{"id":1002,"date":"2008-06-02T22:02:33","date_gmt":"2008-06-03T03:02:33","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=1002"},"modified":"2008-06-02T22:02:33","modified_gmt":"2008-06-03T03:02:33","slug":"adaptacion-individuacion-y-colectividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/adaptacion-individuacion-y-colectividad\/","title":{"rendered":"Adaptaci\u00f3n, individuaci\u00f3n y colectividad"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<\/span><\/strong><\/span><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><span style=\"text-decoration:underline;\">ADAPTACI\u00d3N, INDIVIDUACI\u00d3N Y COLECTIVIDAD<\/span><\/span><\/strong><\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">:<br \/>\nSobre un texto de Jung de 1916 \u00ab<a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:large;\">Luigi Zoja<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table width=\"95%\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td height=\"175\">\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Luigi Zoja es graduado en Sociolog\u00eda y Econom\u00eda, y posteriormente hizo la formaci\u00f3n como Analista Junguiano, formado en el Instituto Jung de Zurich, del cual fue docente posteriormente. Expresidente de IAAP (<em>International Institute for Analytical Psychology<\/em>) y del CIPA (<em>Centro Italiano de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica<\/em>). Ha vivido y trabajado en Mil\u00e1n, Zurich, Nueva York y Buenos Aires. En la actualidad ense\u00f1a, dicta conferencias y tiene consulta particular en Mil\u00e1n; es el Coordinador de la IAAP del programa de formaci\u00f3n de analistas junguianos dirigido en Colombia por ADEPAC. Este art\u00edculo fue tomado de: Revista\u00a0<em>Aut Aut<\/em>, n.\u00b0 229-230 &#8211; enero-abril de 1989 &#8211; n.\u00b0 monogr\u00e1fico \u00abJung e la tensione del simbolo\u00bb, pp. 125-133<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">. La traducci\u00f3n del presente art\u00edculo fue autorizada por el autor.<\/span><\/strong><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"right\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><em>Traducci\u00f3n del italiano al espa\u00f1ol por Santiago Perea Latorre<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<div align=\"center\">\n<div align=\"right\">\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Zoja4.jpg\" width=\"150\" height=\"159\" \/><br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">Luigi Zoja<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"color:#333399;\">En 1964 fueron descubiertos en Zurich dos textos mecanografiados, fechados octubre de 1916 y claramente relacionados, m\u00e1s importantes de lo que su brevedad y la ubicaci\u00f3n que enseguida recibir\u00edan en las Obras de Jung permitir\u00edan presumir. Su texto (alrededor de cinco p\u00e1ginas), fue inicialmente publicado en ingl\u00e9s en la revista \u00abSpring\u00bb con el t\u00edtulo \u201cAdaptation, Individuation, Collectivity\u201d (1970)\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(1)<\/span>. La edici\u00f3n italiana de las Obras lo incluye en el ap\u00e9ndice del volumen 7\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(2)<\/span>, contribuyendo probablemente a hacerlo pasar a un segundo plano. Estas p\u00e1ginas contienen la traza reflexiva que, a trav\u00e9s de a\u00f1os de latencia, conduce al concepto de individuaci\u00f3n; es la base discursiva sobre la cual, junto con otros aportes y atravesando diferentes reelaboraciones, se compone Del Yo al inconsciente (primera edici\u00f3n en franc\u00e9s, 1916; es decir, contempor\u00e1nea a los apuntes de los que hablamos; edici\u00f3n definitiva en alem\u00e1n, de 1928). Acaso a causa de la creciente preocupaci\u00f3n por el psiquismo individual, el texto denuncia una valoraci\u00f3n ambivalente y provisional del psiquismo dual: la transferencia (o traslaci\u00f3n) anal\u00edtica es registrada en t\u00e9rminos prevalentemente patol\u00f3gicos, lo que deja traslucir una persistencia del modelo freudiano, mientras el v\u00ednculo de amor es visto como veh\u00edculo de trascendencia, entendiendo impl\u00edcitamente su naturaleza diferente del primero y superando, de manera evidente, la idea de un \u00abamor de transferencia\u00bb al que Freud precisamente en aquellos a\u00f1os se aten\u00eda\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(3)<\/span>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">A continuaci\u00f3n resumir\u00e9 el escrito sin excluir mi punto de vista, si bien permaneciendo fiel al esquema del original.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En la primera mitad, Jung toma posici\u00f3n sobre:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">A)<em>\u00a0La adaptaci\u00f3n<\/em>\u00a0(en ingl\u00e9s adaptation, no adjustment; Anpassung en el original). Esta se distingue en externa (juicios conscientes sobre el mundo) e interna (relaci\u00f3n con la psique inconsciente).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">B)\u00a0<em>La neurosis<\/em>, que expresa un disturbio de la adaptaci\u00f3n, identificada ac\u00e1 con la orientaci\u00f3n unilateral hacia una adaptaci\u00f3n interna o hacia una externa.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">C)\u00a0<em>La energ\u00e9tica de la adaptaci\u00f3n<\/em>. Si una de las directrices de la libido (introvertida o extrovertida) es inhibida, ella aparece de manera disfrazada en el campo opuesto (si, por ej., es inhibida la introversi\u00f3n, aparecen fantas\u00edas en el \u00e1mbito de las relaciones con el mundo externo).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">D)\u00a0<em>La adaptaci\u00f3n en el an\u00e1lisis<\/em>. Cuando est\u00e1 en curso un an\u00e1lisis este tiende a constituirse como elemento principal en esa fase de la vida del sujeto. La tarea dominante se torna por ello la adaptaci\u00f3n al an\u00e1lisis bajo dos aspectos: adaptaci\u00f3n a la idea anal\u00edtica y adaptaci\u00f3n a la personalidad del analista. Esta tarea no parece ni imposible ni infinita. Sin embargo, los hechos muestran que a menudo \u00abdel inconsciente surge una exigencia que se revela ante todo en una extraordinaria intensidad de la traslaci\u00f3n (&#8230;) Esta (&#8230;) parece (&#8230;) implicar la exigencia de una adaptaci\u00f3n particularmente intensa al analista\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(4)<\/span>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El impulso hacia el m\u00e9dico no es registrado entre las formas afectivas, si bien la segunda secci\u00f3n del escrito se encuentra dedicada a ellas. Jung hipotiza que puede tratarse de una \u00abhipercompensaci\u00f3n de una resistencia al m\u00e9dico (&#8230;) Esta resistencia deriva de la exigencia de individuarse, la cual es contraria a toda adaptaci\u00f3n a otros\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(5)<\/span>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El an\u00e1lisis encontrar\u00eda por tanto en la transferencia una din\u00e1mica ps\u00edquica negativa o, mejor, ficticia, por ser una desviaci\u00f3n del verdadero proceso. La individuaci\u00f3n desde el punto de vista cognoscitivo es el reconocimiento de las propias necesidades; desde el punto de vista \u00e9tico, fidelidad a s\u00ed mismos y, desde el punto de vista psicodin\u00e1mico, salida definitiva del unanimismo colectivo que, tras haber uni-formado el sujeto a la madre, a la familia, al grupo, erige como su terreno extremo y terap\u00e9uticamente justificado la adaptaci\u00f3n al analista.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La degradaci\u00f3n de estas instancias anteriores en vista de la individuaci\u00f3n constituye sin embargo un abandono de valores. \u00abEl primer paso en la direcci\u00f3n de la individuaci\u00f3n es\u00a0<em>culpa<\/em>\u00a0tr\u00e1gica. La acumulaci\u00f3n de la culpa exige<em>expiaci\u00f3n<\/em>\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(6)<\/span>. Esta \u00faltima tendr\u00e1 lugar s\u00f3lo con la producci\u00f3n de valores sustitutivos. Sin ello el camino de la individuaci\u00f3n no es m\u00e1s que una pose o un proceso autodestructivo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En la segunda parte, Jung discute la pareja de contrarios individuaci\u00f3n-colectividad. Estos se encuentran en una relaci\u00f3n de culpa rec\u00edproca. Se entiende impl\u00edcitamente, de manera evidente, que la neurosis puede ser concebida como culpa inconsciente hacia s\u00ed mismo, cuando el sujeto se haya dedicado totalmente a la reproducci\u00f3n de valores colectivos, descuidando su propia individualidad. Viceversa, el escrito afirma expl\u00edcitamente que la individuaci\u00f3n est\u00e1 permitida tan s\u00f3lo a quien recompone la culpa que germina a partir de la soledad produciendo un valor \u00abequivalente objetivamente reconocido\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(7)<\/span>. El anclaje al elemento colectivo, sin el cual se da la soledad, luego el autismo, y finalmente la locura, est\u00e1 entonces asegurado, bien por la permanencia en el estadio de imitaci\u00f3n, bien por una nueva y personal oferta de valores colectivamente aceptada.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La funci\u00f3n colectiva est\u00e1 a su vez compuesta por sub-funciones: la una, referida a la sociedad; la otra, al inconsciente que, en su naturaleza compuesta, proporciona \u00abla representaci\u00f3n psicol\u00f3gica de la sociedad\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(8)<\/span>. En el camino de la individuaci\u00f3n se recorre una tierra de nadie, puesto que la culpa incumbe desde el comienzo, mientras la expiaci\u00f3n se producir\u00e1 s\u00f3lo con el tiempo. El individuo ser\u00e1 exiliado de la sociedad y de Dios, su met\u00e1fora polarizada. Para sobrevivir, conf\u00eda su salvaci\u00f3n al alma: pero m\u00e1s a menudo a un hombre, que advierte como contenedor o representante adecuado de aqu\u00e9lla.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung concluye el escrito deteni\u00e9ndose en esta delegaci\u00f3n del alma. N\u00f3tese que aqu\u00ed, si bien desde un punto de vista t\u00e9cnico y econ\u00f3mico parecer\u00eda regresar el problema de la transferencia, est\u00e1 muy lejos de usar este t\u00e9rmino: es m\u00e1s, no parece siquiera tener en mente el an\u00e1lisis, que sin embargo podr\u00eda ser descrito como una sub-especie institucionalizada de dicha delegaci\u00f3n. Y a\u00fan m\u00e1s lejana parece ac\u00e1 toda referencia a la neurosis, en la cual sin embargo el escrito hab\u00eda encontrado su inicio. Aquella que yo llamo delegaci\u00f3n del alma es descrita, en cambio, como amor, distinguiendo entre amor verdadero y no verdadero.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><br \/>\n*****<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><br \/>\nBajo la apariencia provisional e imprecisa de una serie de apuntes, el escrito (nacido en el per\u00edodo solitario a caballo entre la separaci\u00f3n de Freud y la plena reaparici\u00f3n de Jung en la escena p\u00fablica) concentra una gran riqueza de temas y prefigura dos contribuciones centrales de la obra junguiana: 1) la despatologizaci\u00f3n de la psicodin\u00e1mica, y 2) la idea de individuaci\u00f3n, introducida oficialmente s\u00f3lo m\u00e1s tarde, pero aqu\u00ed ya \u00edntegramente trazada. S\u00f3lo por comodidad de comprensi\u00f3n podemos mirar hacia los dos puntos como si se encontraran separados.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Se puede incluir que de hecho la afirmaci\u00f3n de las necesidades del individuo en el terreno psicodin\u00e1mico (individuaci\u00f3n) promovido en los a\u00f1os siguientes por la psicolog\u00eda junguiana no pudo evitar proceder en paralelo con una radical relativizaci\u00f3n de las categor\u00edas de mal ps\u00edquico en el terreno de la patolog\u00eda (de manera tal que en Jung muchas novedades de la antipsiquiatr\u00eda estaban ya impl\u00edcitas con dos generaciones de anterioridad). Y tambi\u00e9n se puede intuir que estas formulaciones no pueden ser separadas de un proceso de reformulaci\u00f3n epistemol\u00f3gica en acto en especial en la cultura de lengua alemana y alrededor del giro del siglo: cada vez m\u00e1s, en este, se iban separando del saber fijo las oscilaciones hist\u00f3ricas y culturales, mientras el estatuto previsto para estas \u00faltimas se tornaba cada vez m\u00e1s aut\u00f3nomo con respecto a las tradiciones de las ciencias naturales.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En este progresivo distanciamiento Jung, y en particular su idea de individuaci\u00f3n, ocupan un papel no marginal\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(9)<\/span>. Si bien con algunas ambivalencias conceptuales, el conjunto del pensamiento junguiano se sit\u00faa en efecto del lado de la nueva relatividad cognoscitiva, a tal punto que no se propone como sistematizaci\u00f3n te\u00f3rica completa sino s\u00f3lo como actitud de investigaci\u00f3n que se ha de reinterpretar personalmente de manera progresiva (m\u00f3dulo de individuaci\u00f3n aplicado al psic\u00f3logo, adem\u00e1s de al paciente) acentuando en sentido filos\u00f3fico y generacional, adem\u00e1s de metodol\u00f3gico, la separaci\u00f3n del psicoan\u00e1lisis de Freud, el cual hab\u00eda nacido a\u00fan con prop\u00f3sitos de lectura categorial fija del mal ps\u00edquico.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Este breve escrito contiene entonces trazos de historia tanto personal como colectiva. Sabiendo que fue compuesto durante el per\u00edodo de elaboraci\u00f3n de la separaci\u00f3n del maestro, encontramos significativo que \u00e9ste insista en la relatividad inducida por las condiciones culturales e individuales; no obstante, simult\u00e1neamente con la nueva idea de individuaci\u00f3n, que implica flexibilidad y variabilidad infinitas, los conceptos utilizados conservan remisiones a estatutos generalizadores y fijos. Los ejemplos m\u00e1s evidentes se encuentran en el uso de la idea de adaptaci\u00f3n y en la de transferencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Examinemos la primera. La\u00a0<em>adaptaci\u00f3n<\/em>\u00a0externa y la interna son puestas en un mismo plano<span style=\"color:#ff0000;\">\u00a0(10)<\/span>. (Tengamos presente que en estos a\u00f1os Jung est\u00e1 elaborando su teor\u00eda de los tipos psicol\u00f3gicos, cuya primera l\u00ednea divisoria es aquella entre personalidad extrovertida e introvertida). M\u00e1s adelante se alude a la individuaci\u00f3n como caso particular del segundo. Ella es una \u00abadaptaci\u00f3n exclusiva a la realidad interior\u00bb<span style=\"color:#ff0000;\">\u00a0(11)<\/span>: pero, siendo tambi\u00e9n el fin de la maduraci\u00f3n ps\u00edquica, introversi\u00f3n y extroversi\u00f3n no residir\u00edan m\u00e1s en el mismo plano. Al parecer nos topamos, m\u00e1s que con una ambig\u00fcedad, con una provisionalidad conceptual. Se entrev\u00e9 que el autor estaba a la b\u00fasqueda de tipos equivalentes, el extrovertido y el introvertido, pero tambi\u00e9n que esta equidistancia resulta dificultosa para \u00e9l que abiertamente privilegia la b\u00fasqueda interior. La tipolog\u00eda constituir\u00e1 la primera notable afirmaci\u00f3n (1921) de la relatividad junguiana, pero de hecho favorecer\u00e1 tambi\u00e9n una lectura de la personalidad en t\u00e9rminos de nuevas categor\u00edas fijas: ser\u00e1 la parte del pensamiento de Jung que m\u00e1s dejar\u00e1 huella en el ambiente acad\u00e9mico, y de ella se obtendr\u00e1 tambi\u00e9n un \u00abtest tipol\u00f3gico\u00bb; todo ello mientras en los escritos de Jung posteriores a 1921 la misma se torna marginal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La idea de adaptaci\u00f3n utilizada en el art\u00edculo del que nos ocupamos parece intencionalmente general, pudiendo cubrir tanto una conformaci\u00f3n a las instancias de la colectividad (adaptaci\u00f3n externa), como el proceder opuesto a lo largo de un proceso de individuaci\u00f3n (adaptaci\u00f3n interna y adaptaci\u00f3n a las especificidades del an\u00e1lisis y del analista: de manera tal que resulta oportuna la elecci\u00f3n del traductor ingl\u00e9s de no verterla con\u00a0<em>adjustment<\/em>, palabra ya en uso para indicar una adaptaci\u00f3n externa). Tambi\u00e9n la no distinci\u00f3n entre este t\u00e9rmino y la individuaci\u00f3n ser\u00e1 superada en los a\u00f1os posteriores\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(12)<\/span>. En la flexibilidad de una acepci\u00f3n semejante de adaptaci\u00f3n advertimos ya un distanciamiento de los conceptos de \u00abcura\u00bb y de las categor\u00edas fijas de salud-enfermedad que son los agentes de orden del patrimonio de la medicina y de las ciencias naturales en general; notamos tambi\u00e9n un modelo explicativo atento a la orientaci\u00f3n de las din\u00e1micas ps\u00edquicas (para la \u00abad-aptaci\u00f3n\u00bb, impl\u00edcitas en el movimiento-a-lugar del prefijo latino\u00a0<em>ad<\/em>&#8211; y del original alem\u00e1n\u00a0<em>an<\/em>-) que se propone explicar no remiti\u00e9ndose a las solas causas, sino abri\u00e9ndose a una visi\u00f3n teleol\u00f3gica que en cualquier caso diferenciar\u00e1 al pensamiento de Jung con respecto al psicoan\u00e1lisis originario.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Tambi\u00e9n aqu\u00ed est\u00e1 presente la tendencia del tiempo a separar las ciencias humanas de las naturales. La naturaleza \u00abe-voluciona\u00bb especializ\u00e1ndose, a partir de las condiciones que favorecen a una especie y marginan a otra. El hombre, por el contrario, en el momento mismo en que es estudiado como sujeto ps\u00edquico que medita y se abre a un fin, \u00abad-voluciona\u00bb: su proceso de adaptaci\u00f3n a la dificultad no es s\u00f3lo pasivo y \u00abe-vitativo\u00bb, sino que excava en el futuro con el fin de enfrentarla permanentemente. Quien, como Jung, produce una comprensi\u00f3n del hombre vinculada a sus fines, adem\u00e1s de a las causas, pierde la tranquilidad de la regularidad normativa y del automatismo lineal impl\u00edcitos en la explicaci\u00f3n naturalista, aceptando el car\u00e1cter no definitivo de la lectura a cr\u00e9dito, anticipada del futuro, as\u00ed como el hecho de que responda a variabilidades sin fin: puesto que, si bien dichas causas de la actividad mental son limitadas, potencialmente infinitos, y por tanto no reductibles a la suma de las causas, son sus productos y sus metas.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Reviste cierto inter\u00e9s hist\u00f3rico el hecho de que la individuaci\u00f3n (empe\u00f1o central de Jung, repit\u00e1moslo, aqu\u00ed a\u00fan en gestaci\u00f3n) sea registrada como sub-categor\u00eda de la adaptaci\u00f3n. Al pensamiento cr\u00edtico, seg\u00fan el cual Jung privilegiar\u00eda la direcci\u00f3n vertical (intraps\u00edquica y simb\u00f3lica) de la individuaci\u00f3n, en desmedro de la horizontal (antropol\u00f3gica y social)\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(13)<\/span>, \u00e9ste ofrece la huella geneal\u00f3gica que permite remontarse a una fase de elaboraci\u00f3n en donde el inter\u00e9s de Jung se encontraba menos definido y correspondientemente era menos sectorial. Aprendemos aqu\u00ed que la adaptaci\u00f3n fue un concepto-puente a lo largo del camino que luego desembocar\u00eda en la individuaci\u00f3n y en b\u00fasqueda teleol\u00f3gica. Aprendemos tambi\u00e9n que la preferencia por la \u00abdirectriz vertical\u00bb se encuentra precedida por una fuerte conciencia de que dicha orientaci\u00f3n de la individuaci\u00f3n no s\u00f3lo est\u00e1 lejos de constituir una elecci\u00f3n privilegiada\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(14),<\/span>\u00a0sino que es una \u00abdeuda\u00bb (culpa) hacia la colectividad cuyo pago llega siempre al vencimiento.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En el esfuerzo de sustraerse a las ambivalencias del objeto de estudio, que se pueden advertir en particular en este escrito, Jung tender\u00e1 siempre m\u00e1s a elecciones de psicolog\u00eda pura, dejando de lado una sistematizaci\u00f3n te\u00f3rica de sus continuas imbricaciones con la cultura y con el devenir hist\u00f3rico. Sin embargo, intersecando continuamente las referencias a la conciencia y el inconsciente del sujeto con las correspondientes ideas de conciencia e inconsciente colectivos, dejar\u00e1 abierto un pasaje potencial para estas conexiones en una medida mayor de lo que ocurre en Freud.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El nexo entre aspecto colectivo e individual adquiere relevancia tambi\u00e9n en la acepci\u00f3n de transferencia que Jung utiliza en este lugar. En esta fase a\u00fan no resulta obvia la forma de pol\u00e9mica anti reduccionista que ir\u00e1 adquiriendo su contraposici\u00f3n a Freud. Como en la lectura de los sue\u00f1os, de la misma manera en la comprensi\u00f3n de los s\u00edntomas Jung se distanciar\u00e1 cada vez m\u00e1s del \u00abnada m\u00e1s que\u00bb &#8211;con que el maestro los desmontaba presuponiendo un agente patol\u00f3gico subyacente&#8211;, para dedicarse en cambio al fen\u00f3meno tal y como se ha hecho disponible, interrog\u00e1ndose sobre su sentido e hipotizando una destinaci\u00f3n (re)constructiva. En esta perspectiva transformada, el apego al analista ya no ser\u00e1 previsible &#8211;porque, en el fondo, es una reedici\u00f3n del complejo ed\u00edpico&#8211; ni patologizable como \u00abneurosis de transferencia\u00bb, sino que adquirir\u00e1 el aspecto de etapa en el camino de la individuaci\u00f3n, personal y parcial, en relaci\u00f3n simb\u00f3lica impl\u00edcita con antiguos modelos culturales y, m\u00e1s a\u00fan, transculturales\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(15)<\/span>. As\u00ed, la obra de Jung posterior separar\u00e1 m\u00e1s abiertamente la transferencia de la psicopatolog\u00eda para incorporarlo en la met\u00e1fora cognoscitiva de la alquimia (estadio de la conjunci\u00f3n, interior a un proceso global transformador). En esta visi\u00f3n en clave arquet\u00edpica, la ad-aptaci\u00f3n, es m\u00e1s, la fusi\u00f3n con el\u00a0<em>partner<\/em>\u00a0(anal\u00edtico y no anal\u00edtico) se transforma de obst\u00e1culo en etapa del proceso de individuaci\u00f3n. Sabemos adem\u00e1s que la obra de Jung en su conjunto valorarizar\u00e1 los impulsos del inconsciente como sustancialmente tendientes a una compensaci\u00f3n. La naturaleza compensatoria de la transferencia, precisamente por su intensidad unida a irracionalidad, es, como se ha visto aqu\u00ed, intuida por Jung, quien sin embargo lee esta din\u00e1mica todav\u00eda como forma patol\u00f3gica en lugar de correctiva. Cuando el reduccionismo ser\u00e1 superado, ya habr\u00e1 prevalecido en \u00e9l aquella que ha sido llamada la directriz vertical de la individuaci\u00f3n: la transferencia ser\u00e1 entonces revalorizada, pero mirada como etapa metaf\u00f3rica de un proceso subjetivo. No ser\u00e1 desarrollado un importante aspecto de su intuici\u00f3n, que aqu\u00ed es dado advertir, si bien en negativo: es decir, que la transferencia pueda aludir a una compensaci\u00f3n de desarrollo horizontal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El impulso hacia una uni\u00f3n con el analista es un impulso compensatorio del inconsciente que, precisamente por ser tan multiforme, consistente y generalizado, podr\u00eda a mi modo de ver no corregir s\u00f3lo las directrices del sujeto, participando en sus necesidades de desarrollo individuante vertical, sino tambi\u00e9n los modelos de relaci\u00f3n en la sociedad &#8211;que es al mismo tiempo una necesidad del individuo, y que como su funci\u00f3n se manifiesta&#8211;, los cuales reflejan la constante elevaci\u00f3n de los valores individuales. La conciencia de la relatividad cultural, constantemente impl\u00edcita en especial en el Jung posterior en t\u00e9rminos de estudio de otras \u00e9pocas y civilizaciones, ha de ser aqu\u00ed integrada por el lector. A la idea de individuaci\u00f3n es preciso restituir una relatividad hist\u00f3rica y cultural precisamente en honor al desarrollo de conjunto del pensamiento junguiano y de su valorizaci\u00f3n epistemol\u00f3gica\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(16)<\/span>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La prioridad de la coherencia consigo mismo (individuaci\u00f3n) respecto de aquella con el grupo, que el an\u00e1lisis necesariamente favorece y exalta, no se consigue como la curaci\u00f3n de un mal, seg\u00fan el modelo naturalista y fijo de la medicina, sino que est\u00e1 sujeta a su vez al principio de relatividad cultural por el que el reconocimiento de la infinita variabilidad de los valores ha sido protegido y promovido. En otras palabras, el an\u00e1lisis no es s\u00f3lo una t\u00e9cnica de curaci\u00f3n, universalmente id\u00f3nea e invariable porque invariable y potencialmente ubicuo es el mal que ella est\u00e1 llamada a enfrentar. Ello presupondr\u00eda concebir \u00abla psique como un aparato de esquema r\u00edgido, formalmente no diferente de los aparatos que los m\u00e9dicos describen a nivel corp\u00f3reo\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(17)<\/span>. En el dise\u00f1o te\u00f3rico de la psicolog\u00eda junguiana el an\u00e1lisis es, por el contrario, en primer lugar una formaci\u00f3n cultural, y en calidad de tal participa en la cultura de Occidente, por la que no ha sido tanto inventada en cuanto objeto nuevo con un fin consciente, como gradualmente descubierta y construida a trav\u00e9s de explicaciones, valorizaciones y re-adaptaciones de formas culturales relativas a la misma y ya en acto.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Siendo una suerte de subcultura especializada, el an\u00e1lisis posee un lenguaje propio, una \u00e9tica propia, una fenomenolog\u00eda social suya y todo un estilo de vida, que es la coherente, si bien en parte no consciente, hegemonizaci\u00f3n de necesidades hist\u00f3ricamente determinadas: la primera, la de favorecer la relaci\u00f3n dual despotenciando la plural de los grupos m\u00e1s numerosos (siguiendo la evoluci\u00f3n que en el protestantismo hab\u00eda conducido a la relaci\u00f3n directa entre Dios y el hombre); luego, en tiempos m\u00e1s recientes, la de contrastar los obst\u00e1culos y curar los males que se interponen en el camino hacia el desarrollo individual, que ve\u00eda reconocida la precedencia cuando se planteaba, por ejemplo, la elecci\u00f3n entre un sufrimiento del grupo familiar y otro que aflig\u00eda al individuo (tambi\u00e9n ac\u00e1 prolongando hacia el infinito el modelo de interiorizaci\u00f3n y des- institucionalizaci\u00f3n del protestantismo, en virtud de lo cual, en condiciones ideales, Dios hablaba como voz interior y s\u00f3lo\u00a0<em>\u00abfaute de mieux\u00bb<\/em>\u00a0a trav\u00e9s de un ministro del culto: de manera semejante a como la verdadera voz escuchada en el an\u00e1lisis viene del inconsciente, mientras que el analista es tan s\u00f3lo un int\u00e9rprete temporal y subjetivamente tolerado, m\u00e1s que t\u00e9cnicamente impuesto). Poniendo en perspectiva estas continuidades hist\u00f3ricas, el an\u00e1lisis aparece como el hijo no casual de un mundo intelectual y egoc\u00e9ntrico que le ha dado celebridad emblem\u00e1tica a un trabajo teatral que culmina con las palabras\u00a0<em>\u00abL&#8217;enfer c&#8217;est les autres\u00bb.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En otras palabras, ninguna psicoterapia puede tomar la forma de una t\u00e9cnica estable, puesto que se aplica a entidades en transformaci\u00f3n y se inspira en los valores de su tiempo. En particular, aquella forma extrema de psicoterapia dual que llamamos an\u00e1lisis no se construye en el vac\u00edo, sino s\u00f3lo en un lugar condicionado por sistemas de valores de formulaci\u00f3n occidental y, es m\u00e1s, euroamericana, todav\u00eda recientes, fr\u00e1giles y a su vez relativos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Si la \u00abadaptaci\u00f3n a la realidad interior\u00bb del individuo como meta de nuestros valores hab\u00eda sido anticipada en met\u00e1foras ya por los l\u00edricos griegos (Arqu\u00edloco, quien, en lugar de avergonzarse de ello, se ufana de haber tirado su escudo\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(18)<\/span>; Safo, quien sit\u00faa la belleza de quienes ama por encima de los carros y de los ej\u00e9rcitos lidios\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(19)<\/span>, la onda larga de la capilarizaci\u00f3n cultural lo afirma difusamente s\u00f3lo en el relativismo que sobrevive a las guerras mundiales: no de manera casual, entre la primera generaci\u00f3n en la que el an\u00e1lisis se torna fen\u00f3meno de masas.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Una paradoja constructiva suya podr\u00eda ser vista, a estas alturas, en una modelaci\u00f3n compensatoria respecto del fin consciente: surgido para promover la independencia individual, el an\u00e1lisis, de manera no infrecuente, reconstruye v\u00ednculos m\u00e1s tenaces que los primarios. Antes de sentenciar que ello decreta su fracaso, ser\u00eda preciso responder a la pregunta: \u00bfes de una mayor independencia individual de lo que tenemos necesidad? \u00bfO, m\u00e1s bien, de v\u00ednculos de un tipo nuevo, que compensen el aislamiento crecido a partir de un grado de independencia individual nunca antes registrado?<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Ac\u00e1 se hace necesario recordar que s\u00f3lo Occidente, y s\u00f3lo entre generaciones recientes, promueve las figuras culturales duales del amor y de la relaci\u00f3n entre un padre y un hijo individual y activo, frente a la preexistencia del matrimonio como cu\u00f1a de una din\u00e1mica social y del rol de los padres a-espec\u00edfico, contraparte de una prole numerosa y objetualizada. A este punto la transferencia no resulta ya s\u00f3lo una t\u00e9cnica interna a la t\u00e9cnica del an\u00e1lisis, ni una enfermedad que se le opone, sino una figura cultural como aqu\u00e9lla, no inventada sino descubierta, es decir valorizada a partir de una latencia, en cuanto expresi\u00f3n extrema del dualismo y compensaci\u00f3n frente a las formas extremas de individualismo promovidas por Occidente: figura relacional entre dos y puente practicable entre el mundo perdido de los tantos y los peligros de la vertiente individualista.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En esta acentuaci\u00f3n es problem\u00e1tico pensar la transferencia como neurosis (concepci\u00f3n a la que Jung en este estadio parece uniformarse todav\u00eda), mientras resulta instintivo reformular su relaci\u00f3n con la individuaci\u00f3n: en lugar de antag\u00f3nicos, \u00e9stos resultan momentos integrados e interdependientes de la misma din\u00e1mica cultural, en un movimiento progresivo hacia formas extremas de individualismo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Acaso al an\u00e1lisis se le pide que sea cr\u00edtico al colaborar en dicho progreso. Ya en 1944 se pod\u00eda leer\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(20)<\/span>\u00a0este juicio severo: \u00abla c\u00e9lebre transferencia, indispensable para la terapia, y cuya resoluci\u00f3n constituye &#8211;no de manera casual&#8211; el punto crucial\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(21)\u00a0<\/span>del an\u00e1lisis, la situaci\u00f3n artificial en la que el sujeto operar\u00e1 &#8211;infausta y voluntariamente&#8211; esa anulaci\u00f3n de s\u00ed mismo que en otro tiempo era el producto, felizmente espont\u00e1neo, de la devoci\u00f3n y el afecto, es ya el esquema de la conducta refleja que, bajo forma de marcha a las \u00f3rdenes del jefe, liquida, junto con el esp\u00edritu, tambi\u00e9n a los analistas que lo han traicionado\u00bb.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"center\">NOTAS DE PIE DE P\u00c1GINA<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(1)<\/span>\u00a0Hoy en Gesammelte Werke, 18, pars. 1084-1106.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(2)\u00a0<\/span>C.G. Jung, \u201cAdattamento, individuazione e collettivit\u00e0\u201d (1916), Opere, vol. 7, Boringhieri, Torino, 1983.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(3)\u00a0<\/span>Cfr. S. Freud, \u201cOsservazioni sull\u2019amore di traslazione\u201d (1914), Opere, vol. 7, Boringhieri, Torino, 1975.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(4)<\/span>\u00a0Jung, \u201cAdattamento\u201d, cit., p. 310.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(5)\u00a0<\/span>Ib\u00edd., pp. 310-311.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(6)<\/span>\u00a0Ib\u00edd., p. 311. La densidad de la descripci\u00f3n junguiana se pierde en parte en italiano. Pi\u00e9nsese en el doble sentido del alem\u00e1n Schuld (deuda y culpa), y en la unidad asociativa del binomio Schuld-S\u00fcne (culpa-expiaci\u00f3n), que constituye por ejemplo el t\u00edtulo alem\u00e1n de la obra de Dostoyevski en los dem\u00e1s idiomas conocida como Delito [Crimen] y castigo.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(7)<\/span>\u00a0Ib\u00edd., p. 313.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(8)<\/span>\u00a0Ib\u00edd., p. 314.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(9)<\/span>\u00a0Sobre esta ubicaci\u00f3n, que ac\u00e1 puede ser recordada tan solo de pasada, se ha expresado en diversas oportunidades Mario Trevi, Per uno junghismo critico, Bompiani, Milano, 1987, e Id., L\u2019altra lettura di Jung, Cortina, Milano, 1988.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(10)<\/span>\u00a0Jung, Opere, cit., pp. 309-310.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(11)<\/span>\u00a0Ib\u00edd., p. 311.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(12)<\/span>\u00a0Cuando la individuaci\u00f3n ser\u00e1 definida tanto en t\u00e9rminos conceptuales (cfr. Jung, Opere, vol. 6, Tipi psicologici [1921], Boringhieri, Torino, 1969, cap. 11), como de recorrido simb\u00f3lico (por ej., en el seminario de an\u00e1lisis del Zarathustra de Nietzsche 1934-1939).<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(13)<\/span>\u00a0Cfr. Trevi, Per uno junghismo critico, cit., cap. II.<br \/>\n<\/span><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(14)<\/span><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Esta es m\u00e1s bien, dir\u00e1 luego el pensamiento m\u00e1s maduro, una elecci\u00f3n obligada. Cfr. El Yo y el inconsciente (1928), Boringhieri, Torino, 1968.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(15)<\/span>\u00a0Cfr., por ej., Jung, \u201cLa psicologia della traslazione illustrata con l\u2019ausilio di una serie di immagini alchemiche\u201d (1946), Opere, vol. 16, Boringhieri, Torino, 1981.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(16)<\/span>\u00a0Cfr., por ej., el cap. \u201cPsiche e storia\u201d, en La psicologia analitica nell\u2019et\u00e0 della tecnica, de U. Galimberti (tambi\u00e9n en AA.VV., Presenza ed eredit\u00e0 culturale di C.G. Jung, Cortina, Milano, 1987).<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(17)<\/span>\u00a0Ib\u00edd., pp. 123-124.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(18)<\/span>\u00a0Dihels 6. Cfr. Anacreonte, Diehls 51.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(19)<\/span>\u00a0Dihels 27\u00aa, Lobel-Page 16.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(20)\u00a0<\/span>T.W. Adorno, Minima moralia, Einaudi, Torino, 1954, p. 53.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">(21)<\/span>\u00a0En el original crux, que deber\u00eda m\u00e1s bien ser traducido con \u201ctormento\u201d, \u201ccruz\u201d (T.W. Adorno, Minima moralia, Reflexionen aus dem besch\u00e4digten Leben, Suhrkamp, Frankfurt, 1982, p. 73).<br \/>\n<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"center\"><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/P06-99.htm#Arriba\">\u00a0<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"Layer10\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abADAPTACI\u00d3N, INDIVIDUACI\u00d3N Y COLECTIVIDAD: Sobre un texto de Jung de 1916 \u00ab Luigi Zoja &nbsp; Luigi Zoja es graduado en Sociolog\u00eda y Econom\u00eda, y posteriormente hizo la formaci\u00f3n como Analista Junguiano, formado en el Instituto Jung de Zurich, del cual &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/adaptacion-individuacion-y-colectividad\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[198,54,24,199],"class_list":["post-1002","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-adaptacion","tag-individuacion","tag-jung","tag-zoja"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1002","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1002"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1002\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1002"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1002"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1002"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}