El Principio de Individuación

Autor : Murray Stein

Juan Carlos Alonso

Aunque este texto es una obra independiente, puede verse como la segunda parte del libro El mapa del alma según Jung, en el cual Murray Stein formulaba las principales hipótesis teóricas que sirven como plano cartográfico para orientarnos sobre la realidad psicológica. En El Principio de Individuación, este autor pasa del mapa propuesto por Jung al recorrido mismo del proceso de desarrollo de la consciencia, cuyo objetivo último es la integración de los planos somático, psicológico y espiritual del ser humano.

Ilustra esta trayectoria con relatos de cuentos de hadas y de la mitología griega. “La serpiente blanca” y “La anciana del bosque” son dos cuentos de los hermanos Grimm, de los que se vale Stein para describir la importancia de la iniciación y de la toma de consciencia del proceso de individuación, tanto desde la psicología masculina en la primera historia, como de la femenina, en el segundo relato. Igualmente, estudia los mitos de Hefesto y de Hermes para ilustrar la superación de los complejos personales y la actitud psíquica de apertura de espacios nuevos que requiere la individuación para llevar a cabo el proceso.

Con admirable claridad y amenidad, el autor combina en su exposición, planteamientos teóricos, relatos populares, mitos e historias clínicas no sólo para aclarar las diferentes etapas de la individuación sino también para demostrar la fuerza que posee este proceso sobre la consciencia, que la lleva a un autoconocimiento de uno mismo, mucho más allá de los límites a que llevan otros métodos de exploración.


Murray Stein

Aunque Stein aclara en los agradecimientos que la mayoría de los capítulos habían aparecido ya en otras publicaciones anteriores, el libro demuestra una revisión y reelaboración del material, para darle una coherencia interna al tema de la individuación, desde múltiples perspectivas. Dos de las más interesantes y difíciles aproximaciones las plantea en los dos últimos capítulos. En el primero de ellos habla de las contribuciones que pueden hacer los individuos a las tradiciones colectivas, refiriéndose concretamente al aporte particular de los creyentes a la tradición religiosa cristiana. En el segundo, quizás el más novedoso de toda la obra, consiste en crear el vínculo entre la individuación y la política de las naciones, y lo hace tratando, con gran éxito en mi opinión, de aplicar el principio de individuación a las relaciones entre las culturas de Norteamérica y Suramérica. Para ello, analiza la tensión entre dos polaridades que simultáneamente tienden a la separatio y a la coniunctio, y que se ven mutuamente como la sombra una de la otra, pero de la que surge un potencial de individuación.

Para un docente como yo que dicta metodología de la investigación en una maestría de Relaciones Internacionales, este último capítulo representa un ejercicio conceptual admirable y un experimento exitoso al valerse de un proceso de perspectiva psicológica individual para aplicarlo a la dinámica internacional.

Bienvenida la nueva obra de este especialista de la Psicología Analítica, que justifica los méritos para haber ocupado la presidencia de la IAAP (International Association for Analytical Psychology) en el período 2001-2004. Quisiera resaltar además, la presteza con que fue traducida esta obra al castellano (Ediciones Luciérnaga de Barcelona), ya que habiéndose publicado en inglés en 2006, apareció a finales de 2008 en nuestras librerías.