tercera presencia de naturaleza irracional, que la mente consciente ni espera ni comprende. Un ejemplo de este contenido desconocido es el surgimiento simb\u00f3lico de la figura del ni\u00f1o. Dado que la figura del ni\u00f1o representa un avance hacia la independencia ps\u00edquica, el s\u00edmbolo del abandono es una condici\u00f3n necesaria para el desprendimiento del motivo del ni\u00f1o de sus or\u00edgenes. El s\u00edmbolo del ni\u00f1o anticipa un nuevo estado superior de conciencia que puede permanecer como una mera proyecci\u00f3n mitol\u00f3gica si no se integra realmente en el ser del individuo. Se observa que el conflicto moral propio del hombre moderno, al igual que el conflicto f\u00edsico de los tiempos primitivos, sigue siendo una situaci\u00f3n de vida o muerte sin escapatoria, como lo demuestran las numerosas figuras infantiles que aparecen como h\u00e9roes de la cultura moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>    2. La invencibilidad del ni\u00f1o.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se examina el significado psicol\u00f3gico de la aparente invencibilidad parad\u00f3jica del ni\u00f1o en el mito; aunque el ni\u00f1o suele encontrarse en situaciones peligrosas y en constante peligro de extinci\u00f3n, posee poderes sobrenaturales que superan con creces los humanos. De manera similar, en situaciones de conflicto dentro de la mente consciente, las fuerzas combatientes se describen como tan abrumadoras que el ni\u00f1o, como contenido aislado, no guarda relaci\u00f3n con los elementos conscientes presentes y puede regresar f\u00e1cilmente a la inconsciencia; sin embargo, el ni\u00f1o personifica el impulso m\u00e1s vital de autorrealizaci\u00f3n y, como tal, posee un gran poder. El desarrollo del poder del ni\u00f1o se rastrea a trav\u00e9s de mitos antiguos y simbolismo alqu\u00edmico; se observa que el pensamiento hind\u00fa reconoce la necesidad psicol\u00f3gica del desapego y la confrontaci\u00f3n con el inconsciente para posibilitar el progreso de la conciencia. Se considera necesario que la medicina moderna comprenda que los arquetipos subyacentes a estas fantas\u00edas no pueden descartarse como irreales. Surgen de las profundidades de la psique, teniendo su origen \u00faltimo en el inconsciente colectivo, identificado por Kerenyi como el mundo mismo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">    <strong> 3. El hermafroditismo del ni\u00f1o.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0La naturaleza hermafrodita del arquetipo infantil y de la mayor\u00eda de las deidades cosmog\u00f3nicas se interpreta como un s\u00edmbolo de la uni\u00f3n creativa de opuestos, un s\u00edmbolo din\u00e1mico orientado hacia una meta futura. La continua renovaci\u00f3n de este s\u00edmbolo, desde la mitolog\u00eda pagana hasta la tradici\u00f3n cristiana, se considera que respalda su identidad como figura primordial universal. A la luz del desarrollo reciente de la psicolog\u00eda, la proyecci\u00f3n de la figura hermafrodita se interpreta como un s\u00edmbolo de la meta ps\u00edquica ideal de la autorrealizaci\u00f3n mediante la unificaci\u00f3n de la psique, que es en s\u00ed misma bisexual, compuesta por un g\u00e9nero consciente y dominante y su opuesto inconsciente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>     4. El ni\u00f1o como ser inicial y final.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La asociaci\u00f3n del arquetipo infantil con el inicio y el fin de la vida se interpreta psicol\u00f3gicamente en t\u00e9rminos de la esencia preconsciente y postconsciente del ser humano; el estado preconsciente de la primera infancia se percibe como una repetici\u00f3n en el retorno a la plenitud ps\u00edquica tras la muerte. La evidencia de esta plenitud ps\u00edquica hipot\u00e9tica, que trasciende la vida humana, se encuentra en la existencia y actividad an\u00e1logas del inconsciente, m\u00e1s all\u00e1 de la mente consciente. Esta plenitud ps\u00edquica preexistente se expresa en el s\u00edmbolo del ni\u00f1o, indefenso pero poderoso, inicialmente insignificante pero finalmente triunfante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">      <strong>4. Resumen.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El estudio de la naturaleza y funci\u00f3n del arquetipo se describe como inexacto, ya que los s\u00edmbolos arquet\u00edpicos forman una red tan interconectada que resulta dif\u00edcil separarlos; se considera que el valor de considerarlos reside m\u00e1s en su presentaci\u00f3n en su conjunto que en el an\u00e1lisis de uno solo. La psicolog\u00eda misma se percibe como una mitolog\u00eda, un sistema que puede proporcionar a sus seguidores un medio para contrarrestar la disociaci\u00f3n de los or\u00edgenes ps\u00edquicos. La funci\u00f3n terap\u00e9utica de los arquetipos se describe en t\u00e9rminos de la confrontaci\u00f3n gradual del paciente consigo mismo mediante la comprensi\u00f3n y la desmitificaci\u00f3n de la fantas\u00eda. La diferenciaci\u00f3n de los procesos conscientes e inconscientes a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n objetiva conduce idealmente a la s\u00edntesis de ambos y a un desplazamiento del centro de la personalidad del ego al s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7. <strong><strong>ACERCA DEL ASPECTO PSICOL\u00d3GICO DE LA FIGURA DE LA CORE.<\/strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El resultado de un estudio fenomenol\u00f3gico de la estructura ps\u00edquica, que consiste en la observaci\u00f3n y descripci\u00f3n de los productos del inconsciente, se describe como el desarrollo de una tipolog\u00eda psicol\u00f3gica de situaciones y figuras, denominadas motivos, en los procesos ps\u00edquicos del ser humano. Los principales tipos de motivos de la figura humana incluyen la sombra, el anciano sabio, el ni\u00f1o, la madre como personalidad supraordinada o doncella, el \u00e1nima en el hombre y el animus en la mujer. Uno de estos motivos es la figura de la Kore, que pertenece en el hombre al tipo \u00e1nima y en la mujer a la personalidad supraordinada o el yo; al igual que las dem\u00e1s figuras ps\u00edquicas, se observa que la Kore tiene manifestaciones tanto positivas como negativas. Se considera que im\u00e1genes como la Kore surgen de un \u00e1rea de la personalidad de naturaleza impersonal y colectiva, y expresan este material ps\u00edquico en la consciencia. La experiencia de estas expresiones arquet\u00edpicas tiene el efecto de ampliar el alcance de la consciencia. Se analizan varias visiones on\u00edricas descritas por hombres y mujeres en sus manifestaciones del s\u00edmbolo Kore como personalidad supraordinada y \u00e1nima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00a08. ACERCA DE LA FENOMENOLOG\u00cdA DEL ESP\u00cdRITU EN LOS CUENTOS POPULARES.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1. Sobre la palabra \u201cesp\u00edritu\u201d.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se propone una definici\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abesp\u00edritu\u00bb y se presenta una descripci\u00f3n de sus caracter\u00edsticas hist\u00f3ricas y m\u00edticas. La gran cantidad de definiciones actuales dificulta la delimitaci\u00f3n de un concepto \u00fanico; sin embargo, se considera que estas definiciones, en conjunto, ofrecen una visi\u00f3n v\u00edvida y concreta del fen\u00f3meno. En el sentido psicol\u00f3gico, el esp\u00edritu se define como un complejo fundamental que originalmente se percib\u00eda como una presencia viviente, invisible pero din\u00e1mica; este concepto se considera anterior a la visi\u00f3n cristiana del esp\u00edritu como superior a la naturaleza. La visi\u00f3n materialista, en contraposici\u00f3n, desarrollada bajo influencia anticristiana, se basa en la premisa de que el esp\u00edritu est\u00e1 determinado por la naturaleza, al igual que las funciones ps\u00edquicas dependen de fen\u00f3menos neuroqu\u00edmicos. Se argumenta que, si bien esp\u00edritu y materia podr\u00edan revelarse eventualmente como id\u00e9nticos, actualmente no se puede negar la realidad de los contenidos y procesos ps\u00edquicos en s\u00ed mismos. El esp\u00edritu se concibe originalmente como externo al ser humano; ahora, aunque se ha internalizado en la conciencia, sigue siendo creativo en lugar de creado, vinculando al ser humano e influy\u00e9ndolo al igual que el mundo f\u00edsico externo. Se considera aut\u00f3nomo y, por lo tanto, capaz de manifestarse espont\u00e1neamente en la conciencia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2. La autorrepresentaci\u00f3n del esp\u00edritu en los sue\u00f1os.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se analizan las interpretaciones e implicaciones de las manifestaciones ps\u00edquicas del esp\u00edritu en los sue\u00f1os. Se considera que el esp\u00edritu depende de la existencia de una imagen arquet\u00edpica, primordial y aut\u00f3noma en la constituci\u00f3n preconsciente de la humanidad. Se considera imposible establecer el car\u00e1cter moral de los esp\u00edritus en los sue\u00f1os, ya que el proceso inconsciente que los produce es capaz de expresar tanto el bien como el mal. Se observa que la figura del anciano sabio aparece cuando se necesita una comprensi\u00f3n que la consciencia no puede proporcionar; de este modo, el arquetipo compensa la deficiencia espiritual consciente. Nuevamente, se considera imposible juzgar moralmente esta comprensi\u00f3n, ya que a menudo representa una interacci\u00f3n entre el bien y el mal. 1 referencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3. El esp\u00edritu en los cuentos populares.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Las manifestaciones positivas y negativas de la figura arquet\u00edpica del anciano sabio se muestran en diversos mitos y cuentos de hadas. El anciano en los cuentos de hadas, como el anciano de los sue\u00f1os, suele aparecer cuando el h\u00e9roe se encuentra en una situaci\u00f3n desesperada o sin esperanza de la que no puede salir por s\u00ed solo. El conocimiento necesario para superar las dificultades del h\u00e9roe se presenta en la figura de un anciano sabio. Los ancianos en los cuentos de hadas a menudo hacen preguntas al h\u00e9roe o la hero\u00edna con el fin de movilizar sus fuerzas morales; otra funci\u00f3n com\u00fan es la de dispensar alg\u00fan talism\u00e1n m\u00e1gico. La figura del anciano se describe como representante del conocimiento, la reflexi\u00f3n, la perspicacia, la sabidur\u00eda, la astucia y la intuici\u00f3n, as\u00ed como de cualidades morales como la buena voluntad y la disposici\u00f3n a ayudar, que evidencian su car\u00e1cter espiritual. Incluso en los cuentos de hadas, el anciano tiene una clara conexi\u00f3n con el inconsciente ps\u00edquico, como en el caso del rey del bosque vinculado con los s\u00edmbolos del agua y la madera, que a su vez son s\u00edmbolos del inconsciente. El arquetipo del esp\u00edritu, como todos los dem\u00e1s arquetipos, presenta un aspecto tanto negativo como positivo, expresado en las acciones o la apariencia de la figura del anciano sabio. La manifestaci\u00f3n de los aspectos del bien y del mal suele encontrarse combinada en un mismo cuento de hadas, aludiendo indirectamente a una relaci\u00f3n interna entre ambos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4. El simbolismo teriomorfo del esp\u00edritu en los cuentos populares.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se presentan descripciones, interpretaciones y ejemplos de la manifestaci\u00f3n del arquetipo espiritual en forma de animal. La asunci\u00f3n de la forma animal se considera significativa, ya que muestra que los contenidos ps\u00edquicos en cuesti\u00f3n est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la conciencia humana, en el sentido de lo sobrehumano\/demon\u00edaco o lo subhumano\/bestial. As\u00ed, en muchos cuentos de hadas aparecen animales ben\u00e9volos con un conocimiento superior al del hombre, o malvados con un poder superior. Un an\u00e1lisis detallado de un cuento de hadas demuestra el funcionamiento de la figura animal en t\u00e9rminos de sus relaciones con otros s\u00edmbolos arquet\u00edpicos como la totalidad y la polaridad, y el n\u00famero privilegiado de la cuaternidad. La implicaci\u00f3n para la psicolog\u00eda del simbolismo de la tr\u00edada y la cuaternidad se discute en t\u00e9rminos de las cuatro funciones de la conciencia, tres de las cuales son susceptibles de diferenciaci\u00f3n, mientras que una permanece conectada al inconsciente e inaccesible a la voluntad. Se observa que las complejas relaciones entre estas funciones y su b\u00fasqueda de la totalidad se corresponden admirablemente con la estructura del cuento de hadas en cuesti\u00f3n; Esta correspondencia se considera natural, dado que los cuentos de hadas en su conjunto son productos inusualmente ingenuos y espont\u00e1neos de la psique. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>5. Ap\u00e9ndice.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se discuten la metodolog\u00eda y los resultados de una investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica sobre el simbolismo en un cuento de hadas en particular. Se parte de la premisa de que existen conexiones racionales entre los elementos irracionales del cuento; la veracidad de esta premisa se demuestra posteriormente mediante los resultados de un estudio basado en ella. Por ejemplo, en un cuento de hadas con caballos de tres y cuatro patas, se asume que la presencia de tres patas es una cualidad significativa en s\u00ed misma; se estudia como un concepto independiente y se revelan sus relaciones con las estructuras arquet\u00edpicas de la tr\u00edada y la t\u00e9trada. Se descubre que la interpretaci\u00f3n de los s\u00edmbolos en el cuento en cuesti\u00f3n es extremadamente compleja, e involucra la personificaci\u00f3n del \u00e1nima y las sombras de ciertos personajes en otros; la representaci\u00f3n del inconsciente instintivo, el \u00e1nima y las figuras animales; y, lo m\u00e1s importante, la tensi\u00f3n de los opuestos y su eventual resoluci\u00f3n. Una interpretaci\u00f3n final del cuento lo presenta como una representaci\u00f3n de los procesos inconscientes que compensan la perspectiva cristiana consciente; espec\u00edficamente, el cuento demuestra el logro de la plenitud o individuaci\u00f3n a trav\u00e9s de la uni\u00f3n de fuerzas negativas y positivas. 4 referencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>6. Anexo.   7. Ep\u00edlogo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0La imagen del esp\u00edritu que aparece en sue\u00f1os y cuentos de hadas se distingue de la idea consciente de esp\u00edritu. Originalmente, el esp\u00edritu se conceb\u00eda como un demonio que ven\u00eda del exterior; estos demonios se han transformado parcialmente en actos voluntarios por la expansi\u00f3n de la conciencia, que ha comenzado a transformar \u00e1reas antes inconscientes de la psique. Se cree que las cualidades positivas y negativas sobrehumanas que el hombre primitivo atribu\u00eda a los demonios ahora se atribuyen a la raz\u00f3n, pero que los acontecimientos hist\u00f3ricos de los tiempos modernos, como la guerra, apuntan a una falta de raz\u00f3n. Se sugiere que el esp\u00edritu humano desconoce el demonismo que a\u00fan se aferra a \u00e9l. La tecnolog\u00eda y la ciencia avanzadas del hombre moderno se describen como algo que pone a la humanidad en peligro de posesi\u00f3n. Se cree que la humanidad debe escapar de la posesi\u00f3n del inconsciente mediante una mejor comprensi\u00f3n del mismo. Aunque se le atribuye al cristianismo la comprensi\u00f3n de que la naturaleza interior del hombre es de suma importancia, se considera que esta comprensi\u00f3n no ha penetrado lo suficientemente profundo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>9. ACERCA DE LA PSICOLOG\u00cdA DE LA FIGURA DEL TRICKSTER.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0La definici\u00f3n e historia de la figura del embaucador, tal como aparece en la mitolog\u00eda y en los trastornos emocionales, se ilustran con ejemplos de la mitolog\u00eda ind\u00edgena americana, la alquimia, la Biblia y la parapsicolog\u00eda. En sus manifestaciones m\u00e1s claras, la figura del embaucador se describe como una representaci\u00f3n fiel de la psique humana absolutamente indiferenciada, que apenas ha superado el nivel animal. En psicopatolog\u00eda, la figura del embaucador se manifiesta en la personalidad dividida, en la que una personificaci\u00f3n colectiva de rasgos, que pueden ser mejores o peores que el yo, se activa en la psique. En el hombre normal, la figura del embaucador est\u00e1 representada por contratendencias en el inconsciente que aparecen cuando una persona se siente a merced de accidentes aparentemente maliciosos; este componente del car\u00e1cter es la sombra. Se explica que el mito del embaucador se ha conservado y desarrollado por su efecto terap\u00e9utico: el nivel intelectual y moral inferior anterior se presenta ante la conciencia del individuo m\u00e1s desarrollado para recordarle el pasado. El embaucador se define como un paralelo a la sombra individual, y se percibe que la misma tendencia hacia el significado que se observa en la figura del embaucador existe tambi\u00e9n en la sombra. Aunque la sombra parezca negativa, a veces los rasgos y las asociaciones que surgen de ella pueden sugerir una resoluci\u00f3n positiva al conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>10. CONSCIENCIA, INCONSCIENTE E INDIVIDUACI\u00d3N.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se describen el funcionamiento de la consciencia, el inconsciente y el proceso de individuaci\u00f3n, as\u00ed como sus interrelaciones. La individuaci\u00f3n se refiere al proceso por el cual una persona se convierte en una unidad o totalidad psicol\u00f3gica a trav\u00e9s del conflicto entre los dos aspectos ps\u00edquicos fundamentales: la consciencia y el inconsciente. Este proceso se describe como correspondiente a s\u00edmbolos alqu\u00edmicos, especialmente al s\u00edmbolo de la unidad. Se explica que muchas personas consideran la consciencia como la totalidad del individuo psicol\u00f3gico, pero que la investigaci\u00f3n de la personalidad m\u00faltiple ha demostrado la existencia de un \u00e1rea inconsciente de la personalidad, adem\u00e1s del \u00e1rea consciente. No parece existir un principio rector an\u00e1logo al ego en el inconsciente, ya que los fen\u00f3menos inconscientes se manifiestan de forma asistem\u00e1tica. La consciencia y el inconsciente pueden parecer separados, dado que la consciencia desconoce el contenido del inconsciente; sin embargo, se presentan casos que demuestran que es posible que el inconsciente domine al ego, o que, bajo la influencia de una emoci\u00f3n intensa, el ego y el inconsciente intercambien sus posiciones a medida que el inconsciente se vuelve aut\u00f3nomo. El inconsciente contiene no solo elementos de un mundo primitivo del pasado, sino que tambi\u00e9n se proyecta hacia el futuro. La mente consciente se ve f\u00e1cilmente influenciada por el inconsciente, como en el caso de la intuici\u00f3n, que se define como percepci\u00f3n a trav\u00e9s del inconsciente. Los elementos que existen en el inconsciente se describen como el \u00e1nima, esa personalidad femenina oculta en un hombre, y el animus, la personalidad masculina oculta en una mujer; la sombra, que personifica todo aquello que el sujeto no desea afrontar en s\u00ed mismo; el h\u00e9roe; y el anciano sabio. Se considera que estos elementos existen en niveles profundos del inconsciente e introducen en la personalidad humana una extra\u00f1a vida ps\u00edquica proveniente de un pasado remoto. El objetivo deseado de armon\u00eda entre consciente e inconsciente se logra mediante el proceso de individuaci\u00f3n, una experiencia vital irracional que tambi\u00e9n se expresa com\u00fanmente en s\u00edmbolos. La tarea del analista se define como ayudar en la interpretaci\u00f3n de los s\u00edmbolos, para lograr una uni\u00f3n trascendente de los opuestos. El objetivo de la psicoterapia se describe como el desarrollo de la personalidad en su totalidad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><strong>11. ACERCA DE LA EMPIRIA DEL PROCESO DE INDIVIDUACI\u00d3N.<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se presentan datos biogr\u00e1ficos de una paciente que alcanz\u00f3 la individuaci\u00f3n a trav\u00e9s de la arteterapia. En 1928, a la edad de cincuenta y cinco a\u00f1os, la mujer conocida como la se\u00f1orita X lleg\u00f3 a Europa para continuar sus estudios bajo la tutela de Jung. Se la describe como hija de un padre excepcional, culta y de mente vivaz. Soltera, viv\u00eda con un animus activo, considerado t\u00edpico de las mujeres con formaci\u00f3n acad\u00e9mica. Este desarrollo del animus se basaba en un complejo paterno positivo, que le imped\u00eda tener una buena relaci\u00f3n con su madre. Al encontrarse en un callej\u00f3n sin salida, sinti\u00f3 que viajar a Europa podr\u00eda ser una v\u00eda de escape a sus dificultades; su decisi\u00f3n de ir a Europa tambi\u00e9n se basaba en el deseo de exponerse a la herencia escandinava de su madre. Antes de venir a Z\u00farich para ver a Jung, la se\u00f1orita X hab\u00eda visitado Dinamarca, el pa\u00eds de su madre. Sorprendentemente, el paisaje la llen\u00f3 de deseo de pintar y disfrut\u00f3 de sus intentos con la acuarela. El d\u00eda antes de su primera visita, la se\u00f1orita X comenzaba a pintar un paisaje de memoria cuando una imagen fant\u00e1stica la asalt\u00f3: se vio enterrada hasta la cintura en tierra en una regi\u00f3n costera llena de rocas. Jung apareci\u00f3 en la fantas\u00eda disfrazado de hechicero medieval, toc\u00f3 la roca con una varita m\u00e1gica y ella escap\u00f3 ilesa. Posteriormente, este cuadro le fue mostrado a Jung. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>Imagen 1.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se analiza la primera pintura de una serie, presentada por una paciente durante la etapa inicial de individuaci\u00f3n en un programa de arteterapia. Se observa que dibujar la obra le result\u00f3 extremadamente dif\u00edcil y, como suele ocurrir con los principiantes en arte, le fue f\u00e1cil permitir que el inconsciente se infiltrara en su consciencia. Psicol\u00f3gicamente, la pintura muestra a la paciente atrapada en el inconsciente; se sugiere que su relaci\u00f3n inadecuada con su madre le dej\u00f3 elementos psic\u00f3ticos que necesitaban desarrollarse. Se enfatiza que el camino hacia la liberaci\u00f3n es individual y que, dado que la paciente hab\u00eda descubierto de forma independiente el m\u00e9todo de la imaginaci\u00f3n activa, la terapeuta solo pod\u00eda aconsejarle que continuara por ese camino. El significado de diversos aspectos de la pintura se interpreta en t\u00e9rminos del proceso de individuaci\u00f3n. El \u00fanico consejo que se le dio a la paciente fue que utilizara su imaginaci\u00f3n para sortear las dificultades t\u00e9cnicas, con el fin de introducir la mayor fantas\u00eda posible en las pinturas, y que no temiera a los colores brillantes, ya que se percibe que el inconsciente se siente atra\u00eddo por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Imagen 2.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se ofrece una descripci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la segunda de una serie de pinturas presentadas por una paciente en el proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica de un programa de arteterapia. A diferencia de la primera pintura, las rocas siguen presentes, pero se han abstra\u00eddo en c\u00edrculos; una de las formas ha sido alcanzada por un rel\u00e1mpago, y el mago que representaba a Jung ya no aparece en la imagen. La pintura muestra un proceso natural impersonal: los c\u00edrculos se interpretan como un redescubrimiento del huevo filos\u00f3fico. Se se\u00f1alan importantes asociaciones hist\u00f3ricas y mitol\u00f3gicas para el rel\u00e1mpago, que se interpreta como un cambio repentino, inesperado y abrumador en el estado ps\u00edquico. En particular, se examina la obra de B\u00f6hme por sus conexiones ps\u00edquicas y alqu\u00edmicas con el rayo. Si bien una explicaci\u00f3n freudiana de la pintura implicar\u00eda el concepto de represi\u00f3n, se sugiere que una plenitud venidera est\u00e1 marcada por la funci\u00f3n de la intuici\u00f3n, que parece ser la funci\u00f3n inferior y redentora de las pacientes, mientras que la sensaci\u00f3n es la funci\u00f3n superior. El c\u00edrculo se interpreta como un mandala, la expresi\u00f3n psicol\u00f3gica de la totalidad del yo; otros huevos aparecen como otros yoes con los que el paciente siente intimidad. Las pir\u00e1mides que aparecen en la primera imagen como rocas se ven de nuevo, pero con sus cimas doradas por la luz; estas rocas se interpretan como contenidos del inconsciente que se elevan para liberarse en un sentido positivo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong> Imagen 3.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se analiza la tercera pintura de una serie, realizada por una paciente en proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica como parte de un programa de arteterapia. La caracter\u00edstica distintiva principal de esta tercera pintura es el uso de colores claros. Se observa una esfera azul oscuro flotando en el espacio entre nubes; alrededor del centro de la esfera se extiende una banda plateada ondulada que, seg\u00fan explica la paciente, la mantiene en equilibrio mediante fuerzas iguales y opuestas. A la derecha, sobre la esfera, flota una serpiente con anillos dorados, cuya cabeza apunta hacia ella. En el centro de la banda que rodea la esfera se encuentra el n\u00famero doce. Se detallan dos sue\u00f1os que la paciente sinti\u00f3 que influyeron en la pintura y se interpretan como de significado arquet\u00edpico. El aumento de luz en la pintura simboliza la realizaci\u00f3n consciente; se explica que el concepto de liberaci\u00f3n se ha integrado a la consciencia. La esfera flotante representa la personalidad total, pero en este momento se percibe que la se\u00f1orita X desconoce la relaci\u00f3n del ego con la personalidad total. El n\u00famero contenido en la pintura se analiza en t\u00e9rminos de sus conexiones con el concepto de masculino y femenino en la astrolog\u00eda y la mitolog\u00eda. Tambi\u00e9n se realiza un an\u00e1lisis del s\u00edmbolo de Mercurio en la imagen y se proponen diversos significados simb\u00f3licos de los colores utilizados en conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>Imagen 4.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0La cuarta imagen de una serie, pintada por una paciente en proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica como parte de un programa de arteterapia, muestra un cambio significativo. La esfera se ha dividido en una membrana externa y un n\u00facleo interno; la membrana externa es de color carne y se observa una estructura interna diferenciada de car\u00e1cter ternario. L\u00edneas de fuerza recorren todo el cuerpo nuclear, indicando que la excitaci\u00f3n ha alcanzado el n\u00facleo ps\u00edquico m\u00e1s profundo. La imagen se interpreta sexualmente como la representaci\u00f3n del \u00f3rgano femenino en el acto de la fecundaci\u00f3n, con el esperma penetrando la membrana nuclear. La posici\u00f3n de la serpiente en la parte superior de la imagen se interpreta como la representaci\u00f3n del peligro t\u00edpico que emana de la esfera espiritual, personificado por el animus; para un hombre, el peligro se describe como proveniente del amma proyectado en el mundo. La paciente describe la cuarta imagen como la m\u00e1s dif\u00edcil de la serie y que parec\u00eda marcar un punto de inflexi\u00f3n en todo el proceso. Es en esta etapa donde el ego se deja temporalmente de lado, dando al inconsciente la oportunidad de manifestar claramente sus oposiciones. Se observa que posteriormente la voluntad debe protegerse en medio de estos opuestos, para que puedan reconciliarse. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>Imagen 5.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0La quinta imagen de una serie, pintada por una paciente durante el proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica como parte de un programa de arteterapia, es descrita por la paciente como una progresi\u00f3n natural a partir de la cuarta imagen. La serpiente se hunde y parece haber perdido su poder amenazador; la esfera ha aumentado de tama\u00f1o y florece en color. La divisi\u00f3n del n\u00facleo de la esfera cae en cuatro partes; esta divisi\u00f3n es interpretada por la paciente como la divisi\u00f3n de la conciencia en las cuatro funciones: pensamiento, sentimiento, sensaci\u00f3n e intuici\u00f3n. Un v\u00f3rtice se forma a partir de las cuatro divisiones, que aparentemente gira hacia la izquierda, un fen\u00f3meno interpretado como un movimiento hacia el inconsciente. Los colores de la imagen se discuten en su significado mitol\u00f3gico y alqu\u00edmico. Se siente que la serpiente representa la sombra, que puede compararse con el principio del mal; se dice que la posici\u00f3n de la serpiente refleja la visi\u00f3n com\u00fan del mal como una fuerza externa. Sin embargo, se sostiene que el mal es la contraparte necesaria del bien dentro de la estructura din\u00e1mica de la psique. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong> Imagen 6.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se analiza la sexta imagen de una serie de pinturas realizadas por una paciente durante el proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica, como parte de un programa de arteterapia. Esta imagen muestra un mandala de colores brillantes sobre un fondo gris. Las alas de Mercurio reaparecen junto con una llamativa esv\u00e1stica que gira hacia la derecha. El mandala se interpreta como un intento de unir los opuestos rojo y azul, exterior e interior; el movimiento hacia la derecha se explica como un intento de traer material a la conciencia. La serpiente negra ha desaparecido, pero la oscuridad del fondo podr\u00eda deberse a ella. La imagen se asocia con un sue\u00f1o que la paciente tuvo varios d\u00edas antes, en el que encontr\u00f3 un \u00e1rbol en medio de la habitaci\u00f3n donde trabajaba. Se atribuye un significado maternal al \u00e1rbol; el mandala pintado adquiere significado no solo como s\u00edmbolo del yo, sino tambi\u00e9n como imagen de Dios. Se ofrece una breve discusi\u00f3n sobre el mandala tal como se manifiesta en las pr\u00e1cticas religiosas desde el antiguo Egipto en adelante. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong> Imagen 7.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0En la s\u00e9ptima imagen de una serie, pintada por una paciente durante el proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica como parte de un programa de arteterapia, el fondo sobre el que se pinta el mandala es completamente negro, con toda la luz concentrada en la esfera. Los colores son menos brillantes pero m\u00e1s intensos, y la negrura del exterior ha penetrado en el centro del mandala. Esta manifestaci\u00f3n se interpreta como la penetraci\u00f3n de la serpiente negra de pinturas anteriores de la serie en el n\u00facleo. La esv\u00e1stica de la imagen anterior ha sido reemplazada por una cruz de brazos iguales formada por rayos dorados; cuatro ganchos sugieren una rotaci\u00f3n hacia la derecha, que parece haber llegado a su fin con el logro de una negrura absoluta que penetra en el centro del mandala. Las alas de Mercurio se perciben como si hubieran sufrido una profunda transformaci\u00f3n, de modo que la esfera tiene el poder de mantenerse a flote sin hundirse en la oscuridad total. Los rayos dorados que forman la cruz producen un v\u00ednculo interno de consolidaci\u00f3n como defensa contra influencias destructivas. La imagen se interpreta como la representaci\u00f3n de un estado de \u00e1nimo de sufrimiento y una dolorosa suspensi\u00f3n sobre un abismo de soledad interior. Se analizan s\u00edmbolos alqu\u00edmicos y citas b\u00edblicas en relaci\u00f3n con la pintura para demostrar la universalidad de las ideas generadas por la paciente. Tras pintar este cuadro, la paciente refiri\u00f3 sentir una perturbadora asociaci\u00f3n con el color rojo, asociado al analista, lo que la llev\u00f3 a sentir autocompasi\u00f3n por no haber tenido hijos. Solo cuando se recuper\u00f3 de estos sentimientos pudo volver a pintar. Se explica que la verdadera liberaci\u00f3n no proviene de disimular o reprimir los estados dolorosos, sino de experimentarlos plenamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong> Imagen 8.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0La octava imagen de una serie, pintada por una paciente como parte de un programa de arteterapia, se considera que representa un avance en el proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica. La mayor parte del interior de la imagen est\u00e1 sumida en la oscuridad; el azul verdoso del agua se ha condensado en una cuaternidad azul oscuro, y la luz dorada en el centro gira en sentido contrario a las agujas del reloj. El mandala se interpreta como un movimiento hacia las profundidades ct\u00f3nicas, acerc\u00e1ndose a la oscuridad. Una cuaternidad interna indiferenciada se ve equilibrada por una externa diferenciada, equiparada a las cuatro funciones de la conciencia. Los colores asignados a cada funci\u00f3n son: amarillo, intuici\u00f3n; azul claro, pensamiento; rosa carne, sentimiento; y marr\u00f3n, sensaci\u00f3n. Cada cuadrante se divide nuevamente en tres, produciendo el n\u00famero doce. El rechazo previo del \u00e1rbol como s\u00edmbolo de la madre ahora se acepta y se coloca en el centro del mandala. Las cortezas se expanden en la oscuridad como anillos dorados, interpretados como un efecto de gran alcance en el entorno que emana del yo. Un sue\u00f1o relatado por la paciente integra sus conceptos y su desarrollo progresivo respecto a su animus, con el que ya no se identifica. El mandala se describe e interpreta como s\u00edmbolo del ojo de Dios y poseedor del efecto purificador de la conciencia. De esta pintura se concluye que la paciente ha aceptado su propia oscuridad ps\u00edquica. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong> Imagen 9.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0En un an\u00e1lisis de la novena imagen de una serie, pintada por una paciente durante la etapa final del proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica de un programa de arteterapia, se observa una flor azul que representa el alma sobre un fondo rojo. En el centro, se aprecia una luz dorada en forma de l\u00e1mpara. Las cortezas son pronunciadas, con una luz que irradia desde la mitad superior del mandala hacia afuera. En la mitad inferior, se aprecian anillos de tierra marr\u00f3n. Arriba, tres p\u00e1jaros blancos simbolizan la Trinidad; debajo del centro, una cabra se alza, acompa\u00f1ada de dos cuervos y serpientes entrelazadas. El cielo negro tras los tres p\u00e1jaros y la cabra, sobre el fondo naranja, se interpreta como una indicaci\u00f3n de que no puede haber blanco sin negro, ni santidad sin el diablo. La paciente enfatiza deliberadamente una conexi\u00f3n con Oriente, pintando en el mandala cuatro hexagramas del I Ching. El signo en la mitad superior izquierda, -Yu, Entusiasmo, se interpreta como un movimiento proveniente del inconsciente; el segundo hexagrama en la parte superior es \u00absol, disminuci\u00f3n\u00bb, que se interpreta como la comprensi\u00f3n del paciente sobre la naturaleza condicional de todas las relaciones, la relatividad de todos los valores y la transitoriedad de todas las cosas. El signo en la parte inferior derecha es \u00abSheng, empujar hacia arriba\u00bb; este hexagrama se interpreta como que no hay desarrollo a menos que se acepte la sombra. El \u00faltimo hexagrama es \u00abting, el caldero\u00bb, que se interpreta como que, a trav\u00e9s de la constante abnegaci\u00f3n, la personalidad se diferencia. La uni\u00f3n de opuestos lograda por el paciente se manifiesta en el uso de l\u00edneas firmes y flexibles en los hexagramas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong> Imagen 10.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0La d\u00e9cima imagen de una serie, pintada por una paciente durante el proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica en un programa de arteterapia, est\u00e1 dividida en dos partes, al igual que la novena. La flor del alma en el centro a\u00fan existe, pero est\u00e1 rodeada por un cielo nocturno azul oscuro, en el que aparecen las cuatro fases de la luna. Los tres p\u00e1jaros que se ven en la imagen nueve se han convertido en dos, y su plumaje se ha oscurecido; la cabra se ha transformado en dos criaturas semihumanas con cuernos y rostros claros, y solo quedan dos de las cuatro serpientes. Dos cangrejos aparecen en el hemisferio ct\u00f3nico inferior, que representa el cuerpo. Se analiza el simbolismo del cangrejo en la mitolog\u00eda y el funcionamiento astrol\u00f3gico; su particular relevancia para la paciente parece ser que naci\u00f3 en los primeros grados de C\u00e1ncer y deseaba integrar su signo individual en la pintura de su ser ps\u00edquico. Las dualidades que recorren la imagen se presentan siempre en equilibrio interno, de modo que pierden su incompatibilidad. Se observa el motivo de la duplicaci\u00f3n y se explica como un fen\u00f3meno que ocurre cuando los contenidos inconscientes est\u00e1n a punto de volverse conscientes y diferenciados. Luego se dividen en dos mitades, que representan los aspectos conscientes y a\u00fan inconscientes del material en cuesti\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>Figura 11.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se presenta un an\u00e1lisis de las pinturas 11 a 24, las \u00faltimas de una serie presentada por una paciente en terapia art\u00edstica, como la fase final de un proceso de individuaci\u00f3n ps\u00edquica. Muchas de ellas, realizadas tras finalizar la terapia, revelan el tema de la penetraci\u00f3n ps\u00edquica y la defensa contra elementos externos perturbadores. Esta lucha se resuelve mediante una enantiodrom\u00eda que restablece el equilibrio. Las pinturas 19 a 24 no se comentan por desconocimiento de la \u00e9poca y las circunstancias de su creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusi\u00f3n.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se analiza el proceso de individuaci\u00f3n evidenciado por una serie de pinturas presentadas por una paciente en terapia art\u00edstica. El desarrollo de la fantas\u00eda a trav\u00e9s de la pintura, en su caso, se interpreta como la renovaci\u00f3n del contacto con el inconsciente y con una consciencia que lo ha superado ampliamente. Se percibe que toda la civilizaci\u00f3n se enfrenta a la misma tarea, debido al r\u00e1pido avance de la tecnolog\u00eda y a la inhibici\u00f3n del desarrollo individual. Las primeras pinturas de la serie ilustran los procesos ps\u00edquicos que se activan al prestar atenci\u00f3n a un \u00e1rea descuidada de la psique. Al establecerse el contacto, aparecen s\u00edmbolos del yo, que representan la personalidad en su totalidad y exponen al individuo a las situaciones arcaicas y ajenas que subyacen a la fe y al conocimiento. La tarea del terapeuta se describe como ayudar a la paciente a alcanzar una comprensi\u00f3n adecuada del nuevo material ps\u00edquico y a evitar interpretaciones err\u00f3neas peligrosas. Se recomienda precauci\u00f3n en la consolidaci\u00f3n excesiva de las fuerzas ps\u00edquicas, para que la paciente no se identifique completamente con ellas a expensas de su ego. Se destaca la producci\u00f3n espont\u00e1nea de s\u00edmbolos mandala por parte de individuos y culturas como prueba de que no son creados por el hombre, sino preexistentes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>12. SOBRE EL SIMBOLISMO DEL MANDALA.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Se describe el s\u00edmbolo del mandala y se ofrecen numerosos ejemplos de mandalas de diversas partes del mundo. La palabra s\u00e1nscrita mandala, que significa \u00abc\u00edrculo\u00bb, se identifica como el t\u00e9rmino indio para el c\u00edrculo dibujado en rituales religiosos. La funci\u00f3n del mandala se describe como una reducci\u00f3n del campo de visi\u00f3n ps\u00edquica como ayuda para intensificar la concentraci\u00f3n. El objetivo del yogui al contemplar los procesos representados en el mandala es tomar conciencia interior de la deidad; a trav\u00e9s de la contemplaci\u00f3n, el practicante puede realizarse a s\u00ed mismo como Dios y regresar de la ilusi\u00f3n de la existencia individual a la totalidad universal de lo divino. El motivo psicol\u00f3gico b\u00e1sico del mandala es un centro de personalidad al que todo est\u00e1 relacionado, por el cual todo est\u00e1 organizado y que en s\u00ed mismo es una fuente de energ\u00eda. La energ\u00eda del punto central se manifiesta en la compulsi\u00f3n de convertirse en lo que uno es, esta presencia deseada puede llamarse el yo. El yo est\u00e1 rodeado en el mandala por un \u00e1rea que contiene los pares opuestos que conforman la personalidad; La totalidad del mandala contiene la conciencia, un inconsciente personal y un \u00e1rea indefinidamente grande de inconsciente colectivo cuyos arquetipos son comunes a toda la humanidad. Algunos de estos arquetipos se encuentran dentro del \u00e1mbito de la personalidad y pueden adquirir un sello individual, como el \u00e1nima, el animus y la sombra. Se discuten otros mandalas religiosos y mandalas producidos espont\u00e1neamente por los pacientes durante el curso del an\u00e1lisis. Se considera que la producci\u00f3n de mandalas en un contexto terap\u00e9utico ocurre en estados de caos o p\u00e1nico como una reorganizaci\u00f3n de la personalidad hacia un nuevo centro. Se dice que los pacientes aprecian los efectos calmantes de estas im\u00e1genes, que enfatizan la totalidad, el orden y el equilibrio. Se observa que la realidad del inconsciente colectivo a menudo se imprime por primera vez en un paciente a trav\u00e9s de sus producciones de mandalas. Se reproducen y describen numerosos mandalas dibujados por pacientes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>Ap\u00e9ndice<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Se describe brevemente el significado y la funci\u00f3n del mandala. La palabra s\u00e1nscrita mandala significa \u00abc\u00edrculo\u00bb; en la pr\u00e1ctica religiosa y la psicolog\u00eda, se refiere a im\u00e1genes circulares dibujadas, pintadas o representadas mediante danza. Como fen\u00f3menos psicol\u00f3gicos, aparecen espont\u00e1neamente en sue\u00f1os, ciertos estados de conflicto mental y en la esquizofrenia. A menudo, el mandala contiene una figura que es m\u00faltiplo de cuatro, en forma de cruz o cuadrado. En el budismo tibetano, el mandala se denomina Yantra y ayuda en la meditaci\u00f3n y la concentraci\u00f3n; en alquimia, representa la s\u00edntesis de los cuatro elementos que tienden a separarse. En psicolog\u00eda, el orden riguroso que impone una imagen circular de este tipo compensa el desorden y la confusi\u00f3n del estado ps\u00edquico del individuo; este proceso se describe como un intento natural e instintivo de autocuraci\u00f3n. Dado que el material expresado en ellos es esencialmente arquet\u00edpico, existe una similitud fundamental entre los mandalas, independientemente de su origen; el mandala suele representar la plenitud ps\u00edquica mediante la cuadratura del c\u00edrculo. El objetivo de los mandalas individuales se describe como la localizaci\u00f3n del yo, que se distingue del ego. Mientras que el ego se describe como el punto de referencia de la conciencia, el yo se sit\u00faa en el punto medio de la personalidad, y por esta raz\u00f3n muchos mandalas muestran una mitad oscura y otra clara que representan las divisiones consciente e inconsciente de la personalidad. Se considera que el efecto terap\u00e9utico de los mandalas reside en su creaci\u00f3n espont\u00e1nea; no se cree que la imitaci\u00f3n o repetici\u00f3n de dichas im\u00e1genes tenga valor terap\u00e9utico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este documento ha sido traducido de la obra\u00a0Abstracts of the Collected Works of C.G. 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