{"id":10236,"date":"2026-03-03T20:38:22","date_gmt":"2026-03-03T20:38:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=10236"},"modified":"2026-03-03T20:38:22","modified_gmt":"2026-03-03T20:38:22","slug":"volumen-8-la-dinamica-de-lo-inconsciente-carl-g-jung-parte-1-resumen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/volumen-8-la-dinamica-de-lo-inconsciente-carl-g-jung-parte-1-resumen\/","title":{"rendered":"Volumen 8. La din\u00e1mica de lo inconsciente. Carl G. Jung . Parte 1 (Resumen)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Abstracts-Jung.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"757\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Abstracts-Jung.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10239\" style=\"aspect-ratio:0.7570086858272721;width:334px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Abstracts-Jung.jpg 757w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Abstracts-Jung-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 757px) 100vw, 757px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><em>Este documento ha sido traducido de la obra\u00a0Abstracts of the Collected Works of C.G. Jung,\u00a0publicada en 1978 por el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, cuya misi\u00f3n es proporcionar una difusi\u00f3n eficaz de la informaci\u00f3n cient\u00edfica de diversos enfoques sobre salud mental. Correponde al abstract \u00abOn psychic energy\u00bb. In: Jung, C., Collected Works of C.G. Jung, vol. 8 2nd ed., Princeton University Press, 1972. 588 pp. (pp. 3-531). Como se menciona en el prefacio de esa obra, ning\u00fan resumen puede reemplazar una lectura cuidadosa del documento original. \u00a0Estos res\u00famenes sirven s\u00f3lo como gu\u00edas para que los usuarios puedan seleccionar los cap\u00edtulos o art\u00edculos para leerlos en profundidad. \u00a0<\/em><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>___________________________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducido del ingl\u00e9s por Juan Carlos Alonso G.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><strong>1. SOBRE LA ENERG\u00c9TICA DEL ALMA<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>I. <strong>Generalidades sobre el punto de vista energ\u00e9tico en la psicolog\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se presenta la introducci\u00f3n a una reevaluaci\u00f3n del concepto de libido del autor. Generalmente se reconoce que los eventos f\u00edsicos pueden considerarse desde una perspectiva mecanicista o energ\u00e9tica. La perspectiva mecanicista es puramente causal y se centra en la sustancia en movimiento; la perspectiva energ\u00e9tica, en cambio, es definitiva: no se basa en las sustancias en s\u00ed, sino en las relaciones de movimiento de estas. Una tercera concepci\u00f3n, que es un equilibrio entre la mecanicista y la energ\u00e9tica, da lugar a numerosos h\u00edbridos te\u00f3ricos, pero ofrece una imagen relativamente fiel de la realidad. Se menciona finalmente que todos los principios explicativos son solo puntos de vista que dependen menos del comportamiento objetivo de las cosas que de la actitud psicol\u00f3gica del investigador y pensador.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II. La aplicaci\u00f3n del punto de vista energ\u00e9tico. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A. El concepto psicol\u00f3gico de energ\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se presenta el t\u00e9rmino \u00abenerg\u00eda ps\u00edquica\u00bb tal como apareci\u00f3 en los escritos de Schiller, Lipps, von Grot y Stem, y se discute la definici\u00f3n junguiana de este concepto. Las dificultades para delimitar este concepto se explican como resultado de la incapacidad de separar los procesos ps\u00edquicos de los biol\u00f3gicos. Se plantea la hip\u00f3tesis de que ser\u00eda mejor ampliar el concepto m\u00e1s restringido de energ\u00eda ps\u00edquica a uno m\u00e1s amplio de energ\u00eda vital. Esta energ\u00eda vital, de la cual la energ\u00eda ps\u00edquica es una parte espec\u00edfica, se denomina libido. Esta definici\u00f3n ampliada agiliza el estudio de las relaciones cuantitativas y el an\u00e1lisis de \u00abmente y cuerpo\u00bb. Se concluye que, con toda probabilidad, lo ps\u00edquico y lo f\u00edsico no son dos procesos paralelos independientes, sino que est\u00e1n esencialmente conectados a trav\u00e9s de la acci\u00f3n rec\u00edproca, aunque la naturaleza real de esta relaci\u00f3n a\u00fan est\u00e1 completamente fuera de la experiencia. 5 referencias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>B. La conservaci\u00f3n de la energ\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se afirma la necesidad de comprobar la aplicabilidad del punto de vista energ\u00e9tico al progreso ps\u00edquico mediante evidencia emp\u00edrica y su sometimiento al principio de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda. Se se\u00f1alan las diferencias entre los principios de equivalencia y constancia. El principio de equivalencia, que Freud demostr\u00f3 claramente en su investigaci\u00f3n sobre la transformaci\u00f3n de un quantum dado de libido en otra fuerza ps\u00edquica, es el \u00fanico necesario para los estudios emp\u00edricos. El principio de equivalencia tiene un gran valor heur\u00edstico en el tratamiento de las neurosis, como lo demuestran los ejemplos dados. La analog\u00eda con la teor\u00eda de la energ\u00eda f\u00edsica se ampl\u00eda a\u00fan m\u00e1s mediante la discusi\u00f3n de los factores de intensidad y extensi\u00f3n. Esta \u00faltima se define como la medida din\u00e1mica de la energ\u00eda presente en cualquier momento en un fen\u00f3meno dado. El punto de vista energ\u00e9tico tambi\u00e9n se utiliza para mostrar c\u00f3mo la visi\u00f3n causal de Freud sobre la psicolog\u00eda, es decir, reducir todo a su componente sexual, explica inadecuadamente la importante idea del desarrollo final. Aqu\u00ed nuevamente se evidencia el conflicto entre las perspectivas mecanicista\/causal y energ\u00e9tica\/final, aunque ambas son necesarias para explicar el desarrollo. El proceso de regresi\u00f3n se utiliza para ilustrar las diferencias entre ambos puntos de vista: lo que es un hecho para la visi\u00f3n causal, es un s\u00edmbolo para la visi\u00f3n final, y viceversa; todo lo que es real y esencial para uno es irreal e inesencial para el otro. Se sugiere, por lo tanto, que este conflicto se resuelva mediante el postulado antin\u00f3mico, ya que la psique posee ambos puntos de vista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>C. La entrop\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se explora la entrop\u00eda, tan importante como la equivalencia en la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la teor\u00eda de la energ\u00eda a la psicolog\u00eda. Se define como un principio de procesos parciales que conforman un sistema relativamente cerrado. Dado que la psique tambi\u00e9n puede considerarse un sistema relativamente cerrado en el que las transformaciones de energ\u00eda conducen a una igualaci\u00f3n de las diferencias, el principio de entrop\u00eda es aplicable a la energ\u00eda ps\u00edquica. Ejemplos de la experiencia psicol\u00f3gica cotidiana demuestran que una actitud que gener\u00f3 un proceso de igualaci\u00f3n de largo alcance es duradera. Se comparan el punto de vista energ\u00e9tico y el cualitativo o causal\/mecanicista, y se revisan los riesgos que conlleva sustituir este \u00faltimo por el primero. 1 referencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>D. Energetismo y dinamismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis de los conceptos puros en los que se basan las perspectivas energ\u00e9tica y causal\/mecanicista permite comprender las diferencias entre energismo y dinamismo. El dinamismo corresponde a la perspectiva causal\/mecanicista de los eventos ps\u00edquicos, mientras que el energismo a la perspectiva final\/energ\u00e9tica. La primera perspectiva infiere un dinamismo a partir del efecto causal observado, mientras que la segunda observa la equivalencia del efecto transformado en lugar del efecto de una causa. Se aclara el concepto de libido y se relaciona con la perspectiva energ\u00e9tica, exponiendo las razones para elegir este t\u00e9rmino para expresar la energ\u00eda ps\u00edquica. Se observa que un mismo proceso adquiere diferentes aspectos seg\u00fan el punto de vista desde el que se lo considere. 1 referencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III. Los conceptos fundamentales de la teor\u00eda de la libido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A. Progresi\u00f3n y regresi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se definen la progresi\u00f3n y la regresi\u00f3n de la libido; se describe su interrelaci\u00f3n; y se analizan en t\u00e9rminos del flujo de energ\u00eda. La progresi\u00f3n implica la satisfacci\u00f3n continua de las exigencias de las condiciones ambientales. Durante la progresi\u00f3n, pares de actitudes opuestas en la psique se unen en el flujo coordinado de procesos ps\u00edquicos. Durante un conflicto, los pares de fuerzas opuestas intentan reprimirse mutuamente. Si esta represi\u00f3n ocurre, obstruye la progresi\u00f3n de la libido y se establece la regresi\u00f3n. Los opuestos conscientes estancados se deval\u00faan mutuamente, y hay un aumento en el valor de todos aquellos procesos ps\u00edquicos que no est\u00e1n relacionados con la adaptaci\u00f3n y, por lo tanto, rara vez o nunca se emplean conscientemente. El inconsciente comienza a influir en el consciente, como se evidencia en los trastornos de la conducta. Durante la regresi\u00f3n, emergen vestigios incompatibles y rechazados de la vida cotidiana, as\u00ed como tendencias animales inc\u00f3modas y objetables. A primera vista, estos elementos parecen indeseables; Sin embargo, contienen las posibilidades de una nueva vida, pues pueden revertir la interrupci\u00f3n de la libido causada por el fracaso de la actitud consciente. La regresi\u00f3n, entonces, no es esencialmente un paso retr\u00f3grado sino m\u00e1s bien una fase necesaria del desarrollo. El mito del drag\u00f3n ballena de Frobenius se utiliza para ilustrar los principios de progresi\u00f3n y regresi\u00f3n y se presenta un argumento para defender la validez del uso de mitos en apoyo de los principios psicol\u00f3gicos. Se observa que la progresi\u00f3n es un proceso continuo de adaptaci\u00f3n a las condiciones ambientales; la regresi\u00f3n, por otro lado, es una adaptaci\u00f3n a las condiciones del mundo interior, a las demandas de la individuaci\u00f3n. El hombre es capaz de adaptarse a cualquiera de los dos conjuntos de condiciones solo cuando est\u00e1 en armon\u00eda con ambos. Desde el punto de vista energ\u00e9tico, la progresi\u00f3n y la regresi\u00f3n son etapas de transici\u00f3n en el flujo de energ\u00eda que, al permitir una manifestaci\u00f3n del mundo interior en el exterior, permiten al hombre adaptarse a sus condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>B. Extraversi\u00f3n e introversi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se comparan los conceptos de progresi\u00f3n y regresi\u00f3n con los de extroversi\u00f3n e introversi\u00f3n. Si bien ambos conjuntos de conceptos podr\u00edan considerarse paralelos, son distintos, ya que progresi\u00f3n y regresi\u00f3n son solo analog\u00edas vagas de la extroversi\u00f3n y la introversi\u00f3n, respectivamente. Para m\u00e1s informaci\u00f3n, se recomienda consultar la secci\u00f3n \u00abTipos Psicol\u00f3gicos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>C. El desplazamiento de la libido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La canalizaci\u00f3n de la libido se define como la transferencia de intensidades o valores ps\u00edquicos de un contenido a otro, un proceso que corresponde a la transformaci\u00f3n f\u00edsica de la energ\u00eda. Ejemplos de costumbres y ceremonias primitivas ilustran este proceso. La cultura humana se considera la m\u00e1quina que facilita la canalizaci\u00f3n de la libido, as\u00ed como de la energ\u00eda f\u00edsica y qu\u00edmica de la humanidad. Se describe como el medio por el cual los instintos se vuelven productivos. La transformaci\u00f3n de la energ\u00eda instintiva se logra mediante su canalizaci\u00f3n en un an\u00e1logo del objeto del instinto. Se establece una analog\u00eda con la forma en que una central el\u00e9ctrica imita una cascada para obtener posesi\u00f3n de su energ\u00eda, para explicar c\u00f3mo el mecanismo ps\u00edquico imita al instinto y, por lo tanto, puede aplicar su energ\u00eda a fines espec\u00edficos. El hombre primitivo utilizaba ceremonias complejas para lograr la canalizaci\u00f3n de la libido; el hombre moderno lo hace mediante un acto de voluntad. Adem\u00e1s de lograr domar la naturaleza externa, el hombre ha logrado domar su naturaleza interna hasta cierto punto. Se observa que solo se necesitan peque\u00f1as amenazas a las condiciones actuales para revivir las ceremonias m\u00e1gicas de nuestros antepasados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>D. La creaci\u00f3n de s\u00edmbolos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La formaci\u00f3n de s\u00edmbolos se presenta como un puente entre la naturaleza instintiva y espiritual del hombre. Los s\u00edmbolos que el hombre primitivo cre\u00f3 mediante la construcci\u00f3n anal\u00f3gica se examinan y eval\u00faan como un medio importante para utilizar la energ\u00eda instintiva para un trabajo eficaz. Dado que solo una peque\u00f1a parte de la energ\u00eda total del hombre puede desviarse de su flujo natural, la mayor parte no se utiliza en la formaci\u00f3n de s\u00edmbolos, sino que se destina a sostener el curso normal de la vida, que consta de funciones tanto instintivas como culturales. La transformaci\u00f3n de la libido a trav\u00e9s de s\u00edmbolos ha ocurrido desde los inicios de la humanidad. Los s\u00edmbolos nunca fueron (y son) concebidos conscientemente, sino siempre de forma inconsciente. Es m\u00e1s que probable que la mayor\u00eda de los s\u00edmbolos hist\u00f3ricos deriven directamente de los sue\u00f1os o, al menos, est\u00e9n influenciados por ellos. Esto es evidente en la formaci\u00f3n de s\u00edmbolos que se observa constantemente en los pacientes. Se considera que las dos fuerzas opuestas, naturaleza y esp\u00edritu, coexisten en la psique y son responsables de su autorregulaci\u00f3n. La naturaleza corresponde a la mentalidad primitiva, que Freud denomin\u00f3 sexualidad infantil. Freud es criticado por no reconocer que el esp\u00edritu es una contrafuerza equivalente al instinto. Sin embargo, se le elogia por reconocer que el instinto es la condici\u00f3n sine qua non de la energ\u00eda ps\u00edquica. El conflicto entre la \u00e9tica y el sexo hoy se analiza como una lucha por otorgarle al instinto el lugar que le corresponde como poder creativo en nuestras vidas. En una discusi\u00f3n sobre religi\u00f3n, el concepto de un solo Dios, parad\u00f3jicamente creador y juez a la vez, es una expresi\u00f3n de una profunda verdad psicol\u00f3gica en su tensi\u00f3n de opuestos, una verdad que desaf\u00eda la l\u00f3gica. Se considera que la funci\u00f3n de todas las religiones es proporcionar una contrafuerza espiritual a la instintividad. En la primera mitad de la vida, con su orientaci\u00f3n biol\u00f3gica e instintiva, el hombre generalmente puede permitirse expandir su vida. El hombre mayor, por otro lado, est\u00e1 orientado hacia la cultura, ya que la disminuci\u00f3n de las facultades de su organismo le permite subordinar sus instintos a los objetivos culturales. Se observa que existe una falta casi total de orientaci\u00f3n para esta extraordinariamente importante transformaci\u00f3n de la energ\u00eda de la forma biol\u00f3gica a la cultural. 4 referencias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IV. El concepto primitivo de libido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En ejemplos del concepto primitivo de la libido, se demuestra la \u00edntima conexi\u00f3n entre los inicios de la formaci\u00f3n de s\u00edmbolos religiosos y el concepto de energ\u00eda. Una lista de nombres, dados a poderes m\u00edsticos por ind\u00edgenas norteamericanos, africanos primitivos y abor\u00edgenes australianos, se presenta como ejemplos de fuerza creativa y productividad, expresada como una etapa preliminar y concretista de la idea abstracta de energ\u00eda. La incidencia casi universal del concepto primitivo de energ\u00eda es una clara expresi\u00f3n de que, en las primeras etapas de la conciencia humana, el hombre sinti\u00f3 la necesidad de representar el dinamismo percibido de los eventos ps\u00edquicos de forma concreta. Por lo tanto, se concluye que el punto de vista energ\u00e9tico en psicolog\u00eda tiene ra\u00edces primordiales. 7 referencias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><strong>2. LA FUNCI\u00d3N TRASCENDENTE<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n trascendente, que surge de la uni\u00f3n de las actitudes conscientes e inconscientes, se examina en el contexto de la pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica. Se denomina \u00abtrascendente\u00bb porque posibilita org\u00e1nicamente la transici\u00f3n de una actitud a otra, sin p\u00e9rdida de ninguna de ellas. La vida moderna exige un tipo de funcionamiento que conlleva el riesgo de una disociaci\u00f3n considerable del inconsciente. Al analizar el objetivo y la t\u00e9cnica de la terapia, se afirma que la reconciliaci\u00f3n de lo consciente y lo inconsciente no es un intento de curaci\u00f3n permanente, sino m\u00e1s bien un reajuste psicol\u00f3gico. La pregunta fundamental para el terapeuta no es c\u00f3mo superar las dificultades moment\u00e1neas, sino c\u00f3mo ayudar al paciente a afrontar con \u00e9xito las dificultades futuras. Mediante la transferencia, el paciente puede aferrarse al terapeuta, quien parece prometerle una renovaci\u00f3n de actitud. En la funci\u00f3n trascendente, el material inconsciente debe ser sacado a la luz porque ejerce una influencia reguladora necesaria para nuestra salud mental y f\u00edsica. Existen diversas fuentes de este material inconsciente; las m\u00e1s \u00fatiles para el m\u00e9todo terap\u00e9utico constructivo son las fantas\u00edas espont\u00e1neas. El paciente debe entregarse a su estado de \u00e1nimo y dar forma a sus fantas\u00edas y otras asociaciones mediante la escritura, la visualizaci\u00f3n o alguna forma de arte. La energ\u00eda que el paciente debe tener a su disposici\u00f3n para remediar el estado de adaptaci\u00f3n reducida se encuentra en la intensidad del propio trastorno emocional. Seg\u00fan su personalidad, el paciente enfatizar\u00e1 la formulaci\u00f3n creativa o la comprensi\u00f3n intelectual de su material inconsciente. El ego opuesto y el inconsciente deben reconciliarse para lograr la funci\u00f3n trascendente. En esta etapa, ya no es el inconsciente quien toma la iniciativa, sino el ego. Sin embargo, ambos lados deben considerarse por igual para que los factores reguladores ejerzan influencia en las acciones. El valor de esta funci\u00f3n trascendente deriva del hecho de que proporciona una manera para que el paciente rompa la dependencia del terapeuta y alcance la liberaci\u00f3n por sus propios esfuerzos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE LA TEOR\u00cdA DE LOS COMPLEJOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se presentan y discuten la naturaleza y las caracter\u00edsticas de los complejos de tono emocional, en conjunci\u00f3n con m\u00e9todos de psicolog\u00eda experimental. Se examina el problema de la asimilaci\u00f3n en t\u00e9rminos de su interferencia con m\u00e9todos experimentales como las pruebas de asociaci\u00f3n. Se demuestra que la situaci\u00f3n experimental fue perturbada por el comportamiento aut\u00f3nomo de la psique. Esto lleva a la conclusi\u00f3n de que es imposible examinar procesos ps\u00edquicos aislados. En cambio, ciertas constelaciones o complejos con su propia energ\u00eda ps\u00edquica pueden ser examinados, especialmente si existe conciencia de las t\u00e9cnicas de resistencia utilizadas por los sujetos para evitar revelar el secreto ps\u00edquico. Un complejo se describe como una imagen de cierta situaci\u00f3n ps\u00edquica, fuertemente acentuada emocionalmente y que es incompatible con la actitud habitual de la conciencia. Esta imagen posee una poderosa coherencia interna, su propia integridad y un grado relativamente alto de autonom\u00eda. El complejo de tono emocional se compara con las \u00abpsiques fragmentadas\u00bb descritas por psicopat\u00f3logos como Janet Prince. Se considera seguro que su origen proviene de un supuesto trauma, por ejemplo, un choque emocional, que escinde una parte de la psique. Dado que los complejos producen reacciones de miedo tan intensas, la mente consciente intenta abolirlos declar\u00e1ndolos \u00abirreales\u00bb o \u00abimaginarios\u00bb. El hombre primitivo parece haber reconocido la fuerza de la autonom\u00eda de los complejos al postular la existencia de los demonios como seres con pleno derecho. Cuando los medios m\u00e1gicos primitivos de gestos apotropaicos y eufemismos no logran enmascarar el complejo, estalla la neurosis disociativa e intenta asimilar la conciencia del yo. El concepto de Freud de que el sue\u00f1o es la clave del inconsciente se considera limitado. La teor\u00eda junguiana postula el complejo como el art\u00edfice tanto de los sue\u00f1os como de los s\u00edntomas. A pesar de que, tanto hist\u00f3rica como culturalmente, los complejos fueron reconocidos, ha sido dif\u00edcil considerarlos expresiones caracter\u00edsticas de la psique. Se cree que la teor\u00eda de los complejos de tonos afectivos despierta aprensi\u00f3n porque estos vestigios perturbadores del estado primitivo de la mente a\u00fan no se comprenden.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. EL SIGNIFICADO DE LA CONSTITUCI\u00d3N Y LA HERENCIA PARA LA PSICOLOG\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un estudio del m\u00e9todo tipol\u00f3gico, se examina la relaci\u00f3n entre la constituci\u00f3n f\u00edsica, la herencia y la psique. La psique se considera relativamente independiente de la constituci\u00f3n, aunque se observan ciertas peculiaridades fisiol\u00f3gicas que determinan las condiciones ps\u00edquicas. Una de las dificultades en esta, como en cualquier otra investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica, es que la psicolog\u00eda a\u00fan no ha inventado su propio lenguaje espec\u00edfico. En consecuencia, muchos t\u00e9rminos significan cosas diferentes para cada persona. Un factor que quienes investigan la constituci\u00f3n no consideran actualmente es que el proceso ps\u00edquico no se origina en la conciencia individual, sino que es una repetici\u00f3n de funciones que han evolucionado a lo largo de los siglos y que se heredan junto con la estructura cerebral. Esto da lugar a im\u00e1genes primordiales, o arquetipos, que conforman el inconsciente colectivo. Al reconocer la existencia del inconsciente colectivo, la psicolog\u00eda pura se enfrenta a factores org\u00e1nicos. Tanto el inconsciente colectivo como el tipo constitucional escapan al control de la mente consciente; descuidar cualquiera de ellos conduce a trastornos patol\u00f3gicos, por lo que ambos reciben atenci\u00f3n en el trabajo terap\u00e9utico. 1 referencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. DETERMINANTES PSICOL\u00d3GICOS DEL COMPORTAMIENTO HUMANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se enumeran y examinan los factores psicol\u00f3gicos que determinan la conducta humana. Entre estos, las principales fuerzas motivadoras son los instintos. Si bien su compulsi\u00f3n caracter\u00edstica es un est\u00edmulo ectops\u00edquico, conducen a la formaci\u00f3n de estructuras o patrones que determinan la conducta psicol\u00f3gica (psiquizaci\u00f3n). Los instintos: el hambre, la sexualidad, el impulso a la actividad, el instinto reflexivo y la creatividad son variables y se prestan a diferentes aplicaciones. Adem\u00e1s de los instintos, existen seis modalidades de funcionamiento ps\u00edquico que influyen en la conducta de otras maneras. Las tres primeras: edad, sexo y herencia del individuo, son principalmente fisiol\u00f3gicas; tambi\u00e9n son psicol\u00f3gicas, ya que, al igual que los instintos, est\u00e1n sujetas a psiquizaci\u00f3n. Se considera que las otras modalidades: lo consciente y lo inconsciente, la extroversi\u00f3n y la introversi\u00f3n, y el esp\u00edritu y la materia, determinan los problemas m\u00e1s cruciales del individuo y de la sociedad. Estos cinco instintos y seis modalidades son solo categor\u00edas generales. En realidad, la psique es una compleja interacci\u00f3n de todos estos factores con una marcada tendencia a dividirse en partes aut\u00f3nomas o complejos que no son necesariamente patol\u00f3gicos, sino a menudo normales. El comportamiento de los arquetipos en el inconsciente colectivo es an\u00e1logo al de los complejos en la psique. Esta tendencia inherente de la psique a la divisi\u00f3n se interpreta como un indicador, por un lado, de una capacidad de disociaci\u00f3n en m\u00faltiples unidades estructurales y, por otro, de la capacidad de cambio y diferenciaci\u00f3n de la neurosis, que resulta de la observaci\u00f3n de que una parte diferenciada de la psique a veces se vuelve tan poderosa que desequilibra la personalidad. De las cuatro facultades cognitivas (sensaci\u00f3n, pensamiento, sentimiento e intuici\u00f3n), una suele estar m\u00e1s desarrollada que las dem\u00e1s, lo que confiere a la personalidad su sello caracter\u00edstico. Estas facultades se contrastan: pensamiento vs. sentimiento, y sensaci\u00f3n vs. intuici\u00f3n. Se recomienda que el problema de los opuestos se convierta en la base de una psicolog\u00eda cr\u00edtica. Todos los intentos de una teor\u00eda integral ser\u00e1n necesariamente incompletos debido a la enorme complejidad de los fen\u00f3menos ps\u00edquicos. Se reconoce la deuda del autor con William James.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6. INSTINTO E INCONSCIENTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se definen los t\u00e9rminos instinto e inconsciente, y se distingue entre procesos inconscientes y reacciones instintivas. Se ofrece una revisi\u00f3n de las perspectivas hist\u00f3ricas sobre el instinto, defini\u00e9ndolo como aquellos procesos inconscientes heredados, que ocurren de manera uniforme y regular, y son de imperiosa necesidad. El inconsciente se define entonces como la totalidad de todos los fen\u00f3menos ps\u00edquicos que carecen de la cualidad de la conciencia. Su contenido es producto de la actividad asociativa, tanto personal como colectiva. Este \u00faltimo contiene formas innatas de intuici\u00f3n, concretamente arquetipos de percepci\u00f3n y aprehensi\u00f3n que determinan a priori todos los procesos ps\u00edquicos. Se definen y contrastan los arquetipos y el instinto, los dos componentes del inconsciente colectivo. Los instintos se definen como modos t\u00edpicos de acci\u00f3n, ya sea que est\u00e9n asociados o no a un motivo consciente. Los arquetipos se definen como modos t\u00edpicos de aprehensi\u00f3n, independientemente de si se reconoce o no el car\u00e1cter mitol\u00f3gico. Se concluye que es imposible determinar si la aprehensi\u00f3n de la situaci\u00f3n o el impulso de actuar es lo primero. 7 referencias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>7. LA ESTRUCTURA DEL ALMA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La estructura de la psique se examina desde la perspectiva de un psic\u00f3logo en ejercicio, en contraposici\u00f3n a la de un investigador. Los contenidos de la conciencia se clasifican en siete grupos: percepci\u00f3n sensorial, procesos instintivos, evaluaci\u00f3n, reconocimiento, intuici\u00f3n, volici\u00f3n y sue\u00f1os. Los \u00faltimos cinco son aperceptivos, producidos por una configuraci\u00f3n de procesos ps\u00edquicos (no f\u00edsicos). La psique no est\u00e1 compuesta completamente de conciencia. Su otra cara es el inconsciente, que no es accesible a la observaci\u00f3n y solo puede inferirse a partir de fen\u00f3menos como los sue\u00f1os, los lapsus linguae y diversos estados patol\u00f3gicos. Se cree que todas las actividades que ocurren normalmente en la conciencia tambi\u00e9n pueden ocurrir en el inconsciente. Un ejemplo de esto son los sue\u00f1os, los resultados m\u00e1s importantes y evidentes de la intrusi\u00f3n del inconsciente en la conciencia. Tanto la t\u00e9cnica anal\u00edtica como el conocimiento de la mitolog\u00eda se consideran necesarios para comprender un sue\u00f1o. Este conocimiento permite captar el significado de un contenido que deriva de los niveles m\u00e1s profundos de la psique, el inconsciente colectivo. La evidencia de la existencia del inconsciente colectivo se encuentra en varios casos cl\u00ednicos; tambi\u00e9n se refleja en la existencia de diversas creencias religiosas, especialmente en el cristianismo primitivo y medieval. El inconsciente colectivo consiste en arquetipos, im\u00e1genes primordiales, que son analog\u00edas m\u00e1s o menos fant\u00e1sticas de sucesos f\u00edsicos regulares. La psique humana registra estas im\u00e1genes, en lugar de los sucesos f\u00edsicos reales, mediante el proceso de participaci\u00f3n m\u00edstica, que se refiere a la falta de distinci\u00f3n que el hombre primitivo establece entre sujeto y objeto. La funci\u00f3n de la conciencia se considera no solo el reconocimiento y la asimilaci\u00f3n del mundo externo a trav\u00e9s de los sentidos, sino tambi\u00e9n la traducci\u00f3n a la realidad visible del mundo interior, el inconsciente. 1 referencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><strong><strong>8. CONSIDERACIONES TE\u00d3RICAS ACERCA DE LA ESENCIA DE LO PS\u00cdQUICO<\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A. La cuesti\u00f3n de lo inconsciente en la historia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La existencia del inconsciente se analiza en los escritos de varios autores a partir del siglo XVII. Antes de esa \u00e9poca, la historia de la psicolog\u00eda consist\u00eda principalmente en la enumeraci\u00f3n de doctrinas relativas al alma. Este estudio era enteramente subjetivo y filos\u00f3fico. No fue hasta el siglo XVII que Christian von Wolf propuso la idea de la psicolog\u00eda emp\u00edrica o experimental. La psicolog\u00eda se convirti\u00f3 entonces en una ciencia natural. Sin embargo, no disfrut\u00f3 del estatus de las ciencias m\u00e1s antiguas y reconocidas. A principios del siglo XX, el inconsciente como concepto hipot\u00e9tico era generalmente rechazado por escritores como Wilhelm Wundt; pero Fechner, Lipps y Herbart predijeron su importancia actual. Las observaciones de Lipps constituyen la base te\u00f3rica de la psicolog\u00eda del inconsciente en general. Sin embargo, la resistencia a la hip\u00f3tesis del inconsciente persisti\u00f3 durante mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong> B. La importancia de lo inconsciente para la psicolog\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se examina la importancia del inconsciente como concepto psicol\u00f3gico y el impacto de su formulaci\u00f3n en la historia intelectual europea. El inconsciente, descrito provisionalmente como una \u00abconciencia subliminal\u00bb, fue postulado por primera vez por Fredric Meyers en 1886. Se considera que este descubrimiento revolucion\u00f3 la psicolog\u00eda tanto como el descubrimiento de la radiactividad transform\u00f3 la f\u00edsica. Sin embargo, al principio, tanto psic\u00f3logos como fil\u00f3sofos se resistieron. Se revisan y refutan las objeciones de Wundt a la teor\u00eda del inconsciente, y se documenta su trascendental impacto en la teor\u00eda del conocimiento. Una vez aceptada la hip\u00f3tesis del inconsciente, se deduce que todo nuestro conocimiento debe ser incompleto, ya que el dep\u00f3sito del conocimiento, la psique, solo es parcialmente accesible a la conciencia. Por lo tanto, la validez del conocimiento consciente se vio amenazada mucho m\u00e1s seriamente que nunca por la epistemolog\u00eda cr\u00edtica. La tendencia en la filosof\u00eda alemana, desde la \u00abvictoria\u00bb de Hegel sobre Kant, hab\u00eda sido refutar la cr\u00edtica kantiana de la raz\u00f3n y restablecer la soberan\u00eda divina del esp\u00edritu humano. Este movimiento culmin\u00f3 en la arrogancia de la raz\u00f3n que constituy\u00f3 el superhombre de Nietzsche y condujo a la cat\u00e1strofe de la Alemania nazi. Se se\u00f1ala que todas las afirmaciones filos\u00f3ficas que transgreden los l\u00edmites de la raz\u00f3n son antropom\u00f3rficas y carecen de validez, salvo como psicolog\u00eda involuntaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>C. La disociabilidad de la psique<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se explora el fen\u00f3meno de la disociabilidad de la psique como explicaci\u00f3n de la capacidad del inconsciente para la volici\u00f3n. Wundt se opuso a la teor\u00eda del inconsciente argumentando que la capacidad de percibir, sentir y actuar presupone un sujeto experimentador. Este sujeto no pod\u00eda situarse l\u00f3gicamente en el inconsciente. Se se\u00f1ala que la experiencia cl\u00ednica verifica la disociabilidad de la psique, que los procesos inconscientes son independientes de la mente consciente y que los procesos conscientes muestran una discreci\u00f3n. La experiencia psiqui\u00e1trica indica que la unidad de la conciencia puede romperse f\u00e1cilmente. Esta disociabilidad explica la existencia de una conciencia secundaria subliminal. Representa un componente de la personalidad separado de la conciencia del yo, ya sea porque fue reprimido o porque nunca fue consciente. Esta segunda categor\u00eda representa aquellos contenidos del inconsciente que son la semilla de futuros contenidos conscientes, pero que a\u00fan no son comprendidos por la mente consciente y, por lo tanto, permanecen inconscientes. La consciencia se compara con las modalidades sensoriales en cuanto a su umbral de percepci\u00f3n. Este concepto de umbral se extiende a la psique, y se utiliza el t\u00e9rmino \u00abpsicoide\u00bb para designar aquellos procesos ps\u00edquicos que se sit\u00faan en cada extremo de la escala ps\u00edquica. Se concluye que la hip\u00f3tesis del inconsciente solo puede verificarse si los contenidos de este pueden ser tra\u00eddos a la consciencia. 3 referencias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong> D. Instinto y voluntad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se examina el lugar del instinto y la voluntad en la superestructura de la psique. Se revisa brevemente el trabajo pionero de Freud y Janet en el campo del inconsciente como introducci\u00f3n al problema de c\u00f3mo delinear la psique de lo fisiol\u00f3gico. Freud estableci\u00f3 el v\u00ednculo entre los contenidos reprimidos del inconsciente y el instinto. Dado que los instintos est\u00e1n ligados a la fisiolog\u00eda, el problema de la separaci\u00f3n se complic\u00f3. La divisi\u00f3n que Janet hace de la psique en la parte inferior, regida por el instinto, y la parte superior, bajo la influencia de la voluntad, proporcion\u00f3 una soluci\u00f3n tentativa. La energ\u00eda intr\u00ednseca de la funci\u00f3n ya no est\u00e1 orientada por el instinto una vez que pasa del reino inferior al superior. Adem\u00e1s, as\u00ed como el instinto es el l\u00edmite inferior de la voluntad, el esp\u00edritu es su l\u00edmite superior. As\u00ed, la psique se concibe como una emancipaci\u00f3n de la funci\u00f3n de la forma instintiva. Se dice que la psique propiamente dicha consiste en todas las funciones que pueden ser sometidas a la influencia de la voluntad. Pero, como la voluntad reside \u00fanicamente en la conciencia, esta discusi\u00f3n sobre la voluntad y el instinto se considera que conduce a un c\u00edrculo completo hasta el axioma de que la psique es id\u00e9ntica a la conciencia, un punto de desacuerdo con Janet. 3 referencias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>E. Consciente e inconsciente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se explora la naturaleza del inconsciente en relaci\u00f3n con el consciente para intentar refutar el axioma de que la psique es equivalente a la consciencia. Se dice que el inconsciente est\u00e1 compuesto por todo lo olvidado, reprimido y percibido por los sentidos, pero no reconocido por la mente consciente, todos los contenidos futuros del consciente que germinan en el inconsciente y los contenidos del sistema psicoide. Se supone que el estado de estos contenidos cuando no est\u00e1n relacionados con el ego consciente es muy similar al de cuando s\u00ed lo est\u00e1n. Hay percepci\u00f3n, sentimiento, pensamiento, voluntad e intenci\u00f3n, como si el inconsciente fuera un \u00absubconsciente\u00bb. Sin embargo, existe una diferencia en el \u00e1mbito de los complejos de tono emocional. En el inconsciente, estos complejos no est\u00e1n sujetos a correcci\u00f3n como en la mente consciente y son capaces de desarrollar un car\u00e1cter autom\u00e1tico o compulsivo. Se observa que los procesos inconscientes abarcan un amplio espectro de comportamientos, desde lo consciente hasta lo instintivo. Es el \u00e1rea cercana a la conciencia la que contiene la respuesta a si la psique es equivalente a la consciencia. Un examen de esta \u00e1rea fronteriza revela que la consciencia es relativa, que su luz tiene muchos grados de brillo y que el complejo del ego tiene muchas gradaciones de \u00e9nfasis. Se concluye que la consciencia del ego est\u00e1 rodeada de una multitud de peque\u00f1as luminosidades. 1 referencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>F. El inconsciente como conciencia m\u00faltiple<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La hip\u00f3tesis de que la consciencia del ego est\u00e1 rodeada de una multitud de luminosidades se basa en parte en el estado cuasi consciente del inconsciente y en parte en la alta incidencia de im\u00e1genes de luz en las descripciones de la consciencia. Se examinan diversos escritos alqu\u00edmicos, hind\u00faes y cristianos por su uso de im\u00e1genes de luz para describir la naturaleza de la consciencia, el hombre y su metaf\u00edsica. Los alquimistas Khunrath, Dorn y Paracelso escribieron sobre un lumen naturae que ilumina la consciencia, y sobre scintillae, chispas, que son las luminosidades germinales que brillan desde la oscuridad del inconsciente. Ignacio de Loyola escribi\u00f3 sobre una visi\u00f3n recurrente que tuvo de una luz brillante que tom\u00f3 la forma de una serpiente de m\u00faltiples ojos. Los ojos m\u00faltiples tambi\u00e9n caracterizan a Purusha, el hombre c\u00f3smico hind\u00fa. Estos sistemas y visiones metaf\u00edsicos se interpretan como intuiciones introspectivas que capturan la naturaleza del inconsciente. Como la conciencia siempre se ha descrito en t\u00e9rminos derivados del comportamiento de la luz, se concluye que estas m\u00faltiples luminosidades corresponden a min\u00fasculos fen\u00f3menos conscientes, muchos de los cuales residen en el inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>G. <em>Pattern of behaviour<\/em> y arquetipo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se explora la relaci\u00f3n entre el instinto y los arquetipos y se discuten sus efectos en la psique. Si bien son polos opuestos, el instinto y el arquetipo se encuentran en la concepci\u00f3n biol\u00f3gica de los patrones de comportamiento. El problema de descubrir estos patrones de comportamiento se resuelve mediante el an\u00e1lisis de los sue\u00f1os, fantas\u00edas y obras de arte de pacientes mentales. La ca\u00f3tica variedad de im\u00e1genes encontradas all\u00ed se clasificaba en temas y categor\u00edas bien definidos que correspond\u00edan a los motivos universales de la mitolog\u00eda. De este notable hallazgo se deduce que los impulsos del inconsciente, es decir, los arquetipos, son el rector espiritual del intelecto humano. En oposici\u00f3n al aspecto espiritual de la psique se encuentra lo instintivo. Se considera que los instintos se basan en la fisiolog\u00eda y proporcionan la energ\u00eda impulsora de la psique. Es precisamente este impulso instintivo el que impulsa los contenidos arquet\u00edpicos del inconsciente colectivo a la consciencia. La psique se compara con el espectro de luz para ilustrar c\u00f3mo pasa gradualmente de la fisiolog\u00eda del instinto a la espiritualidad de los arquetipos. Solo las representaciones de los arquetipos son mediadas por el inconsciente a la mente consciente, ya que los arquetipos mismos se encuentran en el extremo ultravioleta del espectro y, por lo tanto, son incognoscibles. Se concluye que tanto la materia como el esp\u00edritu aparecen en el \u00e1mbito ps\u00edquico como cualidades distintivas de los contenidos conscientes. La naturaleza \u00faltima de ambos es trascendental, ya que la psique y sus contenidos son la \u00fanica realidad que se nos da sin intermediario. 3 referencias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>H. Reflexiones generales y perspectivas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se analiza la importancia de la psicolog\u00eda para la existencia humana. La psicolog\u00eda es \u00fanica entre las ciencias, ya que su objeto de estudio es el sujeto experiencial de las dem\u00e1s. Por lo tanto, una alteraci\u00f3n del factor ps\u00edquico, aunque sea una alteraci\u00f3n de principio, es de suma importancia para el conocimiento del mundo y nuestra visi\u00f3n del mismo. La integraci\u00f3n de los contenidos inconscientes en la conciencia es una de estas alteraciones, considerada esencial para la supervivencia humana. El hombre moderno se identifica demasiado con los contenidos de la conciencia colectiva y reprime los del inconsciente colectivo. Esto conduce a una unilateralidad que le permite caer f\u00e1cilmente presa de diversos \u00abismos\u00bb. La cat\u00e1strofe de la Alemania nazi subraya la gravedad de este error. El hombre medieval estaba protegido por su fe religiosa, la cual, en t\u00e9rminos de efectividad, corresponde a la actitud inducida en el ego por la integraci\u00f3n de los contenidos del inconsciente colectivo. Con el declive de la fe religiosa en Occidente, los \u00abismos\u00bb surgieron como sofisticados sustitutos del v\u00ednculo perdido del hombre con la realidad ps\u00edquica. Dado que las ideas religiosas tienen su origen en los arquetipos, el hombre puede restablecer su equilibrio ps\u00edquico asimilando los contenidos del inconsciente colectivo en la mente consciente. Este proceso, denominado individuaci\u00f3n, se considera el objetivo de la psicolog\u00eda. Su logro requiere condiciones especiales y conlleva la posibilidad de un giro patol\u00f3gico, con consecuencias desastrosas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ep\u00edlogo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los problemas y procedimientos de investigaci\u00f3n de la psicolog\u00eda se comparan con los de la f\u00edsica para dilucidar los fundamentos conceptuales de la psique. La objeci\u00f3n de que la psicolog\u00eda del inconsciente es una filosof\u00eda dise\u00f1ada para explicar los mitologemas se responde demostrando que la teor\u00eda de los arquetipos evolucion\u00f3 como un constructo explicativo de los efectos observados del inconsciente. Sin embargo, se admite que no es posible alcanzar un verdadero conocimiento de los estados y procesos del inconsciente, ya que estos fen\u00f3menos no son directamente observables. La psicolog\u00eda del inconsciente se compara con la f\u00edsica at\u00f3mica en el sentido de que ambas extraen inferencias sobre la naturaleza de los eventos no observables a partir de sus efectos observables. Tambi\u00e9n se se\u00f1ala que ambas ciencias deben abordar el problema metodol\u00f3gico que surge cuando el sujeto observador tiene un efecto sobre el objeto observado. En psicolog\u00eda, la conciencia observadora produce un efecto reactivo en el inconsciente y, por lo tanto, limita el car\u00e1cter objetivo de la realidad de este \u00faltimo. Dado que el inconsciente tiene una influencia rec\u00edproca en la mente consciente, se deduce que la naturaleza del arquetipo no puede, con certeza, calificarse de ps\u00edquica. Esta conjetura se fundamenta en el fen\u00f3meno de la telepat\u00eda, perfectamente explicable asumiendo un continuo espacio-tiempo ps\u00edquicamente relativo. Se plantea la hip\u00f3tesis de que quiz\u00e1s la psique entra en contacto con la materia en alg\u00fan momento y, a la inversa, que la materia contiene una psique latente.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este documento ha sido traducido de la obra\u00a0Abstracts of the Collected Works of C.G. 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