Mito Transformación – Erich Neumann

Tercer estadio – Mito de la transformación

Transformacion

El Mito de la Transformación contiene dos etapas: 1) La Cautiva y el Tesoro y 2) La Transformación de Osiris. Estos son extractos de la obra Los orígenes de la consciencia de Erich Neumann. El resumen fue elaborado por Juan Carlos Alonso.

Primera etapa: La Cautiva y el Tesoro


Perseo

Como se dijo, “los tres elementos básicos del mito del héroe son el héroe, el dragón y el tesoro…. Resta analizar el tercer elemento, el propósito de la lucha con el dragón…. Solamente en esa lucha el héroe se muestra como tal y… es transformado juntamente con aquello que él libera. Por eso, el tercero y último estadio es el mito de la transformación”. Neumann (1968: 148) ejemplifica este mito con la historia de Perseo quien debe rescatar a Andrómeda.


Andrómeda

En esta etapa se evidencia que “el objetivo mitológico de la lucha con el dragón es casi siempre la virgen, la cautiva o, de modo más general, la ‘preciosidad difícil de obtenerse': … el agua de la vida, la hierba que cura y el elixir de la inmortalidad, la piedra filosofal, anillos de los milagros y de los deseos, capas mágicas y mantos alados son también símbolos del tesoro.” (Neumann, 1968: 151).


Monstruo marino

“En numerosos mitos, el objetivo de la lucha es la liberación de una cautiva del poder de un monstruo. Este es arquetípicamente un dragón….” En el mito analizado, Perseo debe enfrentarse y asesinar al padre (el monstruo marino)…


Perseo y la cabeza de la Medusa

…pero también debe asesinar a la madre (la medusa). “La liberación y conquista de la cautiva forman un estadio más avanzado en la evolución de la consciencia masculina…. Esto incluye también una transformación con el elemento femenino,… lo que significa la separación del aspecto de feminidad de la imagen de Madre Terrible….; se trata de la cristalización del Anima a partir del arquetipo de la madre. “A la unión entre el hijo adolescente y la Gran Madre sigue una fase de desarrollo en que el hombre adulto se une a una compañera femenina de su propia edad y tipo, en el hieros gamos. Sólo ahora, la masculinidad alcanza la madurez. “Con la liberación de la cautiva… la era patriarcal entra en vigor. Ésta aún no es patriarcal en el sentido de la subyugación de la mujer, sino en términos del ejercicio de la autoridad plena del hombre sobre sí mismo” (Neumann, 1968: 152-153).


Perseo y Andrómeda.

“Pero el simbolismo asociado al rescate de la cautiva va más allá de eso… Una parte del mundo femenino hostil del inconsciente pasa a ser un mundo femenino amigable de la personalidad” (Neumann, 1968: 156). “La no liberación de la cautiva se expresa en la continuidad del dominio de la Gran Madre en su aspecto mortal y lleva … a la negación del mundo. (Neumann, 1968:158). “El descubrimiento de la realidad de la psique corresponde, mitológicamente, a la liberación de la cautiva y al descubrimiento del tesoro. El poder creador primordial de la psique que, en los mitos de creación, era proyectado sobre el cosmos es ahora experimentado humanamente, o sea, como parte de la personalidad, como alma. Solamente ahora el héroe se vuelve hombre… Al libertar la cautiva y apoderarse del tesoro, el hombre obtiene la posesión de su propia alma” (Neumann, 1968: 160)

Segunda etapa: La Transformación de Osiris


Osiris, Egipto

“El desarrollo de la personalidad se realiza básicamente en tres dimensiones. La primera es la adaptación y el desarrollo para fuera, para el mundo y para las cosas, también conocida como extrroversión; la segunda es la adaptación y el desarrollo para dentro, para la psique objetiva y para los arquetipos, también conocida como introversión. La tercera es la centroversión, la tendencia autoformadora o individuadora, que se procesa en el interior de la propia psique…” (Neumann, 1968: 166).
“El verdadero objetivo del héroe es la autotransformación… en la lucha entre el héroe y el dragón…. se constata un aumento continuo de la centroversión como tendencia a la consolidación del ego y a la estabilización de la consciencia. La centroversión lleva a la creación de un punto de apoyo y a la resistencia a la fascinación del mundo y del inconsciente, que tiende a rebajar la consciencia y disolver la personalidad. Ambas orientaciones de la personalidad, la introversión y la extroversión, pueden sucumbir a ese peligro. La centroversión procura… proteger la personalidad y contraponerse al peligro de la disolución”.(Neumann, 1968
: 167).
“Un excelente ejemplo de la tendencia a la centroversión y de su simbolismo en la humanidad lo encontramos en Egipto, en el culto y en el mito en torno a la figura de Osiris” (Neumann, 1968
:168).


Isis volando sobre Osiris, Egipto

En el mito, Osiris es asesinado por Set, descuartizado y enterradas sus partes en diferentes partes del campo. Isis, su hermana, madre, esposa, recupera su cuerpo, con lo que lo resucita. “Al ser recogidas las partes de Osiris despedazado, no fue posible encontrar el falo e Isis lo sustituyó por uno de madera, o sea un falo de culto…” (Neumann, 1968)


Set, Egipto

Ese suceso es una paradoja que representa un doble significado simbólico: de un lado, despedazado, él es el portador de la fertilidad, pero como falo de culto, él es lo permanente y lo imperecedero. “El hecho de haber Osiris resucitado de la tierra para el cielo y de haber superado la muerte y el descuartizamiento, lo convierte en líder de la humanidad como ejemplo de la trasformación y de la resurrección… las cuales corresponden a una transformación psicológica” (Neumann, 1968: 175).


Osiris, Egipto

“Así, el desarrollo arquetípico de las fases de la consciencia termina, de hecho, en Osiris y en su transformación, que forman el prototipo mitológico del fenómeno que solo milenios más tarde surgiría como el proceso de individuación del hombre moderno. Como una revolución copernicana, la consciencia da la vuelta y se encuentra con el Sí-mismo, alrededor del cual gravita el ego en la paradoja de no identidad e identidad. De ese modo, comienza el proceso psicológico de la asimilación del inconsciente por la consciencia moderna; y la consecuente movilidad del centro de gravedad del ego para el Sí-mismo representa la última etapa alcanzada por el desarrollo de la consciencia humana” (Neumann, 1968: 188).