{"id":10247,"date":"2026-03-11T01:16:26","date_gmt":"2026-03-11T01:16:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=10247"},"modified":"2026-03-11T16:19:30","modified_gmt":"2026-03-11T16:19:30","slug":"alma-juan-carlos-alonso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/alma-juan-carlos-alonso\/","title":{"rendered":"Alma &#8211; Juan Carlos Alonso"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Publicada el&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/asociacion-juan-carlos-alonso\/\">7 abril, 2024<\/a>&nbsp;por&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/author\/admin\/\">admin<\/a><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Alma-cuerpo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"512\" height=\"384\" src=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Alma-cuerpo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10256\" style=\"width:444px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Alma-cuerpo.jpg 512w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Alma-cuerpo-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Juan Carlos es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1) y Analista Junguiano de la IAAP (International Association for Analytical Psychology). Magister en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana). Miembro Fundador y Director de ADEPAC (Amigos de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia). Miembro de la SCAJ (Sociedad Colombiana de Analistas Junguianos). Atiende consulta particular virtual como psicoterapeuta y analista junguiano en Bogot\u00e1, Colombia. Correo:&nbsp;<a href=\"mailto:adejungcol@yahoo.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">adejungcol@yahoo.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Otros conceptos los pueden encontrar en el men\u00fa&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/conceptos-junguianos\/\">Conceptos Juguianos Fundamentales<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>______________________________________<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien la palabra \u201calma\u201d tiene unos or\u00edgenes muy antiguos y a veces su significado parece obvio, en la psicolog\u00eda anal\u00edtica es muy dif\u00edcil fijarla en una sola definici\u00f3n. En Jung y en autores junguianos el t\u00e9rmino oscila, sin contradecirse del todo, entre tres \u00e9nfasis principales: (1) alma como profundidad y vastedad de la vida ps\u00edquica; (2) alma como un complejo funcional delimitado, es decir, como una \u201cpersonalidad\u201d particular dentro de la psique; y (3) alma como una mirada o modo de relacionarse con la experiencia, cercana a la idea de \u201chacer alma\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1) El alma como vastedad: la psique como universo interior<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un Jung de esp\u00edritu \u201cpo\u00e9tico\u201d, y a la vez muy cl\u00ednico a su manera, que describe el alma como un \u00abalgo\u00bb complejo y diverso de profundidades y alturas, \u201cun mundo no espacial\u201d donde se acumulan im\u00e1genes de millones de a\u00f1os de desarrollo de la vida. Para \u00e9l, esas im\u00e1genes no son simples sombras. Son factores ps\u00edquicos poderosos que influyen, nos habitan y no se dejan anular (Jaffe, 1979, p. 229). En esa misma l\u00ednea, Jung compara el equivalente externo de ese mundo interno con el cielo estrellado: as\u00ed como alcanzamos el mundo exterior por el cuerpo, alcanzamos el mundo interior por el alma: \u00abJunto a esta imagen me gustar\u00eda ofrecer el espect\u00e1culo de los cielos estrellados en la noche, porque el \u00fanico equivalente del universo interno es el universo exterior, y as\u00ed como yo accedo a este mundo mediante el cuerpo, llego a aquel mundo a trav\u00e9s del alma\u00bb. (citado por Jaffe, 1979, p. 229).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, \u201calma\u201d permite destacar algo que la palabra \u201cpsique\u201d no siempre alcanza a expresar con la misma fuerza, y es la pluralidad, la riqueza y la profundidad de la vida interior. Es una manera de se\u00f1alar que la psique no es una unidad simple, sino una realidad vasta, compleja y en parte impenetrable. Por eso Jung alude a culturas que hablan de almas m\u00faltiples (Samuels et al, 1997, p. 140), no como superstici\u00f3n, sino como una intuici\u00f3n de que la vida interior no es una sola voz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2) Alma y psique: una distinci\u00f3n conceptual clave<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, cuando Jung se pone en tono de ofrecer \u201cdefiniciones\u201d, hace una distinci\u00f3n muy precisa. \u00abPsique es la totalidad de los procesos ps\u00edquicos, tanto conscientes como inconscientes; por otra parte, el alma es un complejo funcional claramente delimitado que se puede describir mejor como una &#8216;personalidad&#8217;\u201d (Sharp, 1994, p. 9). Aqu\u00ed el alma no lo es \u201ctodo\u201d, sino s\u00f3lo una forma organizada dentro del todo ps\u00edquico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>Tipos psicol\u00f3gicos<\/em>, esta distinci\u00f3n adquiere un sentido m\u00e1s preciso cuando Jung vincula el alma con la vida interior como disposici\u00f3n. As\u00ed como desarrollamos una disposici\u00f3n externa para relacionarnos y adaptarnos al mundo exterior y sus exigencias (la persona o m\u00e1scara), tambi\u00e9n hay una disposici\u00f3n \u00ednterior para hacer frente a los procesos internos (sue\u00f1os, fantas\u00edas, presentimientos, cambios de \u00e1nimo, perturbaciones y revelaciones) que no provienen de la actividad consciente del individuo, sino de su trasfondo inconsciente (Jung, 1943, p. 479). A esa disposici\u00f3n \u00edntima Jung la llama \u00e1nima o alma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Expresado de manera sencilla, el alma no es solo \u201clo que siento\u201d, sino el modo en que me relaciono con lo que surge desde dentro. Y, por experiencia, Jung sostiene una regla s\u00f3lida, cuando afirma que el alma suele comportarse de manera complementaria con respecto al car\u00e1cter externo. \u00abEl tirano torturado por malos sue\u00f1os, presentimientos sombr\u00edos e \u00edntimos temores, es una figura t\u00edpica. Exteriormente desconsiderado, duro e inaccesible, es&nbsp;interiormente accesible a cualquier sombra, a cualquier capricho, como si se tratara del ser menos independiente y m\u00e1s sugestionable. Su alma&nbsp;contiene, pues, las cualidades generales humanas de vulnerabilidad y debilidad que faltan&nbsp;por completo en su disposici\u00f3n externa, en su persona\u00bb. (Jung, 1943, p. 481-482).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3) Alma, \u00e1nima\/\u00e1nimus y el trabajo de integraci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta otra perspectiva, la tradici\u00f3n junguiana plantea que Jung bosquej\u00f3 las manifestaciones del alma en t\u00e9rminos de \u00e1nima y \u00e1nimus en relaci\u00f3n con la persona (Sharp, 1994, p. 9-10). En una lectura posterior de Jung sobre la transferencia (a partir de su comparaci\u00f3n entre el opus alqu\u00edmico y el proceso de individuaci\u00f3n), aparece un matiz importante: que el alma \u201cacumulada\u201d en la conciencia del yo adopta un car\u00e1cter femenino en el hombre y masculino en la mujer, y se expresa como una tendencia a una cierta funci\u00f3n. El \u00e1nima busca reconciliar y unir mientras que el \u00e1nimus busca discernir y discriminar (Sharp, 1994, p. 10). Lo anterior, m\u00e1s que un esquema r\u00edgido, es \u00fatil como br\u00fajula cl\u00ednica para observar la manera en que la psique intenta compensar unilateralidades y conducir a una mayor integraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de estos tres ejes, pueden entenderse tambi\u00e9n sus v\u00ednculos con la persona, el \u00e1nima\/\u00e1nimus y la dimensi\u00f3n numinosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El alma como n\u00facleo y como \u201chacer alma\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el diccionario cr\u00edtico de Samuels et al, se mencionan tambi\u00e9n usos del t\u00e9rmino \u201calma\u201d que ampl\u00edan el panorama. Se menciona que a veces se usa en lugar de esp\u00edritu para se\u00f1alar lo inmaterial, el n\u00facleo, el coraz\u00f3n o centro de lo humano (Samuels et al, 1997, p. 140). Y, en autores posjunguianos, \u201calma\u201d llega a nombrar una perspectiva, una forma de mirar el mundo que se concentra en im\u00e1genes profundas y en c\u00f3mo la psique convierte los eventos en experiencia, lo que Hillman llam\u00f3 \u201chacer alma\u201d (Hillman, 1975).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este giro es interesante porque saca el concepto del debate meramente de definiciones y lo vuelve una pr\u00e1ctica. Es \u201calma\u201d como un modo de atenci\u00f3n, como una forma de dar mayor sentido a la experiencia mediante im\u00e1genes, asociaciones, s\u00edmbolos y afectos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Una nota especial: el alma y lo numinoso<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jung hace, adem\u00e1s, una afirmaci\u00f3n de gran alcance simb\u00f3lico: \u00abSer\u00eda una blasfemia afirmar que Dios puede manifestarse en todas partes excepto en el alma humana\u00bb (Jaffe, 1979, p. 229). En t\u00e9rminos psicol\u00f3gicos, esa posibilidad de relaci\u00f3n con lo divino se expresa como su conexi\u00f3n con el arquetipo de la imagen de Dios (Jaff\u00e9, 1979, p. 229). M\u00e1s all\u00e1 de la fe personal, esto nombra el hecho cl\u00ednico de que la psique humana produce experiencias numinosas, im\u00e1genes de sentido y profundidad que, cuando se deval\u00faan o se niegan, no desaparecen, sino que suelen reaparecer como s\u00edntoma, como fascinaci\u00f3n o como crisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alcance cl\u00ednico de esta comprensi\u00f3n del alma<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de estas perspectivas, podemos proponer una s\u00edntesis operativa: en lo junguiano, alma puede designar tanto la vastedad de la vida interior como un complejo funcional claramente diferenciado (la disposici\u00f3n \u00edntima frente al inconsciente) que se organiza en torno a la relaci\u00f3n con la persona, el \u00e1nima o el \u00e1nimus, y que tiende a compensar la unilateralidad consciente. Y tambi\u00e9n puede referirse a una actitud, una manera de mirar y elaborar la experiencia mediante im\u00e1genes y profundidad simb\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, trabajar con el alma no es s\u00f3lo un adorno ret\u00f3rico. Es aprender a escuchar los lenguajes del interior (sue\u00f1os, fantas\u00edas, afectos, s\u00edntomas) como una conversaci\u00f3n viva entre lo que mostramos al mundo y lo que se manifiesta desde dentro. Y quiz\u00e1 por eso el alma, en Jung, nunca es una definici\u00f3n cerrada. Es un territorio, una relaci\u00f3n y una tarea.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referencias <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Hillman J. (1999), <em>Re-imaginar la psicolog\u00eda<\/em>. Madrid: Ediciones Siruela.<\/li>\n\n\n\n<li>Jung, C. G. (1943), <em>Tipos psicol\u00f3gicos<\/em>. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.<\/li>\n\n\n\n<li>Jaff\u00e9 A. (Ed) (1979). <em>CG Jung: Word and Image<\/em>. Bollingen: Princeton University Press.<\/li>\n\n\n\n<li>Samuels A. et al. (1997). <em>A critical Dictionary of Jungian Analysis<\/em>. London and New York: Routledge.<\/li>\n\n\n\n<li>Sharp, D. (1994). <em>Lexic\u00f3n Junguiano<\/em>. Santiago de Chile: Cuatro Vientos Editorial.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicada el&nbsp;7 abril, 2024&nbsp;por&nbsp;admin Si bien la palabra \u201calma\u201d tiene unos or\u00edgenes muy antiguos y a veces su significado parece obvio, en la psicolog\u00eda anal\u00edtica es muy dif\u00edcil fijarla en una sola definici\u00f3n. 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